Mobile World Congress 2018, lo más destacado

Un año más Barcelona ha sido sede de uno de los cuatro eventos tecnológicos más importantes del año (al menos en lo que a tecnología móvil se refiere) junto al CES de Las Vegas, el IFA de Berlín y las Keynote de Apple -menos relevantes en cuanto a cantidad de productos pero con el mismo eco mediático gracias al poderoso músculo comercial de los californianos-.

La cita de este año ha sido una de las más prolíficas en cuanto a novedades y, a pesar de todo el ruido político que la ha rodeado- los principales titulares han venido de la mano de lanzamientos como los nuevos Samsung Galaxy S9 y S9+, los terminales llamados a ser la punta de lanza de la plataforma Android frente al iPhone X.

El congreso también a subrayado la tendencia de los dispositivos con doble cámara así como la apuesta de Sony por seguir en un mercado en el que la presión de los fabricantes chinos es cada vez mayor y el trozo de pastel que le toca, cada vez más pequeño. Una buena noticia para uno de los fabricantes con más personalidad y mejores equipos del mercado.

También ha sido el año del 5G. Empresas como Qualcomm ya tienen fechas de lanzamiento de sus módems compatibles y cada vez es más patente que su llegada será el pistoletazo de salida de grandes cosas (sobre todo, de un internet de las cosas mucho más capaz).

El ejemplo más patente es la cada vez más marcada presencia de fabricantes de automóviles en la feria. SEAT, Mercedes y BMW, por ejemplo, dejaron claro que los coches conectados e inteligentes son el presente y el pilar sobre el que sustentar el vehículo autónomo. Las líneas que separan las TICs de las demás industrias se han difuminado casi por completo.

Fuera del universo móvil, quizá uno de los productos más llamativos ha sido el Huawei Matebook X Pro, un portátil con un diseño sobresaliente y buenas prestaciones que redondea un ecosistema con productos tan interesantes como las tabletas MediaPad M5 y M5 Pro.

En el lado contrario de la balanza nos encontramos con un uso excesivo de las denominaciones «Inteligencia Artificial» (lo sentimos por Telefonica pero su «Aura» está por el momento muy lejos de Alexa, Cortana, Siri y compañía) así como la necesidad enfermiza de muchos fabricantes -la mayoría chinos- de copiar (por copiar) el manido «notch» del iPhone X.

También se ha echado en falta un rival de empaque para el buque insignia de la familia de smartphones de Samsung. Es cierto que Sony ha llevado su XZ2 y LG su V30S (con la promesa de aplicar las mejoras a todos los V30 que ya están en el mercado) pero se ha echado en falta algo más de picante en un evento que, se supone, debe marcar el año de los fabricantes de móviles. ¿Será que la sombra del Galaxy es muy alargada? ¿Será que cada uno quiere su propio evento? ¿O, simplemente, que el mercado es cada vez menos jugoso por la saturación de jugadores?

Es cierto que se han anunciado más modelos con Android One y que Xiaomi ha estado presente con un stand propio, pero que Nokia -con sus cinco nuevos terminales- se lleve casi todos los aplausos por sus novedades indica que algunos fabricantes están faltos de una dirección clara para su catálogo.

La nota negativa vino de la mano de los smart watches. Parece que tanto Qualcomm como Google parecen haber tirado -por el momento- la toalla y que el mercado ahora mismo está en manos del Apple Watch que, se supone, recibirá una serie 4 este mismo año.

Quizá algo que deberían mejorar los organizadores es que no hubiera eventos privados los días anteriores en los que cada marca presenta sus novedades por separado. Esto provoca que el stand de Google donde regalan el muñeco del robot verde sea el más interesante a finales del congreso. En su defensa, una vez más, la gestión de los más de 107.000 visitantes ha sido extraordinaria. Todo estaba bien organizado y no se nos ocurre un marco mejor para que el MWC sea un ejemplo de eficiencia.

Un dato curioso, el premio al móvil del año se lo llevó el iPhone X. Todo un ejemplo de neutralidad en un evento al que (al igual que ocurre con otros) nunca acude la empresa de la manzana.

Virtualización, la apuesta de las tecnológicas para este 2017

Si el CES de Las Vegas es el mejor termómetro posible para saber la tecnología que vendrá en los próximos meses en casi todos los ámbitos de nuestro día a día (desde la automoción hasta el hogar digital, el transporte de mercancías o nuestro salón) el Mobile World Congress de Barcelona es el escaparate de la tecnología que las tecnológicas ya tienen preparada para vender en el sector móvil (que, dicho sea de paso, cada vez está más presente en todas las facetas sociales y económicas posibles).

