HDR, ¿qué significan las «nuevas» siglas de la televisión?

Llevan meses siendo la comidilla en el negocio de los paneles, monitores y televisores. Tres letras que prometen traer un salto al mundo de la imagen mayor que el que supuso el 4K. A la altura de la brecha entre el DVD y el BluRay. Y, sin duda, en el pasado CES 2016 han sido las siglas más escuchadas en los stands de algunos fabricantes: HDR o High Dynamic Range. Pero, ¿qué significan realmente y qué aportan a nuestra experiencia de usuario?

Si seguimos un orden cronológico en lo que a calidad de imagen se refiere, al Full HD le superó el 4K y la UHD -ultra alta definición- y parecía que el summum durante un tiempo serían los quantum dots o puntos cuánticos. Sin embargo, la llegada a los televisores de la tecnología HDR (presente en las cámaras desde hace tiempo) promete poner todo patas arriba.

Como hemos dicho, cualquier aficionado a la fotografía o a los videojuegos lleva oyendo estas siglas desde hace tiempo. Incluso los smartphones incluyen esta opción desde hace algunas generaciones. Muchas tarjetas gráficas incorporan esta tecnología que tiene como objetivo reproducir una gama de luminancia más amplia. Explicado de una forma más sencilla, es capaz de crear mayor intensidad en las gamas más oscuras y en las más claras para ganar más detalle. Los negros son más oscuros y los tonos claros más luminosos. Un contraste mucho más potente y marcado que nos ofrece un nivel de detalle sin comparación con los televisores comercializados hasta la fecha.

En fotografía la forma de aplicarlo es sencilla: se emplean varias capturas de la imagen con diferentes exposiciones que al combinarse entre ellas permiten obtener una instantánea con una gran cantidad de información y por lo tanto con un gran detalle en las zonas más claras y oscuras. En definitiva, una imagen más definida y de más calidad.

Cuando aplicamos esto al vídeo la imagen multiplica su calidad y conseguimos una nueva forma de ver lo grabado. Y aquí es donde entra otra de las bazas del HDR en juego: si el 4K supuso una enorme inversión para toda la cadena de producción y los Quantum Dots son una baza solo del reproductor, el HDR permite incluir a los productores sin un gran esfuerzo económico pues, como hemos dicho, es una tecnología que se lleva tiempo utilizando en otros campos.

De hecho, si el talón de Aquiles de la Ultra Alta Definición ha sido que el hardware ha estado listo antes que los contenidos, ya hay productoras como Netflix o Amazon que ya tienen contenidos compatibles con esta tecnología.

Por eso cuando algunos fabricantes decidieron implementar nuevos sistemas de atenuación de la retroiluminación (bajar el tono negro sin evitar que los claros sean más brillantes) todas las piezas del puzzle encajaron. Lo más curioso es que según muchos expertos el HDR podría dejar fuera de juego a la sensación del último año en paneles: el OLED de LG. El motivo es sencillo, si bien permite tonos negros mucho más oscuros al apagar selectivamente los LEDs, sus tonos claros no consiguen todo el brillo que necesita el HDR para completar escenas más nítidas. Es cierto que en la feria de Las Vegas los coreanos mostraron un panel específico para este «nuevo» sistema, pero también lo es que Sony y Samsung llevan cierta ventaja y que Panasonic ya ha lanzado su propio Dynamic Range Remaster.

Auriculares deportivos, compañeros perfectos en verano

Por fin ha llegado el verano y el buen tiempo y con él son muchos los que se deciden a abandonar el sofá -y el gimnasio- y comenzar a hacer deporte al aire libre. Por eso, os presentamos una selección de auriculares -vale cualquiera pero estos están mejor diseñados para soportar las exigencias de las disciplinas deportivas- perfectos para acompañaros en vuestros momentos de actividad. Ya no tenéis excusa.

  • Bose Soundsport. El célebre fabricante basa su colección en tres pilares: la tecnología TriPort que refuerza los graves; el diseño especial del cable que además de resistente al agua soporta los tirones y las fundas StayHear especialmente ergonómicas. Con manos libres integrado, hasta la funda con un arnés lo hace realmente cómodo. Además, su precio de 128€ lo hace muy interesante.

  • Sennheiser OCX 686G Sports. Más baratos que los anteriores -108€ aunque es fácil encontrarlos rebajados-, el 686 es uno de los últimos lanzamientos de la firma y se caracterizan por su ligereza a la hora de llevarlos encima. Todo el sistema va colocado en la diadema supra auricular con lo que el cable casi no se nota y no pesa. Su sonido, como siempre, tiene una calidad excelente y su estructura resiste al agua y al sudor.

  • JayBird BlueBuds X. Sin duda nuestro fabricante favorito que, una vez más, mejora lo inmejorable. Con conectividad Bluetooth y ocho horas de autonomía su sonido es inmenso con graves profundos y un rango de agudos excepcional. Con un diseño muy cuidado para adaptarse a todo tipo de usuario, su precio bastante contenido lo hace especialmente interesante: 112€. Nuestra elección.

