Microsoft, Gates ya no es intocable

 

 

Fundó hace ya 38 años la compañía de software más grande del mundo. Bajo su mandato -abandonó hace trece años el puesto de CEO en favor de Steve Ballmer– la empresa adquirió dimensiones impensables hoy día por cualquier otro actor del negocio tecnológico: hasta 9 de cada 10 ordenadores personales en el mundo trabajaban con Windows, lo que significaba que era la principal herramienta en la primera explosión informática y de internet. Sin embargo, desde su torre de marfil, también cometió enormes errores como no entrar de pleno en el negocio móvil -y dejar que Apple y Google se llevarán el 90% del mercado- o menospreciar la capacidad de internet, hasta enterrar su Internet Explorer o sus diferentes buscadores.

 

Durante los últimos años la figura del hombre más rico del mundo, máximo accionista y presidente de la tecnológica ha sido completamente intocable y, aunque la gestión de Ballmer ha sido positiva -sólo hay que ver cómo han acabado otras empresas «históricas» como Nokia, BlackBerry, HTC o Panasonic ante el empuje de la revolución 2.0- el CEO ha sido siempre el responsable de los errores y el presidente la inspiración para los aciertos. No obstante, con el anuncio de la marcha (¿voluntaria?) de Ballmer, ahora hay varios inversores que quieren que Gates también abandone su cargo para regenerar la empresa y, sobre todo, para revalorizar las acciones.

 

Es cierto que, de momento, nadie se ha inmutado en Seattle (ni en Wall Street). Aunque el capital de esos tres inversores suma el 5%, sólo el de Gates es del 4,5% y su posición de alianzas en el Consejo de Administración parece sólido como una roca. No obstante, sí hay cada vez más voces que se preguntan cuál es el papel exacto del fundador y si su papel a la hora de elegir un sucesor a Ballmer será excesivo.

 

Suenan Allan Mulally, presidente durante la resurrección de Ford; Stephen Ellop (el CEO encargado de hundir Nokia a niveles irrisorios para «regalársela» a Microsoft) y el jefe de desarrollo y estrategia de la empresa, Tony Bates. Tres visiones opuestas que pueden anclar aún más a los de Windows o darle el espaldarazo definitivo para resucitar un gigante con pies de barro.

 

Colocar a Ellop (la duda será si «Roma paga a traidores) o a Tony Bates dejaría intacta la capacidad de presión de Gates y cada vez son más los que se preguntan por el poder desproporcionado de un único accionista y su capacidad de influencia teniendo en cuenta que cada vez tiene menos capital en la empresa… y que cada vez pasa más tiempo gestionando con su mujer la fundación «Bill y Melinda Gates».

 

Según ha explicado la Agencia Reuters, Bill Gates ha ido bajando poco a poco su participación en Microsoft del 49% del capital que poseía antes de su salida a Bolsa en 1989 con la venta, cada año, de unos 80 millones de acciones lo que, además de multiplicar su fortuna personal, le dejaría sin participación financiera en el cercano 2018.

 

Aunque la empresa sigue teniendo enormes beneficios -22.000 millones de dólares el último año fiscal- y Windows y Office siguen siendo la referencia en el mercado de software, la continua caída de ventas de ordenadores personales obliga a Microsoft a replantearse su presente y su supervivencia. Fuera de este negocio sólo la Xbox parece ser un pilar sólido. La mala noticia es que la era postPC (y postconsolas) anunciada por Steve Jobs -con el que mantuvo una relación de amistad y rivalidad bastante curiosa- está siendo una factura demasiado grande para una compañía que sólo tiene un 5% del mercado móvil mundial. Renovarse o morir.

Nokia, Holanda y las operadoras españolas, el mundo de la telefonía se agita

No es la primera vez que hablamos en estas páginas de Nokia, las operadoras de telefonía, las regulaciones para controlarlas o las tarifas de voz que aplican. Tampoco de la importancia de este sector económico en las empresas tecnológicas o de nuevos modelos que se van a lanzar al mercado. Pero sí es la primera vez que hablamos de todas estas noticias porque ocurren en una misma semana.

Nokia enciende la alarma


Que Nokia está en crisis tampoco es algo que sorprenda a nadie. Que su primer ejecutivo no finlandés lo haga público y tenga declaraciones de lo más desacertadas tampoco. La última semana Stephen Elop -ex Microsoft- advirtió de que durante el segundo trimestre del año sus ventas caerán sustancialmente. De hecho, la empresa lapona ha hecho público que podrían estar en el límite entre los beneficios y las pérdidas. El motivo es doble: la caída de precios y de ventas de dispositivos.

Para los más críticos con la gerencia de Elop ha sido precisamente su llegada el detonante de esta nefasta caída: el margen operativo está entre el 6 y el 9%, un punto menos que a principios de este año y más de dos puntos menos que el último trimestre de 2010, justo cuando llegó el nuevo CEO.

