Google, diez años no son nada

19 de agosto de 2004, Google salta al parqué. La mayoría de los inversores todavía tienen frescas las millonarias pérdidas que provocó el estallido de la burbuja de las puntocom unos meses antes, sin embargo, esta tecnológica parece «diferente». El impacto de marzo de 2000 hizo que el Nasdaq cotizara durante más de un año por debajo de los 2.000 puntos y que gigantes tecnológicos como Intel o Cisco se resintieran durante meses.

La solvencia de los de Mountain View y su capacidad para crear continuamente servicios y productos (aunque muchos perecieran al poco de crearse) hizo que los inversores fueran recuperando poco a poco la confianza en las empresa de internet. Hoy día Google ha multiplicado por 14 su valor bursátil y roza ya los 300.000 millones de euros (casi 400.000 millones de dólares).

Pero el proceso ha sido mucho más complejo de lo que parece. Las acciones se colocaron a 85 dólares y tardaron poco en marcar su récord negativo: poco más de 50 dólares el 3 de septiembre de ese mismo año. En aquella época la empresa que fundaron en un garaje de Palo Alto Larry Page y Sergey Brin soñaba con plantar cara a Yahoo! y AOL dos titanes que se repartían el negocio de internet.

Hoy la empresa ha tenido que realizar un split (dividir sus acciones en otras de menos valor para mejorar la liquidez y aumentar el margen de crecimiento de los títulos) al llegar al techo de los 1.100 dólares. Ha comprendido que el valor reside en la información y en los servicios y estudia cómo cobrar (y ganar aún más) con algunas de sus perlas, como YouTube.

Hoy, la segunda tecnológica con más valor (por detrás de Apple y por delante de Microsoft) ya no tiene rivales en internet: Yahoo! lucha por ser la sombra de lo que un día fue y AOL se conforma con los restos. Facebook y Twitter la superan en el negocio de las redes sociales pero no sueñan con hacerle sombra en el sector publicitario y ni siquiera las grandes de su nivel pueden hacerla frente en algunos mercados: el crecimiento de Android sólo lo resiste en algunos mercados iOS y Windows está, literalmente, a años luz de conseguir la cuota de la plataforma del robot verde.

El crecimiento en el parqué, esta vez sí, ha venido acompañado de números: hace diez años Google ingresaba 3.200 millones para un beneficio de unos 400. Hoy factura 63.000 millones para un beneficio de más de 13.600.

Mientras Nasdaq todavía está a un 6% del récord de marzo de 2000 (lo que nos deja claro el tamaño de la burbuja que explotó y justifica el temor a una nueva) Google sigue pulverizando récords. Sus fundadores son parte de las fortunas más importantes del mundo y algunos de sus trabajadores han pasado a formar parte del legendario de Silicon Valley. Diez años no son nada.

Nasdaq, guerra de resultados

Las grandes empresas tecnológicas tienen dos espejos donde mirarse. El primero es Silicon Valley. El centro de todo, donde llegan las ideas, donde surgen las empresas y donde todas aspiran a tener su sede (su papel como hub de conocimiento tecnológico abarca cada vez más y más variadas industrias). Es segundo está a miles de kilómetros. En un punto donde se unen la Séptima y Broadway. Se trata de Times Square, sede, entre otras, del Nasdaq. Esta semana ha sido muy movidita para este parqué virtual ya que las principales tecnológicas han presentado sus resultados con datos de lo más sorprendente.

 



Samsung, record de beneficios


Es cierto que cotiza en Seúl, pero también lo es que su principal mercado es Estados Unidos. Hace sólo unas horas el gigante tecnológico ha presentado sus resultados de 2012 y han batido las previsiones de los más optimistas. Durante el último año natural Samsung logró un beneficio neto de 16.650 millones de euros, un 73% más que en 2011. Los resultados se apoyan, sobre todo, en un incremento de ventas del 22% hasta situarse en los 140.650 millones de euros.

 

Sin embargo, lejos de dejarse llevar por el entusiasmo, los directivos del gigante asiático ya han anunciado que esperan una desaceleración en la demanda de smartphones (su división de telefonía ya factura más que la de televisiones) debido a la bajada de ventas que esperan en los países desarrollados con mercados maduros y saturados de terminales. Sin embargo, terminales como el Galaxy S2, S3 y Note volverán a ser los más demandados en los países en vías de desarrollo y emergentes.

 

Los títulos de los coreanos han visto subir su valor un 12% en 2012 mientras que los de Apple, su principal rival en multitud de segmentos, han bajado un 20% el último año (un 33% desde septiembre). En cualquier caso, ambas copan el 50% del mercado mundial de teléfonos inteligentes (con un reparto desigual del 30,4% para Samsung y del 20% para Apple, si bien, los beneficios son mucho mayores para los californianos).

