Jack Dorsey, cuando todo no es suficiente

 

Si ayer hablábamos del deceso de Hiroshi Yamauchi, uno de los mayores visionarios del siglo XX, hoy nos toca hacer justicia con el presente y futuro de nuestra generación. Jack Dorsey (@Jack) creó Twitter con sólo 30 años (2006), una herramienta que siete años después tiene 200 millones de usuarios activos, ha sido fundamental en momentos como «la Primavera Árabe«, la caída de Bin Laden o la muerte de Michael Jackson y que batió records con el deceso de Steve Jobs (alguien que, reconoce, le ha inspirado mucho).

 

Ahora que está fuera de Twitter -todavía mantiene un 3% de los títulos, unos 240 millones de dólares según Forbes- ha decidido que su próximo proyecto será revolucionar por completo el modo en que pagamos con dinero de plástico. Cualquier smartphone puede convertirse en una sencilla -y segura- tarjeta de débito o crédito. Una amenaza para las instituciones financieras y empresas de servicios como VISA, Mastercard o American Express que ven asombradas como dos millones de negocios apuestan por Square y pierden más de 220 millones de su negocio.

 

En una muy recomendable entrevista en la edición en castellano del prestigioso magazine estadounidense Dorsey explica el por qué de su salto al mundo del dinero. Y también su filosofía y sus libros de cabecera (In Search of Excellence no puede faltar en nuestra mesilla de noche). Sin embargo, a nosotros nos «preocupa» más Square.

 

Una vez más, una mala experiencia de un colaborador -Jim McKelvey- a la hora de vender un producto (perdió 2.500 dólares) hizo que Dorsey se diera cuenta de la capacidad de mejora de los sistemas de pago. Un negocio multibillonario anquilosado en el plástico y que sigue viendo con recelo la revolución de las TIC (a pesar del daño que les ha hecho PayPal).

 

El proyecto nació como Squirrel (por la expresión anglosajona squirreling money away, algo así como «sisar dinero»). A diferencia de las tecnologías NFC, que requieren dispositivos específicos, Square sólo pide al comercio que tenga un smartphone en el que insertar un mínimo -y gratuito- lector de plástico. Un periférico que en breve se extenderá por todo Estados Unidos y que no tardará en llegar a mercados como el Reino Unido, Australia o China. A cambio, Square se queda con una comisión del 2,75%.

 

Su primer gran golpe de efecto fue su acuerdo con Starbucks para que sus 7.000 establecimientos en Estados Unidos lo incorporen. Es mucho más rápido, sencillo y barato que cualquier datáfono. La clave de su éxito, sin duda, una plantilla pequeña, dinámica, que cuenta con bastantes libertades (en Forbes reconoce que le gusta que sus empleados salgan al mundo a captar ideas y a aprender de los demás) y, sobre todo, que está totalmente alineada con la empresa. Desde el momento uno no hay filtraciones. La clave, según Dorsey es ser sincero y transparente.

 

Lo mejor, no obstante, es que Dorsey dice que Square es sólo el principio y que cuando esté establecido como un negocio consolidado… el siguiente salto es la sanidad y la enseñanza. En Nueva York se frotan las manos cuando el rumor sobre su posible interés en la alcaldía de la Gran Manzana. Con gente como Dorsey parece que el futuro está más que asegurado.

Tecnológicas, entre las más innovadoras del mundo

Un año más el magazine estadounidense Forbes ha publicado su lista de las empresas más innovadoras del mundo. Farmacéuticas, empresas de servicios, fabricantes de automóviles, tecnológicas, alimentación, etc… pugnan por aparecer entre los primeros puestos y por tener una cifra alta de su reputada «prima de innovación«.

 

Entre esas cien compañías sólo hay una europea en el Top 10 (ARM, gracias a sus chips que dominan por completo el universo móvil). La acompañan seis estadounidenses -tres relacionadas con la salud, dos de software además de Amazon- y tres asiáticas: Rakuten (el Amazon nipón), Baidu (el Google chino) y Natura Cosmetic, un gigante brasileño que hace productos cosméticos responsables.

