Realidad virtual, ¿cómo nos afecta?

Es una de las apuestas tecnológicas de este 2016 y, a buen seguro, uno de los ámbitos que más crecerá a lo largo de los próximos años. Las aplicaciones de la realidad virtual parecen incontables y, por tanto, son muchos los investigadores que se han preguntado cómo afecta su uso a nuestro cerebro. El motivo es claro: si sigue su escalada de calidad, ¿llegará un momento en el que sea capaz de engañar por completo a nuestros sentidos y nuestro cerebro como, en cierto modo, hacen nuestros sueños?

Con muchas empresas preparadas para lanzar las experiencias de realidad virtual este mismo año, somos muchos los que nos preguntamos cuáles serán los efectos físicos y psicológicos en sus usuarios. Samsung y Google apuestan por sistemas que emplean los smartphones como generadores de realidad virtual; Sony, HTC y Oculus (Facebook) tienen sus equipos preparados para llegar al gran público y hasta Microsoft sigue trabajando a destajo en sus Hololens.

Gadgets que se conseguirán por unos pocos cientos de dólares -Oculus dice que su ordenador y casco costarán 1.500 y Sony dice que su dispositivo para PS4 valdrá «unos cientos»- y que atraen también a los generadores de contenidos. Disney y 21th Century Fox ya preparan cortos interactivos, videojuegos y hasta simuladores deportivos.

Hasta ahora, físicamente, se sabe que puede causar náuseas, mareos, dolor de cabeza y molestias oculares. De hecho, como ocurre con algunos sistemas 3D, no está recomendada para niños. Para los adultos se recomienda un descanso de 10 minutos por cada 30 de uso y se pide evitar la conducción o el uso de maquinaria después de sumergirse si se siente algún tipo de molestia.

Como toda tecnología disruptiva son muchos los analistas que muestran sus preocupaciones por las modificaciones de conducta que pueden provocar la inmersión en una experiencia absolutamente realista que -dicen- podría confundirnos. Sin embargo, y a pesar de que es necesaria una legislación al respecto de los contenidos similar a la que se da en otros soportes, todos los estudios indican que en condiciones normales la realidad virtual solo ofrece una experiencia mucho más enriquecedora al usuario y no tiene ningún efecto secundario negativo en nuestros pensamientos.

Por su parte, los principales fabricantes de dispositivos de realidad virtual dicen que a pesar de que ellos son solo el soporte quieren involucrarse en la responsabilidad de crear contenidos «sanos» recae, como ya ocurre con los formatos tradicionales. Per sé, argumentan, un dispositivo puede reproducir cualquier cosa, empero, una buena relación con los emisores de contenidos puede ayudar a crear una solución mucho más enriquecedora para todos.

Explican que la RV permite que un estudiante pueda realizar prácticas de cirugía seguras, que una persona puede visitar una vivienda potencial sin necesidad de desplazarse o que un operario puede aprender a reparar o averiguar dónde está el problema de una máquina sin necesidad de correr riesgos laborales.

Cuando Facebook desembolsó 2.000 millones por Oculus se abrió una puerta de inversiones masivas en un sector con un potencial indiscutible. El empujón definitivo a una tecnología que aunque al principio no entrará en el mercado de consumo masivo tiene unas posibilidades casi incontables para mejorar la experiencia humana en multitud de campos -ocio, salud, educación, viajes, desarrollo industrial, etc.-.

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HDR, ¿qué significan las «nuevas» siglas de la televisión?

Llevan meses siendo la comidilla en el negocio de los paneles, monitores y televisores. Tres letras que prometen traer un salto al mundo de la imagen mayor que el que supuso el 4K. A la altura de la brecha entre el DVD y el BluRay. Y, sin duda, en el pasado CES 2016 han sido las siglas más escuchadas en los stands de algunos fabricantes: HDR o High Dynamic Range. Pero, ¿qué significan realmente y qué aportan a nuestra experiencia de usuario?

