PCs, ¿una nueva era?

Fue el pasado jueves 3 de marzo cuando desde esta misma bitácora nos hacíamos eco de las palabras de Steve Jobs acerca del futuro del ordenador personal. El entonces CEO de Apple anunciaba que con las tabletas -especialmente «su» iPad2- se empezaba a dar por superada la era del PC. Desde el Mundo desde mi PC anunciábamos su entierro. Lo que no pensábamos es que iba a ser sólo cinco meses y medio después que este mundo se iba a quedar patas arriba. Esta es la cronología del mayor cambio en el sector desde el adiós de IBM:
17 de agosto: las ventas en Europa caen un 19%

Si algo caracteriza al continente europeo es su costumbre de mantener las tradiciones. En una época en la que Asia se lanza hacia el futuro y Estados Unidos sigue tecnológicamente a la vanguardia, el Viejo Mundo es, sin duda, la gran esperanza para los «viejos rockeros». Desde Microsoft y su Windows hasta los fabricantes de equipos de sobremesa. De este modo, a pesar de los buenos resultados de los teléfonos móviles y las tabletas, su cuota de penetración en el mercado son mucho menores que en Estados Unidos, Japón o Corea del Sur, países mucho más influenciados por las modas techies.
Sin embargo, hace escasos diez días la consultora Gartner hizo público un estudio según el cuál se confirma que hasta este «bastión» está cayendo. La cifra de ventas de ordenadores personales cayó un 15% en el Reino Unido el último trimestre. En Francia encadena ya un año de bajadas y en Alemania la bajada supera el 10% por segundo mes consecutivo. En el conjunto del continente las unidades comercializadas cayeron casi un 19%. Gartner atribuye la debilidad de este mercado al exceso de inventario a finales de 2010.
Las cifras para portátiles y miniportátiles son aún peores. En el primer caso la bajada es del 20,4%. En el segundo el descenso supera el 50%. El motivo, en este caso, tiene un culpable: el lanzamiento del nuevo iPad y sobre todo de su numerosa competencia. La única beneficiada de este desplome es -curiosamente- la estadounidense HP que supera de nuevo a Acer como principal proveedor continental tanto profesional como doméstico. En cuanto a software, no acaba de consolidarse la migración a Windows 7: la delicada situación económica parece ralentizar el proceso. Desde aquí añadimos el aumento de alternativas fiables -Chrome, Lion y Leopard, y otros entornos en base Unix-.
19 de agosto: diferencias en el recuento y sorpresa en Silicon Valley

Como si se tratara de unas elecciones, dos días más tarde era DisplaySearch la que hacía público su informe sobre el mercado informático mundial. A diferencia de Gartner, los estadounidenses si consideran las tabletas como ordenadores portátiles y esto hace que, por primera vez en la historia la empresa de la manzana se coloque como líder mundial en unas estadísticas.
La diferencia es tal que otorgan a Apple un 22,1% del mercado global… por sólo un 15% de Hewlett-Packard. ¿El motivo? En el segundo trimestre del año los de Cupertino vendieron 13,6 millones de unidades de las que más de 10 millones eran tabletas. Las ventas globales cayeron un 2% durante este segundo trimestre, aunque subieron dos puntos si lo comparamos a la era pre-iPad. Las cifras de HP son, empero, negativas: cayeron a niveles de 2009.
No obstante, esta no iba a ser la única sorpresa del día en Palo Alto. En la presentación de los excelentes resultados de Hewlett-Packard se hizo un anuncio que dejó sin aliento a todos los presentes. La división de PCs del mayor consorcio mundial de ordenadores se convertiría en un spin-off. Un ente separado de la empresa que todavía no ha adquirido forma jurídica. En resumen, HP no sabe que hacer con sus ordenadores -curiosamente su principal fuente de ingresos, aunque no de beneficios-. Las bolsas, de momento, no han digerido bien la decisión y sus títulos cayeron al día siguiente más de un 20% en Nueva York.
El sector no asistía a un cambio de estrategia semejante desde el abandono de otra centenaria empresa: cuando IBM vendió a Lenovo su división de hardware por 1.750 millones de dólares en 2004. El argumento de HP es el mismo que el de los Blue Chips hace siete años, sus servicios informáticos son mucho más rentables y valiosos que sus fábricas. La diferencia sustancial es que IBM no era, ni de lejos, el primer fabricante mundial en aquel momento.
El siguiente anuncio -si es que alguien lo escuchó- fue la compra de la empresa de software Autonomy por unos 6.000 millones de euros, así como la eliminación del entorno operativo WebOS utilizado desde la compra de Palm. El cambio de estrategia lo resumió Leo Apotheker, CEO de la compañía de este modo: «el efecto tableta es real». La caída en barrena de las ventas de PCs, también.
De momento no le faltan «novias»: Samsung, Oracle e incluso Lenovo -el hambre china parece no tener fin- se han mostrado interesadas en un movimiento rápido, aunque Apotheker ha dicho que la venta de la división tardará entre 12 y 18 meses. Se nos antoja demasiado tiempo si tenemos en cuenta que en ese mismo periodo las acciones de HP han bajado de 50 a 24 dólares y el ritmo sigue firme. Algunos analistas auguran la posibilidad de una OPA hostil. Otros hablan del posible interés de Facebook por hacerse con un departamento industrial. En lo que todos coinciden en que quizás sea demasiado tarde para seguir los pasos de IBM. Ahora la empresa de Palo Alto tendrá que enfrentarse en su nuevo mercado a la propia IBM y a Oracle, dos reputados gigantes con una estrategia bien definida.
Quienes no se han pronunciado, de momento, han sido sus dos principales proveedores. HP era el mejor cliente del binomio conocido como Wintel -SO Windows y procesadores Intel- y, sobre todo en el caso de la primera, se ve como una verdadera amenaza.
20 de agosto: adiós al TouchPad

