Windows 10, la nueva baza de Microsoft

Y por fin Microsoft jugó su baza. Cuando todos esperábamos Windows 9 la empresa de Satya Nadella se sacó de la manga Windows 10 en un ejercicio de marketing y con una serie de novedades que nadie se esperaba. Por fin una gran empresa de software se anima a crear un único sistema operativo sea cual sea el dispositivo que empleemos (hasta ahora Apple y Google lo habían intentado pero ninguno había conseguido unificar todas las pantallas).

El lema es sencillo: «una línea de productos. Una plataforma. Una tienda«. Un sistema en el que las aplicaciones serán compatibles e intercambiables y en el que los desarrolladores tendrán que pensar en Windows como un software universal.

El objetivo -ya quedó claro durante la presentación- es que los usuarios de Windows 7 que no han querido animarse a saltar a Windows 8 no duden de que la versión 10 es la definitiva, la que merece la pena. Ya no habrá periodos de adaptación, tan sólo encenderemos el ordenador y todo estará donde debía.

El escritorio vuelve a ganar relevancia. Un menú de inicio clásico en el que se despliegan los programas principales a la izquierda mientras que a la derecha aparecen los Live Tiles que tan buenas sensaciones ha dejado en los usuarios de pantallas táctiles. Como explicaron el pasado martes todo ha de ser «fresco pero estable«. Un sistema operativo que sirva para todo tipo de usuarios, desde los más noveles hasta los más avanzados, desde el usuario doméstico más modesto hasta la institución más exigente.

Junto a esto aparecen nuevas utilidades heredadas del universo móvil: la posibilidad de trabajar con escritorios múltiples en los que se ve en diferentes ventanas la multitarea del equipo y funcionalidades para aprovechar esa multitarea y ese reparto del espacio en la pantalla.

Un guiño este que viene a reafirmar el excepcional trabajo hecho con Windows 8 (la satisfacción media de sus usuarios es superior a la de Android). La Vista de tareas, por ejemplo gana con el aumento de tamaño de los botones y el menor peso del programa. Todo será más ágil y fluido. Algo fundamental cuando la batalla de los chips ya no es definitiva.

Para los que tengáis un dispositivo convertible (en función de sus partes puede ser táctil o «clásico») el propio programa reconocerá la situación y se adaptará a a cada configuración mediante los modos continuum o un interfaz similar al Modern IU. ¿El objetivo? Minimizar las transiciones para que el usuario lo note lo menos posible.

El primer Windows colaborativo

 

Sí, aunque parezca increíble, Microsoft ha decidido escuchar abiertamente a sus usuarios (¿a dónde vamos a parar? ¿algún día lo hará Apple?). Desde el pasado día 1 de octubre quien quiera puede descargarse una technical preview en lo que Microsoft ha llamado el Windows Insider Program. La idea es que cuanta más gente se descargue el programa en sus equipos de sobremesa y portátiles -los demás tendrán que esperar- más información recogerán en los foros sobre posibles mejoras del sistema operativo definitivo.

Microsoft necesita recuperar el espacio perdido (sobre todo frente a Chrome) y por eso aplica recetas ya conocidas pero válidas. Una actualización gratuita para cualquier usuario de Windows 8 (al más puro estilo OS X), captar las sensaciones de los usuarios en una versión beta (algo muy Google) y aprender de sus errores pasados para ganar cuota.

Faltan todavía meses para que Windows 10 llegue a los usuarios. Hasta mediados de 2015, después del evento Build no habrá más detalles pero lo que está claro es que Satya Nadella parece haber llegado para cambiar profundamente a una empresa para la que cualquier tiempo pasado fue mejor… y que busca claramente un futuro prometedor sobreviviendo a nuevos y antiguos rivales.

 

¿Por qué no Windows 9?

 

Más allá de porque es un nombre mucho más comercial y por todos los significados que le sumamos al número 10, el nuevo nombre pretende plasmar que el nuevo entorno no es una simple evolución desde Windows 8. Es un punto y aparte un salto enorme en el que se ha tomado lo bueno de experiencias anteriores para unirlas y crear el primer sistema operativo universal en la historia de la compañía.

Una apuesta arriesgada pero que, de salir bien y contar con el apoyo de los desarrolladores podría dar un golpe sobre la mesa en Silicon Valley y volver a colocar a Microsoft como la empresa de referencia en el mercado.

Interfaces, ¿cuál es el siguiente paso?

La inminente llegada del iPhone 5 y el completo abandono de Apple del diseño esqueoumorfista por un más ligero ha hecho que sean muchos los diseñadores y los geeks que se pregunten cuál es el siguiente paso en el desarrollo de los interfaces, la parte más importante en la relación hombre-máquina en cualquier dispositivo.