Sin duda, el sector estrella del último MWC fue el de la realidad virtual. Además de mostrar la buena salud de la que goza en diferentes mercados (el más llamativo puede que sea el de los juegos pero los que más potencial muestran con diferencia son la industria, la medicina y la educación) muchos fabricantes hicieron públicas sus cifras de ventas y las cifras que esperan del mercado durante estos doce meses. Y los números son halagüeños.

De todos los productos disponibles, destaca en cifras el sistema Samsung Gear VR, líder indiscutible en 2016 y con un crecimiento esperado del 48% y también la implantación que espera tener Google Daydream -la empresa de Mountain View espera pasar de poco más de un cuarto de millón de unidades comercializadas a ser la líder del sector-. Sony, por su parte, espera el empuje de las nuevas PS para que su propuesta de realidad virtual tenga una posición destacada en el mercado. ¿Y de Oculus? Los pioneros en manos de Facebook solo anunciaron que, de momento, no habrá una versión para Mac… mientras Apple sigue gestionando patentes propias de realidad virtual.

Samsung vuelve a la carga


Los coreanos parecen haber dado con la tecla del mercado gracias a una propuesta que se apoya en su enorme plataforma móvil y en un precio mucho más competitivo que la de sus rivales -así como una sobresaliente relación calidad-precio-. Y también han mostrado una gran capacidad para encontrar aliados estratégicos para mejorar el rendimiento de su familia Gear VR.

El último ejemplo es el de Oculus, que ha supervisado el mando móvil que acompaña a las nuevas gafas de Samsung. Hasta ahora, para gestionar las imágenes teníamos que «apuntar con la mirada». Sin embargo, el nuevo pad permite controlar acciones con la mano mientras miramos a otro sitio. De esta forma, el mando suma un touchpad y un gatillo que nos permitirán realizar diferentes acciones en función de cómo combinemos su manejo. Esto hace que la interacción sea mucho más «natural» pudiendo coger cosas, agarrarlas, arrastrarlas, soltar objetos, inclinarnos y (para los gamers), disparar.

El mando también incorpora los botones «Home» y de retroceso así como los controles de volumen. Su diseño es especialmente ergonómico: pesa 64 gramos y tiene unas dimensiones de 108x48x38 milímetros. Medidas notables si tenemos en cuenta que su interior cuenta con acelerómetro, giroscopio y hueco para pilas AAA que le dan una autonomía de unas 80 horas.

Las lentes tienen una diagonal de 42 mm y ofrecen un campo de visión de 101 grados. Implementan una nueva tecnología que permite corregir distorsiones y minimiza la sensación de mareo. Además de los obligados giroscopio, acelerómetro y sensores de proximidad, así como puertos microUSB y USB Type-C para la carga. Su peso se queda en 385 gramos, una cifra muy llevadera.

Mobile World Congress 2016, sus claves

Un año más Barcelona se ha vuelto a convertir durante unos días en la capital tecnológica mundial. Lo que comenzó siendo un evento sobre telefonía móvil ha acabado convirtiéndose en un reflejo del sector y casi todas las empresas que trabajan con equipos susceptibles de entrar en el universo del Internet de las Cosas han querido estar presentes en la capital catalana.

Sin embargo, a pesar de las presentaciones de coches, electrodomésticos y nuevos tipos de redes, las estrellas siguen siendo los smartphones. En un mercado completamente saturado en el que los consumidores cada vez le piden más a sus dispositivos (aunque no siempre para utilizarlo) los fabricantes intentan añadir detalles para diferenciarlos de sus rivales y para aumentar su rendimiento. Os presentamos las claves para entender la Feria más importante del sector a este lado del Atlántico (con permiso del IFA de Berlín) y para averiguar que se avecina los próximos meses.

