Navidad 2015, los mejores regalos tecnológicos

Un año más lanzamos nuestras ideas navideñas para que Olentzero, Santa Claus y los Reyes Magos tengan una buena lista para regalarnos a todos en función de nuestros gustos y nuestras aficiones. ¿Os pedís alguna?

  • Para aquellos que no entienden la vida sin moverse y hacer deporte les proponemos que encarguen una buena partida de las Fitbit Charge HR. Su funcionamiento es sencillo e intuitivo y lejos de monitorizar toda nuestra actividad a modo pro, nos permite saber cómo y cuánto nos movemos en cualquier momento del día y de la noche. Una forma inteligente de controlar nuestra salud apoyándonos en una gama de productos de lo más variada y la mayor comunidad 2.0 de fitness del mundo. Ofrece mucho por muy poco dinero. ¿Qué más se puede pedir?
  • Una de las decisiones más difíciles para los gamers es qué plataforma seguir. Nosotros lo tenemos claro, aunque la Xbox One es un centro de ocio incomparable, la calidad de títulos y la potencia gráfica de la PlayStation 4 es incomparable. Con la industria enzarzada en una guerra por asombrarnos más que nunca -desde las historias hasta la resolución o la música y las increíbles campañas de marketing- los chicos de Sony siguen siendo la referencia. Star Wars Battlefront, Fallout 4, Call of Duty: Black Ops III, Assassin’s Creed Syndicate, Gran Turismo, God of War III, Uncharted, Batman Arkham Knight, etc. nunca se vieron y se oyeron tan bien. Para vosotros, jugadores.
  • Hay amantes de la música que anhelan el sonido «perfecto» con una imagen retro. Lo mejor de dos mundos: conectividad total, sonido 2.0 fluido sin interrupciones con bajos profundos y agudos limpios envuelto en un diseño a la altura de los mejores. Philips lo ha conseguido con el modelo ORT7500/10 que reinterpreta la legendaria Philetta e incluye tecnología Bass Reflex, DAB con sincronización automática, entrada de audio multiplataforma, bluetooth, etc.
  • Cinéfilos y fans de las series que no podéis separaros ni un momento del séptimo arte y la gran pantalla, por fin se han escuchado vuestros ruegos y Netflix ya ha llegado. Su catálogo, aunque todavía está creciendo, ofrece una buena cantidad de series en exclusiva y promete mejorar cuando se acaben los contratos de emisión de Canal Plus. Su aplicación es fluida e intuitiva. Su precio es mucho mejor que el de cualquier operador clásico (el máximo son 11,99€ con cuatro pantallas simultáneas y resolución 4K) y sus posibilidades de uso casi ilimitadas. El regalo definitivo para aquellos que quieran algo diferente y totalmente personalizable.
  • Siempre hay gente que piensa que la versión 2.0 es mejor que la analógica. Desde un electrodoméstico hasta un juguete. Y el tiempo, al final, parece darles siempre la razón. Para ellos, para los geeks os proponemos el juguete digital definitivo: un dron. Hay uno para cada bolsillo (desde los espectaculares Bebop Drone de Parrot hasta los más que solventes Droni Stream con cámara de Imaginarium). Una nueva forma de divertirse y ver el mundo. Un regalo de lo más original.
  • Para que los más pequeños vayan cogiendo el gusto por la innovación y la tecnología les proponemos una inscripción para la edición 2016 de la First Lego League. Hay una gran cantidad de proyectos científicos diferentes en los que participar y con los que aprender sobre ciencia, tecnología y trabajo en equipo. Una experiencia única que puede traducirse en una beca. Perfecto para jóvenes entre 10 y 16 años, si en casa hay alguno más pequeño con intereses de este tipo, la JrFLL es la mejor opción. Algo para compartir y recordar.

Zik, la última alegría de Parrot

Los Parrot Zik son, sin duda, los auriculares de gama alta más personales del mercado. La unión de la empresa francesa -que este año cumple 20 años- y el estudio de diseño de Philippe Starck ya dio en 2011 con un equipo que se caracterizaba por un sonido notable y un diseño sobresaliente y único. Ahora, la versión 2.0 ha recibido mejoras técnicas con el fin de escalar posiciones entre los mejores auriculares premium del mercado.