 

Como aquí nos centra la tecnología, desvelaremos cuáles son las más innovadoras del mercado:

 

  • Salesforce (#1): una de las empresas pioneras en la computación en la nube ha ganado tamaño absorbiendo rivales y proponiendo nuevas formas de hacer negocio virtual. Sobre todo orientado al marketing para empresas en este nuevo «nivel» informático y de las comunicaciones.
  • VMware (#3): su último producto permite copiar aplicaciones y discos duros en varios equipos de modo que se accede a estos programas desde la nube y permite que los dispositivos vayan mucho más rápido. La empresa de software estadounidense se ha centrado ahora en los soportes móviles y promete estar en condiciones de asaltar pronto el primer puesto.
  • ARM Holdings (#5): su arquitectura de microprocesador de baja potencia (y consumo) está en el 90% de los teléfonos y tabletas del mundo. Por cada dólar que invierten en su departamento de I+D ganan dos netos. Sólo la entrada de Intel y sus nuevos modelos Quark con una estructura completamente diferente amenazan el último bastión europeo en el negocio móvil.
  • Baidu (#6): el motor de búsqueda que domina en China (con un 67% del mercado) controla hasta el 85% de las búsquedas móviles en el mayor mercado mundial. Quieren ser, literalmente, el Google de esa parte del mundo y para ello no reparan en gastos. En julio compraron la tienda de aplicaciones 91 Wireless por 1.900 millones de dólares.
  • Amazon (#7): para Jeff Bezos la innovación lo es todo y es aplicable en todos los mercados posibles. Desde la compra de un periódico hasta el lanzamiento de una tableta o la venta de cualquier cosa susceptible de ser comprado. Nada sacia su sed de mejorar.
  • Rakuten (#8): los japoneses podrían ser unos desconocidos si no fuera por Buy.com, la web que está volviendo loca a Amazon en Estados Unidos.
  • Tencent Holdings (#18): este gigante chino se ha especializado en servicios online como redes sociales, portales de sitios web, comercio electrónico, juegos, mensajería instantánea… y tras dominar su mercado nacional tiene su punto de mira puesto en Estados Unidos y Europa. Imparable.
  • Fanuc (#26) los robots de esta líder de la robótica permiten desde la carga de pesadas ruedas de tren hasta insertar pequeños nanochips en dispositivos de última tecnología. A las puertas de su 60 aniversario, la empresa japonesa está en mejor forma que nunca.
  • Dassault Systemes (#31): estos galos especializados en el diseño 3D han desarrollado alguno de los softwares que están permitiendo una nueva revolución industrial y tecnológica. El ejemplo de cuál es el camino a seguir en Europa.
  • Keyence (#36): líderes en el mercado de medición, visión y sensores sin contacto, la firma nipona cuenta con más de 200.000 clientes en todo el mundo y es una referencia en innovación de nuevos sistemas y equipos que se aplican en casi cualquier industria del mercado.
  • Kone (#37): la empresa de ingeniería finesa (comparte lugar de nacimiento con Nokia, Espoo) se ha especializado en sistemas de carga, descarga, puertas y escaleras automáticas así como ascensores. Lo que empezó a principios del siglo pasado como una pequeña empresa de mecánica ahora tiene más de 30.000 empleados en 50 países y factura casi 5.000 millones de euros anuales.
  • Yahoo! Japón (#38): en el país del sol naciente no es que haya superado a Google es que domina el mercado con mano de hierro y es una referencia en estrategia comercial. Una pena que su matriz estadounidense no esté a su mismo nivel.
  • Tata Consultancy Services (#40): la consultora del gigantesco grupo indio (reúne a 98 empresas en cuatro continentes) es ya la mayor empresa de servicios y software de Asia y uno de los principales contribuyentes a una facturación que supera ya los 65.000 millones de dólares anuales -el 5% del PIB de la India-. Lo mejor es que es tan respetada en Asia como en otros continentes y toda una amenaza para empresas más asentadas en los mercados maduros.
