FitBit Surge, mucho por muy poco

Hemos tenido el placer de disfrutar durante dos semanas del FitBit Surge (sí, aunque es un spoiler solo podemos definirlo como placer) un modelo que la marca americana define como un «súper reloj de forma física» y que estamos seguros que no defraudará a nadie que busque una herramienta para hacer sus pinitos -aficionado- deportivos y que además, quiera monitorizar su actividad diaria y formar parte de una gran comunidad.

El modelo que nos prestaron contaba con un impoluto tono negro. Probablemente menos llamativo que los mandarina o azul, hemos de reconocer que su diseño minimalista es perfecto para llevarlo todo el día encima sin preocuparnos por nuestra indumentaria. Los materiales empleados son mates. La pantalla podría tener un marco más pequeño pero eso es solo una objeción heredada del diseño de otros smartwatches con menos cualidades deportivas.

Las funcionalidades del Surge son muy variadas: cuenta con GPS con el que puede calcular la distancia (el ritmo), la altitud y darnos -app mediante- una buena lectura de los tramos de entrenamiento y las rutas. Incluye un sensor cardiaco en la muñeca -marca de la casa, tiene muy buen ratio de lectura si lo comparamos con un Polar con banda de pecho-; sistema de monitorización de actividad (calcula los pasos, distancia, escalones, calorías, desplazamientos, etc.) así como un sistema de registro multideporte. Toda actividad, aeróbica y anaeróbica pueden ser medidas.

La batería es uno de sus puntos fuertes: en reposo o sin GPS permite una autonomía de una semana. Con el sistema de posicionamiento baja a 10 horas pero será muy raro que lo estemos empleando continuamente tanto tiempo. Si a eso le sumamos que podemos tener control de algunas aplicaciones de música y las notificaciones que nosotros queramos (aunque es cierto que son más limitadas que en otros modelos de la competencia), un monitor de sueño y un sistema de sincronización inalámbrica para ahorrar batería -y datos-, tenemos una carta de presentación excelente.

Durante el entrenamiento la pantalla es nítida y nos da la información clara y rápidamente. Contamos con lo que necesitamos en tiempo real. Su diseño ergonómico hace del Surge un compañero del que casi no nos acordamos. Ni hay un exceso de calor durante las mediciones del ritmo ni su goma molesta -a pesar de tener piel sensible-.

La comunidad de FitBit así como una muy intuitiva aplicación que nos recuerda nuestras metas harán las delicias de aquellos que tienen la actividad como una seña de identidad. Invita a movernos, a hacer deporte a no estar en el sofá y lo hace de una forma mucho más agradable y con más gancho que la de otros modelos de la competencia.

En definitiva -y a falta de que probemos el Blaze las próximas semanas, un modelo más smart y menos deportivo- se nos antoja como una muy buena compra como un acceso a los relojes que tienen algo más, a los pulsómetros que ofrecen algo más y a una forma de vida que nos pide un poco más y nos da mucho más. Y todo ello con un precio muy atractivo: 199€.

Relojes deportivos (de verdad), ¿superan al Apple Watch?

Apple ha mostrado su Watch al mundo como un reloj que sirve para llevar a todas partes, incluida la práctica de deportes, y para compartir. Su simbiosis con la exitosa aplicación Salud así como con los programas de terceros -destaca Nike Plus- lo convierten en una herramienta perfecta para trabajar junto con su pulsómetro sin banda. Sin embargo, son muchos los deportistas que se quejan de las grandes carencias del dispositivo como reloj deportivo. La falta de GPS y la más que dudosa duración de la batería cuando le pedimos el máximo son su talón de Aquiles. ¿Qué ofrecen a cambio los relojes deportivos de su mismo rango de precio?

  • Garmin Fénix 3. Una de las referencias del mercado que, además, calca el precio del Watch. 449€ por un reloj con antena GPS de acero inoxidable y compatibilidad GLONASS para mejorar la posición. Su pantalla de 1,2 pulgadas puede leerse en cualquier condición lumínica (existe una versión de 519€ con cristal de zafiro) y su software cuenta con multitud de configuraciones para entrenamientos avanzados -desde pulsometrías hasta VO2 Max-. Brújula, altímetro, barómetro, acelerómetro, perfil de natación (sí, es sumergible) y tecnología Connect IQ que permite configurar notificaciones, aplicaciones, widgets, campos de datos, etc. Su batería dura hasta 50 horas y puede precargar rutas de entrenamiento. En su debe, usa banda para el pulsómetro y su interfaz no es todo lo intuitivo que debería.

