Apple y Microsoft, dos gigantes atrapados en la trampa de las patentes

No es la primera vez que hablamos en el blog de cifras astronómicas en el mundo de la tecnología. Beneficios récord de Appleacuerdos multimillonarios entre Nokia y Microsoft, o crecimientos de ventas y cuotas de mercado desmesurados… incluso el valor de las marcas tecnológicas parece pletórico.

Lo que no es tan habitual es ver a estas poderosas empresas caer de su torre de cristal y tener que pagar multas e indemnizaciones a otras mucho más pequeñas o en horas más bajas. Este es, precisamente, el caso de Microsoft y Apple, que han perdido sus juicios contra i4i y Nokia.

Apple pagará por las patentes de Nokia


Así de conciso era el titular del pasado martes del [Enlace roto.]. Después de muchos meses de litigio con el gigante finlandés, Apple pactó hace unos días cerrar todos sus frentes sobre patentes. La cuantía del acuerdo aún no se ha hecho público, pero los expertos lo suponen lo suficientemente alto como para que ambas compañías retiren todas las demandas que tienen interpuestas contra su rival ante las autoridades comerciales estadounidenses.

De hecho, Nokia ha anunciado que revisará sus previsiones de ingresos ya que el acuerdo tendrá «un impacto financiero positivo», así como la entrada de Apple en el conjunto de compañías que emplea licencias finesas bajo pago.

La batalla legal, que empieza en 2009, comenzó cuando Nokia acusó a los de Cupertino de haber violado diez patentes laponas en el iPhone. Todo se agravó aún más con la aparición del iPad -de facto un súper iPhone que no llama- y que se saldó con una contraofensiva de los californianos. Sin embargo, desde el principio parecía que Apple perdería pues Nokia le acusaba de emplear 46 patentes en «prácticamente todos sus productos»… y la guerra saltó a Alemania y los Países Bajos.

El momento decisivo se dio en abril de este mismo año cuando un tribunal norteamericano concluyó que no había pruebas suficientes como para dictaminar que Nokia había infringido patentes de la empresa de Steve Jobs.

Ahora que Apple ha cerrado uno de sus frentes tendrá que centrarse en su batalla contra Motorola que ha pedido que bloquee la importación de productos con el logo de la manzana puesto que infringen patentes registradas por los de Illinois. Éstos llegaron a un acuerdo similar a los de Jobs y Elop con BlackBerry para el intercambio pagado de patentes.

La otra batalla de los californianos es contra el fabricante taiwanés HTC al que acusan de haber infringido, al menos, 20 patentes del iPhone. Estas licencias están relacionadas con el hardware, la arquitectura del dispositivo, el interfaz del software y otros puntos centrales en su fabricación. Jobs fue claro: «podemos seguir sentados y contemplar a nuestros competidores robando o patentando nuestras innovaciones, o podríamos hacer algo. Hemos decidido hacer algo». Esperemos que tengan más suerte que con Nokia.

Microsoft, condenada a pagar 200 millones de dólares


Cuando comenzó en 2007 la batalla entre i4i -una pequeña entidad canadiense de software que ostenta la patente de edición XML- contra Microsoft, muchos en Wall Street y Silicon Valley dijeron que era una batalla desigual. David contra Goliat. Cuatro años más tarde la resolución del Tribunal Supremo de EEUU nos ha demostrado, una vez más, que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra… y David le va a cobrar por ello 200 millones de dólares a Goliat.

El voto para la resolución fue unánime e impone a la compañía creada por Bill Gates la mayor multa económica establecida jamás en un caso de violación de patentes. Lo más curioso es que la estrategia de Microsoft -apoyada por Apple y por el defensor de los pequeños, Google, (quién la ha visto y quién la ve)- ha cambiado pasando de alegar que la patente era suya, a argumentar que ya había retirado esta herramienta de sus últimas versiones de Word.

La apuesta de Microsoft, sin embargo, iba mucho más allá de esta patente. Pretendía cambiar la regulación sobre patentes al demostrar que el actual sistema legal beneficia al demandante, pues es demasiado exigente con las pruebas necesarias para invalidar una patente. A este respecto, la juez Sonia Sotomayor del Tribunal Supremo espetó que el estándar actual es «claro y convincente» y que este ha de ser empleado para los veredictos en lugar de la «preponderancia de las pruebas».

La batalla fue tan importante que, mientras que por parte de Microsoft se alinearon los ya nombrados Apple y Google además de Verizon e Intel, por parte de los canadienses lo hicieron las empresas farmacéuticas.

Una batalla perdida, un precedente sentado y, sobre todo, una gran multa que no le vendrá nada bien a una empresa que pierde cuota de mercado.

