Miniland Baby 2,4”, tus ojos sobre lo que más quieres

Como ya sabréis los que seguís esta página hace casi medio año comencé a disfrutar de la paternidad. Y, aunquw suene manido, me ha servido para replantearme muchas cosas de mi vida. Una de ellas, mi relación con la tecnología.

Siempre he defendido esta como una herramienta. Un medio y no un fin. Y por eso os traigo hasta este pequeño rincón de internet el análisis de uno de los equipos que más fácil me ha hecho la vida durante las últimas semanas. Se trata del Miniland Baby 2,4”, un vigilabebés con pantalla integrada que nos permite aprovechar mejor los momentos de descanso de nuestro bebé.

El equipo, muy fácilmente configurable (menos de 5 minutos) cuenta con una cámara (se pueden añadir tres más para generar una imagen de cuatro canales) y un dispositivo de monitorización ligero y de largo alcance que lo hace muy útil.

Esta parte del conjunto cuenta con una batería recargable de larga duración que lo hace aún más práctico. Asimismo, permite gestionar horarios de comidas o de cambios del bebé para permitirnos tener su “agenda” al día de una forma más controlada.

La cámara cuenta con un “modo noche” para poder ver al bebé incluso en condiciones de baja luminosidad e incorpora sonido ajustable que permite saber mejor el estado de la criatura.

Por si esto fuera poco, gracias a la aplicación eMyBaby, si el equipo está instalado en una zona WiFi podremos acceder de forma remota a las cámaras desde cualquier dispositivo con acceso a internet.

El programa, gratuito, es muy intuitivo y práctico y gestiona perfectamente la notable calidad de imagen y sonido que nos ofrecen las cámaras en cualquier condición.

Sin duda, una inversión (o en nuestro caso un regalo) muy recomendable para ayudar a desarrollar el descanso del bebé de una forma independiente y ayudar a los aitas a tener un momento de tranquilidad o de trabajo entre la vorágine de momenros que nos regalan los más pequeños.

UE, una estrategia más dura contra el terrorismo en redes sociales

Hace pocas semanas se supo que la Unión Europea remitió en 2017 un informe en el que les pedía a las compañías tecnológicas (especialmente buscadores y redes sociales) la eliminación de contenidos relacionados con el terrorismo y actos terroristas en un plazo de tiempo no superior a las 2 horas. Sin embargo, la inoperancia de alguna de estas plataformas -parece que el regulador continental tiene puesto su ojo sobre Facebook y Twitter- ha hecho que se haya emitido un segundo comunicado en el que exigen la eliminación de estos contenidos en un plazo máximo de una hora desde que las autoridades alerten de su existencia.

La Unión le ha dado un plazo de tres meses a plataformas como las antes mencionadas o YouTube para que implementen las tecnologías necesarias para eliminar de la red “contenidos potencialmente peligrosos para la seguridad” antes de que tengan que enfrentarse a una ley que les obligará a hacerlo.

La Comisión Europea ha solicitado a estas empresas que redoblen sus esfuerzos para combatir de una forma más activa los mensajes de odio, pornografía infantil o los mensajes extremistas. Así, según los propios informes que baraja el máximo organismo de la Unión confirman que estas plataformas se han convertido en poco tiempo en “la principal vía de acceso a la información” por lo que es crítico que se encarguen de procurar un “ambiente seguro” a los usuarios.

La Comisión reconoce que las redes sociales han eliminado más contenido ilegal que nunca en las últimas fechas pero la Asociación ha subrayado la necesidad de “reaccionar más rápidamente contra la propaganda terrorista”.

Es por ello que, aunque se da un plazo de tres meses a las empresas para que actualicen sus herramientas, se espera el desarrollo de un aparato legal que las obligue a avanzar y que sirva de estructura para crear un entorno más seguro.

De momento, la primera empresa que se ha posicionado es Facebook que ha anunciado que “comparte el objetivo con la CE para combatir todo tipo de contenidos ilegales” y que “siguen trabajando para acabar con los mensajes de odio y terroristas con el fin de asegurarse de que Facebook sigue siendo un lugar en el que compartir todo tipo de ideas”.

Google Backup and Sync, ¿el backup definitivo?

Google sigue en su cruzada por hacer que cambiemos por completo la forma en la que nos relacionamos con los dispositivos electrónicos. Su idea es que internet, la nube -y a poder ser Google Drive- sea el centro de todo lo que hacemos. El soporte desde el que gestionamos nuestras búsquedas, nuestras compras, que nos sirve de guía y en el que guardamos todos nuestros recuerdos.