 

 

Apple, la incomprendida


Precisamente, Apple vive una situación sin precedentes en la industria tecnológica. Con sólo dos modelos de móvil, los iPhone 4S y 5, han pasado de vender 93 millones de unidades a más de 135. Las ventas de iPad van viento en popa y desde que se ha añadido el Mini a la familia su cuota de mercado ha vuelto a repuntar por encima del 50%. En cuanto a los dispositivos portátiles de música, es cierto que su bajada es incesante, pero también que es mucho menor que la del resto de fabricantes y siguen, año tras año, por encima de los 12 millones de unidades.

 

En cuanto a ordenadores, sus Mac siguen vendiéndose a buen ritmo. Mucho mejor que el de históricos gigantes como Dell, HP o Lenovo (heredera de IBM). Sin embargo, haber vendido el doble de iPhones el último trimestre que en 2011 o haber comercializado más de 200 millones de dispositivos iOS (en 2007 sólo había 100 en todo el mundo) parece no ser suficiente para la empresa con mayor capitalización bursátil del planeta. Su margen de beneficio en los iDevices ha pasado de un 45% a un 38% lo que ha hecho que su beneficio de 13.000 millones de euros en el primer trimestre fiscal haya sido prácticamente el mismo que en 2011. Las acciones lo han pagado con una caída del 12% y obligando a Nasdaq a activar sus sistemas automáticos para frenar una caída que no se daba desde 2008.

 

De momento, los ojos vuelven estar encima de un Tim Cook que ha conseguido sanear aún más la empresa. La ha dotado de un músculo financiero de más de 75.000 millones de dólares listos para invertir. Pero han perdido parte de la magia de Steve Jobs. Necesitan sacarse algo de la chistera. Todo apunta a un iPhone 5S potenciado en primavera que sirva de rival para el Google X Phone y el esperadísimo Galaxy S4. También a un iPhone de acceso -no asequible- que no llegaría a todos los mercados… y a uno de 5 pulgadas que podría ser el embrión de un futuro iPhone 6 totalmente rompedor (como todos los rumores sobre los de Cupertino). Aún así, nuestra apuesta, de nuevo, tiene forma de televisor inteligente con una manzana en su frontal.

 

 

Microsoft, nueva bajada del beneficio


Perder una década en una industria es un suicidio. Perder una década en la industria tecnológica es lo mismo que perder un siglo en la textil… Demasiado. Para remediarlo, los de Steve Ballmer echaron toda la carne en el asador: Windows 8 con nuevos dispositivos propietarios o realizados bajo sus directrices. Ahora que llega la hora de presentar resultados es hora de medir el éxito de la apuesta… y no ha sido especialmente bueno.

 

Los de Redmond ganaron 4.800 millones de euros, un 4% menos en el último trimestre. Windows 8 tiene sólo un peso presencial en el mercado móvil (el que más crece y sobre el que se sustentan los beneficios de Samsung, Apple y Google, por ejemplo). La era post PC que nadie se creía se les ha venido encima y por eso han entrado en el accionariado de Dell, para intentar que sus pocos aliados no se derrumben.

 

Es cierto que Nokia empieza a ver la luz al final del túnel y que muestra leves síntomas de mejora en forma de tímidos beneficios. Pero también que por cada 10 tabletas de Apple que se venden se comercializan 2 con el entorno de Google y menos de una con las ventanas en su interior. Una pesadilla. También es cierto que entre Android e iOS ya se llevan el 90% de los dispositivos inteligentes y que para Microsoft, RIM y los demás queda poco más del 10% restante. Muy poco trozo para un pastel tan apetitoso. Con una Xbox que pide a gritos su renovación, una tableta Surface con un precio prohibitivo y la caída de ventas de los ordenadores -de sobremesa, portátiles y ultrabooks- parece que sólo queda camino negativo para Microsoft… salvo que de una vez se quiten de encima a Steve Ballmer.

 

 

Google, a todo gas


Esta vez en Mountain View tuvieron un motivo para sonreír. Casi siempre que presentan resultados el parqué se los toma mal. Aunque casi siempre superen las previsiones y muestren un dominio de los mercados en los que participan insultantes -sólo las redes sociales se les resisten-. Los de Larry Page demostraron que son algo más que una puntocom de Silicon Valley y aunque no se sabe muy bien hacia donde va su alianza con Motorola Mobility, la unión de ambas firmas presentó unos ingresos que superaron de largo los 50.000 millones de dólares.