Nuevos Android, nuevas oportunidades

El pasado lunes se hizo pública una [Enlace roto.] que alarmó a parte de la comunidad «freeware»: un juzgado de Texas, Estados Unidos, ha impuesto una multa a Google de 5 millones de dólares por vulnerar una patente de Bedrock Computer. En principio ni la cuantía ni el rival parecen motivo de preocupación… si no fuera porque los desarrolladores de contenidos para este sistema operativo de Google temen que la sentencia pueda extenderse a otros clientes de los productos de la empresa del buscador: Android y Chrome, también de sistema abierto. Más si tenemos en cuenta las quejas que está recibiendo el desarrollo del entorno más utilizado en móviles en todo el planeta.

Tal es el caso, que Android, a día de hoy, tiene 41 litigios abiertos por posibles vulneraciones de patentes. Algo sorprendente si tenemos en cuenta que el sistema desarrollado por Google está basado en Linux, el gran sistema operativo libre. Si bien, la pugna más importante para el buscador de Mountain View es, sin duda, la que mantiene con Oracle, otro gigante de la informática que alega que Google se ha aprovechado, al menos, de 5 patentes relacionadas con Java, el «idioma» de la red, propiedad de ésta desde que adquirió Sun.

Llegan nuevas versiones


Mientras todo esto se desarrolla en los juzgados, los departamentos de desarrollo de las grandes empresas siguen trabajando. En este caso, el equipo encargado de mejorar Android prepara el lanzamiento de nuevas versiones de su programa tanto para smartphones como para tabletas.

  • Gingerbread: el heredero de la versión 2.2 -llamada «Froyo»- se estrenó el año pasado en el multitarea Google Nexus S, fabricado por Samsung. Las mejoras frente a su predecesor son evidentes: un interfaz más sencillo y rápido; un mejor teclado virtual que detecta y prevé mejor los movimientos de los dedos del usuario; una completa integración en el estándar NFC (Near Fiel Communication); una gestión de la batería más eficiente y, curiosamente, la inclusión de la opción «cortar y pegar» -como le pasó a Apple y Windows Mobile, han tardado en equiparla y mejorarla-. Además, el programa que permite utilizar la cámara de fotos y vídeo es mucho más intuitivo y por fin se ha integrado totalmente con los servicios de llamadas VoIP. Esta galleta es la apuesta de Google por los teléfonos inteligentes. Ya han desbancado a Nokia como el sistema operativo más implantado, ahora esperan desbancar a Apple de su posición como referencia de este nicho de mercado.
  • Honeycomb: si el anterior se puede entender como la respuesta al iPhone, Honeycomb es la respuesta -tardía- para el iPad. Es la primera versión del sistema Android desarrollado específicamente para tabletas y netbooks. Se trata de la versión 3.0 del programa y tiene una interfaz totalmente diferenciada de las utilidades para teléfonos. Dispone de cinco escritorios deslizantes sobre los que podemos poner iconos de acceso directo a cualquier aplicación lo que permite aumentar mucho la personalización del dispositivo. Además, ha sido diseñado teniendo en cuenta el mayor tamaño de las pantallas (a partir de 7 pulgadas) por lo que se han añadido «botones contextuales» -los necesarios para utilizar cualquier aplicación en cualquier momento-. Esto permite no tener que implantar ningún botón físico o de hardware. A esto le han añadido extras como Google eBooks, una mejor interacción con el navegador web o un acceso directo a MarketPlace. Para el final, la estrella del sistema: la mejora de la interacción con Google Maps es exponencial respecto a las posibilidades que ofrece cualquier otro dispositivo. Apuestan sobre seguro.

Google, una «start-up» con problemas

Después de la avalancha de noticias que han rodeado a Google durante las últimas semanas, Larry Page, cofundador de la empresa, ha decidido tomar las riendas de su invento. Eric Schmidt, líder de la misma durante la última década pasa a la presidencia del buscador y, según se hace eco El País, no se descarta que pase a formar parte de la cartera de comercio del presidente Barack Obama.


Y los cambios que Page quiere instaurar en la compañía no se han hecho esperar. Según ha hecho público The Wall Street Journal, Page ha hecho una encuesta a sus directivos -todos- para que expliquen, en no más de 60 líneas, en qué están trabajando. El objetivo es claro: quiere que se vuelva a instaurar en la empresa el espíritu de «start-up» con la que llegó a la cima.

Otro de los objetivos de su nueva estrategia como empresa es la adquisición de unas 6.000 licencias en propiedad de Nortel. El motivo es acabar con la vorágine de litigios que rodea la compañía. El importe, que rondaría los 900 millones de dólares es muy inferior al costo a medio y largo plazo que supondrán los gastos de los litigios y, en algunos casos, las compensaciones si los pierde.

El mejor modo de protegerse de estos ataques -muchas veces los llevan a cabo pequeñas empresas que no están desarrollando nada, pero que tienen mucho dinero que ganar y poco que perder, otras veces se trata de competidores que quieren bloquear temporalmente un lanzamiento- es ser titular del mayor número posible de patentes. Además, este movimiento haría que una gran cantidad de programas pasara a estar en código abierto, algo que le garantiza el respaldo de gran parte de la comunidad informática.

