Nokia, Holanda y las operadoras españolas, el mundo de la telefonía se agita

No es la primera vez que hablamos en estas páginas de Nokia, las operadoras de telefonía, las regulaciones para controlarlas o las tarifas de voz que aplican. Tampoco de la importancia de este sector económico en las empresas tecnológicas o de nuevos modelos que se van a lanzar al mercado. Pero sí es la primera vez que hablamos de todas estas noticias porque ocurren en una misma semana.

Nokia enciende la alarma


Que Nokia está en crisis tampoco es algo que sorprenda a nadie. Que su primer ejecutivo no finlandés lo haga público y tenga declaraciones de lo más desacertadas tampoco. La última semana Stephen Elop -ex Microsoft- advirtió de que durante el segundo trimestre del año sus ventas caerán sustancialmente. De hecho, la empresa lapona ha hecho público que podrían estar en el límite entre los beneficios y las pérdidas. El motivo es doble: la caída de precios y de ventas de dispositivos.

Para los más críticos con la gerencia de Elop ha sido precisamente su llegada el detonante de esta nefasta caída: el margen operativo está entre el 6 y el 9%, un punto menos que a principios de este año y más de dos puntos menos que el último trimestre de 2010, justo cuando llegó el nuevo CEO.

Nokia había calculado unas ventas de entre 6.100 y 6.600 millones de euros, la mitad que el trimestre anterior cuando los beneficios fueron de 529€, cifra que ahora podría reducirse a la tercera parte. Lo peor de todo es que haber aireado con tanta antelación las cifras ha provocado que el valor de sus acciones se derrumbe un 10% y bajen al precio de 1998.

Sin embargo, Elop es «optimista». Anuncia que en breve llegarán «grandes productos móviles» y asegura que para amortiguar la caída acelerarán su transición a Windows Phone 7. Aunque sigue siendo líder mundial de telefonía móvil, tanto en la gama baja como en smartphones, es precisamente en este segundo sector donde ha cedido más el último trimestre pasando del 38,3% al 24,3% y también donde más beneficios obtienen las compañías.

Durante los últimos meses Nokia ha visto aumentar la competencia en todos los frentes. Tal es así que aunque vendiera 108 millones de dispositivos entre enero y marzo -seis veces más que Apple-, sus beneficios son muchos más bajos que los de la empresa de Jobs. Cada vez hay más rivales entre los teléfonos inteligentes -ha perdido mucha cuota en Europa y China, sus plazas fuertes, por «culpa» de Android, según Elop- y se multiplica la competencia India y China entre los teléfonos de gama baja, como son el caso de Huawei o ZTE.

El primer paso del reajuste será el despido de 7.000 empleados en todo el mundo. De momento, en el Estado ha cerrado su tienda online, aunque Ovi todavía sobrevive. Esperemos que no se desmorone otro grande de la telefonía europeo -como ya le pasó a Ericsson, absorbida por Sony; Siemens, por BenQ o Alcatel, que aunque sigue «viva» sólo tiene una presencia testimonial en el mercado-.

España, a la cabeza en tarifas…


… pero no precisamente por su competitividad. Las llamadas de móvil en el Estado siguen siendo más caras que la media de la UE. Así, aunque el precio medio pasó de los 17 a los 16 céntimos de euro por minuto, casi se sigue duplicando la media de la Unión, que se sitúa en 10 céntimos, según un estudio de la Comisión Europea.

La tasa de penetración de teléfonos móviles alcanzó -según este mismo informe- el 121,8% en enero, todavía por debajo del 124,2% de la UE. El mercado doméstico está controlado por Movistar, con un 43,8% de las líneas, mientras que Vodafone, su principal rival, se sitúa en el 29,9%. Ambos están en ligero retroceso frente a los operadores más pequeños -Orange, por ejemplo- o los virtuales.

En cuanto a la banda ancha fija, la disfrutan un 23,7% de los ciudadanos, frente al 26,6% en la UE y el 91% de esas líneas superan los 2 megas. Su «prima» móvil, sin embargo, registra mejores resultados y es usada por el 13% de los ciudadanos en los teléfonos móviles y un 16% en los ordenadores portátiles. En este segundo caso la media continental está en el 19%. En el primero, es el cuarto Estado con más accesos.

