Huawei Mate 9, asalto al trono

Mate 9_Champagne Gold Front & Back

El pasado jueves 3 de noviembre la ciudad alemana de Múnich fue testigo de un evento poco habitual: Huawei, uno de los mayores fabricantes mundiales de dispositivos móviles (además de una de las empresas de referencias en electrónica de consumo, redes, etc.) presentaba una nueva familia de smartphones de alta gama, los Mate 9.

Si os estáis preguntando el motivo para escoger Alemania como epicentro de esta presentación -un fabricante chino que compite con un coreano y un estadounidense podría haber escogido otros emplazamientos- la respuesta podría estar en su colaboración con Porsche. Sí, el legendario fabricante de deportivos de Stuttgart, en uno de los modelos de esta nueva gama de productos.

Casual o no, el desastre de Samsung con el Galaxy Note 7 y las menores ventas de Apple en el sector (aunque aún no hay cifras oficiales del iPhone 7, éste ha sido el peor año de la empresa de la manzana en casi dos décadas) ha creado el espacio perfecto en el mercado de phablets para un nuevo actor. Y el Mate 9 parece decidido a aprovecharlo. En su interior trabaja un procesador Kirin 960, implementa la tecnología SuperCharge y, sobre todo, cuenta con una muy mejorada experiencia de uso gracias a su capa de personalización sobre Android.

Richard Yu, CEO de la empresa, explicó a los asistentes que cuando comenzó el desarrollo de Mate se plantearon «cómo mejorar todos y cada uno de los aspectos que componen la experiencia de uso de un smartphone». Y gracias a su experiencia en el sector concluyeron que la velocidad, funcionalidad, un uso intuitivo y un buen diseño son los cuatro pilares que garantizan el éxito de un producto. El objetivo era innovar tanto en hardware como en software.

Mate 9_Group

 

Características premium

Como hemos dicho antes, Huawei ha posicionado su nuevo producto como un producto que va dirigido a competir contra los iPhone 7 Plus y Pixel XL y a quedarse con todos los usuarios posibles del defenestrado Galaxy Note 7.

En su interior trabaja el procesador Kirin 960, la versión más potente de chips desarrollados por la propia empresa y equipados con el algoritmo machine learning de Huawei. El chipset es el primero del mercado en aunar una CPU de 8 núcleos basada en ARM Cortex-A73 y A53 y una GPU Mali G71, también de 8 núcleos. Esto, además de convertirlo en el SoC multinúcleo de mayor rendimiento del mercado, reduce su consumo energético un 15% respecto a generaciones anteriores, incrementando su rendimiento gráfico un 180% y aumentando la autonomía del conjunto un 40%.

Mate 9_Battery

Además, Kirin 960 ha sido diseñado para aprovechar al máximo el nuevo estándar gráfico Vulkan, estrenado con Android 7 y que promete mejorar el rendimiento gráfico un 400%. En definitiva, el conjunto está pensado para garantizar un rendimiento sobresaliente incluso con un uso continuado de más de 18 meses.

En el interior de los Mate 9 trabaja una batería de alta densidad de 4.000 mAh y una nueva tecnología llamada SuperCharge que busca poder utilizar el dispositivo sin interrupciones durante dos días. Esto se consigue gracias a una mejor gestión energética mientras se juega (gasta un 20% menos) o mientras se realizan llamadas por CDMA (hasta un 40% menos).

Mate 9_Charge

Así mismo, el sistema de carga rápida permite que con solo 10 minutos en la corriente se acumule suficiente capacidad como para ver dos películas enteras. En 20 minutos se consigue autonomía suficiente para todo un día. Y aquí es donde le han dado un repaso -al menos en teoría- al problema de Samsung con las baterías y de Apple con la autonomía: los nuevos modelos incluyen el conector Super Safe 5 que permite monitorizar el voltaje, corriente y temperatura en tiempo real para evitar problemas de seguridad y multiplicar la vida útil del conjunto.

