Mighty, llega el iPod de Spotify

A pesar de que ha día de hoy no pasen por su mejor momento -y todo indique que en mayor o menor medida están condenados a desaparecer-, los iPod fueron la piedra angular sobre la que tanto la industria como los consumidores pasamos de la música analógica a la digital. Un pequeño dispositivo que se vendió por millones y nos permitió llevar toda nuestra biblioteca musical a donde quisiéramos.

Solo teníamos que cargar la música, la batería y escuchar la melodía. Sin problemas de cobertura de datos y sin que casi abultara en nuestro bolsillo. Sin embargo, la evolución hacia el iPod Touch primero y el iPhone después hizo que poco a poco pasar a quedar relegado al olvido en un cajón.

Mucho tiempo después la plataforma de crowdfunding está alojando el prototipo Mighty, un digno sucesor del iPod original adaptado a la era del streaming que nos permitirá disfrutar de toda nuestra biblioteca y nuestras listas de Spotify sin necesidad de llevar el smartphone encima -ni de datos-. Un nuevo guiño a todos aquellos que necesitamos de banda sonora en nuestra práctica deportiva.

La propuesta surge de un ingeniero de Qualcomm, un diseñador de Samsung, un investigador de Microsoft y, lo mejor de todo, es que cuenta con el apoyo de nombres importantes de la industria musical. Con un diseño similar al iPod Shuffle -realmente pequeño y ligero- nos permite escuchar la biblioteca de Spotify sin datos. El motivo es sencillo: la plataforma sueca también está involucrada.

Su funcionamiento es sencillo: mediante una aplicación para iOS y Android podremos pasar todas nuestras listas al pequeño dispositivo para llevárnoslo donde queramos. El equipo lleva un «contador» de las reproducciones para que nada quede alterado en las cuentas de la empresa y los artistas. De esta forma el único requisito es que sincronicemos Mighty con la aplicación al menos una vez al mes para que los datos pasen de uno a otro.

En cuanto a su funcionamiento, cuenta con VoiceOver para saber el nombre de la lista, de la canción y del artista que escuchamos en todo momento. Cuenta con «solo» 2GB de almacenamiento que, según los suecos, da para 48 horas de música y su autonomía nos da 5 horas de audio lejos del cargador que, por cierto, deja al 100% la batería en unos 45 minutos.

Resistente al agua y al sudor, con tecnología inalámbrica para altavoces y auriculares y con un precio de menos de 80 dólares, los primeros -si consiguen los 250.000 dólares de financiación- se entragarán en noviembre de este año. Ante la buena marcha de la propuesta, los desarrolladores prometen una versión más capaz (aunque más cara).

 

https://www.youtube.com/watch?v=p4EqxKy9r0w

Humm, el puente entre Spotify y YouTube

A pesar de que haya artistas que sigan mostrando reticencias a las plataformas de música en streaming y que algunos inversores no estén muy seguros de su viabilidad (algunas de las más prestigiosas tienen pérdidas crónicas), éstas han demostrado ser la única vacuna contra la piratería y, sobre todo, la tecla que la industria llevaba más de una década intentando tocar para que el consumo volviera a subir.

Por eso no nos extraña que cada vez haya más plataformas en el mercado. Algunas encabezadas por titanes de Silicon Valley (como Apple y Music) y otras independientes que siguen siendo la referencia año tras año (Spotify, Pandora, Deezer, etc.). Todas ellas tienen algo en común: o bien son de pago o, si son gratuitas, incorporan publicidad e interrumpen la música cada cierto número de canciones.

La última en saltar a la palestra es Humm, una propuesta española que además de prometer música ilimitada de forma legal, totalmente gratis y sin anuncios. El servicio funciona tanto a través del navegador web como de en equipos Android. En su blog aseguran que pronto llegarán a iOS aunque dicen que podrían demorarse más de lo deseado.

Humm hace uso de la API de YouTube para exportar hasta nuestro navegador más de 50 millones de canciones (bastantes más que Spotify y Apple Music) que están colgadas en el catálogo del portal de vídeos en cualquier formato: desde videoclips hasta covers o grabaciones en directo.

Tirar de la base de datos de YouTube es lo que permite contar con toda la música que se quiera sin anuncios. Además, también permite que no tengamos que registrarnos para escuchar música. Basta con buscarla y reproducirla. Eso sí, si queremos acceder a las funciones de personalización tendremos que crear una cuenta. Como siempre funcionalidad y privacidad son opuestas.

Una de las ventajas que le vemos -aunque en otras páginas lo consideran una desventaja- es que siempre que creamos una lista o reproducimos una canción, a la izquierda del controlador aparece el vídeo de la canción que estamos escuchando. También aparece una lista de las próximas canciones que escucharemos. Del mismo modo que Spotify podremos marcar canciones favoritas y crear listas con ellas. Además, con nuestros gustos podremos generar una radio personalizada y una radio de descubrimientos para que aumentemos nuestra variedad musical.

