HP Elite Slice, el miniordenador modular

Para nosotros ha sido, sin duda, el producto más destacado del IFA de Berlín. Es cierto que la gran feria europea de electrónica de consumo ha apostado por el gaming, por la inmersión, las pantallas curvas y casi cualquier dispositivo periférico pensado en mejorar nuestra experiencia multimedia. También que la movilidad tiene una presencia fundamental en cualquier evento de este tipo. Pero precisamente por eso, el miniordenador de HP tiene un valor añadido: ha sabido destacar gracias a su eminente visión para la productividad.

Existen en el mercado una pequeña colección de miniordenadores pensados en dar un rendimiento óptimo por poco dinero. Sin embargo, todos ellos tienen en común que suelen dejar con cierta indiferencia a aquellos que buscan un rendimiento notable -y que suelen quedar abocados a tener que comprarse una torre o, como mínimo, un todo en uno-.

HP lleva tiempo remozando por completo su gama de productos y aunque este Slice no es totalmente rompedor -Acer presentó no hace mucho un concepto similar y Lenovo apostó por la modularidad con una tableta- sí que destaca por su diseño y potencia. El corazón es un ordenador de 3,8 cms de alto por 15 de ancho que gracias al HP Slice Connector puede ir añadiendo funcionalidades.

El Audio Module, por ejemplo, es una excelente creación de su socio Bang&Olufsen que le permite enviar sonido de alta calidad en 360 grados. Además, gracias a dos micrófonos puede recoger nuestra voz desde una distancia inferior a 5 metros y trabaja con un excelente sistema de cancelación de ruido.

También cuenta con otro módulo para videoconferencias, sistemas de carga rápida para periféricos, unidades ópticas, etc. Y todo es posible gracias a la sobresaliente conectividad del sistema primario: Ethernet, Display Port, HDMI, USB 3.1 Type C, USB 3.0, etc.

En su interior se confirma que no se trata de un miniordenador al uso más allá que por sus dimensiones. Todos sus procesadores Intel son de última generación y partimos como mínimo de un i5 con 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento SSD (suponemos que lanzarán alguna versión más económica y menos potente) hasta llegar al i7-6700.

En definitiva, un producto sobresaliente que aunque podría ser mejorable si no tuviera la tarjeta gráfica integrada, por ejemplo, puede marcar un antes y un después por su concepto de modular y por el buen rendimiento que da respecto a otros rivales mucho más baratos y, sobre todo, mucho menos potentes.

SanDisk SSD Plus, multiplica la velocidad de tu ordenador

Hace unas semanas SanDisk nos propuso un reto: mejorar la velocidad de nuestro ordenador personal empleando uno de sus discos en estado sólido SSD Plus. Nos regalaron uno de 120 GB y lo instalamos en uno de los equipos de Binary Soul. Equipos que sufren un gran estrés debido a las tareas de programación intensivas a las que los someten los miembros del equipo. ¿Realmente podríamos multiplicar la velocidad como prometen en su web?

Con una velocidad de lectura secuencial de hasta 520 mb/s, tras realizar la partición y dejar el disco externo como la base para el sistema operativo (y el anterior disco duro como «biblioteca»), el arranque en Windows 10, sus programas y la transferencia de datos se hizo prácticamente inmediata. En solo 10 segundos un equipo con dos años (bien dotado pero con dos años) todo está operativo sin demora.

Aunque hicimos la prueba con el sistema operativo, puntualmente también cargamos algún archivo «mediano» (fotos, películas, canciones y algún juego) para buscar la mejora a la hora de abrirlos. Y el resultado fue igual de espectacular. En nuestra opinión no es la mejor opción -dejémoslo para los programas y no para los archivos y tendremos ordenador nuevo para un lustro- pero no deja de sorprendernos la agilidad con cualquier tarea que le pidamos.

El SSD Plus también nos sorprendió por su escasa rumorosidad y la ausencia de calor (mucho menos que la HDD tradicionales) así como por su baja demanda energética. Esto que podría parecer secundario no lo es ya que reduce la carga del suministro energético del conjunto del equipo -lo que relaja la tensión del conjunto, mejora su rendimiento y alarga su vida- y, de paso, mejora la experiencia cuando disfrutamos de contenidos multimedia.

Aunque su instalación (que se puede hacer gestionando una aplicación creada al efecto) es más complicada de lo que pueda parecer a simple vista, es suficiente con «salvar» los archivos y realizar una instalación del SO desde cero para luego vincularlo al ordenador y, por último, una vez reconocido como disco de referencia para el conjunto, realizar una partición del HDD para administrarlo como queramos.

También existe un tablero de control una vez instalado que permitirá gestionar las actualizaciones de software, comprobar el estado de la unidad en tiempo real así como clonar una nueva unidad y emplear un antivirus nativo.