Mate 9_Lens

Para seguir mejorando uno de los puntos débiles de otros productos de la gama, han pedido ayuda a Leica para desarrollar una nueva cámara de doble lente. Un nuevo módulo de cámaras que ahora incluye un sensor RGB de 12 Mp y lente f/2,2 y otro monocromo de 20 Mp y lente f/2,2 así como un nuevo software que, gracias a algoritmos mejorados, permite una mejor fusión de las imágenes.

De esta forma, el primero se encarga de capturar imágenes con la mayor fidelidad posible mientras que la segunda se encarga de los detalles más pequeños. El conjunto se aprovecha de la estabilización óptica de las lentes duales y el software utiliza el sistema de selección de píxeles para crear fotografías sobresalientes en escenarios nocturnos o con poca luminosidad. Por cierto, el zoom híbrido y el autoenfoque 4-1 mediante sistema láser y detección de fase por medición de la profundidad y el contraste permiten imágenes de altísima calidad sea cual sea el modo en el que las captemos.

EMUI 5.0, toda la potencia Android sin sentirse como un Android

Sin duda, para nosotros, uno de los handicaps de Android es la dificultad que tienen los fabricantes para diferenciar sus productos entre sí. Mismo componentes, diseños similares y funcionamiento prácticamente idéntico. Huawei ha desarrollado -precisamente para evitar esto- EMUI que llega a una nueva versión, la quinta, que suma a Android 7 parte de la experiencia de usuario Linux (estética y agilidad).

Además, el software aprende patrones de uso de cada uno de nosotros haciendo que las aplicaciones prioritarias para cada usuario reciban acceso preferente a los recursos del sistema. Eso permite minimizar los impactos negativos de uso que suelen sufrir los dispositivos tecnológicos con el paso del tiempo -degradación y mayor peso de las actualizaciones de software-. Por cierto, según Huawei, EMIU 5.0 permite acceder al 50% de las funciones del terminal con solo dos toques y al 90% con solo tres.

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En cuanto al exterior, cuenta con la estética de la serie Mate a la que suma una pantalla Full HD de 5,9 pulgadas sobre un chasis monocasco de aluminio. Para el ensamblaje son necesarios más de 50 pasos que incluyen un fresado CNC para mejorar el tacto y hace que mejore la percepción de la gama de colores.

Por si esto fuera poco, la colaboración con Porsche ha resultado en el Porsche Design Huawei Mate 9 con pantalla AMOLED curva de 5,5 pulgadas además de un exterior exclusivo en color Graphite Black, con 6GB de RAM (la versión «normal» cuenta con 4 GB) y 256 GB de capacidad de almacenamiento (por 64 del Mate 9).

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El precio de ambas versiones es de 699€ para el Mate 9 y de 1395€ para edición mejorada junto con el fabricante alemán.

Huawei Fit, muévete

Huawei-Fit

Otra de las sorpresas del día fue la presentación de Huawei Fit, un reloj fitness con monitor de ritmo cardiaco, pasos, seguimiento del sueño y soporte para diferentes actividades deportivas gracias a programas de entrenamiento para running así como un entrenador en tiempo real. Después de los entrenamientos el Fit muestra los niveles de VO2 máximos, los tiempos de recuperación, los resultados y las comparaciones con los objetivos de cada deportista.

Se trata del primer wearable que ha conseguido el certificado TÜV-WT de precisión y fiabilidad. Disponible en Titanium Grey y Moonlight Silver por 149€ aún no tiene fecha de lanzamiento en nuestro mercado.

New Balance, salto al 3D

Hace medio año que presentábamos las Adidas Futurecraft 3D como la adopción de la casa del Boost de la impresión 3D para la confección de las zapatillas más personalizadas de la historia. Casi un modelo único hecho para cada deportista.