 

La popularidad de los dispositivos Android en todo el planeta (sólo no mandan en Estados Unidos y Japón y pronto en China donde el iPhone está teniendo una aceptación sorprendente) es enorme. Sus ventas están disparadas, la batalla de patentes parece haberse enfriado y los tentáculos del robot verde llegan ya a otros equipos como cámaras de fotos o televisores.

 

Además, las ventas por publicidad en internet, la que más crece y pronto la que más factura, siguen siendo un coto privado de Google donde sólo Facebook les discute un poco -muy poco- del pastel. En resumen, la salud de la empresa del buscador parece, de momento de hierro. Lo dicho, una semana loca donde hasta los «peores» ganan dinero. Un ejemplo que deberíamos seguir en este lado del Atlántico.

Nasdaq, la web 2.0 se hunde

Fueron las pioneras. Las primeras empresas de la web 2.0 que se atrevieron a dar el salto al parqué y comenzaron a cotizar en el índice Nasdaq. Sin embargo, los resultados trimestrales de algunas de ellas y la caída continuada del valor de sus títulos ha puesto en duda su proyecto de futuro: Zynga ha pasado de los 11 a los 3 dólares; Netflix de 300 a 57 y Groupon de 20 a 6,6 en menos de un año. El caso más espectacular, sin duda, es el de Facebook. La red social creada por Mark Zuckerberg ha pasado de 42 a 26 dólares… en sólo dos meses.

 

El número de usuarios parece haberse estancado -al menos su crecimiento- mientras que sus gastos crecen o se quedan estancos. Eso bloquea la cuenta de resultados y minimiza las expectativas de crecimiento. Una mala combinación para convencer a los inversores.

 

Vayamos por casos. Netflix comenzó cosechando un enorme éxito en su mercado doméstico, Estados Unidos. Sin embargo, la competencia de iTunes, Amazon o Google Play es cada vez mayor. Además, estos tres últimos sitios tienen detrás una empresa con suficiente músculo financiero como para aguantar una prolongada batalla de precios. Para empeorar la situación, los nuevos mercados donde se adentra el portal audiovisual no están recibiéndole como se esperaba.

 

Por su parte, Zynga ha dejado de disfrutar del efecto novedad. Estas dos cifras nos hacen pensar que ha tocado techo: su número de usuarios se ha estancado y, lo que es peor, el gasto medio por usuario ha bajado un 20% respecto al trimestre anterior. Farmville, su juego estrella, ha perdido más de 40 millones de usuarios y de él provienen el 29% de los ingresos. La situación es límite, ha pasado de ganar 1,3 millones cada tres meses a perder 23.

 

La noticia, empero, es aún más grave para su propietario. Facebook generaba un 12% de sus ingresos de cobijar esta plataforma de juegos y un 30% más por la venta de productos relacionados con esos mismos divertimentos digitales. La cifra alcanzó el año pasado los 480 millones de dólares.

 

Todo esto -y la retirada de algunos de los principales anunciantes, como General Motors- se ha traducido en unas pérdidas de 157 millones de dólares. Las primeras desde su cotización y, lo que es peor, las primeras relevantes en su corta historia. Parece que tener una cuenta de 1.000 millones de usuarios debería ser capaz de generar beneficios y, aunque ya ha alcanzado su techo en occidente, parece que la incorporación de nuevas herramientas así como la consecución de la ansiada estabilidad tecnológica deberían ser suficientes para volver a la senda de los números negros.

 

Las cifras no son malas: 1.180 millones de dólares en ingresos que sólo se tornan negativos cuando imputamos los gastos para su agresiva expansión en Rusia, China y otros mercados «calientes» de Asia.

 

La última «catástrofe» viene de la mano de Groupon. No tienen problemas de competencia. Domina los mercados en los que opera gracias a las adquisiciones que realiza en cada uno de ellos. Sin embargo, su  mal servicio empieza a penalizar y los usuarios empiezan a abandonar la web de descuentos.

 

La mayoría de las puntocom anuncian malos tiempos. Incluso Amazon que dijo esperar peores resultados el próximo trimestre. Los esfuerzos por captar clientes son titánicos y, en algunos casos, su posterior gasto no llega a cubrir la inversión para atraerlos. Ahora tienen que aprender a madurar sus mercados y estabilizar sus enormes ingresos -además de minimizar sus gastos más superfluos-. ¿Un ejemplo? El del mercado de aplicaciones: el número de descargas en lo que va de 2012 supera los 36.000 millones, sólo dos más por usuario que hace un año. Las grandes del sector ya han comenzado a  rentabilizar hasta el último click. ¿Otro boom que se acaba?

