Oracle vs. Google, la batalla continúa

El último mes está siendo todo un quebradero de cabeza para el gigante de Mountain View. A la investigación por abuso de posición dominante que está siendo llevada a cabo se le sumó recientemente la pérdida en la puja por las patentes de Nortel y, ahora, una reclamación por valor de 2.600 millones de dólares por parte de [Enlace roto.], un viejo rival en el mundo del software libre.

El motivo de la demanda, como no podía ser de otro modo, es la posible vulneración de patentes  sobre Java. La multinacional especializada en software empresarial presentó la semana pasada en un juzgado de California un informe en el que estimaba que el empleo de sus patentes por parte del buscador en el sistema operativo de sus teléfonos Android le supuso un impacto superior a los 2.500 millones.

Sin embargo, hemos de remontarnos a principios de 2010 para averiguar los orígenes de esta batalla. Cuando Oracle adquirió la pequeña empresa Sun -creadora de Java- advirtió a la empresa del buscador que era conocedora de la vulneración de las patentes de Sun gracias a la contratación de cientos de ingenieros de esta empresa desde finales de los ’90.

La pugna entre Apple y Samsung se recrudece


Del mismo modo, la pelea legal comenzada hace unas semanas entre Samsung y Apple -dos de los principales dominadores del negocio de dispositivos móviles- ha dado un paso más. Hace pocos días la corporación surcoreana solicitó al juez que bloqueará la importación de productos de Apple en suelo estadounidense al considerar que los de Cupertino vulneran, al menos, cinco de sus patentes.

Los productos afectados por esta denuncia -que todavía no ha sido resuelta- son los iPhone, iPad y iPod -toda la gama menos los productos informáticos-. Las patentes afectan, según Samsung, al interfaz de los dispositivos, así como a los sistemas de telecomunicaciones.

Este movimiento se ve como un paso más en el juego entre ambas compañías que comenzó cuando Apple denunció que la gama Samsung Galaxy es una «copia descarada» del catálogo de tabletas y teléfonos de los de la manzana.

Lo más curioso de todo esto es que este mismo año Apple y Samsung firmaron un acuerdo de más de 7.000 millones de dólares para que la segunda suministrara en exclusiva componentes a la primera para productos en los que son rivales directos.