En esta ocasión hemos de hablar de un futuro que lleva en las tiendas desde hace ocho días. Desde el 15 de abril New Balance ha comenzado la comercialización de su primer modelo con la mediasuela y la suela imprimidas en 3D como una edición limitada de las Zante llamada Generate.

Solo 44 afortunados podrán disfrutar de este hito tecnológico -el número se ha escogido porque hace justo 44 años que Jim Davis presidente de la empresa adquirió NB- por un precio de 400 dólares. Por cierto, solo se podían adquirir a través de la web y en el New Balance Experience Store de Boston (ciudad de la sede de la firma).

New Balance no es nueva en el uso de esta tecnología pues desde hace más o menos un lustro la han empleado para crear el calzado a medida de sus atletas. Además, su condición de fabricante y minorista le ha permitido pulsar mejor las necesidades de sus clientes y las demandas del mercado a la hora de seleccionar el modelo con el que llevar a cabo esta primera incursión el las zapatillas 3D para el gran público.

La empresa de Massachusetts ha contado con la ayuda de la empresa especializada 3D Systems para desarrollar un elastómero llamado DuraForm Flex TPU que responde como pocos a la demanda de rebote, agilidad, agarre y torsión de la pisada de los corredores.

La idea era crear una mediasuela con un equilibrio óptimo entre flexibilidad, resistencia, peso y durabilidad. De esta forma, la estructura de panal de abeja (recuerda a un Boost sin rellenar) se muestra perfecta por reunir todas estas condiciones sin penalizar el peso del conjunto. La construcción cuenta con una sintetización selectiva del material por láser (SLS) que convierten el material en polvo en sólidas secciones transversales que al superponerse capa a capa consiguen una solidez impensable hasta la fecha.

Como el upper no podía ser menos, para las Zante Generate han utilizado la misma arquitectura que con las Zante v2: un formato botín construido con una malla en la parte intermedia para permitir un apoyo más flexible y suave. Una vez creadas las dos partes ambas se unen en la fábrica de Lawrence de New Balance para conseguir un conjunto totalmente novedoso que puede marcar un antes y un después en la forma en la que se construye el calzado.

ASICS FuzeX, reformulando el gel

Durante mucho tiempo ASICS era la marca de referencia en el running. Lejos de necesitar importantes campañas de marketing, el boca a boca y el excepcional rendimiento de todos sus productos eran aval suficiente para que los nipones fueran la favorita por millones de atletas en todo el mundo. Sin embargo, el empuje de otras marcas como Mizuno, Adidas (y su Boost) o Under Armour hicieron que la empresa adquiriera una imagen de obsolescencia que la hizo perder cuota de mercado.

Lejos de amedrentarse o dejarse llevar por las modas, los directivos de la marca decidieron desarrollar con calma las mejoras. Comprender si los avances de la competencia eran pasajeros o si las demandas del mercado realmente habían cambiado para hacerlas suyas, mejorarlas y evolucionar correctamente su catálogo.

Si el año pasado llegaron los upper termosellados y diseños más actuales, 2016 está siendo el año de nuevos modelos que se complementan con las legendarias Cumulus, Nimbus, Kayano y compañía. Si hace pocas semanas hablamos de las Metarun como un laboratorio en el que ASICS había volcado lo mejor de sí misma, ahora le toca el turno a las FuzeX y todas sus innovaciones.

Fuzegel, una nueva mediasuela


La clave de las nuevas zapatillas (tanto las FuzeX como las FuzeX Lyte) es el nuevo compuesto elaborado a partir de la goma EVA y el Gel de la casa. Una combinación que busca ahorrar peso y mejora la firmeza para incrementar el efecto «rebote». Si le sumamos un nuevo mesh (malla) para la zona superior y una suela con nueva configuración tenemos como resultado un conjunto mucho más versátil.

