Global Innovation Day 2018, de la Pyme a la iPyme

A pesar de la profunda reconversión económica que está viviendo el mundo -especialmente Occidente- provocada en gran parte por la revolución digital, esta es una oportunidad única para hacer que Euskadi siga siendo una referencia en sectores de alto valor añadido como la Máquina-herramienta, la automoción y las energía renovables.

Desde hace décadas, nuestro tejido empresarial tiene rasgos diferenciadores únicos: la inmensa mayoría de las compañías son de pequeño tamaño y tienen una enorme vocación internacional. Así, no es difícil ver sus nombres cerrando negocios por todo el planeta.

Un mercado interior pequeño y una alta competitividad vía innovación han permitido que puedan asaltar otros mercados sin complejos. Sin embargo, aunque gracias a su esfuerzo -y al de las administraciones- esto sea así no deben bajar la guardia y dejar que lo que es seña de identidad pase a convertirse en algo pasajero. La innovación debe estar en el ADN de todos los proyectos empresariales que aspiren a prosperar.

De esta forma, en un panorama donde la concentración empresarial es tónica y la necesidad de innovar es cada vez mayor, es necesario crear soluciones a escala de esas pequeñas y medianas empresas para que su apuesta por las nuevas tecnologías no acabe estrangulando su prometedor futuro y su presente estable.

Porque la innovación no es solo la compra de nuevos dispositivos: requiere formación y capacitación de los recursos humanos, la implementación de soluciones únicas  a medida de cada problema, el desarrollo de sinergias competitivas y tecnológicas entre empresas complementarias asó como un entramado de agentes que ayuden a las empresas a distinguir entre un gasto y una inversión.

En este marco cobran especial relevancia iniciativas como el Global Innovation Day 2018 totalmente focalizado en ayudar a las Pymes en su proceso de reconversión hacia “iPymes” porque la innovación es una transformación integral que las permitirá discernir lo que les rodea de una forma más eficaz y eficiente.

El evento celebrado en el Kursaal tuvo como invitados de excepción al Lehendakari Iñigo Urkullu, la Consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantza Tapia, o la Consejera de Educación, Cristina Uriarte, además de a ponentes de excepción como Silvia Leal, una de las expertas en innovación, liderazgo, empleo y transformación digital más respetadas del Estado o Eduardo Anitua, que explicó el proceso que ha llevado a BTI Biotechnology Insitute a ser un referente mundial en medicina regenerativa desde su Gasteiz natal.

El taller para Pymes permitió también conocer casos como el de Didheya, una pequeña empresa iruindarra que gracias a la innovación en los procesos de comercialización no solo consiguió superar la crisis, sino también mostrar un crecimiento sostenido hasta convertirse en una referencia en su mercado.

En total, fueron más de 600 empresas de los tres territorios las que se dieron cita en el Palacio donostiarra para corroborar porque Euskadi es la única región del Estado considerada por la UE como “región de alta innovación”. La clave, como desgranaron en un debate Luis Manero, Director de Innovación Empresarial de Innobasque; Carlos Pereda, técnico de Formación y Empleo de Confebask; Natalia Sáiz, responsable de Promoción Empresarial de Bilbao Ekintza y Xabier Hualde, técnico de Proyectos Europeos y Cooperación Territorial de Fomento San Sebastián, reside en el desarrollo de personas 4.0. Profesional con una formación especializada que les permita ser ágiles y adaptarse a los cambios técnicos sin problemas.

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Pintxo tecnológico, una nueva forma de agregar recursos

Cada economía es completamente diferente a las que le rodean. Existen unas construidas sobre la fuerza de sus grandes corporaciones multinacionales (como las de Estados Unidos, Japón, China o Alemania) y otras que tienen su punto fuerte en pequeñas empresas más ágiles que se complementan como peces piloto con las primeras (probablemente el vasco sea uno de los ejemplos más gráficos). Eso no significa que un modelo sea más válido que otro -al final es el desarrollo social de un territorio el que resume el éxito de su modelo económico- sino que cada uno tiene diferentes necesidades y retos.