Muy al estilo Apple Music -pero ciertamente mejor desarrollado- en el apartado de Ajustes podremos decirle a la plataforma los estilos musicales que nos gustan para que cada vez acierte más a la hora de hacernos propuestas. Como los principales streamers de música, no será difícil encontrar los artistas del momento y las leyendas de la industria. Como ventaja, el fondo de YouTube permite que, con mucha paciencia, se encuentren también rarezas y grupos fuera del mainstream.

Todavía en fase beta, el proyecto parece de lo más ambicioso. Permite conectar nuestras cuentas a las de Spotify -aunque haya que rebuscar bastante para hacerlo- y está abierta a terceros para que los desarrolladores generen nuevas funcionalidades tanto en Humm como en futuras aplicaciones para otros equipos. Con solo un 1% de la población dispuesta a pagar por la música en streaming y con una población que pasa poco a poco de estas opciones a los videoclips, Humm quiere posicionarse como el puente que una Spotify y YouTube. Tiene mucho camino por delante pero también tiene buenos mimbres para lograrlo.

Spotify, de la música a la televisión

Visto con perspectiva, lo mejor que le ha pasado a Spotify (y a sus clientes) en los últimos meses es la llegada de Apple Music. Coincidencia o no, la entrada de la empresa de la manzana en el negocio de la música en streaming ha traído consigo una verdadera revolución de novedades en los servicios de la firma sueca. Aletargada por la gran ventaja que tenía sobre sus rivales clásicos, en poco tiempo ha lanzado runningparty y ahora nos ha sorprendido con la evolución hacia el contenido visual.

Los usuarios del servicio en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Suecia tanto de Android (plataforma pionera) como de iOS (a la que ha llegado días después) pueden ya disfrutar de deportes (ESPN), series (Comedy Central y BBC), noticias (BBC), reportajes de investigación (Vice Media) así como contenidos de ocio y tecnología (Maker Studios).

Shiva Rajaraman, vicepresidente de producto, explicó durante la puesta de largo que a pesar de la sorpresa que ha supuesto -en mayo anunciaron algo parecido pero todos pensamos en videoclips- la empresa estaba preocupada por llegar tarde. Llevan meses preparando la plataforma y su plan inicial era que estuviera lista para finales del año pasado. En cualquier caso, las pruebas que han hecho aleatoriamente con el 10% de sus usuarios han sido satisfactorias.

Como siempre, Spotify explica que se trata de una experiencia personalizada de modo que las sugerencias de los contenidos se hará en función la música que escuchemos. Durante las semanas de prueba han descubierto que la opción de presentar grandes paquetes de contenidos sin agrupar acaban provocando rechazo del usuario que no encuentra sus preferencias y se abruma ante esa amalgama.

De esta forma, afinando por los perfiles, preferencias musicales, información compartida, etc. han conseguido desarrollar ofertas «a medida» y crear una herramienta intuitiva para que se pueda encontrar fácilmente lo que no está tan a la vista. De esta forma, el consumo de contenidos se ha disparado.

Con una potente base de usuarios que ya supera los 75 millones, 20 millones de pago, Spotify se ha convertido en el servicio de música en streaming de referencia en todo el mundo. Una suerte de «banda sonora» de millones de personas que cada vez encuentran herramientas que facilitan consumir música en todas partes.

Así, para Daniel Ek, CEO de Spotify, el vídeo es algo que a medio plazo les otorgará visibilidad, fidelizará a sus clientes y les ofrecerá nuevas posibilidades de ocio. En definitiva, una pelea en la que puede ganar mucho a pesar de que sus rivales serán titanes del tamaño de YouTube, Facebook, Google y las nuevas plataformas como Netflix o HBO Premium.

2016, el año en 7 tecnologías

2015 ha sido, seguramente, uno de los años más productivos en cuanto a evolución de las TIC (y su influencia en nuestra vida cotidiana) y uno de los más sorprendentes en cuanto a logros científicos de los últimos años. Por eso, este año recién comenzado se presenta como uno de los más prometedores de este siglo. Nos hemos preguntado qué tecnologías serán las más importantes y esperadas durante los doce próximos meses y nos ha salido esta lista.