 

Si hasta hace una década el diseño del programa tenía una relevancia bastante relativa -las cosas «eran» como indicaba Microsoft desde su Windows-, la explosión de los dispositivos táctiles así como su uso masivo (pasamos muchas más horas con el teléfono de lo que nunca hemos pasado con nuestro ordenador) ha hecho que las empresas de software se centren sobre manera en este punto.

 

Casi todos los expertos coinciden en que el mayor éxito, la evolución más importante que sufrirá la tecnología será aquella que permita a los usuarios trabajar con equipos «sin interfaz», esto es, cuando la tecnología sea algo tan cotidiano que no nos demos cuenta de que estamos trabajando con un dispositivo tecnológico.

 

Si en algún momento un interfaz es lo suficientemente intuitivo y «transparente» para que casi no lo notemos será entonces cuando la relación hombre-máquina haya llegado a su plenitud. Ya no habrá largos procesos intermediarios que nos hagan perder tiempo en la ejecución de las tareas. No habrá la necesidad de teclear o tocar: la voz o un simple gesto será suficiente para que el gadget haga lo que le solicitemos.

 

Muchos analistas y desarrolladores coinciden en que el paso del teclado y el ratón al universo táctil ha sido un primer paso importante en este camino. Pero no sólo no es el último sino que su única ventaja es que ha servido para unificar nuestro lenguaje con la máquina. Un idioma común con todos los dispositivos de nuestras vidas sin importar el idioma del usuario o quién lo ha fabricado permitirá que la industria se desarrolle exponencialmente más rápido.

 

Lo táctil, de momento, hace que todo funcione tocando imágenes (iconos, fotografías, etc.) a través de una pantalla de cristal. Eso nos coloca límites porque nuestra comunicación con otras personas se basa en un lenguaje corporal y textual mucho mayor. Va más allá de nuestras manos. Es mucho más sensorial. Si conseguimos trasladar ese metalenguaje a las máquinas su desarrollo -y el de nuestras capacidades tecnológicas- se multiplicará.

 

Tim Berners-Lee, padre de internet, explicaba recientemente en un artículo de la importancia de este lenguaje unificado para que el internet de las cosas no sólo se consolide sino que convierta en una parte fundamental de nuestro día a día. No sólo tendremos un dispositivo para manejar y para hacernos la vida más fácil sino que todos estarán interconectados y funcionarán de un modo similar.

 

Todo ello probablemente nos traiga un gran cambio cultural. A día de hoy vivimos en el mundo de las pantallas. Es muy fácil ver a muchas personas a nuestro alrededor que está mirando una pantalla cuando está solo, acompañado, trabajando o en su tiempo de ocio. En un mundo de voz y gestos esto será todo un cambio de comportamiento. Los más optimistas lo anuncian para dentro de 2 años. ¿Tendrán razón?

Portátiles táctiles, los mejores

Si ayer hablábamos de la revolución que han supuesto las tabletas, hoy le toca el turno a los portátiles táctiles. Dispositivos que se reinventan completamente para ganar versatilidad e intentar frenar la caída de ventas ante las tabletas. Aquí os enseñamos los mejores del mercado, no tienen desperdicio:

 

 

