SanDisk Ultra Fit, mejorando lo presente

La imagen con la que empezamos el post de hoy es, probablemente una de las más vistas en los medios especializados las últimas semanas. Una forma muy gráfica con la que los californianos han querido explicar al mundo cómo han conseguido meter 128 GB de capacidad en una unidad externa USB 3.0 de un tamaño sorprendentemente manejable.

Si a principios de mes os presentábamos el iExpand como una solución muy inteligente para multiplicar las capacidades y conectividad de los iDevices, el Ultra Fit es una evolución de un equipo que ya se presentó hace meses con capacidades escaladas de 16, 32 y 64 GB y que con este salto cuantitativo se convierte en un periférico muy a tener en cuenta en la era de la ultramovilidad y los SSD.

Para hacernos una idea, 128 GB, la capacidad para almacenar unas 20.000 canciones o unas 16 horas de vídeo Full HD es el disco duro de salida de los MacBook Air, o la capacidad máxima de los smartphones top, léase Galaxy S6, Note 4 o el propio iPhone. Esto significa que en poco más de lo que ocupa un dólar o un euro, podremos multiplicar la potencia de muchos dispositivos. Y todo a un precio bastante razonable (la versión de 64GB se puede encontrar por unos 40€ en Amazon).

Pero realizar esta obra de arte que duplica la capacidad de almacenamiento Philippe Williams -responsable de marketing de producto de la empresa- explicó a los medios que fue necesario cambiar la forma de plantear el dispositivo. Hubo que “pensar a lo alto y no a lo ancho” puesto que para poder meter tanta capacidad en tan poco espacio hubo que apilar las matrices de almacenamiento verticalmente. Unas matrices que, por cierto, son más finas que el cabello humano.

Plug-and-stay

El reducido tamaño y la gran capacidad de esta versión de 128 GB hace que la propia compañía lo defina como un periférico plug-and-stay. Un equipo que ocupa poco, nos da mucho servicio y no necesitamos sacar para ganar movilidad. Además, su tamaño mínimo lo hace especialmente susceptible de perderse en un despiste.

Y eso también ha hecho que la empresa siga mimando el diseño de un equipo que, a buen seguro, tendrá una buena aceptación por parte del público ya que además de utilidad se mimetizará con el diseño de nuestro ordenador. Desde aquí solo nos planteamos como duda el futuro de un equipo -no del concepto- que aunque emplea el último estándar USB (el principal ahora mismo en la industria) podría verse amenazado de consolidarse el nuevo USB-C pensado en ser un todo-en-uno y no un puerto para tener equipos conectados ad eternum.

Mientras vemos si la apuesta de Apple es la acertada -parece que en esto Google sí que la apoya- este Ultra Fit se nos antoja una forma inmejorable de incrementar las posibilidades de nuestros equipos. Bien hecho SanDisk.

iExpand, una gran solución en la palma de la mano

Sin duda, uno de los puntos débiles que siempre le han achacado los usuarios de Windows y Android  a Apple es la manía casi obsesiva de la empresa de eliminar puertos, entradas y ranuras o, como mucho, dejarlas solo con opciones propietarias de la empresa. Curiosamente, aunque la tendencia de los demás fabricantes ha sido también eliminar la puerta de entrada que aumenta las capacidades de los dispositivos móviles, son muchos los fabricantes especializados que siguen lanzando periféricos que mejoren la experiencia del usuario.

SanDisk es, sin duda, una de las líderes mundiales en el mercado de soluciones de almacenamiento y es, seguramente, una de las firmas que más se ha preocupado por adaptar su catálogo a la revolución móvil. El mejor ejemplo, sin duda, es el último dispositivo que hemos tenido el privilegio de probar: el iXpand.

Se trata de una flash drive configurable con capacidades de 16, 32, 64 y 128 GB que permite traspasar contenidos de un modo ultrarrápido y muy intuitivo entre PC, Mac y dispositivos iPad y iPhone. Su diseño, sólido y estilizado no deja lugar a dudas: un puerto USB y un Lightning que permiten -el primero- la conexión con los ordenadores, y el segundo con los iDevices.