Para la zona del talón han empleado una mezcla ligeramente diferente. Junto al Fuzegel han utilizado Solyte, el material de amortiguación tope de gama de los nipones, para conseguir una mayor estabilidad en el aterrizaje. Además, la plantilla es una X-40 Sockliner que suma una dosis de amortiguación interna (además de ser antibacteriana y tener «memoria» para adaptarse de forma independiente a la pisada de cada corredor).

El drop elegido es 8 mm entre el talón y metatarso para dotarla de más agilidad y una pisada más natural y, además, hacerlas menos agresivas cuando las usamos para otras actividades o para vestir -su diseño minimalista es, para nosotros, espectacular-.

Por si todo esto fuera poco, las FuzeX Lyte son aún más ligeras con un upper más sencillo y con una mediasuela construida íntegramente el Fuzegel para hacerlas más reactivas. En definitiva un modelo neutro con 280 gramos (270 las lyte) con un precio de entre 130 y 100 euros (de nuevo las Lyte) y la mejor tecnología de los nipones.

Nike LunarEpic Flyknit, asalto al liderazgo

A pesar de que Nike sea una de las marcas más denostadas en nuestro mercado por los atletas, la empresa de Oregon es una de las referencias del deporte por su capacidad de innovar. Después de unos años en los que muchos de sus modelos fueron tachados de blandos, poco estables y obsoletos frente a los lanzamientos de sus rivales se pusieron las pilas para demostrar a todos que seguían estando muy por encima de los clichés.

En los últimos tiempos su lanzamiento más popular, probablemente, haya sido el Flyknit. Un sistema revolucionario que permite eliminar las costuras del upper, reducir el peso de la zapatilla, aumentar el confort que ofrece al corredor y, sobre todo, convertir el calzado en una segunda piel -literalmente-. Sin embargo, otros lanzamientos como el Boost de Adidas han creado la sensación de que los modelos del swosh no están a la altura técnicamente de sus rivales. (Que son solo una zapatilla pintona).

El siguiente paso que dieron fue mejorar el tejido para crear zonas de compresión en el calzado (desarrollar contrafuertes que volvieran más estables los modelos con Flyknit); abandonar la legendaria suela waffle -inspirada en los gofres- y crear mapas de calor de la pisada para que el desgaste fuera único en cada corredor. Ya no es necesario que nos adaptáramos a zapatillas pronadoras, neutras o supinadoras, la suela se adapta a nosotros.

La mejora en la amortiguación (la unión del sistema Zoom con el Lunarlon y las evoluciones de ambos) así como un continuo trabajo en las gomas de la suela para mejorar el agarre (el compuesto BRS 1000 es uno de los más eficaces del mercado sean cuales sean las condiciones del firme) hicieron resucitar modelos como las Pegasus, colocar de nuevo en la cúspide a las Vomero y que los corredores volvieran a respetar nombres como las Structure.

Pero por si esto fuera poco, los diseñadores de Beaverton se dieron una vuelta por otras divisiones de la firma para averiguar qué más podían hacer por revolucionar su calzado y se toparon con las Magista, unas botas de fútbol con un cuello a media altura y un nuevo sistema de estampación que sujeta mucho más el tobillo y da mucha más estabilidad al tren inferior. El pie, el tobillo y la pantorrilla funcionan como un todo de una forma más fluida gracias al Flyknit que los sujeta.

El empeine cuenta con diferentes densidades de tejido y desde él se sigue construyendo el conjunto hacia el talón y el antepié lo que permite un ajuste mucho más cómodo, sensación de firmeza y sobre todo, que se aproveche mejor toda la fuerza que empleamos en el aterrizaje, la transición y el despegue ya que no debemos «estabilizarnos» de forma autónoma. El calzado nos ayuda. Los filamentos de FlyWare acaban de controlar el ajuste del calzado e incrementan aún más el soporte del calzado sobre nosotros mismos.

