iCloud Drive, sus secretos

Sin duda es una de las utilidades más esperadas de los nuevos sistemas operativos de Apple. La solución que permitirá la gestión de documentos y archivos en iOS y OS X como si se tratara de una sola plataforma. En principio basta con tener la última versión de iOS y contar con una cuenta de iCloud (no es necesario tener un Mac para disfrutar de una).

El proceso para darse de alta es muy sencillo. En el momento de actualizar el dispositivo móvil se nos preguntará si queremos pasar a iCloud Drive. Si decimos que sí todo se pondrá en funcionamiento de forma automática. Si en su momento dijimos que no, es tan sencillo como entrar en los ajustes de iCloud y activarlo (podremos habilitarlo sólo para unas aplicaciones a nuestro gusto).

Para ganar funcionalidad conviene que revisemos si está activado en todos nuestros dispositivos iOS. Por defecto tendremos 5 GB de almacenamiento gratuito. Después -desde el mismo lugar donde hemos revisado y activado Drive- podremos escoger planes de almacenamiento más capaces. Los planes se estructuran desde 0,99€ al mes por 20 GBs (un buen chute de capacidad para cualquier dispositivo móvil) hasta los 19,99€ por 1 TB. En medio se quedan los 3,99€ por 200 GB y 9,99€ por 500 GB (la capacidad media de un Mac).

Modo de empleo

 

Si algo caracteriza (para bien) los servicios de Apple es su fiabilidad y la sencillez con la que funcionan. Una vez activamos iCloud en una determinada aplicación los archivos con los que trabajemos se subirán automáticamente a la nube y aparecerán al instante en cualquier otro dispositivo del que dispongamos.

Todos los cambios que realicemos en un archivo o documento quedan cargados en todos los equipos al momento. Si a esto le sumamos el aumento de capacidades de iWork, iLife y los paquetes de Microsoft para Apple nos encontramos con que las posibilidades de comenzar a trabajar en un iOS y acabar en un sobremesa (o al revés) se multiplican.

Es cierto que de momento hay bastantes aplicaciones que no tienen soporte para iCloud Drive, pero también es cierto que cada vez más desarrolladores están trabajando para entrar en un utilidad totalmente compatible con Windows y OS X.

Vaio Duo 11, ¿alternativa al MacBook?

Como vimos ayer, la situación de los fabricantes japoneses no es sencilla. Sony, el más saneado de la triada que forma junto a Panasonic y Sharp tiene que mejorar sus resultados en mercados clave como las tabletas y los portátiles. Unos por su crecimiento y otros por los beneficios que aún suponen para los fabricantes. Precisamente por eso, el Vaio Duo 11 representa una de las mejores ofertas del mercado para aquellos que quieren la potencia de un ultrabook (un portátil ultraligero) y la portabilidad de una tableta.

 

Es cierto que al estar pensado como un portátil, el tamaño del Vaio Duo -su pantalla llega hasta las 11,6 pulgadas- se nos antoja algo más grande de lo deseado para una tableta (a pesar de que Google prepara un Nexus 13 por encima del actual tope de 10 pulgadas). Aún así, un grosor inferior a los dos centímetros y una construcción en aluminio y plásticos reforzados hace que su peso no sea exagerado.

 

Su batería con autonomía de 6 horas, sin embargo, deja mucho que desear para una tableta -el Nexus 7, mucho más pequeño, nos regala 10 horas, al igual que cualquier iPad-, y, aunque no está mal para un ultrabook, se queda lejos del rendimiento de su equivalente más cercano: el MacBook Air.

 

Le saca una gran ventaja, sin embargo, al de Apple. Se trata de su pantalla táctil que, aunque no disfruta de la resolución del equipo de la manzana -por muy poco-, sí nos permite mucha mayor agilidad a la hora de trabajar. Poder escribir directamente en su pantalla con el puntero o escoger si queremos escribir nuestros correos desde su sólido y ergonómico teclado es algo que, de momento, se le escapa a los de Apple.

