Facebook, el centro de tus eventos

La compra de WhatsApp, el lanzamiento de Instant Articles, las videollamadas a través de su Messenger, su crecimiento en todos los mercados y en casi todos sus negocios. Facebook está más activo que nunca y su plan de ser una parte central en la vida social de sus usuarios -aspira a 7.000 millones- parece ser mucho más que una utopía.

La idea es sencilla: hacer lanzamientos que completen sus funcionalidades y apostar por otras que ya son veteranas en su universo y que a pesar de su potencial no acaban de explotar. El mejor ejemplo es Facebook Events (la pestaña de eventos de tu muro) que a lo largo de los próximos meses recibirá mejoras y novedades.

Mashable publicó recientemente una entrevista a Aditya Koolwal, Product Manager de Events, en la que la responsable dejaba entrever siete mejoras que llegarán antes de un año a una de las estrellas de la red social.

  • Feed de noticias de eventos de amigos. Hasta ahora recibíamos alguna notificación «encubierta» cuando un amigo acude a un evento. Ahora quieren que sea una parte central de nuestra relación con los demás. Anunciarlos, compartirlos y apuntarnos a nuevos eventos (lo que incrementaría el interés como plataforma para publicitarlos).
  • Eventos relacionados. Cada vez que clickemos sobre la participación en un evento nos aparecerá un pop up de otros similares que podrían interesarnos del mismo modo que ocurre cuando le damos al «me gusta» de una página corporativa.
  • Compartir eventos. Pero no solo en nuestro muro, también dentro de nuestras conversaciones de Facebook Messenger -¿pasará también la idea a WhatsApp?-. Tan solo será necesario implementar un nuevo botón anexo al de fotografías y audios.
  • Permitir conversaciones individuales con cada uno de los asistentes a un evento. Hasta ahora solo se pueden hacer grupales y eso, creen, puede coartar a algunos de los usuarios a informarse más sobre los mismos.
  • Multiplicar las posibilidades para invitar a terceros a un evento. Independientemente de que tengan o no cuenta en Facebook. WhatsApp y los correos electrónicos parecen la mejor opción aunque todavía no han empezado a experimentar con la idea.
  • Double check a las invitaciones. Permitirá saber a los organizadores si los receptores de la invitación han visto o no la propuesta lo que evitará que insistan o conocer los motivos para que no quieran responder o acudir.
  • Events como una aplicación propia. Fuera de Facebook para que los usuarios -profesionales o no- puedan trabajar con esta potente herramienta de una forma más sencilla y natural. Además, permitiría implementar nuevas mejoras «bajo demanda» sin necesidad de saturar la web o la aplicación nativa de la red social.
La apuesta de Mark Zuckerberg es tan grande que están dispuestos a tocar el feed de noticias -solo se hace con cosas muy importantes porque un error aquí puede hacer perder usuarios para siempre-. ¿Creéis que tendrá éxito?

Algoritmos, días de cambios

El pasado martes Google cambió su algoritmo. Nada nuevo -es algo que hace periódicamente para dar más «sentido» a los resultados de búsqueda- si no fuera porque esta vez se trata de una de las modificiaciones más importantes en la historia de la empresa y que tiene como objetivo adaptarse mejor al creciente tráfico en los dispositivos móviles.

Las webs se han visto obligadas a adaptarse a una «visión más amable» en las pantallas de los smartphones -no así las aplicaciones- para no perder posiciones en el ranking e, incluso, desaparecer de la primera página de resultados donde se genera el 70% del tráfico. La idea es sencilla: las webs han de actualizarse lo más rápido posible o, directamente, perderán negocio.

Caer a la segunda o tercera página es lo mismo que pasar a un tráfico de poco más del 5,5% del que genera el primer buscador de internet. El impacto, muy significativo, podría llevar a la desaparición de facto de muchas webs (y su actividad económica por medio de publicidad y suscripciones, por ejemplo).

Los de Mountain View han explicado que actualizar el algoritmo tiene solo como objetivo adaptarse a las tendencias de los usuarios que cada vez más usan los dispositivos móviles para realizar las búsquedas y que discriminan aquellas páginas que no son de fácil lectura en sus pantallas. Datos de un estudio de la BBC concluyen que el número de usuarios únicos que visionan las noticias en sus smartphones ha crecido un 15% en 2014. Mientras, el tráfico de lectores que acceden al mismo contenido desde ordenadores ha bajado un 17%.

