Samsung SSD T3, un dispositivo de vanguardia

Al hambre infinita de nuestra sociedad por las fuentes de energía hay que sumarle una que ha venido con la explosión de la conectividad y las consolidación de las smart things (internet de las cosas) durante la última década: la insatisfacción continua por la conectividad y por el almacenamiento de información.

El problema es que, hasta la llegada de los SSD, las grandes memorias eran pesadas, lentas, poco manejables y necesitaban una cantidad ingente de la energía de nuestros equipos. Las unidades en estado sólido (Solid-State Drive en inglés) no cuentan con partes móviles -platos o discos magnéticos como los discos duros tradicionales o las memorias USB- lo que las hace especialmente resistentes contra golpes, variaciones térmicas y, sobre todo, muchísimo más rápidas y estables. Si además le unimos una mayor eficiencia energética parecen la respuesta a todas nuestras “necesidades”.

Recientemente hemos podido probar uno de sus últimos lanzamientos del gigante coreano Samsung (su catálogo es interminable en todos los nichos de mercado) para este segmento. Una unidad de 51 gramos, con el tamaño de una tarjeta de visita y una capacidad de almacenamiento que va de los 250 GB hasta los 2 TB.

En la mano, sencillamente, sorprende. Su cubierta metálica le da un toque tan sofisticado como sólido y su arquitectura interna -explica el fabricante- la hace resistente incluso a una caída desde 2 metros de altura sin que sus datos sufran daños. Además, la función Thermal Guard la protege del sobrecalentamiento en condiciones de trabajo extremas. La que cayó en nuestras manos era la T3 de 2 TB. Una capacidad que nos hacía dudar sobre su velocidad.

No obstante, la transferencia de archivos -tanto de lectura como de escritura- de hasta 450 MB por segundo y su interfaz USB 3.1 la hacen hasta cuatro veces más rápida que las soluciones de disco duro convencionales (HDD) del mercado. Una película de 1 GB se transfieren en 5 segundos. Un BluRay completo en poco más de 20.

El equipo se nos antoja como una solución perfecta para aquellos que no se fían de la nube. Que quieren tener sus datos, archivos, películas, fotografías, trabajos o documentos críticos en un equipos solido que les blinde su seguridad y privacidad.

Como es compatible con cualquier dispositivo con puerto USB Android, ordenadores con OS X o Windows es una herramienta perfecta para utilizarlo como biblioteca de todos los contenidos sin importar nuestra plataforma. Además, cuenta con un sistema de encriptado mediante contraseña que hará que estemos “a salvo” en caso de que caiga en manos ajenas.

Solo le vemos un handicap (al menos al equipo que llegó a nuestras manos): toda esta tecnología y exclusividad se paga. En el caso del soporte de 250 GB el precio se queda en 139€, el de 500 GB sube hasta 349€ y el más capaz, de 2 teras, se dispara hasta los 799€. El peaje de ser un early adopter.

SanDisk SSD Plus, multiplica la velocidad de tu ordenador

Hace unas semanas SanDisk nos propuso un reto: mejorar la velocidad de nuestro ordenador personal empleando uno de sus discos en estado sólido SSD Plus. Nos regalaron uno de 120 GB y lo instalamos en uno de los equipos de Binary Soul. Equipos que sufren un gran estrés debido a las tareas de programación intensivas a las que los someten los miembros del equipo. ¿Realmente podríamos multiplicar la velocidad como prometen en su web?

Con una velocidad de lectura secuencial de hasta 520 mb/s, tras realizar la partición y dejar el disco externo como la base para el sistema operativo (y el anterior disco duro como “biblioteca”), el arranque en Windows 10, sus programas y la transferencia de datos se hizo prácticamente inmediata. En solo 10 segundos un equipo con dos años (bien dotado pero con dos años) todo está operativo sin demora.

Aunque hicimos la prueba con el sistema operativo, puntualmente también cargamos algún archivo “mediano” (fotos, películas, canciones y algún juego) para buscar la mejora a la hora de abrirlos. Y el resultado fue igual de espectacular. En nuestra opinión no es la mejor opción -dejémoslo para los programas y no para los archivos y tendremos ordenador nuevo para un lustro- pero no deja de sorprendernos la agilidad con cualquier tarea que le pidamos.

El SSD Plus también nos sorprendió por su escasa rumorosidad y la ausencia de calor (mucho menos que la HDD tradicionales) así como por su baja demanda energética. Esto que podría parecer secundario no lo es ya que reduce la carga del suministro energético del conjunto del equipo -lo que relaja la tensión del conjunto, mejora su rendimiento y alarga su vida- y, de paso, mejora la experiencia cuando disfrutamos de contenidos multimedia.