  • Panasonic RP-HS34. Los hemos incluido en la lista por su relación calidad precio. Son muy baratos y su rendimiento es sorprendentemente bueno. Resisten el agua y el sudor, tienen buenos graves y aunque no cancelan especialmente bien el ruido exterior… se les perdona cuando la factura es de 15€. Imprescindibles para aquellos que quieren empezar a llevar música en sus entrenamientos.

  • Pioneer SEE721K. Lo que para el fabricante son unos auriculares para deportes extremos son un buen equipo con un sonido nítido una sobresaliente cancelación del ruido y un diseño muy Pioneer. Minimalista y resistente. Su precio, 40€ los hace muy interesantes para el que quiera llevar un equipo con buena relación-calidad precio y un sonido mejor de lo esperado en unos auriculares de clip.

  • Sony XBA-S65. La empresa nipona ha volcado en estos auriculares buena parte de su experiencia en este segmento de mercado. Con un sistema de ajuste personalizado y un sonido sobresaliente, son muy ligeros, resistentes a las salpicaduras de agua y el sudor así como un sistema automático de control del volumen.

Televisores 2015, revolución inteligente

Aunque su tasa de renovación sea mucho menor que la de cualquier otro dispositivo tecnológico doméstico, los televisores suelen reflejar lo mejor de la capacidad de innovación de las principales empresas de electrónica de consumo. Samsung, LG, Sony, Panasonic y compañía aprovechan para demostrar la potencia de sus paneles, de sus sistemas de conectividad y sus sistemas operativos. Verdaderos centros de ocio donde el diseño tiene un rol fundamental. Os presentamos las últimas ediciones de las Smart TVs de referencia.

  • Samsung JS9000. La clave de todo reside en su tecnología Nano Crystal Color que permite ver los colores con un tono más natural. El tope de gama de la familia SUHD potencia la experiencia inmersiva gracias a su panel curvo y al sistema Auto Depth Enhancer que, según los coreanos, es la sensación más cercana al 3D del mercado. Y todo ello aderezado con un emparejamiento Smart TV-smartphone que vuelca la información preferida del usuario en su pantalla de 55 pulgadas. Siguen siendo la referencia, sin duda.

  • Philips 9109. Ultraplano, con ultra HD, Ambilight a ambos lados del panel y arriba y abajo y Android TV. ¿Qué más se puede pedir? Un procesador de seis núcleos de alto rendimiento al que no se le resiste ningún escalado ni imagen sea cual sea su resolución. El Perfect Motion Rate de hasta 1000 MHz  y el sistema Pixel Precise Ultra HD dan una calidad de imagen nunca antes vista en el catálogo de la compañía. Su sonido, como siempre, espectacular y su mando a distancia con teclado QWERTY y puntero es más propio de un tablet que de un equipo doméstico.

  • LG 8507. Tener como vecino a Samsung hace que LG siempre busque soluciones alternativas para diferenciar y vender sus productos. La tecnología IPS de su panel con resolución 4K y un audio sobresaliente gracias a un sistema de sonido creado por Harman/Kardon garantizan una muy buena experiencia multimedia. Su sistema operativo, WebOS, es una delicia por lo intuitivo que es y su diseño sin marcos dan una presencia incontestable sea cual sea su emplazamiento. Muy recomendable.

  • Sony Bravia X94C. Los japoneses la venden como la experiencia 4K definitiva y, aunque no estemos seguro de que sea el mejor televisor del momento, sí está entre los tres mejores. Su diseño es bestial. Su presencia fuera de toda duda. La calidad y profundidad de las imágenes saca años a muchos de sus rivales y el sonido hace que no necesite ningún periférico. Además, la dupla con Android TV la convierte en una extensión del smartphone, tablet o portátil. Y todo ello gracias al chip X1 que marca -y mucho- la diferencia.

  • Panasonic CX750E. Las legendarias Viera siguen siendo las grandes referencias del mercado a pesar de estar por detrás en estrategia de marketing frente a Sony y la dupla coreana. La resolución y nitidez de su panel 4K es impactante. Sus colores ganan en brillo respecto a otros modelos más bajos en el catálogo. Solo cede un poco ante la competencia con un sistema operativo menos completo, aunque lo compensa con un buen diseño y un precio muy competitivo.

VAIO, salto a los smartphones

Si hace pocos días os presentábamos el primer VAIO fabricado después de la venta de la división de ordenadores de Sony, hoy le toca el turno al primer smartphone de la nueva empresa. El equipo, que se comercializa desde el día 20 en Japón tiene en su punto de mira los teléfonos inteligentes más populares de ese mercado (Xperia y Panasonic) y cuenta con todos los requisitos para convertirse en una alternativa muy seria a los fabricantes de gama media tradicionales, al menos en el país oriental.