  • Suunto Ambit 3 Peak Black. Hay otras versiones más baratas (los Ambit3 Sport cuestan a partir de 350) pero esta es la edición con los mejores acabados. Los equivalentes al Watch. Y su precio se queda en 450€. Pensado como un reloj GPS que orienta al usuario sea cual sea la ruta -urbana o no- que quiera seguir, su software deportivo es más sencillo que el del Fénix 3 y más fácil de configurar gracias a su aplicación para iOS y Android. Su batería no es tan capaz como la del americano, pero sigue siendo mucho más duradera que la del Watch y, a su favor, pesa menos que el Garmin. También sumergible, permite programar todo tipo de entrenamientos y controlar en tiempo real el devenir del mismo respecto a nuestros objetivos marcados o a sesiones anteriores. Su punto débil es que sus notificaciones son mínimas (solo las push) además de las llamadas y mensajes. A su favor, la calidad de construcción es más propia de un reloj suizo de alta gama. A tener en cuenta para aquellos que lo quieran usar más allá del deporte.

  • TomTom Multi-Sport Cardio. Ostensiblemente más barato que los anteriores, el reloj multidisciplina de los holandeses destaca por su diseño rompedor gracias a su combinación de colores y a su correa perforada. A diferencia del Suunto y el Garmin, no requiere de banda pulsómetro pues emplea un sistema de luz integrado para contar las pulsaciones. Inspirado en la sencillez de otros modelos, se controla y navega por un interfaz sobresaliente con un único botón y gracias a su gran pantalla y a su diseño ultrafino podremos controlar nuestros entrenamientos en tiempo real. Por cierto, su sistema de planificación de las sesiones es de los mejores. Resistente al agua, con GPS y hasta 8 horas de autonomía con el GPS y el pulsómetro activado, no te dejará tirado nunca. Le faltan las notificaciones pero su precio de 279€ lo compensa con creces.

  • Polar V800. El tercer fabricante especializado de la lista tiene en el V800 su tope de gama. Un modelo con medidor externo de frecuencia cardiaca que cuesta 450€ y que se apoya en un diseño ultraplano que se adapta de forma sobresaliente a la muñeca, una pantalla con una resolución magnífica que se puede leer bajo el sol sin problemas, y que es compatible con toda la tecnología smart coach de los fineses. Permite planificar rutas y entrenamientos y gestionarlos en tiempo real en función del desarrollo de la sesión. Su sistema de notificaciones es de los más fáciles de configurar y de los más efectivos. La sencillez hecha reloj. Uno de los más interesantes.

  • FitBit Surge. Puede que no sea un fabricante con la tradición de los anteriores, pero FitBit está mejorando gratamente con cada producto que lanza. El Surge es un claro ejemplo, un reloj que por 250€ permite conocer desde la muñeca -sin banda- el rango de pulsaciones, tiene tecnología GPS, monitoriza toda nuestra actividad diaria, usa un sistema de notificaciones sobresaliente y permite controlar la música de nuestro dispositivo vía Bluetooth, su autonomía es la mayor de las analizadas, usa un sistema de sincronización automática, tiene detector de sueño, etc. Y todo con un diseño excepcional que queda igual de bien entrenando que con un traje. Sin duda, nuestro favorito.

  • Adidas miCoach Smart Run. Muy similar al FitBit en cuanto a funcionalidades (incorpora monitor de pulsaciones en la caja, GPS, gestor multimedia desde el reloj, monitoriza nuestra actividad diaria y gestiona entrenamientos, cuenta con Bluetooth 4.0 para vincularse mejor a los smartphones) aunque cuenta con menos autonomía. ¿Cómo justifica sus 400€ de precio? Con una pantalla a color sobresaliente, un peso muy contenido y un diseño que es más reloj que en otros casos. Para nosotros solo falla el gran logotipo en la parte superior de la pantalla (no aporta nada y le resta vestibilidad). Un buen reloj para aquellos que ya disfruten de la aplicación para smartphone.

  • Nike+ SportWatch GPS. Quizá el reloj deportivo con el futuro más comprometido con la llegada del Apple Watch. Es cierto que es el más barato de todos con mucha diferencia (135€) y que emplea tecnología TomTom, sin embargo, el sensor cardiaco se vende por separado, su software ha dejado de desarrollares (ahora todo se vuelca en el Watch), su diseño es obsoleto y deja de tener sentido fuera del universo Nike Plus. Es una buena opción para aquellos que quiera un pulsómetro barato y se estén iniciando. Nada más. No hay atisbo de notificaciones ni de resistencia al agua, ni de mejoras de la plataforma… al menos pesa poco.