 

Curiosamente, cualquier que acuda a las tiendas en línea de ambos fabricantes se encontrará que la diferencia de precio entre el Vaio Duo 11 y el MacBook Air equivalente de 11 pulgadas no sólo es mínima, sino que favorece (por una vez) a los de Cupertino.

 

Si escogemos el mismo procesador (i5 a 1,7 Ghz), la misma capacidad de almacenamiento (128 Gb en un disco duro en estado sólido), la misma RAM (4 Gb DDR3) y le añadimos el mismo software -paquete iWork frente a Office 2010; Apple Care Protection Center respecto a la Total Protection de McAfee; Adobe Lightroom 4 en comparación con iLife y, para ser justos, el adaptador de puertos USB para el MacBook Air- el de Sony se nos queda en unos exagerados 1.667,02€ (mucho para un portátil y salvaje para una tableta), frente a los1.556,99€ del portátil de Steve Jobs. Otro precio excesivo a cambio de un modelo pequeño y que requiere plena confianza en iCloud.

 

 

Duelo de sistemas operativos


Después de analizar el hardware, los precios y las ventajas de ambos formatos -el de Sony reside en que toma lo mejor de dos mundos; el de Apple, que lleva a la máxima expresión el concepto ultraportátil- analizaremos la comparación de sistemas operativos para decidir cuál es la mejor propuesta.

 

Por un lado, Sony apuesta por Windows 8, el sistema operativo más avanzado creado nunca por los de Redmond funciona a las mil maravillas en el formato tableta. Las transiciones entre aplicaciones son fugaces y aprovechan a la perfección la configuración horizontal de la pantalla. Además, para eliminar el exceso de trabajo para la RAM, pasados cinco segundos todas las aplicaciones inactivas se cierran automáticamente o, si se configura previamente, quedan suspendidas para que no entorpezcan el hardware y se puedan retomar rápidamente.

 

En el modo portátil Windows 8 se muestra, por el momento, algo más torpe que Windows 7. Es fluido, trabaja rápido y nos permite optimizar correctamente varios programas a la vez, sin embargo, da la sensación de que no saca todo el rendimiento posible al potente hardware del que disponemos.

 

Aún así, un diseño fresco -Android e iOS se parecen mucho-, y una velocidad muy superior a la de cualquier otro Windows anterior, es más que suficiente para concluir que el Vaio Duo 11 es una gran compra para el que disponga, al menos, de 1.099€. Es una pena que la promesa de Ballmer de equipar Office en todos los dispositivos con Windows 8 no se cumpla en esta tableta -suponemos que será sólo para Surface, la propia-.

 

En cuanto a Apple, ¿qué podemos contar de OS X Mountain Lion que no hayamos dicho hasta ahora? Es rápido, fluido y, aunque no se integra tanto con iOS como Windows 8, acerca cada vez más lo mejor del mundo táctil de Apple y el de sus potentes ordenadores. En esta ocasión, configurar el equipo con iLife y la suite iWork sale más rentable que con Office puesto que, de momento, habrá que esperar unos meses para que haya un equivalente para tableta Apple del excelente paquete de Microsoft.

 

Como conclusión, si Sony hubiera ajustado un poco más el precio de su invento, estaríamos hablando del primer ultrabook capaz de vencer al MacBook. Por hardware y por rendimiento es tan bueno como el californiano. Sin embargo, el sistema operativo y los euros decanta -por muy poco- la balanza al mejor portátil pequeño hasta el momento. Felicidades, Sony.

Apple, a la conquista de la empresa

Primero conquistaron a los amantes del diseño, luego a los que se resistían a tener un equipo como el de los demás; después se centraron en los amantes de la música y el entretenimiento; siguieron por los users y más adelante con la parte más «in» de la sociedad. Conquistaron la Bolsa, Silicon Valley y a millones de usuarios descontentos con la competencia. Su nuevo objetivo eran las empresas y, gracias al iPad, parece que también lo han conseguido.

