Windows 8, la nueva esperanza de Microsoft

La primera noticia que tuvimos de esta versión fue a finales de mayo de 2011. Steve Ballmer, el extrovertido CEO de Microsoft, explicaba en el Microsoft Developer Forum de ese mes las bondades del nuevo sistema operativo en el que trabajaban los informáticos de Redmond. La gran novedad era que, del mismo modo que había hecho Apple con sus Leopard y su iOS, el nuevo entorno sería una hibridación casi perfecta entre las versiones móviles y la de sobremesa.

En el último CES de Las Vegas -será el último en el que participe Microsoft- Ballmer fue tajante: «nada es más importante para nosotros que Windows». Parece que las diferencias de estrategia entre los de Cupertino y los de las ventanas se acortan: ambos gigantes quieren una agenda de presentaciones a su medida lejos de otras empresas y de las ferias.

La última presentación de Microsoft tras 14 años tuvo cuatro pilares: Windows 8, Windows Phone 7 Mango, las aplicaciones -también relacionadas con el sistema operativo- y Kinect. Además, muy en la línea de su gran rival, los de Ballmer explicaron que desde el primer día en las tiendas, todos los equipos que funcionen con Windows 7 podrán actualizarse a la nueva versión -esperemos que con un precio tan bajo como Lion, 24€-.

Además de su compatibilidad y de su facilidad para actualizarse, Windows contará a partir de febrero con una nueva tienda online, Windows Store, donde los usuarios podrán descargarse fácilmente software sin necesidad de el clásico soporte físico de actualizaciones.

Todo ello es resultado de la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos. Una de las grandes apuestas de la empresa serán los ultrabooks. Con un sistema operativo que prometen más rápido y ligero, la nueva experiencia de usuario será mucho más intuitiva. Windows 8 buscará replicar el buen resultado del interfaz máquina-usuario (MMI) de Windows Phone Mango.

Pero los smartphones y los ordenadores no serán los únicos que disfruten de estas mejoras. En su idea de crear un ecosistema único, extendido y fácilmente reconocible, Microsoft aplicará estas mejoras a su Xbox 360. La nube -con Skydrive como herramienta básica- será el eslabón que conforme esta cadena, así como un software unificado que convertirá «a un aparato en muchos».

Como ejemplo: con la nueva actualización, los smartphone -Ballmer sólo habló de un fabricante durante su presentación, Nokia. Desde aquí apostamos por un matrimonio que acabe en fusión… y por una nueva tableta Nokia antes de acabar el año- se convertirán en el mando a distancia de una consola que en pocas semanas estrenará contenidos multimedia únicos (Fox ya se ha sumado al proyecto).

Así será Windows 8


Después de desgranar los planes de Microsoft para los próximos meses toca centrarse en su producto estrella: Windows 8. Aunque no hace ni año y medio del lanzamiento de Windows 7 (22 de julio de 2009), el giro del mercado hacia lo táctil ha provocado que los de Bill Gates se vean obligados a cambiar completamente su entorno operativo.

La principal característica de la nueva versión es su carácter híbrido. Se utiliza igual en tabletas y ordenadores. Su interfaz es el mismo y, asegura desde la empresa, su velocidad también. Según Ballmer, «encajará como un traje a medida en los ultrabooks táctiles» que están por venir -lo cual se puede presentar como un problema para el mundo Android-.

La mayor de las curiosidades es que, por primera vez en décadas, Microsoft no ha exigido un hardware mínimo a los fabricantes: malas noticias para ellos y buenas para los consumidores. De hecho, como ya hemos explicado, confirman que cualquier equipo que trabaje con la versión 7 será compatible con la nueva. Por cierto, a principios de febrero quien quiera podrá descargarse gratis una versión de prueba.

En cuanto al uso real, los eternos tiempos de espera en el arranque desaparecen: en sólo 10 segundos el equipo está en funcionamiento -más o menos lo mismo que un Mac, dependiendo de la potencia de este-. Sobresaliente para un equipo de sobremesa… una eternidad para una tableta. Los usuarios de iOS y Android ya se han acostumbrado a tocar un botón y hacer lo que quieran sin ninguna espera. Sin embargo, la mejora es evidente.