Los usuarios diarios de internet son ya el 58% de los habitantes, por un 44% que la visitan frecuentemente. La cifra total está lejos de la media, sobre todo si tenemos en cuenta que el 32% de los españoles nunca ha usado la red de redes.

Holanda prohibirá a las operadoras bloquear aplicaciones


Para muchos ciudadanos Holanda es paradigma de libertades y tolerancia en lo social. Ahora el pequeño Estado quiere demostrar que también lo es en lo tecnológico. Por ello se han puesto manos a la obra para sancionar una ley que prohibirá a las operadoras telefónicas el bloqueo de aplicaciones teniendo que respetar el principio de neutralidad de la Red. Algunas de estas aplicaciones, como Skype no sólo han hecho público su apoyo a la medida, sino que la han celebrado públicamente.

Una normativa similar a esta ha sido recientemente reclamada por los ciudadanos en la última reunión del G8 en París. Desde las empresas de aplicaciones esperan que esta iniciativa sirva de ejemplo a los demás países y se extienda rápidamente por toda la Unión. Sobre todo si tenemos en cuenta que hace ya casi un año que Chile aprobó la Ley de Neutralidad de la Red en su Congreso y se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una normativa de este tipo.

En Estados Unidos, de momento, sólo existe un precedente similar. Se dio cuando la FCC (Comisión Federal de Telecomunicaciones) sancionó a Comcast en verano de 2008 por bloquear el acceso a internet a usuarios que se descargaban contenidos. Desgraciadamente, sólo unos meses más tarde otro tribunal desautorizó a la FCC lo que llevó al ente a crear dos tipos de accesos a la red en 2010. Por un lado uno regulado para operadoras fijas y otro para móviles. Las primeras si están obligadas a respetar la neutralidad en la red.

Nokia, adiós al apoyo de la UE

Hubo un tiempo en el que Nokia era el espejo en el que se miraban toda las empresas tecnológicas europeas… y mundiales. Desde la pequeña localidad finesa de Espoo, una pequeña compañía tradicional fundada en 1865 se convirtió en el primer fabricante mundial de teléfonos móviles. Su importancia era tal que a finales de los ’90 su facturación suponía una quinta parte del PIB de Finlandia.

Sin embargo, una serie de malas decisiones hicieron que Nokia se convirtiera rápidamente en un «gigante con pies de barro». Una de ellas fue la de deslocalizar profundamente su producción. A principios de la década pasada la empresa lapona trasladó gran parte de sus fábricas y de sus líneas de montaje a países emergentes, quedando las factorías sitas de Bochum (Alemania) y la propia Finlandia en segundo plano.

¿El motivo? Cuando se toma la decisión el 16% de las ventas del grupo se concentran en el continente americano y el 22% en Asia. La reducción de costes -aunque también de calidad- se mostraban como un apetitoso bocado para mejorar los beneficios. Además, algunas de las nuevas sedes contaban con el apoyo de los gobiernos de los países emergentes, como es el caso de la fábrica de Manaus, en plena selva amazónica.

Sin embargo, los problemas comenzarían en 2007 con el lanzamiento del primer smartphone pensado para el gran público -el iPhone- y todos los rivales -la mayoría japoneses y coreanos- que llegaron después. Nokia no sólo no supo distinguir la nueva competencia a la que se enfrentaba, sino que no vio qué necesitaba para vencerla.

Consciente de que sus estándares de calidad seguían siendo muy superiores a los de la competencia -sobre todo en lo referente al hardware– nadie en Finlandia pensó que la nueva batalla se libraría en el campo de los sistemas operativos.

Symbian y el primer contacto con Microsoft


Sólo unos pocos años antes, en 1998, Bill Gates -todavía al frente de «su» Microsoft- había propuesto a la teleco de moda crear una alianza para que su sistema operativo se convirtiera en el entorno de referencia del mismo modo que Windows «gobernaba» el mundo de los PCs.

Nokia no sólo rechazo esta oferta, sino que, de la mano de Motorola, Panasonic, Sony Ericsson, Psion y Siemens decidió crear su propio sistema operativo, Symbian OS. En un primer momento el programa fue capaz de ganar la partida a los entornos de Palm y a Windows Mobile. No obstante, pronto se sumarían a la lista de rivales iOS de Apple, BlackBerry OS de RIM y Android de Google.