Si seguimos un orden cronológico en lo que a calidad de imagen se refiere, al Full HD le superó el 4K y la UHD -ultra alta definición- y parecía que el summum durante un tiempo serían los quantum dots o puntos cuánticos. Sin embargo, la llegada a los televisores de la tecnología HDR (presente en las cámaras desde hace tiempo) promete poner todo patas arriba.

Como hemos dicho, cualquier aficionado a la fotografía o a los videojuegos lleva oyendo estas siglas desde hace tiempo. Incluso los smartphones incluyen esta opción desde hace algunas generaciones. Muchas tarjetas gráficas incorporan esta tecnología que tiene como objetivo reproducir una gama de luminancia más amplia. Explicado de una forma más sencilla, es capaz de crear mayor intensidad en las gamas más oscuras y en las más claras para ganar más detalle. Los negros son más oscuros y los tonos claros más luminosos. Un contraste mucho más potente y marcado que nos ofrece un nivel de detalle sin comparación con los televisores comercializados hasta la fecha.

En fotografía la forma de aplicarlo es sencilla: se emplean varias capturas de la imagen con diferentes exposiciones que al combinarse entre ellas permiten obtener una instantánea con una gran cantidad de información y por lo tanto con un gran detalle en las zonas más claras y oscuras. En definitiva, una imagen más definida y de más calidad.

Cuando aplicamos esto al vídeo la imagen multiplica su calidad y conseguimos una nueva forma de ver lo grabado. Y aquí es donde entra otra de las bazas del HDR en juego: si el 4K supuso una enorme inversión para toda la cadena de producción y los Quantum Dots son una baza solo del reproductor, el HDR permite incluir a los productores sin un gran esfuerzo económico pues, como hemos dicho, es una tecnología que se lleva tiempo utilizando en otros campos.

De hecho, si el talón de Aquiles de la Ultra Alta Definición ha sido que el hardware ha estado listo antes que los contenidos, ya hay productoras como Netflix o Amazon que ya tienen contenidos compatibles con esta tecnología.

Por eso cuando algunos fabricantes decidieron implementar nuevos sistemas de atenuación de la retroiluminación (bajar el tono negro sin evitar que los claros sean más brillantes) todas las piezas del puzzle encajaron. Lo más curioso es que según muchos expertos el HDR podría dejar fuera de juego a la sensación del último año en paneles: el OLED de LG. El motivo es sencillo, si bien permite tonos negros mucho más oscuros al apagar selectivamente los LEDs, sus tonos claros no consiguen todo el brillo que necesita el HDR para completar escenas más nítidas. Es cierto que en la feria de Las Vegas los coreanos mostraron un panel específico para este «nuevo» sistema, pero también lo es que Sony y Samsung llevan cierta ventaja y que Panasonic ya ha lanzado su propio Dynamic Range Remaster.

CES 2016, las propuestas de las grandes

Un año más llega la feria de electrónica de consumo más importante del mundo. La ciudad de Las Vegas ha vuelto a ser el lugar en el que se fijaban todas las miradas averiguando qué proponen las grandes tecnológicas y todas las empresas de otros sectores que se han visto más o menos afectadas por la eclosión y la implantación de las TIC. Os traemos un pequeño resumen de los avances de todas ellas.