El siguiente paso, el de la verificación de usuario, es el más sorprendente y original. Ya no se pide una contraseña, sino un dibujo sobre una imagen. Basta con tres trazos -muy al estilo Android- de cualquier clase. Da lo mismo un círculo, tres rayas sueltas o tres toques sobre la fotografía. Algunos analistas aplaudieron el aumento en la seguridad… otros se quejaron del problema que supondrá para personas con problemas de memoria o fallos de motricidad. Puede resultar exagerado, pero en el caso de los segundos suponemos que habrá una versión más sencilla.

Una vez encendido y desbloqueado el equipo, llega el momento de elegir. Hay dos opciones disponibles: la clásica con los iconos y las ventanas; y Metro, con un sistema de cuadros que permite cargar directamente aplicaciones. Se prescinde de los programas clásicos y, después de pedir a tres millones de desarrolladores que «inunden» su Windows Store, se apuesta por seguir los pasos de Apple y su AppStore y de Google y su Android Market. En este sentido, Windows 8 se vuelve más Windows Phone 7 (en reposo da la sensación de estar frente a una tableta gigante).

Windows Charms


Hasta ahora todo parece ir bien, aunque nada es «diferente» a la competencia. Sólo parece una versión más original de sus dos grandes rivales (lo cual no esta nada mal). Sin embargo, si pinchamos en la parte de la derecha de la pantalla y «arrastramos» hacia la izquierda -en las pantallas táctiles queda mucho más natural- aparecen las opciones de Windows Charms (sin nombre en castellano, significa «encantos»): Búsqueda, Compartir, Inicio, Configuración y Devices (aparatos).

La primera recuerda poderosamente al spotlight de Apple: realiza una búsqueda transversal que rastrea desde emails hasta archivos en el equipo o búsquedas en la red y la nube. La segunda -compartir- nos permite hacer lo propio en Facebook, Twitter o cualquier destino que se tenga operativo. Cualquier archivo es susceptible de ser enviado.

Inicio y Configuración son las botones de siempre. No hay novedades salvo que la configuración es mucho más sencilla que antes. La última, Devices, nos permite ver qué otros dispositivos están conectados al ordenador para gestionarlos como queramos.

El mítico Paint se convierte ahora en el maravilloso PaintPlay: un auténtico regalo multitáctil que detecta a la vez hasta diez puntos y que convierte en BMP cualquiera de nuestras obras. Con todo esto parece que el salto cualitativo es evidente. Los programadores de Microsoft se han puesto las pilas, han cogido las mejores ideas de la competencia, las han dado la vuelta, las han personalizado y han creado por fin una buena experiencia de usuario bajo el logo de Micosoft. Sólo habrá que esperar si es demasiado tarde y si no se convierte en un experimento efímero como Windows Me. Parece que ahora sí van por el buen camino.

Apple 2012, cargarda de novedades

Si ayer hablábamos de los aciertos de Google y de sus nuevas estrategias en algunos mercados -como el de las tabletas- hoy le toca el turno a uno de sus principales rivales: Apple. La empresa ahora dirigida por Tim Cook es experta en crear rumores y lanzar nuevos productos que revolucionan el mercado -así como nuevas versiones de productos ya existentes con un «toque especial»-. Si hace semanas empezaban los rumores sobre su televisor, que se espera que llegue a mediados de año -así como el iPhone 5 y el iPad 3-, ahora es el momento de confirmar algunos de sus nuevos lanzamientos.

Microsoft, dentro del iPad 3


Si hace poco pudimos saber gracias a Techstyle que fue Bill Gates, el cofundador de Microsoft, quien convenció a Steve Ballmer (actual patrón de la multinacional) para que aparcara hace diez años el proyecto de tableta Courier, ahora la empresa de Windows ha decidido rendirse a la evidencia de su error. Con un sistema operativo prácticamente inexistente en este nicho de mercado, los de Redmond han decidido entrar en el mundo Apple. Más de 100 millones de iPhones y iPads vendidos en 2011 parecen tener la culpa.