Las modificaciones de 2011 (llamada Panda) y 2012 (Penguin) fueron el primer paso para este salto a las pequeñas pantallas. Sin embargo, esta última variación del algoritmo puede sacudir los cimientos del sector si hacemos caso a un estudio de Fortune que concluye que webs tan relevantes como The Washington Post o The Daily Mail no han cambiado su formato.

Facebook cambia para volver a sus raíces

Google no es el único gigante de internet que ha cambiado su algoritmo para adaptarse a los nuevos usos de sus clientes. Facebook, la red social con más usuarios de la red ha decidido dar un paso atrás y volver a una fórmula anterior para ordenar los contenidos que aparecen la sección de noticias de cada uno de nosotros.

El nuevo orden tomará como referencia la intensidad con la que nos relacionamos con cada perfil, persona popular o marca. La idea es que los contenidos de cada usuario esté ordenado a su medida en función de sus gustos e intereses y no por presión de los anunciantes. De facto, los usuarios que sean más activos en la red serán los que más noten los cambios.

De facto, los contenidos con más comentarios serán los que tengan preferencia respecto a los que solo tengan «me gusta». Teclear una frase requiere más implicación que clicar sobre la famosa mano con el pulgar hacia arriba. Hasta ahora el célebre icono tenía más repercusión que los comentarios.

Con 1.400 millones de cuentas activas, la empresa de Mark Zuckerberg tiene potencial más que suficiente para saber cómo adaptarse a las demandas de sus usuarios y, sobre todo, a marcar tendencia sobre cómo mostrar la información relevante en internet. Por ejemplo, hasta ahora nadie podía visualizar dos actualizaciones de estado de un perfil de forma consecutiva. Sin embargo, el algoritmo ahora entenderá que si estamos muy vinculados a una persona, celebridad o marca, nos interesará saber qué hace en cada momento muy por encima de la de otro perfil con la que casi no tenemos contacto.

De este modo, para aquellos que usen la red como una fuente de información -aquellos que son especialmente activos con webs de medios generalistas y especializados- seguirán recibiéndola solo que ahora como principal fuente de datos respecto a perfiles de otras personas. Precisamente por eso los anunciantes no deberán tener miedo a perder fuerza respecto a las visitas orgánicas (aquellos que los seguidores de una marca hacen a los perfiles o actualizaciones de estado de un producto o servicio de un modo voluntario) ya que seguirán teniendo repercusión entre aquellos más «marquistas».

LiveRail, la nueva herramienta publicitaria de Facebook

Si internet lo mueve todo, la publicidad mueve internet. Y tanto Google como Facebook saben que quienes sean los primeros en dominar el negocio serán los que puedan crecer más rápido en otros suculentos negocios. Por ahora la compañía de Larry Page tiene ventaja gracias a su buscador, Android y todas sus herramientas de compra en línea, sin embargo, el excepcional trabajo de la red social ha hecho que su trozo de pastel aumente considerablemente.

Por eso, el último movimiento de Mark Zuckerberg es tremendamente interesante para el sector (y para Facebook) y un aviso para Google: están dispuestos a luchar por cada cliente en cada plataforma. Se trata de LiveRail, una plataforma de anuncios de vídeo que pone en contacto a anunciantes y editores y que ahora pasa de la web a los dispositivos móviles para ganar relevancia en el mercado.

Además, como anunció Facebook en su conferencia de desarrolladores (F8), LiveRail tendrá acceso a todos los datos demográficos de la red social de forma anónima. Esto permitirá que la segmentación de las campañas sea mucho más precisa y, sobre todo, acceder a datos de más de 1.300 millones de usuarios activos.

Según el propio Zuckerberg, «la experiencia del usuario mejorará y el retorno de la inversión de los anunciantes será mejor ya que se minimizarán los anuncios ineficientes que no encuentran su público objetivo».

El interfaz se ha trabajado para que sea ligero, rápido y, sobre todo, intuitivo para que cualquier anunciante -sea cual sea su relevancia o «tamaño»- pueda acceder de un modo más sencillo a la gestión de sus campañas y de sus vídeos, pueda gestionar el soporte y, sobre todo, conocer datos sobre el alcance de cada una de sus acciones publicitarias.

