Google y Sony, siguen los problemas

Recientemente Google celebraba que su sistema operativo para dispositivos móviles, Android, es el líder destacado del mercado por delante de iOS de Apple, BlackBerry OS de RIM y Windows Phone 7 de Microsoft -no tendremos en cuenta el «condenado» Symbian-. Sin embargo, cuando Google apostó por un sistema de código abierto para expandirlo sin límites no midió correctamente los riesgos que corría: su rápida implantación atraería no sólo a los fabricantes y a los usuarios, también a los virus.

Un estudio hecho por Juniper Networks ha revelado que Android se ha convertido en el objetivo favorito del «malware». De hecho, este tipo de software ha aumentado un 400% en el entorno de Google. El motivo es sencillo: a pesar de que los smartphones se han convertido en ordenadores de mano, los usuarios no protegen estos dispositivos con antivirus. Todos los datos personales y archivos quedan totalmente desprotegidos. Curiosamente, otro informe del portal Mobile Crunch explica que casi todos los ataques se hacen vía WiFi.

A pesar de todo ello, el principal dolor de cabeza del «robot» de Mountain View, no es su software -que ha probado sobradamente su fiabilidad-, sino sus aplicaciones en Europa. Después de sus problemas con StreetView en Francia, [Enlace roto.] y Alemania, es ahora Google News la que recibe un correctivo en los tribunales.

Después de que en 2007 un tribunal belga diera razón a las editoriales del pequeño país centroeuropeo, la instancia de apelación ha coincidido con el anterior en que Google News vulnera los derechos de autor de los medios al «fusilar» sin permiso noticias de la prensa. Mientras que las editoras piden al buscador una «solución inteligente», el gigante tecnológico dice que una reseña enlazada a una noticia sólo aumenta los lectores potenciales de los medios. Aunque han descartado ir al tribunal de casación, parece que esta historia no acabará aquí.

Sony intenta arreglar PlayStation Network aunque se satura


Otra gigante en apuros es Sony. Después de los ataques que sufrió la plataforma online de su producto estrella, PlayStation Network, parece que poco a poco vuelven a la normalidad. Desde la compañía piden a los usuarios de las consolas actualizar el software del dispositivo para poder jugar en línea -del mismo modo que se lo solicitan a los usuarios de Qriocity- y prometen la restitución paulatina del servicio.

Sin embargo, este proceso requiere el cambio de contraseñas de los usuarios y es precisamente este paso el que le está provocando dolores de cabeza a la empresa japonesa. Millones de usuarios reclaman que no les llega el correo de confirmación que les permite activar el servicio. Desde Sony alegan que los servidores están completamente saturados y que recibirán la respuesta los próximos días.

Como resultado de todo esto, Sony ha decidido aplazar la puesta en marcha de PlayStation Store. Esperemos que se solucione pronto.

Por cierto, hoy se ha hecho [Enlace roto.] la presentación de dos patentes de Apple para reducir el ruido en las llamadas y para mejorar el teclado táctil de la pantalla retina del iPhone4. Los problemas van por barrios.

Microsoft, contra el software pirata

La empresa fundada por Bill Gates está estos días imbuida en una batalla legal en varios Estados para intentar que el Gobierno de Estados Unidos apruebe una Ley que castigue y multe a los fabricantes cuyos suministradores utilicen software pirata en sus procesos de producción.

Los abogados de la multinacional de Windows alegan que se trata de un caso de «competencia desleal» y pretende que se emprendan acciones legales contra todas aquellas compañías que no tomen medidas para que no ocurra. Todo ello ha alarmado a gran parte de los productores locales que consideran que Microsoft sólo pretende ahorrarse la persecución de infractores y repercutir en los pequeños fabricantes locales el enorme despliegue de recursos que requiere seguir la pista de todos los proveedores.

Un sector menos pragmático cree que este movimiento tiene como objetivo evitar que tanto los proveedores como los fabricantes comiencen a decantarse por el software libre en detrimento de las caras licencias Windows.

Ante la dificultad de conseguir que aprueben rápidamente esta ley a nivel federal -según los expertos caería fácilmente ante cualquier recurso de inconstitucionalidad- el equipo jurídico de Microsoft está intentado que sean los parlamentos de cada Estado los que la aprueben. De momento han tenido suerte en Louisiana, no así en Utah… y los siguientes objetivos son Oregon, Washington y, para algunos, el propio Senado en la capital.

Uno de los ejemplos de empresas que resultarían perjudicadas por la aplicación de esta Ley es el gigante automovilístico General Motors, puesto que uno de sus suministradores utiliza en su fábrica una versión pirateada de Excel, uno de los programas de Microsoft Office. Sin embargo, esta lista no tardaría mucho en crecer, puesto que muchas empresas tienen proveedores en países como China, donde el empleo de licencias poco legales es una práctica habitual.