Sólo un día más tarde, en medio de la vorágine de rumores sobre el futuro de HP y, por ende, de todo el sector, los californianos anunciaron el cese de producción de su tableta. Sólo medio año después de su presentación en San Francisco y sin ni siquiera desembarcar en muchos países europeos -ni tampoco los dos teléfonos que la acompañaban- el final del sistema WebOS de Palm ha sido definitivo para el dispositivo.
Los malos resultados que estaba cosechando el gadget unido al cambio de estrategia de la empresa hicieron que la compra del sistema operativo -y del resto de Palm- por 1.800 millones de dólares se haya quedado como un movimiento estéril.
Lo más llamativo es que el TouchPad -francamente similar al iPad en cuanto a diseño- había rebajado su precio a 100 dólares una semana antes de su defunción. Lo peor es que ni siquiera así consiguió subir sus ventas.
Ahora que su fracaso es un hecho la mayoría de los medios coinciden en que el problema de este buen aparato ha sido, precisamente, su similitud al iPad: pesa poco más, es del mismo tamaño, hace casi lo mismo… pero no es un iPad. Corren malos tiempos para los rivales de Apple. Quién lo hubiera dicho hace diez años.

PC, treinta años en nuestros hogares

Corría el 12 de agosto de 1981. Hacía unos días que la MTV había comenzado sus emisiones y el mundo se apresuraba en una vorágine de cambios. En el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York un grupo de 12 ingenieros de IBM liderado por Philip Estriedge presenta un artilugio de unos 13 kilos de peso que serviría para democratizar la informática y, de paso, para enriquecer casi sin límites a un joven de 25 años también presente en la sala: Bill Gates.

No era la primera vez que la multinacional americana entraba en estas lides. De hecho, se trataba del tercer intento. Sin embargo, las demás veces el producto definitivo era demasiado caro. Esta vez, empero, habían dado con la tecla. Una producción a partir de piezas ya existentes y un software desarrollado por una empresa externa, en este caso, Microsoft.

La máquina mostraba unas características espectaculares para la época e impensables en la actualidad: 16 kilobytes de memoria RAM. Para que os hagáis una idea, un iPhone 4 tiene más de 30.000 veces esa capacidad. Su precio, sin embargo, era la clave para que, esta vez sí, se pudiera hablar de un producto accesible: 1.565 dólares. Una pantalla con caracteres en verde fosforescente y un manual sencillo que permitía su rápida utilización hicieron el resto -junto a la publicidad- para que se desbordaran todas las expectativas. IBM vendió todas las existencias para su primer año de su modelo 5150 PC en sólo seis meses.