El primer paso ha sido regalar la aplicación Skydrive para los usuarios de ambos dispositivos. Además, desde el día 15 de este mes, la empresa de Ballmer también permite la descarga gratuita de su aplicación OneNote (en versión básica permite tomar hasta 500 notas, la versión completa cuesta 4,99$ para iPhone y 14,99$ para iPad).

Sin embargo, parece que el paso definitivo será la entrada de su suite Office en ambos equipos. Después de la excelente acogida que ha tenido la versión de Office para Mac -adaptar el paquete ofimático más eficiente y extendido a MacOS es, sin duda, la mejor idea de ambas empresas en años- son pocos los que dudan de la llegada de Word y compañía. Más si tenemos en cuenta el excelente rendimiento que está teniendo iCloud y su buena acogida entre los usuarios de dispositivos Apple.

iTunes Match, la evolución ya está aquí


Si la llegada de iTunes y el iPod supuso una revolución para el mundo de la música -era el primer dispositivo mp3 con una aceptación masiva que, además, permitía la compra de canciones originales en la red- y el nacimiento de servicios streaming, incluso a los dispositivos Apple, supuso la digitalización definitiva de los contenidos audiovisuales, el siguiente paso de la tienda de música más importante y exitosa del planeta era su desembarco en la nube.

Con un precio de 24,99$ en Estados Unidos -24,99€ en el Estado-, iTunes Match permite al usuario almacenar toda su música en la nube y acceder a la misma desde cualquiera de sus dispositivos (iPod Touch, iPhone, iPad, PC o Mac). Una de las mejoras respecto a otros servicios de la competencia es que, si el tema está disponible en la tienda de iTunes, no ocupa espacio, sino que se ofrece al cliente la reproducción de una copia de la tienda.

El limite de almacenamiento son 25.000 canciones aunque, si las mismas estas en el catálogo de la compañía, no existe tope. En cuanto al número de dispositivos que pueden acceder al contenido, queda restringido a 10. Una de las curiosidades, precisamente, de este modelo es que la canción ofrecida si está en el repertorio de iTunes se escuchará en formato AAC a 256 kbps sin DRM (gestor de derechos digitales)… con lo que su calidad de reproducción podría ser mayor que la del usuario.

Los requisitos para poder trabajar con esta herramienta es tener una cuenta activa en iCloud y tener instalado en el PC o Mac la última versión de iTunes (en este caso 10.5.2). Ambas opciones son gratuitas. El secreto para su excepcional funcionamiento -del que puedo dar fe en primera persona- es que almacenan de forma automática todos los contenidos seleccionados por el cliente y los envían vía push a todos sus dispositivos.

iPad 3 «mini», confirmado


Para acabar, parece que la tercera versión de la exitosa tableta de Apple tendrá dos tamaños -en la línea del Xoom 2 o el Galaxy de Samsung-. Lo que da por prácticamente confirmada la estrategia de una versión de acceso más pequeña es la petición por parte de Apple a LG y AU Optronics de varios tamaños de pantallas y equipos.

El primer encargo es una partida de pantallas de 7,85 pulgadas, aunque la empresa sigue barajando la idoneidad de este tamaño frente a las 8,9 que ya trabajan algunos rivales. La primera opción parece el tamaño adecuado para combatir el Kindle Fire de Amazon de 7 pulgadas -en las dos últimas semanas se da por hecho que se han vendido cerca de 2 millones de unidades frente a las 1,9 del iPad- empero, los malos resultados cosechados por el Galaxy Tab de Samsung y el PlayBook de RIM parecen tener demasiado peso.

Además, parece que en esta estrategia sigue presente la palabra de Jobs, ideario de la primera tableta y que consideraba que el carácter multifuncional de este dispositivo frente a un eBook exigía que tuviera una pantalla más grande. En cualquier caso, parece que la familia de tabletas más famosa del mundo crecerá en breve.