 

En su sede de Redmond, los dirigentes de Microsoft tienen bastantes motivos para estar preocupados. El 47% de los trabajadores que utilizan una tableta escogen un iPad. El 25% prefiere un Android… y sólo el 15% restante elige un equipo con Windows (parece que la distancia con Google podría recortarse con relativa facilidad gracias al nuevo sistema integrado Windows 8).

 

Las malas noticias siguen cuando el 67% de los trabajadores escogen que son ellos y no sus empresas los que han escogido el dispositivo de la manzana… y todo empeora cuando cruzamos estos datos con la encuesta llevada a cabo hace meses por The New York Times que explica que casi el 75% de los usuarios de iPad o iPhone acaban migrando después a Mac.

 

 

Todas estas cifras explican, pues, la cantidad de anuncios que vemos últimamente de Apple centrados en las posibilidades que ofrecen sus equipos para trabajar con ellos. Ya no sólo venden ocio en la nube (el pegadizo anuncio de iPhone más iCloud), sino todos los servicios y beneficios de trabajar con todo el entorno Apple a la vez (a día de hoy imbatible).

 

Office 2013 es la clave. Con la caída progresiva de la venta de ordenadores -no sólo de sobremesa, sino también de los portátiles- en beneficio de tabletas e híbridos (¡qué ganas de que llegue octubre para que comercialicen el teclado físico de aluminio con batería que convierte el iPad 2 y Nuevo iPad en todo un portátil) su reinado en las empresas corre peligro.

 

Surface, Windows 8 y Office 2013 parece la terapia de choque para una enfermedad que aunque todavía no es terminal, está mermando seriamente la cuota de los de Steve Ballmer. ¿Harán los de Washington que su gran suite sólo funcione en Surface? ¿Se atreverán a abrir los clientes potenciales del programa ofimático de referencia aunque se arriesguen a desangrar Windows? La apuesta siempre tiene un perdedor… Office o Windows.

 

Parece que el programa cederá ante el sistema operativo (por eso Apple se esfuerza en dejar iWork al nivel de los iPhoto y compañía, referencias entre los usuarios por su sencillez y eficacia). Pero entonces se arriesgan a que la gente se decante por Google Docs tanto en la tableta de Cupertino como en la esperada Nexus 7… si todo no empeora con un lanzamiento (que se espera inminente) de un iPad Mini de 7,8 pulgadas. Todo son problemas para los de las ventanas.

 

Todos confiamos en que Microsoft sea capaz de darle la vuelta a una situación que lleva mucho tiempo dejando en manos de dos rivales a los que pensó que había ganado hace muchos años: la resucitada Apple y la inesperada Google. ¿Cambio de aires en nuestros ordenadores?

Apple 2012, cargarda de novedades

Si ayer hablábamos de los aciertos de Google y de sus nuevas estrategias en algunos mercados -como el de las tabletas- hoy le toca el turno a uno de sus principales rivales: Apple. La empresa ahora dirigida por Tim Cook es experta en crear rumores y lanzar nuevos productos que revolucionan el mercado -así como nuevas versiones de productos ya existentes con un «toque especial»-. Si hace semanas empezaban los rumores sobre su televisor, que se espera que llegue a mediados de año -así como el iPhone 5 y el iPad 3-, ahora es el momento de confirmar algunos de sus nuevos lanzamientos.

Microsoft, dentro del iPad 3


Si hace poco pudimos saber gracias a Techstyle que fue Bill Gates, el cofundador de Microsoft, quien convenció a Steve Ballmer (actual patrón de la multinacional) para que aparcara hace diez años el proyecto de tableta Courier, ahora la empresa de Windows ha decidido rendirse a la evidencia de su error. Con un sistema operativo prácticamente inexistente en este nicho de mercado, los de Redmond han decidido entrar en el mundo Apple. Más de 100 millones de iPhones y iPads vendidos en 2011 parecen tener la culpa.

