PrimeSense, el último golpe de efecto de Apple

 

Aunque los dos dispositivos con los que abrimos este post sólo tengan en común que se conectan al televisor, si se cumplen los rumores, pronto podrían tener mucho más. No es que Microsoft y Apple estén trabajando en un proyecto conjunto de televisión inteligente o video consola. Es que, según publican varios medios, la empresa de la manzana ha comprado por 345 millones de dólares la pequeña firma israelí PrimeSense, encargada de los sensores de movimiento que se integraron en la primera versión de Kinect.

 

El primer medio que se hizo eco de las negociaciones fue Catalist en el mes de julio. Sin embargo, los responsables de la prestigiosa compañía negaron rápido ninguna comunicación con el gigante de Cupertino. Ahora, que la operación parece cerrada, comienzan los rumores de qué hará Apple con la tecnología que incorpore de una de las empresas más importantes de su sector.

 

De hecho, aunque la empresa asiática se hizo famosa por los sensores que implementó en Kinect, también trabaja en proyectos con empresas como iRobot, Qualcomm y la tecnología 3DSystems com Cubify. Las apuestas hablan ahora de la posibilidad de que la nueva versión de Apple TV (que en todo 2013 no se ha renovado) incorpore alguna variante de esta tecnología de captación del movimiento o, más allá, que los ingenieros de la casa hayan puesto la guinda a una televisión con el sello de la manzana mordida.

 

De momento, Microsoft ya anunció en su momento que Kinect 2.0 contaría con sensores desarrollados por la propia empresa y, aunque el punto de partida fueron los creados años antes por PrimeSense, los de Steve Ballmer se han apresurado a comunicar que ya no tienen ninguna relación comercial con la empresa ahora en manos de Apple.

 

La joya de la corona, los sensores Capri (aquí tenéis un exhaustivo análisis realizado en Xataka), una suerte de cámaras con sensor para tabletas y smartphones podrían ser el factor diferencial para los nuevos iPhone que lleguen al mercado en 2014. Sobre todo ahora que se ha roto el tabú de las 4 pulgadas. En cuanto a su incorporación en las nuevas generaciones de MacBook y iMac, estamos seguros de que llegará pero, al tratarse de equipos renovados hace pocos meses, su implementación debería ser más tardía.

 

En cualquier caso estamos ansiosos por ver qué pueden hacer en Cupertino con la dupla formada por Siri (el asistente de voz más potente del mercado) y esta tecnología inteligente con cámaras.

Intel Quark, el siguiente escalón

El dominio de Intel en el mercado de chips para ordenadores sólo es comparable con la preeminencia de Qualcomm en el negocio móvil. Precisamente por eso los californianos están haciendo todo lo posible por revertir la situación y ganar cuota de mercado en un sector por el que pasa el futuro inmediato y a medio plazo de las tecnologías (a este ritmo no sabemos que pasará a más de cinco años vista).

 

Precisamente por eso, el nuevo CEO de Intel, Brian Krzanich presentó el pasado miércoles -las noticias de Apple le han quitado bastante protagonismo- una nueva generación de chips que no sólo serán integrables en prendas de ropa, sino que se adaptarán al cuerpo humano y potenciarán sus funciones sanitarias: «por primera vez en la historia de la medicina el aspecto informático y tecnológico de la atención al paciente resultará tan importante como el biológico» ya que «cuanta más capacidad de computación podamos ofrecer, más vidas se salvarán».

 

Sabedores de que van tarde en este peldaño tecnológico (los móviles y las tabletas están copados por Nvidia y la mencionada Qualcomm) han decidido saltar al siguiente. Renee James lo resumía de este modo: «nos comprometemos a no perdernos la próxima revolución (tecnológica)».

 

Según la empresa, estos procesadores tendrán un coste inferior a los 100 dólares lo que permitirá abaratar el coste de dispositivos actuales (en clara referencia a las gafas y relojes inteligentes) aunque su objetivo será implementarlos en sensores de movimiento, ritmo cardiaco, constantes vitales, etc. que se insertarán tanto en la ropa como en el propio cuerpo humano -se están desarrollando equipos subcutáneos-.

 

 

Haswell y Big Trail, desembarco inminente

 

En los sectores más mundanos las novedades son inmediatas. Para ordenadores, los chips Haswell encargados de relevar a los Atom estarán ya disponibles en la nueva generación de ultrabooks y en los MacBook. Con una nueva arquitectura, permiten bajar el precio, agilizar los procesos de computación y, lo mejor en cualquier equipo portátil, incrementar la autonomía hasta un 40%.

 

Las tabletas recibirán la nueva generación de procesadores de la casa. Los Big Trail están pensados para competir con la arquitectura ARM que emplean fabricantes como Apple o Qualcomm y que, a día de hoy, domina el mercado. La empresa explicó que no sólo serán compatibles con los sistemas Windows Phone, sino también Android y, si los de la manzana quisiera, Apple (lo que les liberaría de las redes de Samsung).

 

Casi todas las novedades se estrenarán con la nueva generación de equipos que incorporarán Windows 8.1 (para el 23 de septiembre se ha anunciado la segunda Surface). Aunque ya no existe ese matrimonio Wintel en exclusiva -parece que aprendieron la lección más rápido que Nokia- Microsoft sigue siendo un cliente preferente.

 

Las cartas están echadas e Intel ha decidido trabajar en todos los frentes: ordenadores, portátiles, ultrabooks, tabletas, smartphones y sensores. Es una de las pocas que ha sido líder durante varias generaciones -la edad de oro de una tecnológica raras veces supera la veintena- y, con estos cimientos, parece que lo seguirá siendo.