La carrera por llegar a los hogares -había habido otros intentos como el Apple II o el VisiCalc- ya tenía ganador. De hecho, tenía varios: la propia IBM como comercializadora de la primera máquina. Microsoft, que no sólo creó el sistema operativo de la primera, sino el famoso MS-DOS y los posteriores Windows. Los fabricantes de componentes… e incluso los rivales ya que el hecho de que IBM trabajara con código abierto permitió el desarrollo de todo tipo de programas y periféricos para los ordenadores.

El impacto social fue tal que en 1983 la revista Time se saltó una de sus tradiciones: no hubo Hombre del año para su portada, sino Máquina del año. En 1984 se cumplían 20 años de la acertada predicción de Arthur L. Samuel, del Centro de Investigación Watson de IBM quien en el artículo The Banishment of Paper Work publicado por la revista New Scientist dijo: «hasta que no sea viable obtener una educación en casa, a través de nuestra propia computadora personal, la naturaleza humana no habrá cambiado». ¿La importancia de la cita? Era la primera vez que alguien hablaba de computadora personal… y acertaba de pleno.

Cómo hemos cambiado

En estos treinta años, sin embargo, muchas cosas han cambiado. Los viejos procesadores de Intel se han desarrollado de modo exponencial. Las pantallas de un sólo color -primero verdes y luego negras y blanca- se han desarrollado hasta la alta definición. Las marañas de cables primero se minimizaron -y facilitaron gracias a los puertos coloreados- y luego, directamente, desaparecieron gracias al BlueTooth, el WiFi y las baterías. Los teclados han disminuido de tamaño (en el mejor de los casos si no han desaparecido) y los ratones se han convertido en extensiones de las pantallas táctiles.

Los sistemas operativos se esconden tras un estrato de aplicaciones e iconos y la programación se ha alejado de los usuarios menos aplicados a la misma velocidad que la ofimática y al «informática a nivel de usuario» se ha instalado en todos los currículos. Lo más llamativo de todo es que el ordenador personal nos ha cambiado tanto que casi hemos acabado con él.

Varios gurús anunciaron intencionadamente su final. Steve Jobs fue uno de los primeros -no sólo para negar Flash, sino también para potenciar su iPad- si bien habla maravillas de su iMac. Pero el toque de gracia parece habérselo dado Mark Dean, uno de los doce ingenieros que participaron en su nacimiento y presentación en sociedad.

Dean afirma estar «orgulloso» de haber participado en su nacimiento, aunque también lo está de que IBM, su compañía, se «deshiciera» de su división de PCs en 2005 para vendérsela a Lenovo. El ingeniero explica que el  motivo para esta decisión fue que IBM preveía la era post PC. Si bien no se van a reemplazar en un corto espacio de tiempo -prosigue- el crecimiento de las tabletas y los teléfonos inteligentes son sólo la confirmación de que la innovación florece en los espacios sociales donde las personas y sus ideas se muestran e interactúan. Por eso es tan importante la movilidad y la conectividad. Algo que, desgraciadamente no puede darnos el PC.

Ahora sólo nos queda darle las gracias a esa docena de hombres que facilitaron nuestro trabajo. Nos ayudaron en nuestro aprendizaje y nos acercaron la tecnología. El rey ha muerto, dicen, pero, ¿quién es el nuevo rey? Dentro de poco lo sabremos. ¿Durará otros treinta años?

Antivirus, hora de vacunarse

Normalmente suelo ocupar estas líneas escribiendo sobre maravillosos avances tecnológicos, gadgets, portátiles y otros artilugios que tienen como fin hacernos la vida más sencilla. Sin embargo, muchos de esos dispositivos necesitan también de ciertos cuidados para poder funcionar correctamente. Unos de los más importantes son los antivirus.