  • Internet de las Cosas. Todo se volverá inteligente -o empezará a serlo o comenzaremos a verlo así-. A los teléfonos, televisiones, tabletas y coches inteligentes le añadiremos frigoríficos, calefacciones, semáforos, señales de tráfico, los robots de las cadenas de producción industriales, etc. Esto hará que para finales de año el tráfico de información se mida en zettabytes (según Cisco) y que tanto las infraestructuras de comunicaciones -el 5G está a cuatro años vista- como la ciberseguridad sean críticas. Dos palabras estarán en boca de todos: Big Data.
  • Machine Learning. Facebook M, Siri 2.0, el nuevo Googlebot encargado de comprender lo que le rodea. Las máquinas dejan de ser meras calculadoras que responden a nuestras demandas para empezar a flirtear con la inteligencia artificial: aprehender de su entorno y adaptarse al mismo. Las máquinas que nos rodean se vuelven inteligentes, mucho más que smart.
  • Realidad virtualOculus RiftSamsung Gear VRMorpheusCanonHololens… proyectos presentados y mejorados en 2015 que hacen que sumergirnos en la realidad 2.0 sea algo más que un proyecto de ciencia ficción. Con aplicaciones en el ocio, la industria, la salud, etc. la Realidad Virtual pasará a formar parte de cada vez más proyectos y, por ende, de nuestro día a día.
  • Pagos móviles. Si el dinero «de plástico» sustituyó al de papel en muchas de nuestras transacciones, ahora, con la implantación de los wearables, parece que los pagos móviles harán lo propio con las tarjetas. La tecnología NFC, las plataformas como Apple Pay, Samsung Pay, Google Pay, etc. han sido solo el punto de partida para el nacimiento de aplicaciones que permiten el pago y el traspaso de dinero entre particulares -como Yaap y Twyp-. Una forma segura (de nuevo la ciberseguridad es crucial) y rápida que nos evita tener que llevar dinero clásico encima.
  • Wearables. Muy ligado con el anterior, las cifras que barajan analistas (IDC) son optimistas. En el mundo se han vendido durante los últimos doce meses 78 millones de relojes inteligentes y todavía más pulseras. Los dispositivos vestibles empiezan a dejar de ser equipos para geeks y quien los prueba los recomienda. De momento, más de la mitad del mercado está en manos del Apple Watch -algo que cambiará pronto como pasó con los demás iDevices– pero su lanzamiento ha sido crítico para que muchos se animen a comprar uno. Será el año del Apple Watch 2 y en 2020 se espera que los de Cupertino comercialicen más de 100 millones de relojes al año -casi tantos como vende Suiza-.
  • Industria 4.1. Además de otorgar inteligencia a las cadenas de producción, 2016 será el año en el que se consolide la fabricación aditiva. La suma del Design Thinking, la fabricación por impresión 3D y el nacimiento de nuevos materiales más eficientes, eficaces y responsables con el medio.
  • Nuevas formas de ocio en streaming. La semilla de iTunes cambió la forma en la que consumíamos música. Spotify y las demás plataformas de música en streaming hizo que la música digital superara legalmente en ingresos a la «física». Lo mismo ocurrió con los videojuegos -la caída de PSN es mucho más grave para un usuario que esperar en una tienda a un juego agotado- y ahora con la televisión. Netflix, HBO Premium, etc están llamadas a acompañarnos en los nuevos centros de ocio domésticos. Un nuevo reto para las operadoras y para sus paquetes todo en uno.
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Spotify Party, deja que la música fluya sola

Ahora que se acerca una de las noches más musicales del año Spotify pone al día sus funcionalidades y nos presenta Party, pensada en poner la banda sonora de nuestros momentos más especiales sean del tipo que sean.

Disponible tanto para iOS como para Android (pero no en los clientes web o escritorio) permiten acceder a un conjunto de listas diseñadas por expertos consultados por los suecos. DJs con más o menos renombre que lo han hecho de modo cuidadoso para adaptarse a cada necesidad. Esto, que puede parecer una excentricidad permite no tener que perder tiempo trabajando en el orden de las canciones y adecuando el crossfader.

Además, este servicio promete seguir creciendo para ir adaptándose cada vez a gustos más variados. Esto permitirá crear una gran biblioteca de listas para todas las situaciones y todo tipo de oyentes que disfrutarán de mezclas en exclusivas para la plataforma. DJ Diplo es, por ejemplo, el primero que ha creado contenidos solo para Spotify.

Lo mejor es que con el uso se van creando también listas por temática en las que se mantiene continuamente el ritmo con canciones entrelazadas entre sí del mismo tipo: mismo música, misma velocidad, etc. Además, si no nos conformamos con darle solo al play y queremos personalizar más el contenido podemos ajustar la velocidad de reproducción de la misma.

Al subir o bajar el ritmo la música -de nuevo, sin interrupciones- irá animándose o volviéndose más adecuada y sosegada. En cualquier momento, con solo ajustarlo desde el smartphone. Además, si alguna canción de las propuestas no nos gusta podremos quitarla, añadir alguna nueva o, directamente, reordenarlas.

Es la versión «indoor» de Spotify Running y tiene algo en común: su perfil de usuario es el de un amante de la música que usa la plataforma en streaming de referencia y que no quiere pasarse el día haciendo listas. Un nuevo ejemplo de que Spotify quiere crear un servicio cómodo, personalizable y camaleónico para todo tipo de clientes.

 

https://www.youtube.com/watch?v=MM3uj9zFy6M