Sí es cierto, no obstante, que tanto las primeras como las segundas necesitan de componentes innovadores y disruptivos que les permitan seguir avanzando y siendo competitivas en el mercado internacional. Y es por ello que el papel de los clúster se antoja fundamental cuando se trata de hacer que los actores pequeños y medianos encuentren su hueco entre las grandes empresas.

Euskadi siempre ha sido un territorio con una vasta tradición industrial y, por lo tanto, tecnológica. Así, la economía, salvo en ciertos periodos, siempre se ha ubicado la vanguardia en procesos productivos y de fabricación en sectores de lo más variado. No obstante, el reto de la digitalización y la tecnología aplicada a la fabricación (industria 4.0) requiere también de nuevas formas para dinamizar a los actores económicos y crear sinergias entre ellos.

En este marco, GAIA, el Clúster de la Industria de Conocimiento y Tecnología Aplicada organizó ayer en Donostia una jornada de trabajo innovadora, llamada “Pintxo Tecnológico” dedicada a las empresas micropyme del sector.

El objetivo, como hemos dicho más arriba, fue ofrecer un entorno a este perfil de compañías -especialmente activas en la búsqueda de alianzas y proyectos compartidos- para que pudieran mostrarse como la inagotable fuente de innovación para las empresas de mayor calado. Así, este espacio de debate y exposición permitió a estas firmas de entre 1 y 20 trabajadores mostrar sus experiencias de éxito y el modo en el que eligieron correctamente sus espacios de oportunidad.

Una forma de mostrar el camino a los demás presentes para que también puedan superar obstáculos (que muchas veces comparten todas ellas) y llegar a buen puerto a la hora de trazar alianzas con empresas mayores.

De esta forma, hasta un total de 16 empresas, entre las que destacaron Aiara Soluciones, Akting Ingeniaritza, Dinycon Sistemas, Donosti Frame, la cooperativa Lotura, Innovae Augmented Reality Agency o PCLanak Informatika, mostraron sus iniciativas a los demás asistentes a una reunión de lo más interesante.

El escenario fue el Espacio Keler ubicado en un emplazamiento inmejorable en la capital guipuzcoana.

Creada en 1983, GAIA es la Asociación de Industrias de las Tecnologías Electrónicas y de la Información del País Vasco. Compuesta por más de 240 empresas que ofrecen sus productos, servicios y soluciones en el ámbito Electrónico, Informático y de Telecomunicaciones, cristaliza la apuesta de las instituciones y empresas vascas por la innovación, el conocimiento y el valor añadido para seguir siendo una de las regiones punteras en el continente.

Su labor como orientadora de las empresas se completa gracias a su capacidad como agregadora de recursos, ayuda para la creación de oportunidades reales de negocio y, sobre todo, potenciadora de un sector que ya supone el 5% del PIB vasco y 11.000 empleos directos.

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Impulsando PYMES, potenciando el tejido empresarial

El pasado 8 de marzo la Alhóndiga fue testigo del primer encuentro Impulsando PYMES de este 2017. El evento, nacido en 2011, se ha convertido en la referencia en cuanto a la difusión de conocimiento empresarial, innovación, así como de know how en ámbitos como las nuevas tecnologías -y sus posibilidades para crear nuevas oportunidades de negocio-.

En un escenario en el que las PYMES representan el 99,88% de la demografía empresarial estatal y en las que el sector servicios (más del 57%) y el comercio (el 24%) son los sectores más importantes, es necesario conseguir sinergias entre ellas y, sobre todo, crear plataformas que las conviertan en entes competitivos frente al proceso de concentración empresarial que se está viviendo en otros países.

Las pequeñas y medianas empresas suponen el 66% del empleo en el Estado y también son la principal fuente de proveedores de las denominadas “empresas tractoras” lo que deja claro su papel como elemento crítico no solo como motor para la recuperación económica sino como principal baza de la economía.

De este modo, propuestas como la de Impulsando en la que se permite la creación de redes entre diferentes empresas de todos los sectores gracias a su potente networking se antojan mucho más que recomendables para que cada firma pueda ir ganando “músculo” y tejiendo una red de contactos crítica.