  • Sony Vaio Duo 11: uno de los pocos que permite interactuar con su pantalla con los dedos o con un puntero que viene de serie y que nos permite tomar notas a mano o escribir correos electrónico como si se tratara de un bloc. Su pantalla Full HD de 11 pulgadas es la nota más llamativa de un equipo con procesador Intel Core i5 y 4 GB de RAM. Entre sus puntos fuertes un peso de sólo 1,3 kilos y un precio apetecible: 1.200 euros.
  • ASUS Zenbook UX31A: su presencia es espectacular gracias a su resistente y elegante chasis de aluminio. Su pantalla IPS multitáctil cuenta con retroiluminación LED y gracias a su tecnología ASUS Super Hybrid II puede estar largas temporadas en reposo sin casi consumir energía. Además, en 2 segundos está completamente operativo desde el estado de hibernación. Su peso es también de 1,3 kilos a pesar de que su pantalla sube hasta las 13,3 pulgadas. En su interior trabaja un procesador Intel i7 así como 4 GB de RAM DDR3. ¿El precio? Lo bueno se paga, en este caso, 1.699€.
  • Toshiba Satellite U840T: los que no hace mucho eran los mejores portátiles del mercado ahora tienen que reinventarse ante el empuje de los equipos del sudeste asiático. Toshiba nos propone un modelo con carcasa de aluminio en su primer ultrabook con pantalla táctil que, además, tiene un útil revestimiento antihuellas. Es de los pocos que combina un disco duro de 500GB con una unidad SSD de 32 GB que está pensado para aumentar la velocidad de arranque. Su pantalla no es la de mejor resolución pero tiene un buen tamaño (14 pulgadas) y disfruta de 6 GB de RAM DDR3. Entre sus «peros» un peso de 1,7 kilos (demasiado en un ultrabook). Entre sus virtudes, su procesador i5 y su precio de 999€.
  • Lenovo IdeaPad Yoga: el gigante chino heredero de IBM usa un panel con tecnología IPS multitáctil que garantiza un nivel de detalle en fotografías y vídeos envidiable. Es abatible 360 grados para hacerlo más fácil de manejar y cuenta con un sistema de sonido Dolby Home Theatre que le otorga una gran calidad sonora. En su interior tiene un disco duro de 128 GB SSD un procesador Intel i5 de tercera generación y 8GB de RAM DDR3 que multiplican su velocidad de trabajo. Todo ello en un dispositivo de 1,5 kilos y 1.299 euros. Mucho más que recomendable.
  • HP Xpectre XT TouchSmart: Hewlett-Packard fue una de las primeras empresas que apostó por los ordenadores con pantalla táctil. Ahora su ultrabook es el primero en incorporar un puerto Intel Thunderbolt que permite la transferencia de archivos a velocidades de vértigo. Como siempre, cuenta con tecnología Beats Audio en sus altavoces, una pantalla Full HD de 15,6 pulgadas, está completamente fabricado en metal y cristal y corre con un procesador Intel i5 unido a 4 GB de RAM DDR3. Su precio está ajustado hasta los 1.599 euros. Su única pega es que todo este equipamiento se traduce en 2,15 kilos.
  • Dell Inspiron 15R: si pensabais que nadie podría construir un portátil más barato que Toshiba, la empresa norteamericana os dará una sorpresa. Acabado en aluminio cepillado incorpora un disco de ¡1 TB! de capacidad e incluso una unidad óptica de discos DVD -grabadora-. Tiene una webcam de alta definición con micrófono incorporado. Por cierto, su procesador es un Intel i7 y cuenta con 8 GB de RAM DDR3. La razón de su precio tan asequible (799€) está en la resolución de la pantalla (1.280×720 para un panel de 15,6 pulgadas se nos queda corto) y un peso de 2,2 kilos.
  • Panasonic ToughBook CF-AX2: no es barato. Está dirigido casi exclusivamente al mundo de los negocios gracias a su imagen seria, robusta y a su diseño flip over que permite usarlo como una tableta. Sólo funciona con Windows 8 Pro y tiene una batería intercambiable en funcionamiento. Su pantalla tiene sólo 11,6 pulgadas; su procesador es «sólo» un Intel i5; cuenta con 4 GB de RAM y cuesta 2.178 euros. ¿El motivo? Pesa 1,1 kilos es resistente a salpicaduras, polvo, arena y a caídas a más de medio metro. Todo un ejemplo de solidez.

 

2012, revolución en el mundo de los móviles

A lo largo de las últimas semanas hemos visto que la batalla en el mundo de la telefonía -junto con el de las tabletas es el nicho que más crece en el mercado tecnológico- viene por el lado de los procesadores (Intel parece llevar la delantera) y del software (MicrosoftGoogle están mostrando una actividad poco común en «época de crisis). Sin embargo, los ingenieros de las grandes empresas parece que siguen empeñados en sorprendernos con nuevos adelantos en ocasiones impensables hace sólo unos meses.

Pantallas flexibles…


Buen ejemplo es el teléfono que han presentado unos investigadores de la Queen University de Ontario (Canadá) y de la Arizona University (Estados Unidos) al que han llamado «Paperphone» y que se caracteriza porque su estructura es maleable como una hoja de papel.

De momento están estudiando los modos en los que la flexibilidad de la hoja podría relacionarse con algunas solicitudes del usuario. La pantalla, táctil, reacciona al tacto de un lápiz y su funcionamiento requiere tinta electrónica, como la de los eBooks. Su software, de momento, permite realizar sin problemas todas las funciones básicas de un teléfono, además de reproducir archivos multimedia. Aunque sus creadores aseguran que no será comercializable hasta dentro de unos 5 o 10 años, aquí tenéis un PDF con los detalles del prototipo.

… redes 4G ultrarrápidas…


Más cercana en el tiempo parece la implantación de las nuevas redes 4G que permitirán a todos los dispositivos móviles acceder a la red hasta tres veces más rápido.