A través de la aplicación propietaria de SanDisk ver vídeos, traspasar fotografías o archivos y realizar copias de forma automática cuando lo conectamos es muy sencillo y permite -lo más importante de todo- liberar espacio de nuestros dispositivos. Si tenemos en cuenta que las versiones más exitosas de iPhone y iPad son las menos capaces (16 GB) debido a su precio -ellos argumentan que lo mejor es redondear la capacidad con más espacio en iCloud- nos parece una solución sobresaliente.

Por cierto -y esto es un punto muy importante- como es el software de la aplicación la que se encarga de reproducir los contenidos soporta los principales formatos del mercado (.AVI, MP4, WMV, etc.) y permite disfrutar del formato prohibido en Apple: MP3.

La tasa de transferencia es sorprendentemente rápida (anuncian el triple que un dispositivo estándar de 2,5 MB/s) y, aunque no hemos podido verificarlo exactamente, la sensación de velocidad es muy alta. Todo fluye y en las dos semanas que hemos trabajado con él -y lo hemos hecho con gran variedad de contenidos entre iMac, iPad y iPhone- no hemos sufrido ningún parón o bajada de rendimiento.

Respecto a la seguridad, para aquellos que tengan miedo a perder el smartphone, la tableta o el propio iXpand, el equipo permite cifrar con contraseñas los archivos más delicados -o todos- para que no sean descargables ni reproducibles en iDevices indeseados. Compatible con todos los equipos Apple que corran con OS X 10. 6 o superior o iOS 7.1 o superior, todavía da más cancha con Windows: desde Vista puede trabajar con cualquier PC.

Por último, destaca por su autonomía. Su sistema de puertos permite cargar fácilmente su batería de 3.7V que viene precargada y que garantizan no quedarse tirado en mitad de una transferencia o una reproducción. Los precios, entre 69€ y 169€ lo hacen una solución muy interesante -y una buena forma de ahorrar dinero en la compra de los dispositivos móviles. Mucho más que recomendable.

The Brydge, la evolución del iPad

La imagen que abre este post no es el de un nuevo modelo de MacBook. tampoco el de la última versión de Mountain Lion que se ha hibridado por completo con iOS. Se trata de un iPad equipado con el teclado específico de The Brydge. Por un precio -de momento de reserva- de entre 170 y 220$, éste accesorio de aluminio multiplica las posibilidades del referente del mercado de tabletas.

 

Normalmente, casi todos los consumidores de iGadgets suelen quejarse de que la calidad de construcción de los accesorios que implementan a sus dispositivos no está a la altura de los de Cupertino. Sabedores de esto, los californianos de The Brydge se inspiraron en los materiales y diseño de los teclados de los MacBook Air para recrear un accesorio idéntico en composición y acabados a los de la manzana.

 

Además, para multiplicar la compatibilidad con el iPad, los ingenieros añadieron una dock y una bisagra (pendiente de patentar) que permite un movimiento de hasta 180 grados para poder transportar y trabajar con el conjunto casi en cualquier posición y situación.

 

La novedosa bisagra está construida en una novedosa aleación de metales que al combinarla con los imanes de elastómero termoplástico emplea el magnetismo para, literalmente, pegarse al iPad. En los vídeos de pruebas de la web se ve cómo llevan el iPad agarrado de una esquina del teclado y que no hay el más mínimo atisbo de que éste se vaya a caer.

 

En cuanto a las posibilidades del equipo, se apaga y enciende solidariamente con la tableta de modo que no es necesario estar pendiente de su funcionamiento. Un LED, por cierto, se encarga de darnos su información sobre la autonomía restante de la batería y del funcionamiento del conjunto. Si unimos esto a los botones de acceso rápido y a las teclas de función habituales de cualquier Mac. Por cierto, el software de la versión definitiva que se comercialice permitirá escoger entre una gran variedad de idiomas para la configuración de la escritura. Podría darse el caso de la construcción de una variante QWERTZ.

 

La autonomía del modelo es prodigiosa. A través de un conector MicroUSB se puede cargar en muy poco tiempo y, en el caso de la versión sin altavoces -la básica- su batería puede durar casi un mes. La variante con speakers también tiene un gran rendimiento: el conjunto nos regala hasta 10 dB nada mal para su tamaño. La conexión con el dispositivo de Apple se consigue mediante Bluetooth lo que en el caso del iPad es una garantía de rendimiento.