Con el abandono de prácticamente todos sus compañeros de viaje de la plataforma Symbian -todos ellos optaron por el novedoso y potente Android- Nokia se quedó sin ningún aliado fuerte con el que seguir programando y con un sistema operativo obsoleto incapaz de seguir el ritmo de sus rivales.

Además, en una época de consumismo en el que los usuarios cambian de modelo de terminal mucho antes de que finalice su vida útil, un hardware excelente ya no es tan indispensable como unos años atrás. Todo ello se tradujo en una alarmante pérdida de cuota de mercado: desde el 55% que llegó a tener antaño hasta poco más del 31% que todavía retiene.

No sólo habían cambiado los rivales -Alcatel y Siemens habían desaparecido, Motorola se había replegado a su mercado interno y SonyEricsson parecía más preocupada en crear un rival para el iPod que en los teléfonos móviles-, sino que estos tenían sólo un objetivo: desbancar a Nokia del trono que tanto tiempo lleva ostentando. Samsung -segundo fabricante mundial en la actualidad- anunció hace sólo un par de años que pretendía ser el primer fabricante en 2015. Va camino de conseguirlo.

En busca del apoyo institucional


A pesar de tratarse de una empresa eminentemente capitalista -no tuvo problemas en sacar gran parte de su producción fuera de las fronteras de la Unión- Nokia acudió en busca de ayuda de la Comisión Europea en noviembre de 2010. Desde Bruselas arguyeron que Symbian «era la esperanza para la industria tecnológica europea» y le otorgaron una partida de 22 millones de euros.

Sólo unas semanas después, a principios de 2011, Nokia firmaba un acuerdo histórico con Microsoft para que sus móviles equiparan el nuevo Windows Phone 7. Poco después se daba a conocer que la idea real de Steve Ballmer -patrón de Microsoft- y Stephen Elop -CEO de Nokia y ex alto cargo de Microsoft- es que todos los modelos lapones equipen este sistema operativo. El fin de Symbian había llegado… y con él de la ayuda de la UE.

El pasado lunes 23 Neelie Kroes, comisaria europea de Agenda Digital, anunciaba la rectificación de la Comisión y la cancelación de 22 millones de euros para Nokia.

Con ese dinero público Nokia iba a crear el consorcio SYMBASE, una plataforma común para todos los desarrolladores de software para móviles, así como pare reforzar Symbian uno de los pocos productos tecnológicos creados en Europa y que mantiene un liderazgo mundial.

Sin embargo, no parece que Nokia vaya a tener problemas económicos por la falta de ayudas de la UE, según diversas fuentes, Microsoft pagó unos 2.000 millones de euros para conseguir que su Windows Phone 7 -aún sin un mercado definido- entrara en los dispositivos finlandeses. Veremos como sale esta apuesta… y como afecta a un símbolo europeo.

Windows 8, el nuevo sistema operativo de Microsoft toma forma

La misma semana que se ha hecho pública la agresiva campaña de Microsoft para relanzar las ventas de su sistema operativo Windows en Estados Unids –[Enlace roto.] equipado con este entorno con un precio superior a 699$- llegan las noticias y las alianzas sobre su sustituto, el Microsoft Windows 8.

Y decimos noticias y no rumores porque el primer anuncio ha llegado de la mano de Steve Ballmer, CEO de la multinacional de Remond, en unas declaraciones en el Microsoft Developer Forum (Forum de desarrolladores de Microsoft en inglés). Así, a pesar del comunicado que la propia empresa envió posteriormente a Zdnet, todo hace pensar que lo único que queda por pulir es el nombre definitivo del producto.

La próxima generación de Windows -que en su versión 7 ha vendido más de 350 millones de licencias sólo  en el último año fiscal- tendrá diferentes versiones para «dispositivos móviles, tabletas y PC». Los gurús han deducido de esto que Microsoft podría abandonar a su socio histórico Intel para pasarse a la arquitectura ARM de procesadores y en la que ahora mismo tiene ventaja AMD.

También se renovará Windows Phone

Si tenemos en cuenta la importancia del mercado de telefonía y dispositivos móviles es comprensible que, además de renovar el entorno pensado para ordenadores portátiles y de sobremesa, la empresa quiera retocar su Windows Phone -mucho más exitoso que el anterior Mobile pero por debajo de las expectativas- para hacerse un hueco en este competido nicho.