Aunque su instalación (que se puede hacer gestionando una aplicación creada al efecto) es más complicada de lo que pueda parecer a simple vista, es suficiente con “salvar” los archivos y realizar una instalación del SO desde cero para luego vincularlo al ordenador y, por último, una vez reconocido como disco de referencia para el conjunto, realizar una partición del HDD para administrarlo como queramos.

También existe un tablero de control una vez instalado que permitirá gestionar las actualizaciones de software, comprobar el estado de la unidad en tiempo real así como clonar una nueva unidad y emplear un antivirus nativo.

Por encima del equipo que nos regalaron existe una opción de 240 GB que además de tener más capacidad permite una velocidad de escritura muy superior: pasa de los 180 Mb/s del de 120 a los 350 Mb/s. En definitiva, la herramienta perfecta para refrescar y multiplicar la vida de nuestro ordenador portátil o de sobremesa.

SanDisk Ultra Fit, mejorando lo presente

La imagen con la que empezamos el post de hoy es, probablemente una de las más vistas en los medios especializados las últimas semanas. Una forma muy gráfica con la que los californianos han querido explicar al mundo cómo han conseguido meter 128 GB de capacidad en una unidad externa USB 3.0 de un tamaño sorprendentemente manejable.

Si a principios de mes os presentábamos el iExpand como una solución muy inteligente para multiplicar las capacidades y conectividad de los iDevices, el Ultra Fit es una evolución de un equipo que ya se presentó hace meses con capacidades escaladas de 16, 32 y 64 GB y que con este salto cuantitativo se convierte en un periférico muy a tener en cuenta en la era de la ultramovilidad y los SSD.

Para hacernos una idea, 128 GB, la capacidad para almacenar unas 20.000 canciones o unas 16 horas de vídeo Full HD es el disco duro de salida de los MacBook Air, o la capacidad máxima de los smartphones top, léase Galaxy S6, Note 4 o el propio iPhone. Esto significa que en poco más de lo que ocupa un dólar o un euro, podremos multiplicar la potencia de muchos dispositivos. Y todo a un precio bastante razonable (la versión de 64GB se puede encontrar por unos 40€ en Amazon).

Pero realizar esta obra de arte que duplica la capacidad de almacenamiento Philippe Williams -responsable de marketing de producto de la empresa- explicó a los medios que fue necesario cambiar la forma de plantear el dispositivo. Hubo que “pensar a lo alto y no a lo ancho” puesto que para poder meter tanta capacidad en tan poco espacio hubo que apilar las matrices de almacenamiento verticalmente. Unas matrices que, por cierto, son más finas que el cabello humano.

Plug-and-stay

El reducido tamaño y la gran capacidad de esta versión de 128 GB hace que la propia compañía lo defina como un periférico plug-and-stay. Un equipo que ocupa poco, nos da mucho servicio y no necesitamos sacar para ganar movilidad. Además, su tamaño mínimo lo hace especialmente susceptible de perderse en un despiste.

Y eso también ha hecho que la empresa siga mimando el diseño de un equipo que, a buen seguro, tendrá una buena aceptación por parte del público ya que además de utilidad se mimetizará con el diseño de nuestro ordenador. Desde aquí solo nos planteamos como duda el futuro de un equipo -no del concepto- que aunque emplea el último estándar USB (el principal ahora mismo en la industria) podría verse amenazado de consolidarse el nuevo USB-C pensado en ser un todo-en-uno y no un puerto para tener equipos conectados ad eternum.

Mientras vemos si la apuesta de Apple es la acertada -parece que en esto Google sí que la apoya- este Ultra Fit se nos antoja una forma inmejorable de incrementar las posibilidades de nuestros equipos. Bien hecho SanDisk.

iExpand, una gran solución en la palma de la mano

Sin duda, uno de los puntos débiles que siempre le han achacado los usuarios de Windows y Android  a Apple es la manía casi obsesiva de la empresa de eliminar puertos, entradas y ranuras o, como mucho, dejarlas solo con opciones propietarias de la empresa. Curiosamente, aunque la tendencia de los demás fabricantes ha sido también eliminar la puerta de entrada que aumenta las capacidades de los dispositivos móviles, son muchos los fabricantes especializados que siguen lanzando periféricos que mejoren la experiencia del usuario.

SanDisk es, sin duda, una de las líderes mundiales en el mercado de soluciones de almacenamiento y es, seguramente, una de las firmas que más se ha preocupado por adaptar su catálogo a la revolución móvil. El mejor ejemplo, sin duda, es el último dispositivo que hemos tenido el privilegio de probar: el iXpand.

Se trata de una flash drive configurable con capacidades de 16, 32, 64 y 128 GB que permite traspasar contenidos de un modo ultrarrápido y muy intuitivo entre PC, Mac y dispositivos iPad y iPhone. Su diseño, sólido y estilizado no deja lugar a dudas: un puerto USB y un Lightning que permiten -el primero- la conexión con los ordenadores, y el segundo con los iDevices.