  • Samsung. Es, sin duda, el gran motor de esta feria. Es cierto que algunos de sus lanzamientos los reserva para eventos propios, pero también lo es que Samsung sigue siendo el gran dominador del negocio de la electrónica de consumo gracias a su división de equipos móviles, la gran aceptación de sus wearables y su enorme catálogo de equipos inteligentes para el hogar. La multinacional coreana mostró durante su presentación su interés por el Internet de las Cosas. Empezando por las televisiones (que contarán con un SmartThings Extend USB Adapter), siguiendo por un gran incremento de su catálogo de equipos móviles y vestibles compatibles con sus sistemas de domótica y acabando con su nueva plataforma Samsung Pay. Quieren estar en todas partes y parece que por sus propuestas pueden conseguirlo. Si volvemos a las televisiones, el gran golpe que le ha supuesto el lanzamiento de los paneles OLED de LG no les ha amedrentado. Han incrementado la potencia de sus equipos, han mejorado su rango de colores y dinámico y siguen trabajando en un diseño único -pantallas sin marcos- y en un sistema operativo (Tizen) cada vez más grande. También destacó la nueva generación del Gear S2 que mejora su diseño, su construcción y logra la compatibilidad con iOS. En definitiva, un ecosistema 2.0 en el que Samsung quiere ganar en aliados y demostrar a clientes y rivales que sigue siendo el que marca el ritmo del mercado.
  • Sony. No es el mejor momento del gigante japonés. Horas previas al comienzo de «su» día en Nevada se había caído de nuevo su plataforma PSN y los últimos datos presentados a los inversores demostraban que, si bien tiene varias líneas de negocio muy rentables, hay otras que no se entiende porqué siguen manteniendo. Aún así, Sony es sinónimo de innovación y saber hacer y lo ha vuelto a demostrar. Si hubiera que definir su exposición en el CES con dos palabras estas sería calidad y retro. Todos sus productos (proyectores, cámaras handycam, sistemas de sonido, equipos de ocio digital, etc.) cuentan con un remozado diseño retro y lo mejor de la tecnología de imagen y sonido del momento. Por familias de producto, sus televisores -probablemente los mejores del mercado con Panasonic, Samsung y LG ahora mismo- se renuevan e incorporan Android TV además de abrazar el HDR como un estándar necesario. Para ello han mejorado el rango dinámico y la tecnología LCD de los paneles. Todos los asistentes al show hablaron del enorme salto de calidad en la imagen. Un lugar especial en la presentación fue Life Space UX, la propuesta domótica de la compañía que permite controlar diferentes parámetros de equipos inteligentes (empezando por la iluminación) en el hogar. El hogar, sin duda, es el nuevo campo de batalla para las grandes tecnológicas. En cuanto a wearables, Sony dejó entrever que las ventas de su reloj inteligente van por buen camino -hay que reconocer que es uno de los más completos del mercado- y su SmartWatch 4 promete seguir a la altura de los mejores del mercado.

  • LG. La clave es Signature (la nueva familia de productos de alta gama). Sus televisores OLED han revolucionado el mercado y han hecho que por fin LG pueda superar a su gran rival coreano. Por eso han decidido explotar al máximo esta baza desarrollando un equipo de lujo que además de contar con un panel insuperable disfruta de un diseño espectacular (2,57 mm de grosor) y certificación UltraHD Premium. Cuenta con tecnología ColorPrime Pro, el mismo sistema de pixeles independientes inteligentes de las demás OLED y webOS 3.0. Tecnología y  resolución HDR aderezada con certificado Dolby como carta de presentación de una nueva gama que incluye lavadoras táctiles e inteligentes, sistemas de aire acondicionado con sensor de movimiento, etc. Una nueva era parece haber comenzado para los coreanos.
  • Huawei. Los creadores del Nexus más potente hasta la fecha siguen empeñando en demostrar que nadie es capaz de ensamblar mejor hardware en los smartphones de gama alta. Además, casi nadie consigue precios más competitivos (solo LG se les acerca). Por eso, el Mate 8 es solo una nueva demostración de fuerza que consolida su objetivo de ser el primer fabricante mundial antes de acabar la década. El modelo más alto de la gama cuenta con 128 GB de capacidad de almacenamiento y 4 GB de RAM (cifras propias de un ultrabook). Pero esto es solo la guinda a un modelo con un acabado espectacular, un procesador Kirin 950 -menos conocido que los Qualcomm y compañía pero hasta la fecha igual de rápidos-, una batería con un sistema de enfriamiento «poco habitual» (en la presentación no dijeron cuál) y una cámara con 16 Mp de resolución y un sensor Sony «un 23% más grande que el del iPhone 6S Plus». Pero el equipo no es la única novedad de los chinos, una tableta de 10,1 pulgadas, stylus y un sensor de huellas dactilares (Apple les marca el camino a seguir incluso en sus presentaciones); un smartwatch de lujo construido con ayuda de Swarovski y el nuevo Mate Gold (una versión dorada del Nexus 6P) fueron los protagonistas en Nevada.
  • HTC. Con un mercado android cada vez más saturado la multinacional taiwanesa ha dado un giro inesperado a su estrategia mostrando un renovado Healthbox. Su negocio más rentable es el de la salud y los wearables y ahora queda clara su apuesta. De la mano de Under Armour ha desarrollado una báscula, un sensor de pulso que se coloca en el pecho con un elástico y una pulsera inteligente que promete enseñarnos a estar en forma más allá de controlar nuestras constantes vitales. Si le sumamos que es totalmente compatible con la comunidad online de la empresa deportiva promete ser una de las revoluciones en la forma de relacionarnos con el deporte. Un nicho sin explotar que puede ser una buena fuente de ingresos para ambas empresas.