El primer paso fue la alianza con Nokia -algunos medios taiwaneses hablan ya del [Enlace roto.]-. Ahora toca afianzarse con otros fabricantes -tanto Fujitsu como LG lo equipan en parte de su catálogo de terminales- para recortar el dominio de Android.

El sistema operativo de Android domina ya el 38,5% del mercado -y sigue creciendo-, por detrás de suyo se encuentran Symbian -que desaparecerá en breve-, iOS -también crece- y BlackBerry OS. Microsoft tiene que conformarse con el 5,6% de la cuota del quinto puesto. Es por ello que en octubre llegará al mercado «Mango», la nueva versión de Windows Phone 7.

Para asegurarse una buena implantación Microsoft ha llegado a acuerdos con importantes fabricantes como es el caso  de HTC, ZTE, Acer y los antes nombrados Nokia, LG y Fujitsu. Del mismo modo, estos modelos ocuparán casi todo el espectro de operadoras -en el caso estatal, Movistar, Vodafone, Orange, Yoigo y Euskaltel entre otras-.

El objetivo es ambicioso: quieren tener una cuota de mercado del 19,5% en 2015 y estar sólo por detrás de Google. Para ello no escatiman en esfuerzos, todos los teléfonos equipados con Windows Phone 7 podrán actualizarse gratis en otoño y disfrutarán de Internet Explorer 9, el buscador Bing adaptado y otros servicios como SkyDrive para facilitar la gestión de archivos en la nube.

Según la empresa, la principal ventaja de Mango -nombre interno de la actualización- es su uso multitarea así como la organización de la información entorno a las personas o grupos con los que el usuario quiere interactuar. Un nuevo ejemplo de integración entre dispositivos y redes sociales en los que Microsoft confía para relanzarse en un mercado que ha tenido olvidado durante demasiado tiempo.

iPhone 5, todos se preparan para su llegada

Como cada primavera, los seguidores y detractores de Apple afilan sus garras ante el posible lanzamiento de un nuevo smartphone. Mientras algunos especulan sobre si los de la manzana esperarán a las Navidades de 2011 para poner el producto en el mercado, otros esperan un nuevo golpe de efecto desde Cupertino para empezar a venderlo cuando nadie lo espere (al estilo de la primera generación en 2007).

Lo que si ha quedado claro -tanto en el último CES como en el CeBIT– es que la competencia, con Google a la cabeza, está más preparada que nunca.

LG Optimus 2X: el primer procesador de doble núcleo


Lo [Enlace roto.] en el Congreso Mundial de Móviles celebrado en Barcelona. Sus especificaciones maravillaron. Equipado con un procesador NVIDIA Tegra 2 a un gigahercio, que no sólo lo hace mucho más rápido que sus predecesores y que, en cierto modo, mitiga el excesivo consumo de energía de su llamativa pantalla de 4 pulgadas. La razón que arguye la empresa coreana es «sencilla»: si el teléfono da los resultados más rápido, la pantalla está menos tiempo encendida.

Con sólo 139 gramos de peso, equipa doble cámara: una frontal para videoconferencia de 1 megapíxel y una trasera de 8 que va acompañada de flash LED y que permite grabar vídeo hasta 1.080 píxeles. Para añadir más peso al equipo multimedia, añade una entrada HDMI que gracias a un cable (incluido en la caja) permite conectar el teléfono a otros dispositivos como una televisión. Todo esto se suma a los 8 gigas de memoria y la ranura de expansión microSD. Las primeras unidades a la venta funcionarán con Android 2.2 actualizable a la última versión del sistema operativo de Google 2.3. De momento, Vodafone lo comercializa en exclusiva.

HTC Sensation, la apuesta taiwanesa contra el iPhone

En la línea del anterior, HTC [Enlace roto.] hace pocos días su Sensation con un objetivo muy claro: ser mejor que el teléfono californiano en todas sus especificaciones. Vídeo a 1.080 píxeles. Cámara de 8 megapíxeles. Procesador a 1,2 gigahercios de doble núcleo. Pantalla de 4,3 pulgadas. Su único punto flaco: sólo 4 gigas de memoria, eso sí, ampliables con una ranura de expansión para tarjetas microSD.