Los números son francamente interesantes: más de 20.000 participantes en 67 ciudades y un eco de más de 5.000 apariciones en todo tipo de medios de comunicación tanto especializados como generalistas.

El apoyo de las grandes empresas

Como hemos dicho, las pequeñas y medianas empresas son una parte fundamental del tejido productivo y el empleo en el Estado. Además, también son importantes proveedores de las grandes compañías que necesitan de la agilidad y capacidad de innovación de las más pequeñas.

Por eso la iniciativa Impulsando PYMES cuenta con el apoyo de tres grandes compañías dentro de su plataforma. Se trata de Endesa, Vodafone y Mercedes Benz que premian, respectivamente, la sostenibilidad y eficiencia energética; la capacidad de transformación digital; y la innovación en materia de movilidad.

Un claro reflejo de que, en pleno auge de la globalización, la capacidad de cambiar el entorno sigue siendo la gran baza de este perfil de pequeñas compañías. Además, Santander, AXA, Ecoembes, JCDecaux o GoFit son otras de las empresas impulsoras que buscan mantener un ecosistema tan diferenciado como el estatal y de potenciar la economía colaborativa entre grandes y pequeñas compañías.

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Impulsando, cuando las Pymes son el motor económico

Hay algo que tienen en común el sector TIC y la economía estatal: en ambas el papel de las pymes es central. Empresas pequeñas con espíritu emprendedor y, sobre todo, agilidad para adaptarse que si se combinan con estructuras mayores –grandes empresas tecnológicas– resultan en un entramado empresarial (colaborativo) sólido.

Si atendemos a las cifras la economía vasca es, sin duda, una “economía pyme”. El último informe del Ministerio de Industria y Turismo arroja que el 94,52% de las empresas en Euskadi son “microempresas”  (de 0 a 9 asalariados) y, de éstas, el 50,52% son compañías sin asalariados. En Bizkaia, por referirnos a nuestro entorno más cercano, el 99,82% de las 77.474 empresas son pymes y en ciudades como Bilbao suponen el 99,7% del tejido empresarial.

Por eso, tienen tanta relevancia iniciativas como el Movimiento Impulsando Pymes que tienen como objetivo acercar a las pequeñas y medianas empresas a las grandes corporaciones para que éstas les presten asesoramiento y les muestren nuevos puntos de vista a la hora de plantear su negocio. Además, conocedores de la especial casuística de estas pequeñas empresas, Movimiento está dividido a su vez en varios “ecosistemas” que buscan potenciar diferentes áreas de negocio.

El Ecosistema Impulsando Pymes Digital busca consolidar la relación entre las diferentes entidades empresariales en el entorno digital y abrir nuevos mercados 2.0 a todo tipo de compañías. Marketplace busca dotar de herramientas de nueva generación -a precios realmente competitivos- a todos los miembros de la comunidad y Revolution Tour es la suma de diferentes eventos con el objetivo de acercar al mayor número de personas posible a ideas revolucionarias sobre los cuatro pilares de la economía: persona, empleabilidad, producto/servicio y ventas/márketing.

En este marco, hace solo dos días el Palacio de Congresos Euskalduna de Bilbao -“referente de innovación y desarrollo de negocio” de este perfil empresas según los organizadores- fue la sede del nuevo encuentro del movimiento Impulsando pymes en el que Beaz y Bilbao Ekintza fueron los anfitriones de 18 grandes corporaciones nacionales e internacionales y un centenar de pequeñas compañías.

En el encuentro destacados representantes de grandes empresas como Endesa, Ecoembes, Axa, Ikea o Vodafone que ofrecieron una experiencia de networking y charlas a todos los participantes. Al fin y al cabo, las pymes son centrales a la hora de fortalecer el entramado empresarial vasco ya que tienen una gran capacidad de transformación de las ideas de negocio y este tipo de reuniones son fundamentales para construir estrategias conjuntas que contribuyen a generar negocio y, a medio plazo, empleo y riqueza.