  • Ford. Si una empresa de Detroit ha apostado por las nuevas tecnologías y la automoción 3.0 esa es, sin duda, Ford. Por eso se daba por hecho que en este CES anunciarían su colaboración intensiva con algún grande de Silicon Valley (Google tenía todas las papeletas) para anunciar un modelo de su gama autopilotado. Nada más lejos de la realidad, la centenaria empresa comunicó que triplicará sus Fusion autónomos para implementar lo antes posible estos sistemas a su gama de productos pero que lo hará en solitario. La firma contará, por lo tanto, con la mayor flota para estudio y la repartirá por Michigan, Arizona y California para comprobar cómo funcionan todos los avances en diferentes condiciones ambientales (población, densidad de tráfico, meteorológicas, etc.). Nuevas tecnologías de mapeado, asistentes virtuales -Amazon Echo-, softwares de seguridad más eficientes y mucha investigación en soluciones energéticas limpias fueron las respuestas que encontraron los que preguntaron a Raj Nair, vicepresidente de desarrollo de producto. Sobre los rumores de quién construirá el coche de Google -que ha optado por ceder licencias y no afrontar el coste del ensamblaje- fue más directo: «han leído las noticias, en breve tendrán más». Parecen estar dispuestos a recuperar el cetro mundial con el cambio de modelo.

  • Volkswagen. Otro fabricante de coches que ha decidido lanzar un bombazo en el CES sin esperar al NAIAS de este año ha sido Volkswagen. Después del mazazo del Diesel Gate, su bajón de ventas global y las amenazas jurídicas del mismo quiso mostrar al gran público que es una empresa con propósito de renovación y por eso trajo el BUDD-e, una «van» actualizada (una versión 3.0 del Bus clásico que han vendido durante años a ese lado del Atlántico) que aúna lo más puntero en cuanto a conectividad, transporte limpio (tiene una autonomía de 600 kms, nada mal para un automóvil eléctrico) e interfaces personalizables. No hay fecha de una posible versión «normal» comercializable pero sí prometen que todas sus tecnologías se irán volcando en sus productos a la venta poco a poco.

2015, los gadgets más buscados en Google

Esta  época del año es, sin duda, la más idónea para las listas recopilatorias. Los amantes de las estadísticas ven en ellas un interesante resumen de las tendencias que han marcado los últimos doce meses y, aunque no siempre son fiables, si la fuente tiene una población tan amplia como Google sí es cierto que pueden ser un buen «retrato robot». Por eso os traemos hoy la lista que han elaborado los de Mountain View con los diez gadgets más buscados.

  • iPhone 6S. Se lanzó el 13 de septiembre, pero, como siempre, los rumores estaban en el aire desde mucho antes. La versión potenciada del terminal que había batido todos los récords no consiguió tantas colas en las puertas de las tiendas de Apple (al menos en Estados Unidos) pero sí logró mejorar las cifras de ventas de su predecesor. Sigue siendo la referencia, la vara de medir de todo su sector. Por eso tantos lo aman y tantos lo odian.
  • Apple Watch. Llegó en marzo y aunque muchos auguraron el primer gran batacazo de Apple en un dispositivo físico en años -lo del 5C quedó muy amortiguado por las buenas ventas del 5S- en solo un mes se comercializaron más unidades que de todos sus rivales juntos con Android Wear en un año. En septiembre actualizaron su sistema operativo y lanzaron nuevos accesorios y correas. Y en diciembre, aunque no hay cifras oficiales de ventas, un estudio de Ipsos demostró que el 62% de propietarios de Apple Watch regalarían uno estas Navidades. No es perfecto, ¿pero a caso debe serlo?
  • Sony Xperia M2. No es un terminal premium. Ni siquiera lo fue en su lanzamiento allá por 2014. Destaca por su buena conectividad (empezando por el 4G), por la calidad de construcción -sello de Sony en todos sus productos- y, sobre todo, por un precio imbatible: 189€. Excelente para un terminal con cámara de 8 Mp, procesador de cuatro núcleos y pantalla de 4,8 pulgadas. La demostración de que no todo lo bueno y barato viene de China se cuela en el tercer puesto.
 
