Fibra óptica, el revulsivo que internet necesitaba

Parece que los últimos movimientos del sector de las telecos empiezan a dar frutos (positivos). Según las últimas cifras publicadas el mercado estatal cerró en mayo con 2,1 millones de clientes de fibra óptica -la infraestructura de telecomunicaciones digital más potente hasta ahora- y la inercia indica que la tendencia se está acelerando.

Así, durante el quinto mes del año hubo 88.000 nuevas altas para redondear un año natural con 1,24 millones de incorporaciones (casi el doble de los afiliados que ya había). Según la Comisión Nacional  del Mercado y la Competencia, la clave para este tardío despegue ha sido la llegada de Telefónica a muchos mercados así como el empujón de la fusión entre Jazztel y Orange.

Si cruzamos datos con el devenir del ADSL, el informe de de la CNMC arroja la pérdida de 850.000 líneas en el último año gracias al esfuerzo de las empresas para que los clientes migren a la fibra óptica. Si miramos las cifras del principal operador del mercado vemos que Telefónica ha cedido 856.000 líneas de ADSL (dejando su cartera en 4,06 millones) y ha sumado 848.000 clientes de fibra -pasando de 792.000 a 1,64 millones de líneas-.

Las cifras hablan de una pérdida mínima de clientes, algo que no se ha dado, por ejemplo, entre los operadores alternativos que, si bien han mantenido estables sus 4,38 millones sus clientes de ADSL han visto como su cartera de líneas de fibra óptica ha pasado de poco más de 60.000 a más de 447.000 en el mismo periodo.

Mucho más despacio está yendo la consolidación del cable. El HFC ha pasado de 2,07 millones de líneas a 2,29 millones impulsada por la unión de ONO y Vodafone y lo atractivo -donde llega- de su oferta convergente «Vodafone One».

En los últimos días hemos podido ver a través de diferentes comunicados que las grandes del sector han decidido apostar por las redes de nueva generación. Así, Telefónica dijo estar comprometida en llegar al 97% de los hogares antes de 2020 «siempre y cuando la regulación sea la adecuada». Orange, por su parte, dijo querer doblar su cobertura de los 5 millones actuales a más de 10 en 2016 -el papel de Jazztel es fundamental en esta estrategia-.

Hoy día, la oferta de nuevos servicios que demandan más rendimiento ha hecho que la banda ancha esté ya en 13 millones de hogares y, lo más importante, que cada vez sea mayor la demanda de estas «nuevas» infraestructuras digitales. Por compañías, Telefónica sigue siendo la líder del mercado con una cuota del 44,55% (aunque lleva meses sufriendo retroceso); Orange, desde la incorporación de Jazztel, cuenta con un 28,25% y la unión de Vodafone y Ono se queda con el 22,12%. El resto de empresas (Euskaltel, Telecable en Asturias y R en Galicia) suman el 5,07% aunque su cuota de mercado crece constantemente.

Telefónica, lanzada a por Digital Plus

Cuando parecía que el panorama televisivo no podía estar más agitado en el Estado, Telfónica ha dado la campanada ofreciendo 725 millones de euros por Digital Plus (la plataforma resultante de la fusión, hace más de un lustro, de Vía Digital y Canal Satélite Digital).

Después de un comienzo complicado, Movistar Fusión se ha consolidado como una de las ofertas multiservicio de referencia en el mercado. A pesar de que en un principio la competencia intentó bloquear su lanzamiento (decían que no se podía replicar un paquete de telefonía fija, móvil, internet y televisión), el visto bueno de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones hizo que sus rivales -especialmente Vodafone y Orange- tuvieran que lanzar servicios parecidos con ofertas igual de competitivas.

Así, una vez la adquisición de Ono por Vodafone toma forma -y fortalece la oferta de la filial española del gigante de telecomunicaciones británico- y con un abanico de posibilidades casi ilimitado por parte de Orange, Telefónica se ha visto, una vez más, en la tesitura de dar otro golpe en el mercado para intentar seguir creciendo.

Después de hacerse con los contratos de retransmisión del Mundial de Motociclismo y la Formula 1, la plataforma digital está buscando nuevos contenidos que le permitan ganar nuevos suscriptores y, lo más importante, fidelizar a los que ya tiene en cartera. El golpe de timón va hacia Digital Plus que, tras meses de rumores, ha confirmado que ha recibido una oferta de 725 millones de euros por el 56% de sus acciones.

De momento, y aunque la competencia no se ha pronunciado al respecto, parece que tan sólo Vodafone estaría en condiciones de contrarrestar este movimiento gracias a la enorme base de clientes y a la oferta de canales que le ha añadido a su catálogo Ono.