  • Teradata (#42): la empresa estadounidense especializada en el almacenaje de datos ha desarrollado un nuevo software para la gestión de bases de datos que puede marcar un antes y un después en la segunda revolución informática. Hay que seguirles en el futuro.
  • Google (#47): baja desde el 24 a pesar del dominio de Android, de sus gafas, de sus servicios o de sus mapas. La gran esperanza es su nuevo formato de publicidad, una nueva generación de anuncios audiovisuales pensados para atrapar el interés del usuario.
  • Citrix Systems (#50): la empresa de Florida siempre ha tenido una visión del software como servicio (SaaS) completamente revolucionaria. Trabaja con software libre y es capaz de atender a más de 230.000 empresas de más de 100 sectores diferentes realizando pequeñas variaciones en sus programas para adaptarse a las necesidades de cada uno. Un ejemplo de inteligencia y supervivencia.
  • Infosys (#53): la empresa de Bangalore (India) ha girado gran parte de su negocio de software a la consultoría para convertirse en una de las empresas más reputadas en su país y en mercados relevantes como Estados Unidos.
  • Intuit (#56): centrada en las small business solutions, su diversificación en pequeños mercados le ha permitido multiplicar su tamaño en un lustro.
  • Johnson Controls (#71): centrados en soluciones industriales de todo tipo, su software y su diseño es uno de los más variados y reputados del mercado. Una de las empresas más adaptables de la lista.
  • SAP (#72): la empresa germana centrada en el diseño de productos de gestión empresarial cosecha éxito tanto en el sector privado como en las administraciones de medio mundo. Su principal rival, Oracle, tienen en cabeza a uno de los hombres más ricos del mundo… pero no es competencia en el mercado.
  • Amphenol (#73): el líder absoluto en el negocio de sistemas de interconexión militares y aeroespaciales ha conseguido reinventarse a pesar de la gran dependencia que tiene de sus contratos domésticos (EEUU). Sus diseños para sistemas de comunicaciones civiles son, a día de hoy, estándar en cualquier industria y país.
  • ASML Holding (#77): lo que nació en los 80 como un joint venture entre Philips y Advanced Semiconductor Material International se ha convertido en un gigante que fabrica semiconductores para Intel, Samsung y Texas Instruments. Su estudio de materiales y su capacidad de innovar nuevos tipos de chips y sus funciones prácticas convierten a esta desconocida para el gran público uno de los pilares de la revolución de las tecnologías de la información.
  • Apple (#79): sus productos no son tan revolucionarios como hace meses pero la forma en la que resiste a la competencia y el modo en el que perfecciona sus servicios y los de la competencia hacen que su prima de innovación siga por encima del 10%. Aún así, tendrá que mejorar si quiere seguir en el Top 100 el próximo año.
  • Nintendo (#84): sobrevivir durante décadas enclavada entre rivales más grandes y con más presupuesto no es fácil. Sus Wii y consolas portátiles fueron la revolución del concepto de hardware cuando las demás sólo apostaban por la potencia. Aunque no pasan por sus mejores momentos su inversión en I+D y su determinación no han bajado ni un punto.
  • Fidelity National Information Services (#98): enfocada en banca y sistemas de pago, la empresa de Florida es uno de los principales impulsores de los nuevos sistemas de pago 2.0 -como la tecnología NFC-. Oiremos hablar mucho de ellos en los próximos meses.
  • Mediatek (#99): los de Taiwán se han especializado en soluciones system-on-a-chip (toda la tecnología posible en el menor espacio posible) y son ya el cuarto fabricante mundial de semiconductores a pesar de que no tienen una planta de fabricación propia. En el mercado móvil sólo les supera Qualcomm. Tocan casi todos los mercados y en casi todos triunfan. El empuje asiático no sólo viene de Corea y China.