Precisamente, relacionado con este último punto, la semana pasada la empresa de Mountain View anunciaba una gran evolución en su servicio de almacenamiento en línea. Bajo el nombre de Backup and Sync, buscan que Drive genere una copia de seguridad completa de nuestro ordenador en sus servidores para evitar que nuestra información crítica dependa un dispositivo físico que, entre otras cosas, es perecedero y susceptible de rupturas que nos puedan hacer perder todo.

Si hasta ahora los servicios Google Fotos y Google Drive contaban con millones de usuarios en todo el mundo por su potencia y facilidad de uso, la empresa quiere ir un paso más allá unificando ambos sistemas y añadiendo más capacidad de archivo al poder volcar todo el contenido de nuestros equipos.

De una forma muy sencilla, una vez instalada la aplicación -disponible para PC y Mac- el usuario se olvide de tener que hacer esas copias de seguridad periódicas: el programa lo hará en segundo plano de forma automática. Además, aunque no hay demasiados datos sobre su funcionamiento, en la presentación aseguraron que se podrá elegir qué carpetas se quieren respaldar y cuáles no.

Esto permitirá al usuario acceder a sus contenidos protegidos desde cualquier ordenador que tenga instalada la aplicación lo que será especialmente útil en caso de pérdida, avería o robo. La única limitación que se prevé al sistema es la capacidad de almacenamiento contratada por el cliente: se dispondrá de 15GB gratuitos y varios paquetes de pago para cubrir diferentes perfiles de uso.

Para Google esta es una herramienta pensada exclusivamente para clientes particulares puesto que las empresas, que necesitarán más volumen disponible, seguirán teniendo planes específicos de almacenamiento a la medida de sus necesidades.

El lanzamiento de Backup and Sync se hará en todo el mundo el 28 de junio y será a partir de entonces cuando conoceremos todos los detalles (y restricciones) de uno de los proyectos más ambiciosos de Google en los últimos tiempos.

Android, la seguridad de sus apps su talón de Aquiles

Hace pocos días se daba el cambio de poderes en el universo de los Sistemas Operativos. Por primera vez Android superaba a Windows como el más usado en el mundo y se podía hablar de la consolidación de la era post-PC de la que hablaba hace más de seis años Steve Jobs. Mientras que las cifras de ventas de ordenadores baja desde hace tiempo (su tasa de renovación es menor) la de los dispositivos móviles sigue sin parar de crecer gracias a los países emergentes.

Cada vez son más los que apuestan por las tabletas como sustituto del portátil -para navegar, ver contenidos multimedia, visitar las redes sociales, comprar, etc. son mucho más que suficientes- o por phablets que nos permitan ser independientes incluso de las anteriores.

Sin embargo, con los equipos móviles en el punto de mira por temas tan complejos como la privacidad y la seguridad, el afianzamiento de la plataforma de Google como principal sistema operativo ¿debe preocuparnos?

Un reciente estudio de un equipo de investigadores del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia ha detectado miles de aplicaciones dentro de Play Store que, si bien por separado son seguras, pueden ser utilizadas por otras para extraer información crítica de los equipos que trabajen con Android.

De esta forma, se han creado “parejas” de aplicaciones”. Las primeras están diseñadas para lanzar ataques mientras que las segundas -sin intencionalidad por parte de sus programadores- permiten extraer información a las primeras y escalar en la jerarquía de privilegios del sistema operativo. Una brecha de seguridad en toda regla de la que no se tenía noticia pero que promete ser un quebradero de cabeza para la empresa de Mountain View y para miles de desarrolladores.

Los miembros del equipo de la Facultad de Computación desarrollaron una app llamada DIALDroid que permitió el estudio de la intercomunicación de más de 100.000 programas de la tienda de aplicaciones de Android así como de más de 10.000 con malware externas. La conclusión es preocupante: miles de ellas ofrecen una pasarela de permisos y de comunicación que pone en jaque la privacidad del dispositivo.

Aplicaciones tan inofensivas como aquellas que nos permiten descargar tonos de llamada o “jugar” con el flash de la cámara y que quedan al descubierto cuando entran en contacto en el dispositivo con otras que tienen acceso a la agenda o geolocalización del equipo. Según el estudio de Virginia Tech las más peligrosas que analizaron solían ser aquellas que “eran menos útiles”.

Las más populares no aparecen como un riesgo pues suelen estar desarrolladas por programadores con más experiencia y más medios, sin embargo, otras como “Droid 2 Cad, PPGpS Lite o Prayer Times: Azan and Qiblia” están involucradas a pesar de contar con entre 10.000 y 500.000 descargas. Con algo tan sencillo como controlar mejor la emisión de permisos y aplicar restricciones severas cuando se les demanda información por parte de otra app se podría solucionar el problema.