El primer paso ha sido regalar la aplicación Skydrive para los usuarios de ambos dispositivos. Además, desde el día 15 de este mes, la empresa de Ballmer también permite la descarga gratuita de su aplicación OneNote (en versión básica permite tomar hasta 500 notas, la versión completa cuesta 4,99$ para iPhone y 14,99$ para iPad).

Sin embargo, parece que el paso definitivo será la entrada de su suite Office en ambos equipos. Después de la excelente acogida que ha tenido la versión de Office para Mac -adaptar el paquete ofimático más eficiente y extendido a MacOS es, sin duda, la mejor idea de ambas empresas en años- son pocos los que dudan de la llegada de Word y compañía. Más si tenemos en cuenta el excelente rendimiento que está teniendo iCloud y su buena acogida entre los usuarios de dispositivos Apple.

iTunes Match, la evolución ya está aquí


Si la llegada de iTunes y el iPod supuso una revolución para el mundo de la música -era el primer dispositivo mp3 con una aceptación masiva que, además, permitía la compra de canciones originales en la red- y el nacimiento de servicios streaming, incluso a los dispositivos Apple, supuso la digitalización definitiva de los contenidos audiovisuales, el siguiente paso de la tienda de música más importante y exitosa del planeta era su desembarco en la nube.

Con un precio de 24,99$ en Estados Unidos -24,99€ en el Estado-, iTunes Match permite al usuario almacenar toda su música en la nube y acceder a la misma desde cualquiera de sus dispositivos (iPod Touch, iPhone, iPad, PC o Mac). Una de las mejoras respecto a otros servicios de la competencia es que, si el tema está disponible en la tienda de iTunes, no ocupa espacio, sino que se ofrece al cliente la reproducción de una copia de la tienda.

El limite de almacenamiento son 25.000 canciones aunque, si las mismas estas en el catálogo de la compañía, no existe tope. En cuanto al número de dispositivos que pueden acceder al contenido, queda restringido a 10. Una de las curiosidades, precisamente, de este modelo es que la canción ofrecida si está en el repertorio de iTunes se escuchará en formato AAC a 256 kbps sin DRM (gestor de derechos digitales)… con lo que su calidad de reproducción podría ser mayor que la del usuario.

Los requisitos para poder trabajar con esta herramienta es tener una cuenta activa en iCloud y tener instalado en el PC o Mac la última versión de iTunes (en este caso 10.5.2). Ambas opciones son gratuitas. El secreto para su excepcional funcionamiento -del que puedo dar fe en primera persona- es que almacenan de forma automática todos los contenidos seleccionados por el cliente y los envían vía push a todos sus dispositivos.

iPad 3 «mini», confirmado


Para acabar, parece que la tercera versión de la exitosa tableta de Apple tendrá dos tamaños -en la línea del Xoom 2 o el Galaxy de Samsung-. Lo que da por prácticamente confirmada la estrategia de una versión de acceso más pequeña es la petición por parte de Apple a LG y AU Optronics de varios tamaños de pantallas y equipos.

El primer encargo es una partida de pantallas de 7,85 pulgadas, aunque la empresa sigue barajando la idoneidad de este tamaño frente a las 8,9 que ya trabajan algunos rivales. La primera opción parece el tamaño adecuado para combatir el Kindle Fire de Amazon de 7 pulgadas -en las dos últimas semanas se da por hecho que se han vendido cerca de 2 millones de unidades frente a las 1,9 del iPad- empero, los malos resultados cosechados por el Galaxy Tab de Samsung y el PlayBook de RIM parecen tener demasiado peso.

Además, parece que en esta estrategia sigue presente la palabra de Jobs, ideario de la primera tableta y que consideraba que el carácter multifuncional de este dispositivo frente a un eBook exigía que tuviera una pantalla más grande. En cualquier caso, parece que la familia de tabletas más famosa del mundo crecerá en breve.