Office 365, Microsoft se sube a la nube

2011 está siendo el año de la nube. Amazon ha lanzado su servicio de música en la nube, Google ha hecho lo propio con Google Music en Estados Unidos, Apple última su potente iCloud y, como no podía ser de otro modo, Microsoft se ha sumado al almacenamiento «virtual».

Sin embargo, la propuesta de los de Redmond es diferente a la de los demás. La empresa fundada por Bill Gates ha lanzado una propuesta de suite ofimática que ofrece mensajería instantánea, aplicaciones (Office Web Apps, que incluyen los famosos Word, Excel, PowerPoint y OneNote), herramientas corporativas y un módulo de reunión en línea.

Lo mejor del producto es que la empresa de Windows garantiza casi el 100% de la seguridad del servicio, algo que ya ha quedado demostrado con el buen funcionamiento de su versión beta, disponible desde abril.

Basado en el Office 2010, Microsoft lanza a la nube esta actualización con el fin de asentar todavía más un producto que cuenta con 50 millones de licencias vendidas en todo el mundo -con lo que el número de usuarios es mucho mayor- y que es, desde hace décadas, la herramienta ofimática más utilizada del planeta.

Lo más curioso de todo es que el lanzamiento -llevado en persona por Steve Ballmer, actual patrón de Microsoft- ha venido precedido por un mensaje de Google en su blog en el que avisa a los usuarios de las ventajas de Google Apps sobre esta suite. De hecho, desde Mountain View explican que mientras que Google Docs está pensado para un trabajo en equipo, Office 365 premia el trabajo individual.

La razón es que mientras que Google Apps está optimizado para trabajar con todas las plataformas operativas, Office está diseñado a partir de Windows, lo que le resta efectividad en otros entornos. Desde aquí podemos dar fe que no es así y que el programa Office desarrollado para trabajar en Mac es totalmente utilizable y estable.

Además, Google explica que Office no es una «solución web» como la suya, sino una «solución de escritorio». Para reforzar esta idea exponen que Google Apps está disponible por sólo 5 dólares sin ningún tipo de contrato de permanencia, mientras que Office 365 presenta 11 planes distintos, tres ediciones y dos niveles. Donde unos ven personalización por cliente, otros observan falta de uniformidad y, por tanto, peor rendimiento.

Su conclusión es clara: «antes de que usted invierta en un pasado de diez años, humildemente le invitamos a invertir diez minutos en el presente repasando por qué tantos negocios han escogido Google Apps». De momento Microsoft ha anunciado un acuerdo con 20 grandes proveedores de servicios en la red en todo el mundo -entre ellos Movistar-. ¿Será un simple ataque a la competencia o preocupación por una mejora evidente en un producto dominante? El tiempo dará la razón a uno de los dos formatos.

Spotify, desembarco en el nuevo mundo

Todos los medios de comunicación han puesto fecha de entrada: julio de 2011. Hay nombres de las empresas implicadas en su llegada: Universal, Sony y EMI. Algunos rumorean que incluso Warner Music se sumará al acuerdo. The Wall Street Journal está haciendo un seguimiento pormenorizado de cada movimiento de la compañía. The Financial Times lo ve como un guiño al éxito que algunas empresas europeas empiezan a conseguir en Internet, coto privado de americanas y canadienses.

Pero, ¿qué llegada es tan importante en el país de iTunes y Google? Spotify, el gran portal musical europeo se dispone a entrar en el mercado estadounidense. Hasta ahora, el problema, era la falta de un catálogo lo suficientemente amplio como para adaptarse a los gustos musicales de Estados Unidos, muy diferentes a los del Viejo Continente.

El anuncio ha llegado sólo unos días después de que Apple anunciara el lanzamiento del tan esperado iCloud cuyo funcionamiento será muy similar al del logotipo verde: acceso a la biblioteca de contenidos desde cualquier dispositivo con conexión a la red.

Pero Spotify no sólo tendrá que enfrentarse a Apple y su iTunes -para hacerlo ya se «sincronizó» con el iPhone-, también tendrá que «pegarse» con Google MusicAmazon Cloud Player, otros servicios similares que cuentan -cara al público- con el sustento de dos marcas de referencia en su nombre. Los europeos jugarán, en cambio con el bajo precio de sus tarifas para escuchar música sin límites -4,99€ desde un ordenador y 9,99€ desde cualquier teléfono sea cual sea su entorno operativo-.

Apple tendrá que defender «su» nube


Aunque también es cierto que todos sus rivales en suelo estadounidense nacen con problemas. Ya conocemos los problemas de Google y Amazon con las discográficas desde el día de su lanzamiento. Ahora sabemos que Apple tendrá que defender su denominación «iCloud» frente a la empresa de Arizona iCloud Communications.