Sin embargo, parece que el acuerdo no será tan sencillo. A pesar de que el Grupo PRISA, propietario de Digital Plus lleva meses buscando un comprador para poder salir de la crisis que lo tiene preso desde hace meses, el hecho de que Telefónica ya posea el 22% de los títulos no pondrá más fácil un movimiento que ya está bajo la lupa de la Comisión de la Competencia de la Unión Europea.

El hecho de que el mercado de la televisión de pago en España quedara muy concentrada no parece del agrado del comisario Joaquín Almunia y, teniendo en cuenta sentencias anteriores, es probable que obligaran a Telefónica a desprenderse de algún otro servicio que permitiera a sus rivales ganar parte de la cuota de mercado que perderán en el negocio televisivo.

Internet, a toda velocidad

Del mismo modo que el lunes hablábamos de la importancia que ha tenido el desarrollo de los smartphones en nuestras costumbres -no sólo comunicarnos con otras personas, sino también con otros objetos e, incluso, en actividades como ver películas, escuchar música o hacer compras- es justo decir que nada de esto hubiera sido posible sin el desarrollo aún más rápido de internet y, sobre todo, de la velocidad a la que nos conectamos a internet.

La compañía Akamai, el mayor proveedor de Servicios CDN (red de entrega de contenidos), elabora trimestralmente estudios sobre la velocidad promedio de conexión a internet en el mundo. El último periodo de 2011 mostró una cifra reveladora: un aumento del 39% hasta los 2,7 megas por segundo. Como en casi toda estadística -sobre todo realizada a nivel planetario- hay grandes diferentes entre regiones y países.

Destaca, por ejemplo, la tasa de transferencia de Corea del Sur que aumentó un 18% hasta los 16,7 mbps, muy separada de Hong Kong, en el segundo puesto con 10,5 mbps. El podio lo «cerró» Japón con 8,9 mbps. De entre los otros grandes actores internacionales -con un gran peso poblacional en la estadística- destaca el crecimiento de Estados Unidos, un 23% que le permite alcanzar los 6,1 mbps y el decimotercer puesto, o de China continental, que creció un 43% hasta los 1,4 mbps. Si bien, el gigante asiático está situado en el puesto 90 de la lista.

Si los datos anteriores son promedios de la velocidad de conexión, las cifras absolutas tampoco muestran grandes cambios en las posiciones. Corea del Sur tuvo picos de conexión de hasta los 43,8 mbps y Hong Kong y Japón superaron holgadamente los 35 mbps. En cuanto al porcentaje de población que accede a la red de redes con una conexión más lenta que 256 kbps destaca la India con un 29% del total de las conexiones.

En cuanto al Estado, acostumbrado a dormir en el vagón de cola de la Unión Europea, la velocidad media ha pasado en sólo 12 meses de los 2,7 mbps a algo más de 4 mbps. No obstante, el incremento sólo sirve para situarse por delante de Grecia (3,7), Francia (3,8) y a la par de Italia.

Curiosamente, el estudio de Akamai también denota la importancia de la conectividad móvil en el Estado donde, según el informe, se sitúa la red móvil más rápida del mundo -no explica si se trata de Vodafone, Movistar u Orange- y que ha registrado picos de 22,192 kbps ligeramente superior a la austriaca que registró 22,040 kbps. Este anuncio coincide con el anuncio de Movistar de empezar a comercializar en pocos meses redes de hasta 200 megas de bajada.

El ADSL, no tan rápido


El informe, sin embargo, contrasta con el presentado por ADSLZone que si bien explica que el ADSL medio en el Estado corre a 7,1 mbps -un 24% más que hace un año- sigue estando a la cola de la OCDE.

Portugal (16,35 megas), Alemania (15,33), Francia (12,91) o Reino Unido (12,42) tienen un ADSL mucho más rápido que el de nuestro mercado.

Por operadoras, ADSLZone explica que el más rápido es, con mucha diferencia, Ono, que supera siempre el 100% de la velocidad contratada en sus ofertas de 6, 15 y 100 megas. A pesar de ello, Movistar es la dominadora clara de los nichos de 1 y 20 megas gracias a la tecnología VDSL. Además, en su oferta de 50 megas con fibra óptica también supera el 100% de la tasa contratada.

Vodafone, por su parte, es la más rápida en los test de velocidad en los contratos de 6 megas… pero la más lenta en los de 20 megas. Orange sigue en este aspecto a la cola -se han registrado velocidades reales de 11 megas en tarifas de 20- mientras Jazztel ofrece la mejor tasa de subida en todas las tarifas disponibles.

La conclusión del informe es que, una vez más, los operadores de fibra óptica son los más fiables con un 90% de casos en los que se supera holgadamente la tasa de transferencia contratada (Ono llega a ofrecer más de 103 megas reales en contratos de 100). El informe, por cierto, tuvo más de 2,5 millones de muestras válidas.