El cuarto fabricante mundial comenzará su comercialización a partir del 1 de junio en exclusiva con Vodafone y, cómo no, apuesta firmemente por Android. De hecho, contará con su versión más moderna: la 2.3. Y para que funcione aún mejor, ha decidido incluir algunas mejoras en su propio software: HTC Watch, un vídeoclub que permite ver películas y series en alta definición; así como el famoso HTC Sense, el interfaz que permite al teléfono reconocer las acciones más frecuentes del usuario para agilizarlas.

Nokia da último empujón a Symbian


Mientras desde oriente nos llegan estas apetitosas novedades, desde Finlandia Nokia quiere darle un último impulso a su sistema operativo estrella: Symbian. En un año en el que [Enlace roto.], 12 de ellos inteligentes, ha anunciado que ninguno de ellos contará con el Windows Phone 7, programa que incluirán a partir de 2012.

Y dentro de esta estrategia la gran estrella es el nuevo Nokia E7. Con una pantalla de 4 pulgadas y un procesador Scorpion + Adreno, cuenta con una capacidad de almacenamiento de 64 gigas y una ranura de expansión para tarjetas microSD así como con una cámara de 5 megapíxeles, pantalla táctil, teclado qwerty extraíble, sistema de sonido Dolby Digital y un puerto USB OntheGo. Parece por detrás de sus rivales, pero es seguro que tendrá un buen número de seguidores entre los fieles de Nokia.

Nokia, semana de juicios

Últimamente Nokia ha sido noticia por su alianza con Microsoft y por abandonar la plataforma Symbian. Un cambio estratégico necesario por la pérdida de cuota en el mercado de la telefonía móvil y, sobre todo, por una alarmante pérdida de prestigio en el sector tecnológico.

No obstante, la última semana los finlandeses han llegado a los medios por su guerra con Apple. Después de que un juez decidiera hace dos semanas que los de Steve Jobs no habían vulnerado patentes de Nokia, desde Espoo han decidido interponer una nueva demanda contra el fabricante del iPhone por aprovecharse de otras de sus creaciones.

Desde Nokia afirman que la empresa de la manzana ha infringido la ley en al menos siete ocasiones… que se suman a otras demandas por un total de 46 en todo el mundo. La decisión será firme si en los próximos 60 días la comisión de la competencia no opina contrario al juez.

Aunque, según medios estadounidenses, esta réplica podría tener más sentido si tenemos en cuenta que esta comisión tiene la potestad de bloquear la importación de productos de Apple durante un periodo prudencial como ya hiciera LG con algunos contenidos del catálogo de Sony.

Las patentes que defiende Nokia se refieren a cámaras, baterías, pantallas táctiles y sistemas de mensajería principalmente. No obstante, la pugna entre ambas multinacionales viene de 2009, con una primera demanda de Apple contra Nokia.

Este litigio se suma al que tiene junto a RIM (BlackBerry) contra Kodak, que les reclama 1.000 millones de dólares en concepto de vulneración de patentes en lo referido a la captación de imágenes en alta y baja resolución y que ya consiguió 964 millones de dólares de un acuerdo con Sony y LG por el mismo motivo.

[Enlace roto.]


Si ayer hablábamos del canon digital en España y de la victoria de una pequeña tienda frente a la poderosa SGAE, hoy le toca el turno a Dell y los finlandeses que han quedado exentos del pago de este pago de acuerdo a la sentencia dictada por los juzgados de lo mercantil número 6 y 7 de Madrid.

De este modo, se sigue la doctrina europea que resuelve que los fabricantes no tienen obligación de pagar el canon y que, de hecho, pueden solicitar a las gestoras de derechos el reembolso del dinero adelantado. Así, tanto los tejanos como los de Espoo han mantenido la batalla legal ya que consideran que son compañías que no deberían estar sujetas al pago de este impuesto, dado que sus equipos no tienen como fin la copia de contenidos protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual.

En 2009 Nokia fue demandada por el impago -según SGAE y otras dos entidades de gestión- de más de 5 millones de euros, aunque la cantidad fue posteriormente rebajada a 4,5 millones. Durante este tiempo la multinacional nórdica había realizado ingresos fraccionados de esta cuantía pero de modo que no pudieran ser accesibles para las entidades demandantes.