 

En definitiva, The Brydge se presenta como un accesorio imprescindible para aquellos que quieran seguir disfrutando de toda la movilidad y posibilidades del iPad y, además, quieran ganar las virtudes de los MacBook, incluidos su excelente diseño y su solidez.

Ratones, el periférico se hace mayor

El ratón, ese periférico que parecía condenado con la implantación masiva de portátiles, netbooks y tabletas ha estado estos días en boca de muchos. La mayoría le adjudicaban a Steve Jobs su creación -fue creado por Douglas Engelbart y Bill English, de la Universidad de Stanford y desarrollado por Xerox-, otros simplemente le adjudicaban que fue el primer gran directivo que apostó por él como parte indispensable de un ordenador doméstico. En cualquier caso, este pequeño periférico parece que está reviviendo sus días de gloria no sólo de la mano de Apple, sino también de la de Microsoft y Logitech.

Hasta ahora, probablemente, el ratón más conocido del mercado informático es el Magic Mouse de Apple. Con un precio de 69€ -impensable para cualquier de sus predecesores- se caracteriza por su estilizada forma y su superficie táctil que permite al usuario trabajar con él sin necesidad de mover la muñeca puesto que reconoce los movimientos que haríamos en el touchpad de un portátil. Una de sus grandes ventajas es que trabaja libre de cables lo que aumenta considerablemente su movilidad en el lugar de trabajo.

Sin embargo, por una vez Microsoft ha querido se ejemplo por su creatividad. La división de hardware de los de Redmond ha presentado una gama de ratones completamente renovada y escalonada en tres niveles por precio y capacidades. El más básico de todos es Explorer Touch que sustituye la clásica “rueda” de estos dispositivos por una pequeña zona táctil. El siguiente es Arc Touch que se caracteriza no sólo por su forma “regulable” -como podréis ver en el enlace- y que nos obsequia con una curiosa forma de apagar y encender el dispositivo: estirándolo o doblándolo para ahorrar espacio. El último de todos, la joya de la corona de Microsoft, empero, es Touch Mouse cuya superficie delantera permite controlar sin cables cualquier programa, abrir, cerrar, maximizar y minimizar pantallas, así como operar con varios softwares a la vez. La “mala” noticia es que tan sólo funciona con Windows 7 a cambio de casi 80€.

LG, Logitech y HP, la gama más variada


Pero hablar de periféricos y no hablar de Logitech sería dejar el artículo vacío de contenido. Los suizos presentan, probablemente, la gama más variada del mercado, no en vano fueron los “creadores” del ratón láser. Todo un descubrimiento en su día que ahora es absolutamente indispensable. En su catálogo sorprenden dos modelos: una versión básica inalámbrica de 14 euros que nos promete una autonomía de un año… y el potente Gaming Mouse G300. Se trata de un equipo con cable -lo que nos garantiza más velocidad de conexión con la CPU- con botones laterales y superiores que es válido para zurdos y diestros y que, además, puede guardar las preferencias del usuario. Por encima de esta maravilla tan sólo está el Performance Mouse MX, un dispositivo que parece extraterrestre comparado con sus congéneres y que promete fiabilidad en cualquier superficie, gran autonomía y, sobre todo, liberarnos de los cables.

Hewlett Packard, reina del mercado físico nos presenta una solución poco convencional: una ratón inalámbrico que se conecta con el ordenador aprovechando una frecuencia WiFi lo que nos permite liberar un puerto USB de la unidad central. Además, este tipo de conexión hace que consuma mucha menos energía. De nuevo, su único “pero”, es que sólo está disponible para Windows 7. Se llama HP WiFi Bronze y aunque su formato es clásico -y casi aburrido- se ha concebido como un equipo de trabajo sobrio y resistente. Hará las delicias de muchos oficinistas.

Por último, los coreanos de LG han querido dar su nota de color a este pequeño compañero de tareas. Se trata de un ratón modernista que incorpora un escáner que permite pasarlo sobre casi cualquier superficie y que mediante su sensor de captación el contenido esté inmediatamente en la pantalla de nuestro ordenador. Desde ahí podremos reenviarlo, retocarlo o editarlo a nuestro antojo. Además, permite exportar el contenido a Word o a cualquier programa de diseño sin importar la plataforma. Se llama LSM-100 y esta vez el precio es de 99€. Lo dicho, algo muy especial para una ocasión muy especial.