Nokia había calculado unas ventas de entre 6.100 y 6.600 millones de euros, la mitad que el trimestre anterior cuando los beneficios fueron de 529€, cifra que ahora podría reducirse a la tercera parte. Lo peor de todo es que haber aireado con tanta antelación las cifras ha provocado que el valor de sus acciones se derrumbe un 10% y bajen al precio de 1998.

Sin embargo, Elop es «optimista». Anuncia que en breve llegarán «grandes productos móviles» y asegura que para amortiguar la caída acelerarán su transición a Windows Phone 7. Aunque sigue siendo líder mundial de telefonía móvil, tanto en la gama baja como en smartphones, es precisamente en este segundo sector donde ha cedido más el último trimestre pasando del 38,3% al 24,3% y también donde más beneficios obtienen las compañías.

Durante los últimos meses Nokia ha visto aumentar la competencia en todos los frentes. Tal es así que aunque vendiera 108 millones de dispositivos entre enero y marzo -seis veces más que Apple-, sus beneficios son muchos más bajos que los de la empresa de Jobs. Cada vez hay más rivales entre los teléfonos inteligentes -ha perdido mucha cuota en Europa y China, sus plazas fuertes, por «culpa» de Android, según Elop- y se multiplica la competencia India y China entre los teléfonos de gama baja, como son el caso de Huawei o ZTE.

El primer paso del reajuste será el despido de 7.000 empleados en todo el mundo. De momento, en el Estado ha cerrado su tienda online, aunque Ovi todavía sobrevive. Esperemos que no se desmorone otro grande de la telefonía europeo -como ya le pasó a Ericsson, absorbida por Sony; Siemens, por BenQ o Alcatel, que aunque sigue «viva» sólo tiene una presencia testimonial en el mercado-.

España, a la cabeza en tarifas…


… pero no precisamente por su competitividad. Las llamadas de móvil en el Estado siguen siendo más caras que la media de la UE. Así, aunque el precio medio pasó de los 17 a los 16 céntimos de euro por minuto, casi se sigue duplicando la media de la Unión, que se sitúa en 10 céntimos, según un estudio de la Comisión Europea.

La tasa de penetración de teléfonos móviles alcanzó -según este mismo informe- el 121,8% en enero, todavía por debajo del 124,2% de la UE. El mercado doméstico está controlado por Movistar, con un 43,8% de las líneas, mientras que Vodafone, su principal rival, se sitúa en el 29,9%. Ambos están en ligero retroceso frente a los operadores más pequeños -Orange, por ejemplo- o los virtuales.

En cuanto a la banda ancha fija, la disfrutan un 23,7% de los ciudadanos, frente al 26,6% en la UE y el 91% de esas líneas superan los 2 megas. Su «prima» móvil, sin embargo, registra mejores resultados y es usada por el 13% de los ciudadanos en los teléfonos móviles y un 16% en los ordenadores portátiles. En este segundo caso la media continental está en el 19%. En el primero, es el cuarto Estado con más accesos.

Los usuarios diarios de internet son ya el 58% de los habitantes, por un 44% que la visitan frecuentemente. La cifra total está lejos de la media, sobre todo si tenemos en cuenta que el 32% de los españoles nunca ha usado la red de redes.

Holanda prohibirá a las operadoras bloquear aplicaciones


Para muchos ciudadanos Holanda es paradigma de libertades y tolerancia en lo social. Ahora el pequeño Estado quiere demostrar que también lo es en lo tecnológico. Por ello se han puesto manos a la obra para sancionar una ley que prohibirá a las operadoras telefónicas el bloqueo de aplicaciones teniendo que respetar el principio de neutralidad de la Red. Algunas de estas aplicaciones, como Skype no sólo han hecho público su apoyo a la medida, sino que la han celebrado públicamente.

Una normativa similar a esta ha sido recientemente reclamada por los ciudadanos en la última reunión del G8 en París. Desde las empresas de aplicaciones esperan que esta iniciativa sirva de ejemplo a los demás países y se extienda rápidamente por toda la Unión. Sobre todo si tenemos en cuenta que hace ya casi un año que Chile aprobó la Ley de Neutralidad de la Red en su Congreso y se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una normativa de este tipo.

En Estados Unidos, de momento, sólo existe un precedente similar. Se dio cuando la FCC (Comisión Federal de Telecomunicaciones) sancionó a Comcast en verano de 2008 por bloquear el acceso a internet a usuarios que se descargaban contenidos. Desgraciadamente, sólo unos meses más tarde otro tribunal desautorizó a la FCC lo que llevó al ente a crear dos tipos de accesos a la red en 2010. Por un lado uno regulado para operadoras fijas y otro para móviles. Las primeras si están obligadas a respetar la neutralidad en la red.