  • Teléfonos modulares. Si bien no es un concepto completamente nuevo -Google presentó hace meses su Proyecto Ara-, una de las estrellas del MWC fue el G5 de LG. Un smartphone modular que podremos diseñar a nuestro gusto (y modificar a posteriori) según nuestras necesidades reales y nuestra capacidad de gasto. La batería es extraíble por completo, podemos convertirlo en una cámara mucho más potente que la de un smartphone o en un equipo auxiliar de audio. En un momento en el que las grandes marcas se pelean por las cifras de rendimiento la apuesta de los coreanos supone un soplo de aire fresco y la confirmación de que las cosas podrían cambiar en el sector de la electrónica de consumo más potente.
  • Samsung apuesta por la evolución. Esta estrategia tampoco es nueva. La lleva aplicando Apple con su iPhone desde la cuarta generación. Actualiza radicalmente su modelo cada dos años. En los intermedios «solo» añade una S que indican que el hardware ha mejorado pero sin suponer un ataque comercial al diseño de la versión normal. Su principal rival, Samsung, solía lanzar una evolución rompedora cada año que buscaba dejar atrás tanto al producto de la manzana como a todos los demás Android (incluidos los suyos). Esto la obligaba a dar bandazos y el resultado eran ventas cada vez menores desde el S3. Con el S7 han mantenido el sobresaliente diseño del S6 pero han mejorado el rendimiento, el diseño se ha refinado ligeramente (la famosa protuberancia de la cámara se queda en 0,4 milímetros), se incrementa la capacidad de la batería, mejora el rendimiento de la cámara sin subir los píxeles (la óptica es mejor) y, estructuralmente, se ha implementado un sistema de refrigeración líquida que permite un mejor rendimiento del conjunto. Además, vuelve la tarjeta SD extraíble (compatible hasta 200GB).
  • Sony cambia de baza. Los Xperia Z siempre han sido uno de nuestros Android favoritos. El motivo es que estaban muy bien acabados. Con materiales de calidad, sin escatimar en potencia y con un diseño sofisticado. Sin embargo, la presión de los Galaxy por arriba y de los fabricantes chinos por debajo ha dejado sus ventas en cifras residuales y con la creatividad de los ingenieros agotada (en año y medio salieron tres versiones). Por eso Sony ha decidido dejarlos atrás y apostar por una nueva familia llamada Xperia X. Incluyen la tecnología de las cámaras profesionales de la firma nipona, es compatible con Xperia Ear, un auricular de última generación de Sony con el que podemos interactuar y mejora su diseño para volverse más moderno y menos trascendente.
  • La amenaza china. Probablemente las declaraciones más polémicas del MWC las hizo Rick Osterloh, uno de los directivos más relevantes de Motorola, cuando afirmó que según la marcha del mercado no creía que «HTC o Sony estén en el mercado móvil en cinco años». Después del terremoto en las redes sociales llega el análisis en frío y podría no estar muy desencaminado (aunque por el camino se haya olvidado de dónde está Motorola). A pesar de que el OnePlus no estuviera en el evento y que Huawei se haya centrado en presentar equipos informáticos -el llamativo MateBook con Windows 10-, ZTE ha presentado nuevos modelos de gama media a precios espectaculares en relación a su rendimiento. Xiaomi presentó un Mi5 que sigue la estrategia de Samsung y evoluciona -mucho y bien- la generación anterior. Oppo presentó la nueva generación de baterías que implementarán sus nuevos equipos: 2.500 mAh y con carga completa en 15 minutos así como un nuevo estabilizador de imagen para las cámaras de un grosor similar a «dos hojas de papel» y que en solo 15 milisegundos es capaz de fijar la fotografía.

Lumia y Leap, Microsoft y BlackBerry quieren su espacio

Si echamos la vista de nuevo a 2014 veremos que en todo el mundo se vendieron más de 1.200 millones de smartphones pero que «poco más» de 400 millones fueron gama alta. Esto significa que hay un enorme mercado para terminales de gama media y acceso en el que, aunque el negocio no es tan lucrativo, muchos fabricantes encuentran su sustento.

A pesar de la célebre ausencia de los fabricantes chinos en el MWC (probablemente cuando se enfrentan cuerpo a cuerpo con novedades de Samsung, LG, Sony y compañía es cuando se ve dónde está el secreto de su precio tan competitivo) la cita de Barcelona nos ha traído novedades de dos plataformas alternativas a las dominantes iOS y Android.

Lumia 640 y Lumia 640 XL

Aunque Microsoft se ha guardado sus terminales premium para un Windows 10 for Phones, la feria ha tenido dos terminales realmente interesantes: los Lumia 640 y 640 XL. Terminales de gama media con una hardware muy logrado, un rendimiento notable, una imagen diferenciada y un precio muy razonable.

Estos Lumia no engañan a nadie. Van dirigidos a un público que quiere un smartphone con posibilidades, fiable, estable, con buen rendimiento y buen precio sin caer en los precios de los premium ni en las calidades chinas. En definitiva: clientes jóvenes a los que le importa más lo que hacen con el smartphone que el propio smartphone. Además, en un negocio lleno de imitadores e imitaciones, emplear sin complejos el plástico y el colorido es, para nosotros, un plus.

Bien escalados en potencia, tamaño y prestaciones, el 640 básico con conectividad 3G cuesta 140€ y su versión LTE 160€ (¿si mi operadora no tiene 4G o en mi zona casi no hay cobertura 4G por qué pagar más por ella?). Además, respecto al software, todos los terminales vienen con una suscripción de un año a Office 365 para ver todo el potencial de la suite en cualquier plataforma y serán compatibles con Windows 10 y estarán optimizados para sus aplicaciones y para el esperado Project Spartan.

