Nuevo BMW Serie 5, prodigio tecnológico

Durante el último año BMW parece haber dado con la tecla del éxito. Ha comercializado más de 1,5 millones de vehículos (muy por delante de Mercedes y Audi) gracias a un diseño mucho más sofisticado -la deportividad en la casa bávara viene de serie- y a una carga tecnológica en todos sus modelos sin precedentes. Además, su agilidad para responder a los productos de la competencia (el renovado Clase E le ha costado a Mercedes más de 1.000 millones de euros de inversión y Audi tiene un A6 mucho más serio que antes) se ha traducido en vehículos como el Serie 5 que analizamos hoy.

 

Es cierto que no se trata más que de un profundo rediseño de la generación lanzada en 2009 (código interno F10) de la mano del equipo de diseño de Adrian van Hooydonk, pero también que el interior del Serie 5 no tiene nada que ver con su primera versión. Ni motores ni tecnología a bordo. En cualquier caso, los trazos de Chris Bangle (el polémico diseñador de BMW durante la década pasada) han pasado a mejor vida.

 

Antes de entrar en el modelo llaman la atención sus ojos. Por primera vez puede montar de fábrica faros delanteros full LED. Además, los muniqueses se han dado cuenta de que las líneas de equipamiento -algo impensable hace poco en la casa y en Mercedes- funcionan de maravilla a la hora de escalonar motores y clientes. Del mismo modo que el Serie 1 y el Serie 3, éxitos de ventas incontestables, los acabados Luxury y Modern contarán con un diseño elegante y estilizado. Nada que ver con las variantes Touring, GT y M5.

 

Debajo del capó, todas las mecánicas cumplen con la restrictiva (y necesaria) normativa continental Euro 6 para controlar las emisiones contaminantes. Desde el modelo de acceso, el 518d, con un motor diésel de 143 caballos y 360 Nm de par cuenta con un consumo homologado de 4,5 litros. Aunque irreal (rondará los 5,5 litros en uso normal) es una cifra impensable en una berlina de este tamaño hace sólo 5 años.

 

Este mismo bloque tendrá versiones de 184 y 218 caballos. Por encima el motor de 6 cilindros en línea con versiones de 258 y 313 caballos. En el lado de los gasolina habrá cuatro mecánicas. Un tetracilíndrico de dos litros con 184 y 145 caballos. Otro de seis cilindros en línea de 306 caballos. El V8 de rigor con 450 caballos y la versión híbrida de 340 caballos y un consumo homologado de 6,4 litros.

 

En cuanto a tecnología, la conectividad será el fuerte. Incluida la posibilidad de conducción automática hasta 40 km/h. No sólo mantiene la distancia con el vehículo que le precede sino que es capaz de realizar giros de forma completamente autónoma. Por supuesto, pueden estacionar sin intervención del conductor. Sobre el papel nada que no hagan los Volkswagen, Ford o Toyota. La diferencia reside en que el Serie 5 acelerará y frenará solo durante la operación. Aparcamiento sin ninguna interferencia humana.

 

Respecto al infotainment típico de esta categoría, permite órdenes y dictados por voz además de la posibilidad de consultar todos los datos del teléfono o la tableta (agenda incluida). Por si fuera poco, una centralita única se encargará de gestionar reservas en hoteles, buscar direcciones y, si es posible, horarios de apertura y cierre de los establecimientos. Incluso añade un sistema de radio web con 12 millones de títulos musicales precargados. El precio de esta delicia del entretenimiento es de 390 euros.

 

Sin duda una buena forma de mirar a la competencia por el retrovisor (no sólo por sus mecánicas) y, al tratarse de un leve lavado de cara, no bajar el precio (y enfadar a los propietarios) del modelo inmediatamente anterior. Bien hecho BMW.