Nokia, lo que Europa nunca debió hacer

Hace pocos días escuchábamos a Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea, lamentarse por la adquisición de la división móvil de Nokia por parte de Microsoft y por la compra de Verizon de su filial en Estados Unidos Verizon Wireless, hasta ahora en manos de la operadora británica Vodafone. En el IFA de Berlín Kroes explicó que hasta hace poco Europa se había mostrado como uno de los centros de gravedad de la industria tecnológica y que «deberíamos volver a ocupar el asiento del conductor. Es hora de actuar».

 

Las declaraciones fueron aplaudidas por la mayoría de los representantes de las operadoras continentales que ven cómo un mercado hiperfraccionado (hasta 339 empresas operan en la Unión) las coloca en continua desventaja frente a los titanes tecnológicos estadounidenses (sólo hay 9 operadoras) y chinos (sólo 3). La propuesta de un mercado único que permita fusiones y absorciones -lo que aumenta el tamaño de las empresas del sector y, aunque minimiza la competencia, las protege de la competencia extramuros- está sobre la mesa con más fuerza que nunca a pesar de que esto suponga la caída del roaming y los miles de millones de euros que ingresan por este concepto.

 

Sobre todo si tenemos en cuenta que el tamaño -y el descaro- de muchas operadoras ha hecho que Europa se quede muy rezagada en la implantación del estándar 4G y que muchos analistas piensen que debemos dejar escapar este tren para reorganizarnos, crecer y, sobre todo, centrarnos en el inminente 5G.

 

Sin embargo, Kroes ha pasado de puntillas sobre el caso Nokia-Microsoft. La compañía finesa no sólo era una de las grandes del mercado sino que era el último ejemplo de cómo las empresas continentales pueden competir en un sector donde estadounidenses (software) y asiáticos (hardware) campan a sus anchas. Hasta hace pocos meses Nokia era la líder absoluta del mercado y una de las pocas que defendía el software libre. Sobre todo el realizado en Europa.

 

Por países, su impacto en Finladia será brutal. Es cierto que la empresa se queda con el negocio de mapas y el de infraestructuras, pero, salvo que Microsoft decida preservar parte de la producción y algún centro de decisión en el país nórdico el PIB del pequeño país se verá muy afectado.

 

Es cierto que la compra permite la supervivencia del otrora gigante. En menos de dos años sus pérdidas han sumado más de 5.000 millones. También es cierto que la jugada de Microsoft se nos antoja más cercana a la del caballo de Troya que a la de un Mesías. Sin embargo, lo que más nos llama la atención es la cerrazón que ha tenido la Unión Europea para evitar este descalabro. Jamás hubo subvenciones a una empresa puntera en Europa. Jamás hubo ayudas para que pudiera fusionarse con otro fabricante (léase Alcatel o Siemens que fue mal vendida a BenQ) y, lo peor de todo y más importante, nunca hubo el más mínimo interés por la supervivencia de Symbian un sistema operativo dominante que, con ayuda se hubiera convertido en lo que hoy es Android.

 

Nokia ha cometido muchos errores pero, una vez más, los gestores de la Unión se quejan y lamentan a toro pasado. Desde que ya no hay arreglo y desde que otra de las grandes empresas continentales caen en manos extrañas. Jamás se debió permitir que su producción marchara fuera del continente. Es cierto que existen leyes de libre competencia y comercio que no contemplan estas acciones pero si tenemos en cuenta cómo se están comportando al otro lado del Atlántico con Silicon Valley -Motorola fue un regalo a Google y ninguna administración se atreve a meter mano al monopolio de facto de los de Mountain View- o Asia (Samsung ha conseguido su alto nivel gracias a años de subvenciones) no creo que ocurriera nada por modificar la norma.