Del mismo modo, Android y Chrome, dos de los sistemas operativos móviles de Google están siendo objeto de multitud de «ataques» ya que muchos competidores consideran que, a pesar de ser en código abierto, vulneran algunas de sus patentes. Buen ejemplo es la demanda interpuesta recientemente por Oracle por utilizar una máquina virtual de Java desarrollada por los segundos.

Siguen los problemas con StreetView… mientras Microsoft presenta StreetSide

Y en línea con los problemas jurídicos de Google en medio mundo están las demandas que su servicio Google StreetView acumula en Europa. La última viene de Suiza, donde un juez exige que la empresa se comprometa a la revisión y el borrado de todas las caras que se han registrado durante la toma de imágenes de las calles del pequeño país centroeuropeo.

El magistrado se centra, sobre todo, en lo que ha llamado «zonas sensibles» como pueden ser colegios, hospitales o prisiones. Ante esto, se ha hecho público que Google ha decidido no actualizar las imágenes de su edición alemana del programa. El país germano fue la primera fuente de problemas para Google, pues fue allí donde detectaron que había captado señales WiFi, claves, historiales, etc… y donde varios ciudadanos exigieron que se difuminaran las imágenes de sus viviendas.

Todo esto debe servirle de aviso a Microsoft, que última ya la presentación de su programa StreetSide. Recientemente se ha sabido que ultima ya la captación de fotografías en algunas ciudades del Estado. De momento ha tomado imágenes de 56 áreas metropolitanas en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.

La principal diferencia con la herramienta de Google es que la de la empresa de Bill Gates no pretende recorrer y registrar todas las calles de una ciudad, sino sólo las que tienen un interés relevante: centros turísticos, urbanos y de negocios. En el Reino Unido están trabajando con Navteq, que les está proporcionando tecnología de geolocalización, como el escaneo láser de las calles.

Al parecer Microsoft ha aprendido de los errores cometidos por su rival y ha anunciado que avisará a los vecinos de la llegada de los coches, que les facilitará un número de atención telefónica y que estos podrán exigir no aparecer en las imágenes, al igual que sus propiedades. En cuanto a la captación de redes WiFi, de momento no la llevarán a cabo hasta que se afine lo suficiente su tecnología.

Nokia, semana de juicios

Últimamente Nokia ha sido noticia por su alianza con Microsoft y por abandonar la plataforma Symbian. Un cambio estratégico necesario por la pérdida de cuota en el mercado de la telefonía móvil y, sobre todo, por una alarmante pérdida de prestigio en el sector tecnológico.

No obstante, la última semana los finlandeses han llegado a los medios por su guerra con Apple. Después de que un juez decidiera hace dos semanas que los de Steve Jobs no habían vulnerado patentes de Nokia, desde Espoo han decidido interponer una nueva demanda contra el fabricante del iPhone por aprovecharse de otras de sus creaciones.

Desde Nokia afirman que la empresa de la manzana ha infringido la ley en al menos siete ocasiones… que se suman a otras demandas por un total de 46 en todo el mundo. La decisión será firme si en los próximos 60 días la comisión de la competencia no opina contrario al juez.

Aunque, según medios estadounidenses, esta réplica podría tener más sentido si tenemos en cuenta que esta comisión tiene la potestad de bloquear la importación de productos de Apple durante un periodo prudencial como ya hiciera LG con algunos contenidos del catálogo de Sony.

Las patentes que defiende Nokia se refieren a cámaras, baterías, pantallas táctiles y sistemas de mensajería principalmente. No obstante, la pugna entre ambas multinacionales viene de 2009, con una primera demanda de Apple contra Nokia.

Este litigio se suma al que tiene junto a RIM (BlackBerry) contra Kodak, que les reclama 1.000 millones de dólares en concepto de vulneración de patentes en lo referido a la captación de imágenes en alta y baja resolución y que ya consiguió 964 millones de dólares de un acuerdo con Sony y LG por el mismo motivo.

[Enlace roto.]


Si ayer hablábamos del canon digital en España y de la victoria de una pequeña tienda frente a la poderosa SGAE, hoy le toca el turno a Dell y los finlandeses que han quedado exentos del pago de este pago de acuerdo a la sentencia dictada por los juzgados de lo mercantil número 6 y 7 de Madrid.

De este modo, se sigue la doctrina europea que resuelve que los fabricantes no tienen obligación de pagar el canon y que, de hecho, pueden solicitar a las gestoras de derechos el reembolso del dinero adelantado. Así, tanto los tejanos como los de Espoo han mantenido la batalla legal ya que consideran que son compañías que no deberían estar sujetas al pago de este impuesto, dado que sus equipos no tienen como fin la copia de contenidos protegidos por la Ley de la Propiedad Intelectual.

En 2009 Nokia fue demandada por el impago -según SGAE y otras dos entidades de gestión- de más de 5 millones de euros, aunque la cantidad fue posteriormente rebajada a 4,5 millones. Durante este tiempo la multinacional nórdica había realizado ingresos fraccionados de esta cuantía pero de modo que no pudieran ser accesibles para las entidades demandantes.