Respecto al hardware, cuentan con baterías de 2.500 y 3.000 mAh (el XL), 1 GB de RAM y un procesador quad core Qualcomm Snapdragon a 1,2 GHz. Componentes que garantizan velocidad y autonomía a partes iguales gracias al desarrollo solidario de software y hardware. Físicamente la diferencia más evidente reside en el tamaño. Mientras que el 640 cuenta con una diagonal de 5 pulgadas el XL es todo un phablet de 5,7, ambos con resolución 1.080p.

En rendimiento la diferencia se centra, sobre todo, en la cámara. Mientras que el hermano pequeño cuenta con una óptica Carl Zeiss de 8 Mp, el mayor se va a los 13. Ambas incorporan flash LED y tecnología para realizar vídeo llamadas vía Skype directamente. Por último, los dos podrán configurarse con sistema DualSIM.

La apuesta de BlackBerry

Durante 2015 BlackBerry ha prometido cuatro terminales de todas las gamas para revitalizar su cuota de mercado. El «último Mohicano» del mercado móvil -sigue siendo uno de los pocos independientes desde el nacimiento del negocio- se ha volcado en demostrar la utilidad del entorno BlackBerry 10 en todo tipo de equipos y el Leap es su mejor ejemplo.

Destaca por su pantalla táctil (parecía que los teclados Qwerty iban a ser el rasgo identificador en los siguientes lanzamientos de los canadienses) y, como siempre, por sus excepcionales acabados. Con pantalla de 5 pulgadas y resolución de 720p -excesivamente baja para un equipo de 275 dólares- trabaja con un chip dual core de Qualcomm y cuenta con conectividad LTE.

Cuenta con 2 GB de RAM y 16 de almacenamiento ampliable así como con dos cámaras de 8 y 2 Mp (trasera y frontal) y una batería de 2.800 mAh que nos prometen una enorme garantía de 25 horas. Todo ello redunda en un peso de 170 gramos. Bastante para sus especificaciones.

¿Qué aporta este teléfono para hacer frente a la enorme oferta de terminales Android mucho mejor equipados y más baratos? Seguridad y estabilidad de su sistema operativo. Una dura herramienta de trabajo para los que no quieren que su smartphone tenga una vertiente de ocio. El único problema que le vemos es Windows 10 que ofrece lo mismo por mucho menos dinero y con la garantía de fabricación de Nokia. Será curioso saber si tendrá éxito más allá de los mercados emergentes.

EU Mobile Challenge, lanzadera para el MWC

La fecha objetivo es el 2 de marzo de 2015. Durante tres días, en el marco del Mobile World Congress, se decidirá cuál es la mejor aplicación móvil europea y recibirá un apoyo de 100.000€ para ponerse en marcha, además del suficiente reconocimiento -y publicidad- para que pueda colocarse entre las más interesantes del año.

 

Hasta entonces habrá varios concursos en los que la mayoría se irán quedando por el camino y en los que unas pocas quedarán en la retina de los representantes de los representantes del Applied Innovation Institute de California (una organización sin ánimo de lucro con sede en Silicon Valley); el Instituto de Empresa y la Fundación Mobile World Capital Barcelona.

 

El perfil del primer evento -abierto hasta el 20 de enero- será el de emprendedores españoles y portugueses (en su mayoría) de entre 18 y 25 años en equipos de dos a seis personas. No necesitarán presentar una app terminada. Lo importantes es la idea y su aplicación en el mundo real. Exactamente lo mismo que le pedirán los inversores en los cuatro días del networking del Mobile World Congress. El código es lo de menos (con el dinero y la influencia conseguirán rápidamente a los programadores y desarrolladores) porque el éxito reside en una idea diferente.

 

Una vez seleccionados, el camino no será fácil ya que, aunque los premiados entrarán en contacto directo con las empresas de referencia del sector, tendrán que competir con los ganadores de otras tres regiones del mundo también en liza: Asia-Pacífico; Latinoamérica y los Países Árabes. Ellos serán los elegidos que viajarán al Mobile World Congress a aporrear las puertas de los grandes constructores asiáticos y de Silicon Valley.

 

Es entonces cuando el tiempo correrá en su contra. En unos 6 meses la aplicación deberá estar casi completada y en otros seis deberá estar plenamente operativa para que la idea no «caduque» y los inversores se cansen. La mayoría se centrará en el universo móvil, el que más beneficios da a las grandes tecnológicas y el que más impacto social ha tenido en la última década, sin embargo, cada vez son más los que se atreven con otras soluciones de sostenibilidad o de digitalización del hogar y los espacios públicos.

 

Nuevas formas de acceder a la información, seguridad y privacidad, sistemas para tener una conexión segura, estable y permanente, el modo en el que interaccionamos con las máquinas y otras personas, todo está sujeto a recibir una revolución que lo cambie para siempre… y este puede ser el escaparate donde salte la sorpresa.