 

El siguiente reto, como bien dice Kroes, es evitar que las operadoras caigan en manos foráneas. La burocracia y los tecnicismo están bloqueando fusiones bajo la norma no escrita de que no puede haber menos de tres operadores en cada Estado miembro. Sin embargo, Vodafone ha perdido uno de sus grandes tesoros en Estados Unidos y la debilidad de las bolsas puede hacer que Telefónica caiga en manos de AT&T. Son sólo empresas… pero también puestos de trabajo.

 

Europa ha de apostar de una vez por todas por las nuevas tecnologías. Es cierto que en nuestro suelo hay industrias importantes como la del automóvil (que, recordemos, si no fuera por el oasis alemán, tampoco pasa por su mejor momento), empero, el motor de la economía en los mercados emergentes son las nuevas tecnologías. Desde las pequeñas e innovadoras startups hasta las grandes corporaciones centradas en las TICs. Hemos dejado pasar el tren de la movilidad. Tendremos que correr para reengancharnos en la siguiente estación (5G). Ahora nos queda realizar una planificación que, igual que permitió que Airbus superara a Boeing, ha de permitir que nos acerquemos a los gigantes Samsung, Google, Apple, Microsoft, etc. ¿Cumplirá Kroes su palabra? ¿Cumplirán las empresas con su parte? Esperemos. Lo dudo.

Silicon Valley, no solo hay uno

El post de hoy va dedicado a todos aquellos lectores (casi 20.000) que os habéis acercado hasta el post que trata la historia de Silicon Valley. La capital mundial de las nuevas tecnologías resume casi mejor que cualquier otro emplazamiento la economía y la sociedad de Estados Unidos: una oportunidad, un nicho de mercado, un mecenazgo desde las instituciones más respetables del país -en este caso la prestigiosa Universidad de Stanford- y un buen puñado de emprendedores.

 

Sin embargo, este oasis en mitad de la crisis que azota una buena parte del mundo (por lo menos del occidental) tiene réplicas repartidas por toda la geografía. Centros donde la innovación y la apuesta por las nuevas tecnologías tiene su recompensa. De la mano de El País os presentamos los más relevantes.

 

Canadá, Australia, Reino Unido (¿casualidad lingüística o cultura?) son sólo los cabeza de cartel en proyectos de futuro a los que se suman iniciativas en Latinoamérica, como es el caso de Chile. Canadá ofrece el visado que permite disfrutar de la residencia indefinida -y el sistema universal de sanidad- a todo aquel emprendedor que les preste sus ideas.

 

El Reino Unido tiene claro que, a pesar de la terca Merkel, el futuro de Europa no pasa por la industria clásica. Un entramado donde los costes de producción y personal no pueden competir cara a cara con las grandes fábricas del mundo en el sudeste asiático. Londres es el punto de encuentro para la mayoría de los emprendedores a este lado del Atlántico que, aunque sueñan con Silicon Valley, tienen que quedarse cerca de Buckingham Palace.

 

Chile ha ido más allá y está dispuesta a financiar casi a fondo perdido cualquier iniciativa nacional o extranjera que se traduzca en un proyecto socioeconómico viable para el país andino. Pero la zona sur del campus de Stanford no sólo es famosa por sus garajes y sus imperios levantados, literalmente, de la nada. También lo es por su capacidad de reciclarse. Programas como 500 Startups siguen atrayendo a las mejores cabezas de todo el mundo a la soleada California.

 

La receta es sencilla: quieren crear un visado para que cualquier emprendedor o empresario que haya logrado una inversión de 100.000 dólares tenga plenas facultades para instalarse en cualquier región de Estados Unidos. Especialmente las zonas más idóneas para el desarrollo de su proyecto.

 

Si a esta estrategia (parece que por aquí alguno no se ha dado cuenta de que el recurso más valioso es el humano) le sumamos el gigante imán que supone trabajar a pocos metros de Facebook, Apple, Google, etc. la batalla está complicada para los nuevos centros de innovación. Como explican el periódico, Silicon Valley es la «nueva Florencia del Renacimiento». Un lugar en la que «si haces algo realmente bueno, en dos años te lo compran o se encargan de que funcione».