La guinda de la jornada en el Palacio de Congresos la puso la entrega de premios en la que se hizo entrega del Premio a la Sostenibilidad y Eficiencia Energética a NEGARRE, un fabricante bizkaitarra de sistemas para la evacuación de productos de combustión. El galardón, entregado por José Luis Martínez -responsable territorial de Empresas Nuevos Mercados de Endesa- reconoce la labor de la firma para mejorar su actividad económica minimizando su impacto ambiental.

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Euskadi, tierra de grandes PYMES

Es probable que no hayamos oído hablar de ellas pero son el espejo en el que se miran muchas potencias económicas. Aquí las llamamos campeonas de nicho, en Alemania, donde también forman parte de su poderoso tejido productivo y están bastante extendidas, las llaman campeonas ocultas. Se trata de pequeñas y medianas empresas (PYMES) que lideran el mercado mundial y que son parte indispensable del éxito económico -y muchas veces social- de las regiones más allá de las grandes multinacionales.

En Euskadi hasta 58 empresas cumplen con los “requisitos” para formar parte de este selecto grupo: las exportaciones representan más del 50% de la facturación de la compañía y sus productos o servicios llegan, al menos, a 30 mercados. Además, se dedican a un producto específico y su cuota en ese nicho es de más del 10% mundial. La diferencia a otras regiones es que aquí, además de llevar varias décadas en funcionamiento, son empresas cooperativas o familiares. Sí, ese mismo modelo de compañía que ahora demonizan desde los grandes centros de poder a raíz de la caída de una de ellas pero que sigue siendo la seña de identidad de la economía más dinámica del Estado.

Si tenemos en cuenta la relación entre empresas que líderes y habitantes, el ratio es de 27,5 por cada millón de vascos… un dato que sólo supera la región de Hamburgo en Alemania y “coloca, según Xabier Garmendia -ex viceconsejero de Industria del Gobierno Vasco- en una entrevista en El Diario Norte, a estas empresas en un lugar privilegiado en el contexto mundial”.

Este potente tejido empresarial tiene también como rasgo distintivo la variedad de su producción: desde piezas para automoción -uno de los grandes motores económicos mundiales- hasta cerraduras metálicas pasando por cadenas navales o pulverizadores sanitarios. Todos productos indispensables en nuestro día a día que forman parte de productos de empresas “estrella” pero que están formados por piezas “made in Euskadi” en empresas pequeñas.

La lista es enorme y algunas de ellas son verdaderos ejemplos en todo el mundo. Como bien indican en el periódico, son nombres de referencia: Betapack (tapones de plástico) en Irun; Copreci (componentes para cocinas) en Aretxabaleta; Egamaster y sus herramientas manuales para uso industrial desde Gasteiz; Goizper, líder mundial en la fabricación de pulverizadores fitosanitarios desde Antzuola; Ingeteam con un 30% de la cuota mundial en la construcción de inversores para energía fotovoltáica; JMA (sí, probablemente tus llaves lleven grabado su logo), líder destacado en llaves y cerraduras automáticas y metálicas desde su fábrica de Arrasate… o, si levantas el capó de tu coche, los inyectores de su motor diésel probablemente los haya diseñado Microdeco en Ermua.

Si nos centramos en las tres referencias entramos en nombres que son orgullo en todo el planeta. Vicinay, desde Bilbao, tiene el 100% del mercado mundial de cadenas grandes para barcos y el 53% del total de cadenas para industria naval y offshore.

Orkli, en Ordizia, es dominadora absoluta en la seguridad termoeléctrica gracias a sus termopares de seguridad para cocinas de gas: evitan accidentes y fugas. Por último, Ona Electroerosión, de Durango fue la primera empresa del planeta en fabricar maquinaria para la preparación de superficies que requieren de un ajuste especial. Hoy son líderes mundiales y su tecnología una referencia en las principales industrias en todos los rincones del planeta.

Pequeñas empresas que si no están ajenas a la feroz crisis económica sí han sido capaces de capearla y salir reforzadas de ella. Seguramente la salida a una crisis que pensamos que no tiene salida y un modelo a seguir para hacer de nuestro pequeño país un referente tecnológico, industrial, económico y social en todo el mundo.