Un virus informático es un tipo de software que tiene como objetivo infiltrarse y dañar un dispositivo informático sin consentimiento de su propietario. Los virus suelen llamarse también «malware» -del inglés malicious software– y puede referirse a gusanostroyanosrootkitsspywareadwarecrimeware, etc…

En 2008 el gigante Symantec -especializado en la creación y distribución de programas y aplicaciones informáticas- llevó a cabo un estudio cuyos resultados anunciaron que al ritmo en el que se ponen en circulación, para 2012 el número de códigos maliciosos puestos en «circulación» sería superior al de aplicaciones legítimas. Por su parte, F-Secure anunció que en 2007 «se produjo tanto malware como en los 20 años anteriores juntos».

¿Cómo podemos protegernos? A continuación tenéis una lista con alguno de los mejores antivirus del mercado para que vuestros pequeños ordenadores no «enfermen».

  • Panda Antivirus: compatible con Mac y Windows (y disponible en www.pandasecurity.es) tiene como principal baza su «Inteligencia Colectiva». Gracias a Internet, los usuarios permiten el acceso a sus equipos para atacar el malware creando una gran red de equipos a nivel planetario contra los sistemas corruptos.
  • McAfee Antivirus: disponible para Windows y Apple en www.mcafee.es, dispone de «SiteAdvisor», una utilidad que permite conocer los riesgos de cualquier página web antes siquiera de acceder a la misma. Asimismo, incorpora un sistema antiphising que avisa al internauta de las páginas que podrían intentar suplantar la identidad del usuario o acceder a su información financiera.
  • ESET NOD32: también para Mac y Windows, desde la web de Eset apuestan por la tecnología ThreatSense, que se basa en múltiples capas de detección de amenazas para crear una barrera más sólida contra los ataques de los virus.
  • Virus Barrier X6: basado en el clásico VirusBarrier de Intego optimiza su suite para hacerlo compatible con Windows. Es el más sencillo de utilizar por los usuarios, pero no tiene la capacidad defensiva de los rivales anteriores.
  • Norton Antivirus: el producto estrella de Symantec se actualiza para este 2011 con la herramienta de diagnóstico Norton Insight que nos protege en las descargas y no alerta anticipadamente de archivos y aplicaciones potencialmente peligrosos antes de ejecutarlas en el PC o Mac.
  • Kaspersky Antivirus: a diferencia de otros programas, Kaspersky permite filtrar los contenidos por país de origen, lo que facilita localizar el tráfico de datos sospechoso. Una de sus grandes ventajas es que, además de su compatibilidad con Windows y Mac, ofrece un sistema de protección global para todos aquellos usuarios multiplataforma que no quieran preocuparse por las compatibilidades entre sistemas operativos.
  • Bit Defender: el nuevo Bit Defender Pro equipa el novedoso Quick Scan, tecnología en la nube que permite detectar los virus más rápidamente y, sobre todo, actualizaciones ante nuevas y desconocidas amenazas más rápido. Como los demás, para Microsoft y Apple.
  • GData Antivirus: el único de la lista que sólo vale para Windows saca el máximo provecho del ratón para que con un sólo clic podamos acceder a toda la información de seguridad referida a nuestra máquina. Su suite de seguridad es de las más completas. Disponible en www.gdata.es
  • Avast!: uno de los antivirus más potentes, está desarrollado por la compañía checa Avast Software. Su nombre proviene de Antivirus Advanced Set y ocupa todo el espectro de plataformas (Linux, Mac, Windows, Palm, Windows Server, etc.) y de usuarios -desde grandes empresas hasta usuarios domésticos-. Estos últimos tendrán suficiente con su eficiente versión gratuita online. Su versión beta 6.0 permite la creación de un entorno seguro para el equipo gracias al Web Script Shield que detecta y bloquea sitios sospechosos. Además los ordenadores y sistemas equipados con Avast! conforman una red que permite reconocer más rápidamente los flujos de datos peligrosos. De todos los de esta lista, mi recomendación.

¡Espero que os sea útil!

Cómo comprar un ordenador portátil

Las estadísticas no mienten: las ventas de dispositivos portátiles -ordenadores, netbooks, tablets, smartphones- no paran de crecer. La oferta de sistemas operativos, productos, las posibilidades de conectividad, la ebullición de las redes sociales -Facebook ha superado los 500 millones y nada hace pensar que vaya a parar pronto- y, sobre todo, la bajada de precios, ha relegado nuestros equipos de sobremesa al ostracismo.