LiveRail permitirá a las empresas priorizar compradores de publicidad, bloquear categorías de anuncios, ejecutar informes personalizados de alcance en tiempo real y recibir sugerencias de la propia plataforma para ahorrar gastos de cada actividad publicitaria y enfocar mejor las campañas.

De hecho, si queremos, la propia plataforma adaptará «de forma nativa» la campaña a cada uno de los formatos y pantallas ya que, como dijo el propio CEO de la red social, la diversificación del consumo entre cada una de las nuevas plataformas ha hecho que llegara a ellas de modo eficiente sea un reto para todas las empresas.

Y por eso subrayó la necesidad de acelerar el cambio de los formatos tradicionales (buscadores y televisión) hacia aquellos que son más eficientes y eficaces en su impacto sobre el consumidor potencial -y donde la red social tiene una relevancia mucho mayor a cualquier otro rival-.

Gestión de Big Data, ¿la alternativa a Google?

Google es, a día de hoy, el gran árbitro de internet. Su navegador manda en su mercado. Su buscador es sinónimo de resultados. Su sistema operativo domina el acceso a internet desde los dispositivos móviles. Y sus algoritmos y motores de búsqueda son tan deseados como temidos a la hora de hacer que una empresa o campaña publicitaria tenga éxito en la red de redes (que cada vez gana más importancia frente a los soportes clásicos).

En plena era del Big Data es casi imposible que una campaña tenga éxito sólo por «intuición» -por muy bueno que sea nuestro director de marketing o la idea que tenemos-. La unión de estos datos y las nuevas tecnologías han pasado de ser una herramienta revolucionaria a ser una necesidad imprescindible (y ya se han llevado unos cuantos reportajes y estudios de revistas como Forbes y varias escuelas de negocios).

En sólo unos minutos una plataforma digital como Google o Yahoo! pueden obtener más cantidad de datos sobre nuestro comportamiento (como personas y consumidores) de lo que podría soñar una empresa de estudios y encuestas en una década. Por eso ya no nos sorprende que sea más fácil saber cómo somos realmente a través de nuestro perfil en las redes sociales que conociéndonos como compañeros de trabajo.

Y es ahí donde se abre un interesante negocio. Porque más allá de captar los datos hay que saber filtrarlos e interpretarlos y, cuanto mayor es la cantidad de datos y más compleja es ésta, más necesario es tener las herramientas pertinentes para saber qué hacer con ellos. Y, de nuevo, es ahí donde empresas como Adgravity tienen su oportunidad.

Permiten crear un perfil, una «huella dactilar» en palabras de su CEO en una entrevista en Cinco Días, de cada uno de los compradores cada vez que «aterrizan» en internet. Esto permite a sus clientes, explica Jesús Ollero, «mostrar a las empresas los soportes en los que tienen que invertir y qué procedimientos tienen que llevar a cabo para maximizar sus inversiones». Esto les permite saber en qué medios invertir y como interactúan las medidas que toman en su interrelación con los clientes.

El modelo que sigue Google a la hora de vender su buscador como plataforma publicitaria se resume en que el último impacto es el que hace que alguien se decante por un producto u otro. Incluso por su capacidad para generar una necesidad que redunde en una compra impulsiva. Sin embargo, Ollera explica que hay mucho más detrás de la compra o no compra.

El comportamiento del cliente potencial viene por todos los estímulos que recibe. Desde anuncios en las redes sociales (que cada vez ganan más relevancia ya que somos nosotros quienes decidimos seguir a las marcas) hasta otros inputs como banners o correos electrónicos. Y eso por ello que empresas como Adgravity tienen la posibilidad de ser los árbitros de este nuevo y millonario negocio en el que los directores de marketing deberán tener en cuenta todas las «capas» que participan en el proceso de venta y en los procesos de lanzamiento de las campañas.

Conseguir estar conectados a todas las plataformas de internet (o contratar a quien lo esté) para saber llegar a los clientes (sólo los que nos interesan no a todos) y focalizarse en sus necesidades -o crearlas- es fundamental en un momento en el que cada uno de nosotros recibimos cada vez más estímulos, tenemos más ofertas y más capacidad de comparar entre productos y servicios.