  • Samsung Galaxy Grand Prime. Otro terminal donde se impone el razonamiento calidad precio. Procesador de cuatro núcleos, una pantalla con una buena resolución y 5 pulgadas de diagonal y una cámara de 8 Mp. El estándar de la clase media según Samsung. Un éxito en gran parte del mundo por su buen precio: 160€.
  • Huawei Ascend P7. La marca china se ha hecho fuerte gracias a su buen posicionamiento en las redes y al boca a boca. Un ejemplo de que el prurito Made in China no tiene porque significar nada malo. Se presentó también a finales de 2014 y puso su grosor como bandera de lo que debe ser un premium. Un gran hardware en 6,5 milímetros de grosor: cámara de 13 Mp para la trasera y 8 para el frontal, procesador de cuatro núcleos, pantalla de 5 pulgadas Full HD y 124 gramos de peso. Y todo ello por 349€ libre. Ahora se entiende mejor el problema de Samsung, Sony y LG a la hora de vender sus smartphones en algunos mercados.
  • iPad Pro. La esperada tableta de productividad de Apple ha levantado mucha polémica. Para muchos no es más que un iPad Air 2 vitaminado. En su interior trabaja la mejor ingeniería de la casa en mucho (mucho) tiempo. En cualquier caso, como cualquier otro producto de la casa de Cupertino, la expectativa levantada ha permitido que se ubique en el sexto lugar en solo 4 meses.
  • Sony Xperia Z5. La gama Z de Sony es, sin duda, una de las referencias en su segmento. Terminales que siempre añaden algo a la versión anterior. En este caso, es el primero con panel 4K. Sus acabados son excepcionales. Su rendimiento sobresaliente. Y su precio no es más caro que el de sus rivales. Esperemos que las ventas le acompañen más que a sus predecesores. Lo merece.
  • Sony Xperia Z3. Su sombra es tan alargada como la del Galaxy S3 para Samsung. Su mejora respecto al Z2 fue tan grande y su rendimiento tan notable que a pesar de tener más de un año y dos generaciones posteriores sigue siendo uno de los que mejor venden los nipones. Sus 20,7 Mp de cámara, su panel Full HD de 5,2 pulgadas y el procesador Qualcomm 801 de cuatro núcleos dejan claro por qué. Su precio es de 569€ libre pero es fácil encontrarlo más barato con cualquier operadora. Merecido octavo puesto.
  • Xiaomi Mi5. Aún no está en el mercado. Aún no se sabe fecha de lanzamiento. Pero está en novena posición. Esto deja claro la expectación que levanta (y no solo en China, donde quien manda entre los buscadores es Baidu). Los rumores hablan de un procesador Qualcomm Snapdragon 820 y características que dejarían atrás a cualquier otro Android por un precio muy competitivo. ¿El espaldarazo definitivo para que Xiaomi asalte el mercado de smartphones? Por cierto, la imagen no corresponde al terminal. Es solo un prototipo que corre por la web.
  • iPhone 6S Plus. El hermano mayor, más caro y más potente del iPhone 6S cierra la lista. Una vez los clientes han perdido el miedo a tener un phablet de Apple las ventas le empiezan a acompañar -muchos rivales «matarían» porque sus equipos estrella, desde 749€, tuvieran sus cifras-.

Oculus Rift, ¿realidad virtual para todos?