Sin embargo, muchos nos encontramos ante un dilema cuando nos acercamos a la tienda o visitamos las webs de los principales fabricantes: ¿qué hemos de tener en cuenta cuando adquirimos un ordenador portátil? Aquí intentaremos darle respuesta.

  • Procesador: es el circuito integrado central y más complejo de nuestro equipo. El cerebro que hace que funcione y gracias al cuál podemos sacar el máximo rendimiento a nuestro ordenador. Existen multitud de fabricantes, aunque hay dos que son la referencia: Intel y AMD ATI. Su estructura puede ser de una o varios núcleos y su velocidad para efectuar operaciones oscila entre 1,5 y 4 gigahercios. Cualquiera de doble núcleo y que ronde los 2 gigahercios será suficiente para un empleo doméstico. Aunque si pretendes convertir tu portátil en una consola, echa el resto en este apartado y espera a los poderosos AMD FusionIntel Sandy Bridge.
  • Disco duro: representa la capacidad de almacenamiento de información de nuestro equipo. No suele ser determinante gracias a las ranuras de expansión y a la posibilidad de incorporar discos duros externos, algunos de ellos rondan ya los 2 terabytes. El arco en este punto es muy amplio. Desde los 250 gigas hasta los dos discos de 750 gigas que ofrece el magnífico Packard Bell EasyNote LX86. Aquí es fundamental, de nuevo, saber cuál será el fin último del equipo. Si lo tuyo son las redes sociales, es suficiente con 250 GB, si almacenas películas, música, fotos y cualquier otro archivo multimedia que te presenten, pon un buen disco duro… y ahorra para uno externo.
  • Tarjeta gráfica: se trata de una tarjeta de expansión del ordenador que procesa los datos procedentes de la CPU y los convierte en imágenes en el monitor, la pantalla o la televisión. Las tarjetas GeForce de NVidia son la referencia en este apartado, aunque las ATI Radeon de AMD tampoco se quedan a la zaga.
  • Conectividad: puertos USB -e incluso HDMI-, ranuras de expansión, entrada de cable Ethernet y conexión WiFi son lo mínimo. Algunos equipos incluyen, además, dispositivos Bluetooth, entrada para televisión digital y ranuras para tarjetas PCMCIA.
  • Peso: totalmente determinante en la movilidad del equipo. Los ordenadores con grandes y duraderas baterías suelen padecer un mayor peso. Cualquier dispositivo de menos de 2 kilos es perfectamente manejable. No obstante, siempre se puede optar por un ultraligero, como algunos Samsung de menos de un kilo.
  • Memoria: es la forma de llamar la RAM (Random-access Memory o Memoria de Acceso Aleatorio). Es uno de los apartados en los que más ha avanzado la informática en los últimos tiempos. Los equipos más potentes equipan ya tecnología DDR3, una mejora sobre las anteriores DDR2 que, al poder trabajar en niveles de bajo voltaje, reducen mucho el consumo de energía. Hay «monstruos» que equipan memorias de hasta 16 gigabites, aunque con 4 será más que suficiente.
  • Pantalla: al igual que la batería, incide directamente en el peso y el rendimiento del equipo. Desde los ultraligeros de entre 11 y 13 pulgadas, hasta los panorámicos de alta definición de 17, hay un mundo de medidas. Las LED retroiluminadas toman ventaja gracias a que cada vez más portátiles equipan reproductores de BluRay. Fundamental si se va a pasar mucha hora trabajando en el equipo, de su tamaño dependerá también la movilidad del equipo. Si vas a jugar o ver películas o TV en el PC, no bajes de 15 pulgadas. Si quieres llevarlo a todas partes, no subas de 13.
  • Sistema Operativo: hasta que llegue Google Chrome, la gran disyuntiva para el gran público es Windows o Mac. El primero es más conocido, barato, compatible… e inestable. Windows 7 parece haber solucionado la mayoría de los problemas del nefasto Vista. Mac es, para lo bueno y lo malo… totalmente opuesto a Windows. Tú decides. Ambos son plenamente compatibles con las redes sociales y comparten multitud de programas. Mac es más intuitivo y cuenta con un mejor administrador de imágenes -con permiso del PhotoShop de Adobe-, Windows dispone de más programas compatibles y muchos más juegos.