Por diseño, recuerda a los Nexus de anterior generación. Líneas sencillas, limpias, sofisticadas y elegantes. El cristal cubre la parte posterior y el policarbonato se encarga de proteger los bordes y, de paso, de hacerlo más fácil de sostener en la mano. Las esquinas redondeadas lo hacen más ergonómico aunque, dicho sea de paso, no le dan un toque demasiado vanguardista.

Cuenta con una pantalla de 5 pulgadas con resolución HD (1.280×720 píxeles), 2 GB de RAM y cámara de 13 Mp. Por supuesto, trabaja con Android 5.0 Lollipop con una característica que nos ha sorprendido: casi no tiene capa de personalización lo que lo hará mucho más rápido y eficiente.

Cuenta con conectividad LTE, 16 GB de capacidad ampliables con tarjetas SD, un procesador Qualcomm Snapdragon 410 de cuatro núcleos a 1,2 GHz que trabaja con una GPU Adreno 306 y conectividad Bluetooth 4.0.

De la autonomía se encarga una batería de 2.500 mAh que no penaliza el grosor (7,95 mm) ni el peso: 130 gramos. Su precio libre en Japón será de 350 euros aunque la mayoría se venderá con un plan de datos de la operadora b-mobile, una de las más pequeñas del mercado pero una de las más que más rápidas está creciendo en el país.

Nos llama poderosamente la atención que el terminal es prácticamente idéntico que el Panasonic Eluga 2 que ha comenzado a comercializarse en Tailandia. Por un lado nos deja claro que comparten fabricante (y diseñador) y por otro nos demuestra que, por el momento, la época en la que todos los equipos con el sello eran un adalid de diseño y novedad han pasado a mejor vida.

Panasonic AX, tu entrada al 4K

Durante muchos meses ha parecido que el mercado de las televisiones había caído irremediablemente en manos de los grandes fabricantes coreanos. Samsung, sobre todo, y LG habían entrado en una carrera para presentar todo tipo de modelos (curvados, 4K, 3D, etc.) donde los clásicos nipones siempre llegaban tarde. De hecho, cuando hace poco más de un año Panasonic anunció que dejaría de fabricar sus legendarios plasmas muchos dieron por cerrado el cambio de ciclo del negocio y el paso sin retorno de Tokio a Seúl.

Si hace poco analizábamos la nueva gama de Sony con sus Bravia para demostrar que hay vida más allá de Samsung, hoy os presentaremos los nuevos TX AX630E de Panasonic, sin duda, el mejor panel de su categoría y un equipo cargado de prestaciones propias de un televisor de muy alta gama.

4K, 3D y 1200 Hz

 

Sólo estas tres especificaciones ya denotan que no estamos ante un modelo normal. Muy pocos en el mercado ofrecen resolución 4K -y su escalado desde Full HD-, 3D con una profundidad sorprendente y un procesador a 1200 Hz para escenas deportivas. Y por si fuera poco, añade reconocimiento por voz para las principales funciones del televisor.

Con un ángulo de visión de 176 grados (que permite un 3D con mucha más profundidad de la habitual) y un muy potente sistema de conversión 2D-3D, cuenta con un equipo de sonido de 2x10W y certificado Dolby Digital Plus/DTS 2.0 para que no siempre necesites conectar tu Home Cinema.

Otro de los puntos fuertes del dispositivo es su conectividad, más allá del evidente mando a distancia, puede controlarse mediante una aplicación (disponible para iOS y Android) desde cualquier tableta o smartphone (a los que además, remite el contenido que se está visionando); permite almacenar contenidos en la nube de Panasonic, así como grabación en un disco duro externo mediante una salida USB-HDD.

Respecto a los puertos, cuenta con 3 HDMI con entrada compatible 4K, 2 USB, 1 LAN, una salida de audio digital, una ranura para tarjetas USB, una toma para auriculares, etc. además de la conectividad bluetooth para dispositivos móviles.

Lo más sorprendente de todo es que el precio de esta maravilla se queda en 749€ en su formato de 40 pulgadas. Seguro que mucho menos de lo que esperabas.

Compañero perfecto

 

 

Seguramente muchos de vosotros estaréis pensando ahora mismo que está muy bien tener un televisor con todas estas características pero que el 3D no es algo que usemos a diario y que casi no hay contenidos 4K. No hay problema. Los ingenieros de Panasonic ha creado un reproductor BluRay 3D (y con escalado 2D-3D) con función de escalado 4K que hará que los contenidos de nuestros discos en alta definición se vean (y se oigan) como nunca antes.

Compatible también con funciones Miracast que permiten el mirroring entre los dispositivos móviles y la televisión, incorpora multitud de aplicaciones rediseñadas ex profeso para la plataforma: desde redes sociales hasta YouTube.

Ahora sólo falta que os animéis con un buen amplificador y unos buenos altavoces para que deseéis que los estrenos de las grandes películas lleguen… a vuestro sofá. ¿Su precio? 159€ en la página web.