Apple amplia la capacidad de iTunes, a pesar del Nasdaq

Apple compra 12 petabytes para iTunes…


Isilon Systems es una empresa dedicada a proveer de almacenamiento masivo a otras empresas informáticas. Tiene unos 1.400 clientes, lo que hace de la división de EMC la líder destacada del mercado. Y, desde unos días tiene uno muy destacado: la empresa de Steve Jobs ha hecho un encargo de 12 petabytes -12 millones de gigas- de almacenamiento para iTunes, lo que refuerza la idea de que los de Cupertino ultiman un servicio en la nube a través de su servicio musical.

El lugar elegido para la instalación de semejante capacidad es su centro de datos en Carolina del Norte donde prevén realizar una inversión cercana a los mil millones de dólares. Esta noticia viene en la línea de la publicada hace dos días sobre el lanzamiento de Amazon de un servicio similar: los usuarios pueden almacenar en la red sus archivos musicales para después reproducirlos desde cualquier equipo portátil con acceso a Internet.

Google también ultima un sistema de escucha de música streaming sin necesidad de descargarla. Los del buscador, sin embargo, quieren añadir la posibilidad de que parte de los archivos estén en caché para que, en caso de que falle la conexión, poder seguir oyendo las canciones. Según los expertos, el motivo por el que Amazon se les ha adelantado es porque las dos californianas sí están negociando con la industria audiovisual el modo de no vulnerar los derechos de autor.

… mientras Nasdaq les resta influencia


De este modo, mientras los de la manzana ver como su negocio va viento en popa, desde Nasdaq, el gestor bursátil de las 100 empresas no financieras del mundo, ven la necesidad de reequilibrar su índice para restarle influencia a Apple, en favor de otras como Microsoft, Google, y Oracle.

Las cifras son reseñables: Apple supone el 20,5% del Nasdaq 100 y la normativa legal explica que cuando un valor supone más del 20% de un índice, este debe reequilibrarse. No es algo habitual, pero sí necesario. Con la nueva ponderación llevada a cabo hace unos días, la creadora del [Enlace roto.] perderá cerca del 40% de su influencia. Desde el 2 de mayo la empresa de la manzana acaparará un 12,3% de Nasdaq, algo de lo que se beneficiarán algunos de sus rivales, como es el caso de Intel.

Este movimiento se ha traducido en una bajada del valor de las acciones de un 1,4%, mientras que Microsoft, Google, Intel y Oracle (que en algunos casos duplicarán su importancia) ganaban un 1% de media. El motivo es, según expertos consultados por el [Enlace roto.], que los inversores también deben reubicar sus inversiones: abandonan algunos títulos de la empresa que pierde importancia y se los llevan a las que la ganan.

En total se verán revisados a la baja la influencia de 82 de las 100 compañías. La segunda más afectada será Qualcomm, precisamente la segunda con más peso en este índice. El último reajuste se llevó a cabo en 1998 cuando Apple «sólo» valía 2.100 millones de dólares. Ahora ronda los 314.000.

La sorpresa final, el retorno de Wozniak


Para terminar esta vorágine de noticias sobre los de Cupertino, ayer mismo salió a la luz que Steve Wozniak, cofundador de Apple, ha mostrado su disposición para volver a la directiva de la compañía si se lo proponen.  Wozniak, a pesar de abandonar formalmente la empresa en 1985, sigue en nómina de la misma y, a día de hoy, se dedica al proyecto empresarial Fusion In -referido al almacenamiento de datos- y a iniciativas filantrópicas.

Wozniak -que sufrió un accidente en 1981 que resultó en un caso de amnesia referida a la memoria reciente- hizo unas declaraciones para la agencia Reuters en las que defendía la calidad de los productos de Apple, si bien, proponía una estrategia comercial bien diferente a la que tiene ahora la creadora del Macintosh: abrir sus productos al mercado para mejorarlos… aunque suponga perder ventas. La referencia al Android de Google era algo más que velada.

Todo esto llega al público mientras Steve Jobs prepara con la editorial Simon & Schuster y el biógrafo Walter Isaacson la obra que -autorizada por el gurú- mostrará como fundó con Wozniak Apple Computer.

Según The Huffington Post, Isaacson lleva dando forma la libro «iSteve: the book of Jobs» desde 2009 y llegará a las librerías de todo el mundo a mediados de 2012.

En un momento en el que la imagen de Jobs se apaga levemente por su enfermedad -desde la presentación del iPad2 sólo se le ha visto en una cena con Barack Obama-, algunos ven en Wozniak un guiño al pasado. Otros, simplemente, verán que apartarse de la doctrina Jobs, esa que ha llevado a Apple a su máximo apogeo, es un suicidio empresarial. El tiempo lo dirá.