Por encima del equipo que nos regalaron existe una opción de 240 GB que además de tener más capacidad permite una velocidad de escritura muy superior: pasa de los 180 Mb/s del de 120 a los 350 Mb/s. En definitiva, la herramienta perfecta para refrescar y multiplicar la vida de nuestro ordenador portátil o de sobremesa.

Ordenadores, 2015 confirma el cambio de ciclo

Hace ya cinco años que Steve Jobs proclamó el inicio de la era post PC. El cofundador de Apple anunciaba a bombo y platillo que la llegada de las tabletas (él se refería al iPad) y la continua mejora de prestaciones de los smartphones haría que cada vez más usuarios dejaran de lado los ordenadores. ¿Tenía sentido cargar con un objeto de dos kilos o más -los de precio accesible- solo para consultar el correo electrónico, navegar por internet y movernos por las redes sociales? ¿Esperar un «lento» arranque, depender de pesados programas y sus actualizaciones, etc.?

Muchos dijeron que Steve Jobs se había pasado de frenada. No era la primera vez que hacía un análisis tan «visionario» pero esta vez parecía condenado a equivocarse. Un ordenador podía hacer mucho más que un smartphone vitaminado. Evidentemente hay tareas que no están reservadas para una tableta -y casi tampoco para un híbrido- pero el gran público (todos nosotros al salir de trabajar) sí pueden desenvolverse con cualquier dispositivo que cuente con las especificaciones de un smartphone medio -ya no tenemos que buscar una tableta premium- y una buena colección de aplicaciones.

Precisamente por eso, si atendemos a las últimas cifras de ventas de ordenadores publicadas al respecto del año 2015 podemos decir que se confirma el cambio de ciclo. A pesar de las novedades del mercado, de sus prestaciones cada vez mayores, sus precios cada vez más bajos y la continua evolución del sector hacia modelos híbridos, el mercado parece haberles vuelto la espalda.

Windows 10 y su política de actualizaciones no está ayudando mucho al sector (más adelante explicaremos por qué), pero el solapamiento de funciones con los equipos móviles -cada vez más potentes y solventes- está siendo la puntilla definitiva.

Si nos centramos en los fríos números encontraremos datos de IDC y Gartner, dos consultoras especializadas que aunque no nos dan cifras idénticas sí tienen porcentajes de evolución similares. Las tablas que os presentamos a continuación (tomadas de las web de Xataka).

Ambas consultoras colocan en el mismo orden a los fabricantes. El primero es Lenovo que durante el último trimestre del año comercializó 15,4 millones de ordenadores, casi uno más que Hewlett Packard. A mucha distancia se encuentra Dell con 10,2 millones y un colchón de más de cuatro millones con respecto a ASUS. En quinto lugar muy cerca del cuarto se encuentra Apple con 5,6 millones de Macs vendidos.

No osbtante, si hacemos caso a los crecimientos relativos al periodo 2014-2015 veremos que todos los fabricantes se dejan entre un 1% y un 10% de las ventas y un buen trozo de su cuota de mercado (el porcentaje se agrava en los «otros» constructores). En el «mundo Windows» solo ASUS parece mantener el ritmo algo mejor que los demás. Y decimos esto porque, curiosamente, la empresa que anunció la caída de los PCs entre los usuarios medios es la única que sobrevive y sigue creciendo y ganando cuota de mercado.

Como decíamos antes, la mala implantación que está teniendo Windows 10, todavía por debajo de Windows 8 y Windows 7; la política de actualizaciones del sistema operativo, que ha levantado multitud de críticas; la baja tasa de refresco de los PCs al ser equipos que cada vez se usan menos y sobre todo, el crecimiento exponencial de iOS y Android en 2015 tanto en unidades vendidas como en capacidades de sus dispositivos son la puntilla y todo un problema para Microsoft, la gran perjudicada con este negocio.

Tim Cook, el futuro en cuatro claves

Sin duda, a pesar de las críticas que recibió en sus primeros meses al frente de Apple, el delfín y sucesor de Steve Jobs ha conseguido multiplicar el tamaño, los beneficios y la relevancia de la empresa en el sector tecnológico. Su visión pragmática del negocio y su afabilidad lo hacen distar mucho del carácter soñador y difícil carácter de su predecesor pero también hace que cuando hable de lo que ocurrirá en el sector tecnológico a corto y medio plazo sea una voz de lo más autorizada.

Hace pocos días Expansión se hizo eco de una entrevista en la que nos regalaba cuatro píldoras de cómo ve la tecnología que nos rodea en un plazo de dos a cinco años. Como era obvio ha creado una avalancha de rumores sobre la estrategia que seguirá su equipo a corto plazo, sin embargo, desentrañando mejor sus palabras vemos que nos esperan importantes cambios en poco tiempo.