El ejemplo es contundente: «si detectamos que hay un porcentaje de personas que han buscado habitaciones de una cadena hotelera pero que al final no han dado el click -han hecho todos los demás pasos- porque el precio les parecía alto, podemos mostrárselos a la empresa para que haga una acción comercial específica solo para ellos».

Y todo ello se puede mejorar si se puede vincular la publicidad offline y la online. Conseguir que las campañas adquieran un empaque absolutamente global. Que todo cobre un sentido único de identidad mezclando la enorme capacidad técnica que nos permiten las TICs con esa intuición que tan buenos resultados les han dado durante décadas a los grandes estrategas del marketing.

Twitter, un 2015 de cambios

Es, para muchos, la red social de referencia. La que mejor marca el pulso de la actualidad y la única «indispensable». Con casi 500 millones de usuarios, sin embargo, la red de los 140 caracteres ha cambiado poco desde su lanzamiento. Es cierto que ha implementado utilidades y novedades pero con el paso del tiempo da la sensación que los del pájaro azul se han quedado estancados lo que, no sólo no es bueno para quitarse de encima las millonarias pérdidas sino que desanima profundamente a los inversores.

Precisamente para dar la vuelta a la tortilla Dick Costolo, CEO de la red social, realizó una llamada a sus principales inversores de Wall Street para tranquilizarles y explicarles los planes de Twitter para los próximos meses. En pocas palabras, se puede resumir que el vídeo será el gran protagonista de la red durante 2015.

Esto, que puede parecer un nuevo negocio para la empresa ataca directamente a la línea de flotación de los dos pilares sobres los que se construyó la popularidad de Twitter. Por un lado, siempre que aparece el vídeo el texto pierde relevancia. Los 140 caracteres, sin duda, quedarán en segundo plano frente a un contenido audiovisual. Por otro lado, la inmediatez y la sensación de tiempo real pierden su protagonismo frente a algo que se ha grabado previamente.

Es cierto que uno de los últimos fichajes de la casa, Baljeet Singh -vicepresidente de YouTube y el encargado del éxito de Trueview que verifica cuándo ha sido visto un vídeo y cobra al anunciante por el alcance del mismo- hablaban de una nueva era que haga los ingresos por publicidad mucho más efectivos.

El objetivo de Costolo es hacer que Twitter no pierda valor, que siga siendo una aplicación de referencia en los dispositivos móviles y que, a pesar de las dificultades que viven los usuarios al principio de su experiencia, siga estando en boca de todos como una de las redes en las que «hay que estar».

Lo malo es que el plan de Costolo para esto también traiciona uno de los lemas de Twitter. El «Instant Timeline»pretende evitar el vacío que sufre el primerizo creando una mezcla de twits de interés general hasta que cada uno lo personalice (en vez de tener que seguir a los más populares en la red). Esto, que puede parecer útil para el novato redunda en la pérdida de neutralidad ya que la red seleccionará por nosotros que es «interesante» y potenciará su tráfico. ¿Habrá dinero de por medio para ser interesante? Sin duda.

Por su parte, Christian Oestlien, responsable de crecimiento, habló de una de las grandes preocupaciones de los responsables de Twitter. Muchos de los usuarios desisten del empleo de una herramienta que requiere mucha dedicación. Por eso da por hecho que el Instant Timeliner también tendrá su espacio entre los veteranos que quieran saber qué ha pasado en su ausencia.

Otra de las claves para Oestlien será la implementación de un servicio de mensajería instantánea para minimizar el impacto de Whatsapp y compañía. A diferencia de Facebook no se hará comprando o añadiendo un app supletoria sino como una capacidad más del servicio. Las conversaciones, a partir de un twit o desde el principio, pasarán a ser privadas cuando se desee.

Implementar servicios y pagos dentro de la red social y llegar a acuerdos con los medios para ganar relevancia como consiguieron durante los Oscars, el Mundial o la Superbowl son el último punto del planning a corto plazo de una red social que necesita, urgentemente, convencer a los inversores y usuarios que ha dejado de ser un proyecto de soñadores para ser una empresa sólida y con futuro.