Uno de los problemas que tenían los primeros era el peso. 320 gramos es demasiado para una diadema que pretende estar entre las mejores del mercado sin importar la calidad de los materiales o quién la haya diseñado. Ahora, los ingenieros se han centrado en bajar de la barrera de los 300 gramos y han dejado la tara en 270 una cifra mucho más acorde con lo que se espera de los Zik.

Lo que no han modificado mucho ha sido la forma estructural. Los primeros, aunque pesados, eran sorprendentemente cómodos de usar. Los materiales suaves de gran calidad, las almohadillas y la apertura del arco permitían una adaptación casi perfecta a cualquier usuario. En estos 2.0 se han centrado en modificar la tecnología de construcción de los auriculares: las cápsulas redondeadas pierden el plástico rígido y el único material que se mezcla con la piel es el aluminio. Esto además, permite nuevas combinaciones de colores y una calidad percibida mucho mayor.

Las cápsulas tienen conectividad Bluetooth 3.0, NFC para facilitar el emparejamiento directo con los smartphones -ahorra energía ya que exige menos que el Bluetooth-, una batería extraíble y, lo mejor, un panel táctil que permite controlar el volumen, la pista o la reproducción con un simple gesto.

Otro de los puntos fuertes de la versión anterior que ha recibido mejora en esta 2.0 es el sistema de reducción de ruido. Ahora más micrófonos recogen y miden el ruido exterior para adaptar la reproducción de audio y mejorar la experiencia de usuario. Además, mediante la aplicación que permite controlar los auriculares desde el smartphone han desarrollado la app Parrot Audio Suite que mediante algoritmos DSP (Digital Sound Processor) reconstruyen el sonido para darle profundidad y estructura.

Las cinco bandas de ecualización controlables desde la pequeña app trabajan con el procesador digital de 32 bits para recrear una experiencia de audio sobresaliente que coloca -esta vez por sonido también- a los Zik 2.0 entre los mejores del mercado. Eso sí, todo este dispendio técnico y la firma de Philippe Starck valdrán 400€ a partir de noviembre.

Parrot: seguridad, diversión y tecnología al volante

Si alguno de vosotros se parece a mi, probablemente adoraréis vuestro iPod. Llevar música de calidad en cantidades industriales a cualquier parte… pero si os pasa como a mi y vuestro coche no dispone de una entrada auxiliar y sólo tenéis un reproductor de CD con mp3 (algún defecto debía tener mi maravilloso SEAT LEON I), no os preocupéis. El fabricante de sistemas inalámbricos Parrot tiene la solución ideal: el MKi9100 diseñado específicamente para iPods y iPhone.

El MKi9100 es un sistema inalámbrico válido para cualquier modelo de coche que incorpora un amplificador digital de hasta 20 vatios y que se puede emparejar con hasta diez equipos de reproducción bien vía Bluetooth o con entrada USB.

Gracias a la tecnología Phonebook desarrollada por la marca del loro, podemos sincronizar también toda nuestra agenda de teléfono, lo que nos permite disfrutar de un completo kit manos libres para recibir o realizar llamadas -tened siempre en cuenta las limitaciones de traducción de estos sistemas, no es precisamente el procesador de KITT- hasta un máximo de 8.000 contactos.

Su instalación es relativamente sencilla: el sistema de recepción de señal se integra en el propio equipo de música del vehículo, con lo que podemos aprovechar sin interferencias los altavoces del coche. Por otro lado, la pantalla del sistema nos muestra las listas de reproducción y también -al igual que todo el sistema- prioriza cualquier llamada entrante o saliente sobre la reproducción de música-.

El mando principal, que puede ir ubicado en cualquier parte del habitáculo, posee los mandos de encendido, apagado, volumen, inicio y final de llamada, así como los dos saltos posibles de canción y contacto.

Todo ello, además, por un precio bastante competitivo de 162,99€ en su página web. Una alternativa bastante asequible a cambiar el equipo de audio de nuestro vehículo.