Esta pequeña compañía del suroeste de Estados Unidos ha demandado a Apple por el uso de la marca iCloud puesto que provoca confusión entre dos productos competidores -la firma de Phoenix provee VoIP-.

El problema es, para los de Arizona, que la campaña de saturación llevada a cabo por Apple para el lanzamiento de su servicio de almacenamiento de archivos en la nube, ha hecho que, tanto usuarios como medios de comunicación, asocien la denominación iCloud con Apple. En Cupertino han invertido 4,5 millones en la compra del dominio iCloud.com, y bastante más dinero en la campaña de lanzamiento de su nuevo software.

Apple ya es «experta» en estas lides. Su primera pelea con otra compañía por el uso de un nombre comercial vino con la discográfica homónima de The Beatles. La batalla acabó en un acuerdo entre ambas. Del mismo modo que ocurrió con la multinacional Cisco por el uso de la denominación iPhone. Actualmente Apple litiga contra Amazon y Microsoft por el uso en exclusiva del nombre AppStore.

Nero, ¿el fin del soporte físico?

Hoy parece ser un día de obituarios. Después de que los expertos auguren el fin de los netbooks, portátiles y microportátiles, Nero -la empresa alemana que popularizó el software para pasar contenidos del ordenador a DVDs y CDs- ha decido reconvertir su negocio.

El motivo, muy sencillo: ni los netbooks ni las tabletas ni los móviles multimedia disponen de lectores ni grabadores de este formato. Pero los usuarios siguen queriendo llevar consigo los contenidos. La respuesta es Kwik Media. Este programa sigue dando la posibilidad de grabar en soporte físico a la vez que añade editores para retocar fotografías, editar vídeos o compartir música. Sólo es necesario navegar por nuestra biblioteca, escoger los archivos que queramos compartir o editar y lanzarlos desde la red a cualquier dispositivo móvil o tableta equipado con el sistema operativo Android.

Para nosotros la función estrella es la que permite compartir la lista de iTunes -el programa estrella de Apple- con otros ordenadores, smartphones e incluso redes sociales -Facebook y Twitter de momento-. El grueso del programa es gratuito, si bien, se puede ampliar y «mejorar» añadiéndole aplicaciones que van desde los 0,99€ del reconocimiento facial a los 29,99€ del grabador de BluRays. Otra alternativa legal para compartir contenidos.

Dropbox, la alternativa en línea a las memorias USB

Son muchos los expertos que hablan del fin de los discos duros como los hemos conocido hasta ahora. Parece que las memorias flash y la nube son el futuro. Dropbox es el mejor ejemplo de lo cierto de esa predicción. Este servicio de almacenamiento de archivos multiplataforma en la nube operado por la empresa homónima fue lanzado en 2008 -un año después de la fundación de la empresa- permite a sus usuarios guardar y sincronizar archivos en línea entre computadoras y compartir archivos y carpetas con otros.

En estas fechas el servicio está de enhorabuena. Recientemente ha podido celebrar su propio récord de usuarios: han llegado a los 25 millones. Esto les permite gestionar unos 200 millones de archivos al día. No está nada mal para un programa que nace más como un sistema para compartir datos e imágenes por encima de su almacenamiento.

Dividido en versiones de pago o gratuitas, permite al usuario subir cualquier contenido y asignarlo a una carpeta que será sincronizada en todos los dispositivos que tenga asignados y que le permitirá compartirla con quien quiera.

Basado en el sistema de almacenamiento S3 de Amazon, no pone tope al tamaño de los archivos almacenados, si bien, todos aquellos que sean compartidos en la red no pueden superar los 300 MB.

Hay varios modos de conseguir un mayor espacio de almacenamiento gratuito: desde invitar a varios amigos a abrirse una cuenta (fidelidad por servicio) hasta resolver una serie de «acertijos».

Para los adictos a la seguridad en línea, Dropbox usa transferencias SSL y almacena los datos mediante el cifrado AES-256.

Además de todas estas cualidades, el éxito del servicio reside en su sencillez de uso. El sistema de carpetas es similar al de cualquier ordenador: basta con arrastrar y soltar cualquier archivo para que este sea almacenado. Además, pulsando el botón derecho del botón se abre el submenú que permite hacer público, privado o sólo compartido con un pequeño grupo de «amigos» al archivo en cuestión.

En plena era de los smartphones Dropbox permite acceder a todos los contenidos -y subirlos- desde cualquier dispositivo portátil con conexión a la red.