 

Fue justo antes del verano cuando hablamos en el blog por primera vez de las Oculus Rift. Un dispositivo de realidad virtual que había nacido en Kickstarter de la mano de los fundadores de Oculus VR y que saltó a las portadas de todos los medios especializados cuando Mark Zuckerberg decidió gastarse 1.450 millones de euros de los beneficios de Facebook para hacerse con esta start up.

Un año después de la adquisición, el Dolby Theatre de Los Ángeles (el lugar donde se presentan los Oscar) ha sido testigo de una conferencia de desarrolladores -al estilo de Apple, Google o Microsoft- para mostrarnos todas las novedades y posibilidades de un dispositivo que quiere hacer que el consumo de ocio cambie para siempre. ¿Y qué mejor espaldarazo que acompañar la nueva versión de un estreno en exclusiva de un trailer de la nueva saga de Star Wars?

La apuesta de Zuckerberg en su momento fue clara: «la misión de Facebook es conectar el mundo, de todas las formas posibles. El mundo está cambiando. Cada vez compartimos de forma más rica. Después del texto, las fotos y el vídeo, la realidad virtual será el siguiente paso». Y que solo unas horas antes de la presentación de las nuevas Rift Facebook anunciara que permitiría compartir vídeos en 360 grados en su muro era una declaración de intenciones.

Pero el fundador de Facebook también sabe que una de las formas de asegurarse el éxito de las Rift (o minimizar el daño en su red social si el proyecto no funciona) es dejando que Oculus VR tenga total libertad y siga guiado por el gurú -Brendan Iribe- que le mostró que había una forma diferente de hacer realidad virtual. «Aunque cuando probé las Oculus Rift ya había probado la realidad virtual, esto era diferente, no quería quitármelas», admitió Zuckerberg.

Por eso, cuando Iribe presentó las novedades de las Rift no quiso quedarse atrás de su nuevo jefe: «en los próximos meses mucha gente va a ver cómo el mundo virtual y el real se funden. Estamos en un momento histórico, vamos a hacer algo que inspire y cambie la vida de millones de personas». El objetivo es tan simple como titánica la tarea: quieren hacer que la gente viva «lo que quiera, cuando quiera, como quiera».

Tan simple y titánico como lo conseguido hasta ahora. En el mercado existen otras dos propuestas que sobre el papel deberían haber triunfado más sólidamente que las Rift. Las gafas de realidad virtual de Sony, las Morpheus, (alta gama) y la solución de bajo coste Google Cardboard. Sin embargo, las propias Rift y soluciones intermedias como el adaptador desarrollado para unir la gama de smartphones 2015 de Samsung se han quedado el mercado.

La idea es que ha sabido buscar los aliados adecuados (cuando se trata de hardware y pantallas de calidad no hay nadie como Samsung en el mercado) y conseguir que sus productos sean tremendamente atractivos por su precio -99 dólares por su solución adaptada lo convierte en un periférico muy accesible para cualquier geek o early adopter-.

Una buena forma de crear una nueva narrativa en mercados tan interesantes como los videojuegos. Sega, Bandai Namco, Midway o empresas más cercanas e innovadoras como Binary Soul demuestran que el ocio virtual tiene claro que el salto es inminente. Algunas plataformas de juegos en streaming como Twitch se preparan para lanzar partidas en este formato… y los grandes estudios de Hollywood no quieren dejar pasar este tren: desde la 20th Century Fox hasta Disney con Star Wars se suman a un terremoto que empezó con Netflix o Hulu.

Y siguiendo con los aliados, Intel y Nvidia se encargarán de que el modelo de 2016 cuente con los componentes necesarios para dar el salto a nuevas prestaciones. Dell y ASUS ya preparan ordenadores en su catálogo que por menos de 1.000 dólares serán compatibles. ¿Algo más? Pues como diría Steve Jobs, «una última cosa», Iribe se sacó de la manga Oculus Touch, un sistema que permitirá a los usuarios tocar, sentir e interactuar con la realidad virtual. Se puede ajustar a una mano o a las dos y permitirá mover objetos.

 

Noticia recomendada por Binary Soul