  • Automoción, el software será clave. Más allá de soltar una sola palabra sobre el Proyecto Titán y la posibilidad de que Apple lance un coche antes de 2020, Cook explicó que el sector del automóvil se encuentra en el umbral de un cambio enorme. En una ponencia organizada por The Wall Street Journal Cook dijo que el sector está viviendo un punto de inflexión en el que el software es cada vez más importante. Los sistemas de conducción automática pueden ser solo la parte más llamativa pero los sistemas de abordo -definieron CarPlay como «trasladar la experiencia iPhone al coche»- son uno de los cambios más relevantes que estamos disfrutando ya. Sobre los combustibles que usarán los coches para moverse a corto plazo no soltó ni una palabra… ¿cómo se moverá el Apple Car?

 
  • Las tablets evolucionarán hasta hacerse imprescindible. Menos radical que su antecesor al respecto de los ordenadores personales («que vivirán un futuro incierto») considera que para gran parte de los usuarios las tabletas y teléfonos inteligentes sustituirán por completo a los PCs. El motivo es sencillo: «a día de hoy un iPad puede hacer todas las tareas habituales que la mayoría de los ciudadanos demandan de un ordenador» como consultar las redes sociales, trabajar con emails, ver películas o escuchar música. Para aquellos que necesitan algo más -teclados físicos- los formatos como Surface y el iPad Pro son más que suficientes. Los ordenadores de sobremesa parece que quedarán relegados a aquellos que quiere un uso cuasi profesional.

  • La televisión se vuelve definitivamente inteligente. En la presentación del Apple TV Cook fue tajante: «creemos en una televisión llena de aplicaciones». Los televisores seguirán la estela marcada en el uso de los smartphones y las tabletas y dejarán de ser meros emisores de contenidos para volverse dispositivos con los que interactuar de nuevas formas. Son un nuevo objetivo para los desarrolladores que harán de este panel un centro de ocio y trabajo inteligente a demanda del usuario. ¿Será el Apple TV el paso intermedio antes de un smart TV con pantalla Retina? ¿Se volcarán más ahora en este producto olvidado hasta hace bien poco?

  • Del dinero de plástico al dinero inteligente. Aunque la implantación de Apple Pay ha sido menor de lo que esperaba la empresa, los resultados ha sido objetivamente buenos. Cada vez son más fabricantes (Google, Samsung) que se animan a lanzar sistemas de pago virtual seguros y la coyuntura del mercado estadounidense (en breve será obligatorio implementar los chips EMV en todas las tarjetas de crédito) puede hacer que muchas instituciones y comercios se decanten por estos sistemas «incrustados» en los dispositivos inteligentes. ¿Estamos cerca de pagar con el teléfono o el reloj?

Acer Predator, ¿quién dijo que los portátiles no son para gamers?

Durante mucho tiempo ha habido una norma no escrita que decía que todos aquellos que querían un rendimiento extremo para jugar a cualquier título disponible para PC necesitaban de una torre «musculada». Sin embargo, cuando Acer presentó su familia Predator retó a lo establecido. De este modo, año tras año los mejores componentes han conseguido que estos portátiles sean una referencia en cuanto a rendimiento y, como no podía ser de otra forma, en el pasado IFA de Berlín llegó su última actualización.

Por y para jugar

Los Predator son un continuo guiño a los gamers. Tanto por fuer como por dentro denotan que estamos ante unos equipos diferentes a cualquier otro producto del mercado. Gruesos, con formas angulosas, íntegramente diseñados en color rojo y negro y con una característica parrilla de ventilación trasera, todo en su diseño es una declaración de intenciones. Son potentes y agresivos.

Escalados en dos tamaños (15 y 17 pulgadas), es precisamente la pantalla la que marca la diferencia entre ambos hermanos. El más pequeño está disponible con pantalla en resolución 1080p o 4K mientras que el mayor -donde mejor se notaría la resolución UHD- solo cuenta con el panel Full HD. En cualquier configuración los demás componentes hacen que cualquier compra sea acertada.

Sus procesadores son los potentísimos Intel i7-6700HQ de la familia Skylake acompañados de las tarjetas gráficas NVIDIA GeForce GTX980 y, a elección del cliente, hasta 32 GB de RAM DDR4 y unidades de almacenamiento SSD de hasta 512GB. Queda claro que todo en ellos se ha pensado para mover cualquier imagen o contenido multimedia sin esfuerzo y, en los momentos en los que no estemos jugando, para ser realmente fulgurantes.

Como no es fácil gestionar este hardware los ingenieros han diseñado un sistema triple de ventilación que han bautizado como Predator FrostCore y que cuenta con un software propio (CoolBost) para asegurar un funcionamiento estable incluso a pleno rendimiento.

Por otro lado, teniendo en cuenta el peso cada vez mayor de los juegos en línea, Acer también ha desarrollado un sistema híbrido DoubleShot Pro que permite combinar la conexión inalámbrica y la de red física para conseguir la mayor tasa de transferencia posible de nuestra línea de internet.

A la venta en noviembre, los precios, como es costumbre en el fabricante taiwanés, son muy ajustados: la versión de 15 pulgadas y resolución 1080p partirá de 1599€ mientras que la de 17 pulgadas costará desde 1799€.