Para la mediasuela han utilizado una nueva tecnología de doble inyección que consiste en fusionar dos tipos diferentes de gomaespuma (con calor y no con pegamentos) en una sola pieza. El trabajo con el Lunarlon y las distintas densidades -espuma IU más dura en los bordes y espuma IP, más mullida, en la zona central- se suman a las hendiduras creadas con láser en el lateral de la mediasuela para mejorar la flexibilidad, la amortiguación y el rebote deseados.

Como hemos dicho, la guinda es una suela con pistones geométricos que se sirven de los mapas de pisada de los miles de atletas voluntarios que han ayudado a su desarrollo y que facilitan crear una huella única en cada uno de nosotros. Estos tacos, creados también con Lunarlon, se mueven de forma individual para crear una compresión más firme, maximizan la tracción y facilitan la transición entre talón y dedos mientras potencia el retorno de energía del impacto del aterrizaje.

En definitiva, un modelo sobresaliente para los entrenamientos y carreras de larga distancia y para los procesos de recuperación por el especial cuidado que tiene con nuestro sistema motor. Sin duda, un salto técnico que vuelve a colocar a Nike a la cabeza.

GitUP GIT1 Pro, alternativa para todos los bolsillos

Siempre que hemos tratado las cámaras de acción la mayoría de los usuarios potenciales las ven como productos muy atractivos pero dudan de si realmente darían uso suficiente a un dispositivo que supera los 500 euros en su formato Pro. De hecho, los problemas de GoPro parecen venir porque el nacimiento de un segmento de cámaras asiáticas de bajo coste pueden ser más que suficientes para el usuario medio.

Hemos de ser completamente sinceros ya que la calidad de imagen, estabilidad, estanqueidad, calidad percibida y resultado final no son comparables. La cámara que analizamos hoy, la GitUp GIT1 Pro es un modelo satisfactorio con un precio imbatible pero con una diferencia insalvable en todos los aspectos de casi 400€.

Por imagen son muy parecidas. Tanto que sus accesorios son compatibles entre sí y su funcionamiento recuerda poderosamente a la empresa que ha marcado el mercado. Todo se gestiona con los botones on/off, de disparo y ajustes. El cambio de modo es muy sencillo una vez hemos encendido la cámara.

Para saber cómo hemos configurado la cámara el dispositivo cuenta con una pantalla LED de 1,5 pulgadas y una resolución aceptable en la que también podremos ver las previsualizaciones de lo que capturemos.

En cuanto a la captura, cuenta con una resolución Full HD a 30 fps e inferiores así como una WGA 848×480 que permite incrementar la velocidad a 60fps. Además cuenta con dos opciones de angular: 160 o 120 grados. El resultado, gracias al sensor CMOS de Sony y al chip Novatek 96655 es una imagen con un color nítido, buena resolución y solo falla en la forma en la que se realiza la compresión de la imagen.

Como contrapartida, cuenta con balance de blancos bien escalado (10 niveles), un útil modo de disparo automático, un modo Time Lapse muy intuitivo y también bien escalado (1, 5 o 10 fps) y un sorprendente rango dinámico encargado de contrastar los claroscuros de las tomas.

Los sensores de movimiento, el sensor G (detecta cuando se mueve la cámara y no cuando se mueve algo delante de la cámara), los modos de color, un sonido regular que mejora con la posibilidad de colocar micrófonos externos, la conexión a distancia, el WiFi integrado así como la carcasa de inmersión acuática o la ranura de expansión para tarjetas de hasta 64 GB son motivos más que de sobra para decir que está cámara tiene un muy buen rendimiento.

Las hay mejores pero también son mucho más caras. Por eso este dispositivo que se puede encontrar fácilmente por debajo de los 150 euros nos parece una muy buena opción para aquel que quiere grabar su primera competición y no tiene claro de si dará mucho más uso al equipo. Una perfecta llave de entrada al universo del deporte audiovisual que satisfará a la mayoría y nos pide muy poco a cambio.