A través de la aplicación propietaria de SanDisk ver vídeos, traspasar fotografías o archivos y realizar copias de forma automática cuando lo conectamos es muy sencillo y permite -lo más importante de todo- liberar espacio de nuestros dispositivos. Si tenemos en cuenta que las versiones más exitosas de iPhone y iPad son las menos capaces (16 GB) debido a su precio -ellos argumentan que lo mejor es redondear la capacidad con más espacio en iCloud- nos parece una solución sobresaliente.

Por cierto -y esto es un punto muy importante- como es el software de la aplicación la que se encarga de reproducir los contenidos soporta los principales formatos del mercado (.AVI, MP4, WMV, etc.) y permite disfrutar del formato prohibido en Apple: MP3.

La tasa de transferencia es sorprendentemente rápida (anuncian el triple que un dispositivo estándar de 2,5 MB/s) y, aunque no hemos podido verificarlo exactamente, la sensación de velocidad es muy alta. Todo fluye y en las dos semanas que hemos trabajado con él -y lo hemos hecho con gran variedad de contenidos entre iMac, iPad y iPhone- no hemos sufrido ningún parón o bajada de rendimiento.

Respecto a la seguridad, para aquellos que tengan miedo a perder el smartphone, la tableta o el propio iXpand, el equipo permite cifrar con contraseñas los archivos más delicados -o todos- para que no sean descargables ni reproducibles en iDevices indeseados. Compatible con todos los equipos Apple que corran con OS X 10. 6 o superior o iOS 7.1 o superior, todavía da más cancha con Windows: desde Vista puede trabajar con cualquier PC.

Por último, destaca por su autonomía. Su sistema de puertos permite cargar fácilmente su batería de 3.7V que viene precargada y que garantizan no quedarse tirado en mitad de una transferencia o una reproducción. Los precios, entre 69€ y 169€ lo hacen una solución muy interesante -y una buena forma de ahorrar dinero en la compra de los dispositivos móviles. Mucho más que recomendable.

CES 2015, las novedades de Samsung

Cuando los rumores sobre el Galaxy S6 se dispararon y muchos pensaron que las “malas ventas” de la división móvil de los coreanos -y la espectacular recepción del iPhone 6- iban a hacer que no esperasen al Mobile World Congress, Samsung demostró que es mucho más que teléfonos y tabletas. Con intención de seguir siendo el mayor fabricante mundial de electrónica de consumo y de dominar cada vez más mercados -el de la domótica es uno de los que más le interesa- estas son las novedades más interesantes que presentaron en Las Vegas.

  • Unidades SSD portátiles. La idea es llevar todas las ventajas de esta tecnología fuera de los ordenadores para competir directamente con los discos duros externos tradicionales. Con capacidad de 256, 512 y 1024 GB y un peso de 30 gramos ofrecen una velocidad de hasta 450 Mbps además de un cifrado AES 256 bits. Con un precio en Estados Unidos que parte de los 179 dólares, parece que es el primero de una larga estirpe de periféricos que inician el mundo del almacenamiento híbrido SSD-nube.
  • Super UHD. Si parece que el UHD es lo último -casi no tiene contenidos- estamos equivocados. La nueva tecnología de nanocristales de Samsung está pensada para, a misma resolución, mejorar contraste, brillo y nitidez. Las cifras de los ingenieros coreanos son reseñables: una profundidad de color 64 veces mayor que la de un televisor “convencional” y 2,5 veces más de brillo. Y todo mientras el procesador gestiona el brillo adecuado en función del entorno, la imagen y optimiza el gasto energético. En definitiva, un panel LED que rinde como un OLED sin sus desventajas. La creación de la UHD Alliance con productoras de Hollywood, además, parece garantizar contenidos de alta calidad de imagen y sonido.

  • Internet de las cosas. El 32% de los estadounidenses quieren implementar dispositivos de este tipo en sus hogares pero sólo el 2% los tienen instalados. El 64% de los wearables de ese país llevan el logo de los coreanos en su carcasa. Y más del 50% quieren disfrutar de algún tipo de conexión en todo momento. Esto explica la apuesta por reforzar los dispositivos de este tipo y por lanzar servicios como Milk Music y Milk Video, pensados para hacer frente a Google y Apple en su terreno. Sobre todo porque durante los próximos meses llegarán a todos sus smartphones, tabletas… ordenadores y televisores.

  • Electrodomésticos ultracapaces. La batalla con LG tiene pinta de marcar una época. Desde soportes para tabletas en la cocina que se conectan con los electrodoméstico para controlar los tiempos de cocción desde la receta, hasta hornos dobles, aspiradores robotizados controlables y ajustables desde el móvil o lavadoras de dos alturas que incorporan lavaplatos para optimizar el flujo de agua.