Sin embargo, como analizan en la noticia publicada en [Enlace roto.], el principal problema vuelve a ser el de las infraestructuras. Según un estudio llevado a cabo por Ofcom -una entidad reguladora independiente del mercado de las comunicaciones en el Reino Unido-, aumentar el ancho de banda será fundamental para el desarrollo del mercado de la tecnología móvil -smartphones- cada vez más relacionado con las redes sociales y el empleo multimedia en los dispositivos. Su informe estima que la velocidad del nuevo ancho será unas 3,3 veces superior al actual 3G lo que permitirá «el visionado de un vídeo en la tercera parte de tiempo que ahora».

Es también aquí donde señala que la demanda de teléfonos de última generación no será suficiente por sí sola para aumentar el ancho de banda. «Será determinante el desarrollo de los chips, transistores y transmisores». El ente británico afirma que la falta de las infraestructuras necesarias retrasará la implantación del 4G en Europa al menos hasta 2013.

… y tarifas cada vez más bajas (gracias a los usuarios)


El primer servicio gratuito de mensajería instantánea fue BlackBerry Messenger. Después llegó el exitoso Whatsapp. Ahora le toca el turno a MySMS. Su funcionamiento es muy parecido a los anteriores, con la única diferencia que ésta aplicación también está disponible para terminales normales, de modo que no es necesario tener un smartphone para ahorrarse unos euros en la tarifa.

El sistema es el siguiente: el usuario puede decidir si envía los mensajes con su operador normal o mediante esta aplicación que graba una tarifa estándar de 8 céntimos (impuestos incluidos) a cualquier mensaje -sea cual sea su tamaño- en cualquier parte del mundo. El pago se puede hacer por PayPal, con tarjeta de crédito o comprando bonos. Si bien no es excesivamente útil en el mercado nacional, puede significar un duro golpe al roaming.

Pantallas táctiles, esas pequeñas aliadas

Recientemente pudimos ver que uno de los motivos de disputa entre Apple y Nokia venía dado por el uso de la primera de la tecnología de pantallas multitáctiles en sus dispositivos vulnerando -según la segunda- su patente. Cada vez más gadgets prescinden de sus botones para utilizar estos cristales que pretenden convertirlos en algo más intuitivo. Pero, ¿son todas las pantallas táctiles iguales? ¿Por qué unas son más sencillas de usar que otras? A continuación intentaremos resolver esas preguntas.

Qué es una pantalla táctil


Una pantalla táctil (o touchscreen en inglés) es una pantalla que mediante un toque directo sobre su superficie permite la entrada de datos y órdenes a un dispositivo. Además, sirve también como periférico de salida, ya que nos muestra los resultados de lo introducido previamente.

Lo que desde los años 70 se ha ido introduciendo poco a poco en los cajeros automáticos, PDA’s (originariamente a través de un lápiz) y terminales de ventas (cajas registradoras más avanzadas), se ha ido imponiendo con el éxito de los teléfonos móviles inteligentes y las consolas portátiles, entre otros.

Diferentes tecnologías de pantallas táctiles


Las dos tecnologías más extendidas en el desarrollo de pantallas táctiles son:

  • Resistivas: están formadas por varias capas. Las más importante son dos finas capas de material conductor separadas por una pequeña distancia. Cuando la mano -o lápiz- toca la capa exterior, esta se deforma y entra en contacto con la inferior y esto provoca un cambio en la corriente eléctrica de ambas capas conductoras, lo que permite al controlador calcular la posición del punto donde se ha tocado la pantalla -gracias a la resistencia a la corriente eléctrica creada-. Algunas más avanzadas son capaces de medir, incluso, la presión con la que se ha pulsado sobre ese punto para llevar a cabo distintas operaciones. Aunque resisten mejor el polvo y el agua que otros tipos, pueden ser dañadas por objetos afilados. Además, como están compuestas por varias capas tienen pérdidas de brillo de hasta el 25%.
  • Capacitivas: aquellas cubiertas, generalmente, por óxido de indio y estaño que produce una corriente eléctrica continua a través del sensor. Como el sensor controla esta corriente tanto en el eje vertical como en el horizontal, se dice que adquiere capacitancia -de ahí su nombre-, y cuando la pantalla es tocada por un elemento conductor cargado eléctricamente -como el dedo humano- el sensor detecta la alteración en el campo de electrones de la superficie y «sabe» dónde hemos tocado el dispositivo. Como las resistivas, son indemnes al polvo y el agua. Tiene más calidad de imagen que aquellas y son más claras y nítidas, aunque su proceso de fabricación es más caro.

Aunque haya dos tipos de pantallas más extendidos (resistivas y capacitivas), existen multitud de variedades de pantallas táctiles.

Por qué unas son más fáciles de usar que otras


La sencillez de su manejo depende, exclusivamente, del software que lleva introducido el dispositivo que manejamos. Así, tanto Mac OS como Windows tienen versiones específicas para su utilización. Lo mismo que ocurre con los programas asignados a teléfonos móviles y PDA’s.