 

La opción más cercana por formato y dinamismo es la propuesta canadiense. «Sólo» se necesita un año de universidad en el currículo y 75.000 dólares o un inversor dispuesto a poner hasta 200.000 para acceder a la residencia y tener vía libra para construir el proyecto. Existe riesgo de que la empresa no funcione, pero no sólo es algo que están dispuestos a aceptar, sino que lo bajaran como todo proceso lógico de aprendizaje.

 

Australia es más exigente (está rodeada de rivales tan magníficos como Taiwán, Corea o Japón) y pide un millón de dólares australianos para acceder a un mercado que aunque tiene poca población es una puerta de primera al Pacífico -y a Estados Unidos-. Gran Bretaña exige sólo 50.000 libras y Chile, más radical está dispuesta a regalar 30.000 dólares a cualquier proyecto tecnológico extranjero que parezca viable.

 

El Congreso debate ahora una ley de inmigración que no sólo multiplique la fuerza de trabajo de la primera potencia mundial ante la emergente China, sino que se prepara para potenciar una tercera revolución tecnológica que esté, como siempre, guiada desde San Francisco. En Europa… debatimos sobre pensiones.

CleanTech Now 2013, tecnología para todos en Bilbao

La Caverna Cibernética es un espacio dedicado a las nuevas tecnologías. Innovaciones que no sólo sirven para hacer nuestro mundo más habitable, sino también para hacerlo más sostenible. A lo largo de la próxima semana Bilbao será la sede elegida para la edición de este año del CleanTech Forum Europe, un evento de calado internacional donde se presentarán novedades relacionadas con las tecnologías limpias que, sin duda, son piedra angular tanto para la recuperación económica como para el futuro -obligatoriamente verde- de nuestro planeta.

 

Sin embargo, desde este pequeño rincón de la web, nos parece que el evento más atractivo -por cercano- de la Semana de las Tecnologías Limpias que han organizado Innobasque y el Southern Europe’s CleanTech Hub es, sin duda, el CleanTech Now! que se celebrará el viernes 19 en la Alhóndiga de Bilbao de 9 a 17:30.

 

La iniciativa tiene como objetivo acercar las tecnologías limpias a los jóvenes (y a la sociedad en general) y constará de talleres como el GreenINN (de 9:30 a 17:30) donde universitarios y estudiantes de formación profesional con ganas de divertirse y de formar parte del futuro podrán crear y desarrollar prototipos de productos y servicios sostenibles relacionados con el sector de las energías renovables. Una buena oportunidad donde los alumnos podrán ponerse en contacto con empresas que están apostando fuerte por uno de los sectores económicos más pujantes y donde las corporaciones podrán «fichar» ideas con mucho futuro.

 

Además, el CleanTech Showcase (de 10 a 12:30) será un concurso donde los estudiantes podrán presentar en el mejor marco posible su proyecto de fin de carrera o proyecto empresarial relacionado con las tecnologías limpias. Lo mejor (además de disfrutar de un marco y un público de primera diferente al entorno universitario) es que el proyecto ganador será premiado con un programa de formación en materia de emprendimiento facilitado por los diferentes centro de formación que colaboran en el evento (Universidad de MondragóntaZEBAezTecnun de la Universiad de NavarraTknikaUniversidad del País VascoUniversidad de Deusto).

 

La presentación de la jornada tendrá como invitadas a Itziar Alkorta -viceconsejera de Universidades e Investigación- y Estibaliz Hernáez -viceconsejera de Innovación y Tecnología.

 

La inscripción, por cierto, es completamente gratuita y está abierta a cualquiera que quiera disfrutar de las tecnologías limpias y de lo mejor que tiene que ofrecernos nuestro futuro. Sólo tenéis que entrar en este enlace antes del 19 de abril. ¡No os lo perdáis!