Para Gang Wang, parte del equipo de investigación y profesor del Departamento de Ciencias de la Computación, el factor clave de todo esto es Google: “creemos que la plataforma está en la mejor posición para detectar aplicaciones sospechosas ya que tienen una visión centralizada de todas ellas”. Además, la empresa, “puede actualizar su sistema operativo para restringir los permisos y la comunicación entre aplicaciones sin que se limite la colaboración entre las mismas”.

No obstante, como hemos dicho antes, Google se encuentra con dos grandes problemas en Android: en primer lugar, el usuario puede instalar cualquier aplicación en su dispositivo aunque esta no se encuentre dentro de la Play Store. Por otro lado, las actualizaciones dependen de los fabricantes y de las operadoras, motivo por el cual muchos millones de dispositivos en el mundo se actualizan tarde o nunca se llegan a poner al día.

Solo los Android “puros” y los Samsung que no están sujetos a operadoras reciben actualizaciones de seguridad mensualmente. Esto coloca en jaque a esta nueva plataforma líder y parece obligar a la industria a crear una regulación que haga que todos los softwares deban ser más seguros.

Big Data, ¿el mayor enemigo del crimen?

Mapa del crimen en Philadelphia

El procesamiento de grandes volúmenes de datos vinculados al comportamiento humano (por ejemplo, como consumidor) se ha convertido en una importante herramienta para intentar predecir el futuro. Esto permite lanzar productos, servicios, campañas políticas, etc. con una tasa de acierto mayor que la que tenían los creativos y publicistas que “solo se guiaban por su instinto”.

Desde hace tiempo este mismo sistema se ha ido utilizando para intentar prever el crimen. ¿Es posible saber cuándo, cómo o quién cometerá un delito con antelación? Sin llegar a sistemas tan futuristas como el de Minority Report, se ha comprobado que el empleo del Big Data permite a la policía estudiar palmo a palmo el comportamiento delictivo de una ciudad para enviar patrullas a las zonas conflictivas -en función de la franja horaria, el día de la semana, etc.- para disuadir a los criminales de sus fechorías.

La policía de Memphis, Estados Unidos, afirma que han conseguido rebajar los delitos graves un 30% y los actos violentos otro 15% desde que emplean estos sistemas. Las cifras se repiten en Richmond, Virginia, con una caída del 30% de los homicidios en los últimos doce meses. ¿Su denominador común? Un sistema de gestión y análisis de datos desarrollado por IBM.

¿Qué ventajas tiene esto? Un sistema de una start up denominado PredPol permitió que en la pequeña localidad de Reading disminuyeran los robos un 23% a pesar de que el cuerpo contase con menos efectivos. El secreto reside en poder analizar la situación en franjas de tiempo muy pequeñas -nunca llevan las predicciones más allá de las 12 horas- y crean un minúsculo tablero sobre la ciudad: se estudia el municipio en cuadrículas de 150×150 metros.

Factores como el clima, la época del año y otros sociales (si es día de pagos, ya que en EEUU muchas empresas siguen utilizando cheques). Sin embargo, cuantas más variables son capaces de introducirse en el sistema -como nombres de delincuentes habituales-, tipo de delitos y otras variables de actualidad, más fácil es hacer el seguimiento predictivo.

Esto ayuda no solo a las zonas con mayor criminalidad, sino que permite una gestión más eficiente de los recursos de las fuerzas de seguridad además de crear un nuevo perfil de agente: aquel que debe tener conocimientos estadísticos y matemáticos para saber gestionar una herramienta de última generación pensada en hacer las calles más seguras.

Una de las pegas que se han visto superadas sobre este tipo de sistemas es si realmente minimizan el crimen en una determinada zona o si tan solo trasladan los actos delictivos de una zona a otra. La respuesta es sencilla: el software se ajusta automáticamente y analiza toda una región no solo un barrio de una ciudad. Está continuamente calibrando el historial de crímenes y adecuando la temporalidad para que los esfuerzos se centren donde es más probable que ocurra un delito.

Este sistema que puede parecer tan lejano -y exclusivo de sociedades como la estadounidense- también tiene su aplicación a este lado del Atlántico. La Policía Nacional española ya ha puesto en marcha un cuerpo pensado en analizar perfiles geográficos de delitos para convertir las áreas conflictivas en zonas más seguras.

¿Llegaremos algún día al perfil del criminal (potencial o real) persona a persona? Requeriría traspasar una línea roja sobre la privacidad y protección de datos. Además, con las técnicas actuales requeriría un enorme esfuerzo en personal y tiempo (ergo en dinero) y es probable que se necesitara una sociedad más madura en cuanto a la integración racial y de determinados grupos étnicos.