New Balance, salto al 3D

Hace medio año que presentábamos las Adidas Futurecraft 3D como la adopción de la casa del Boost de la impresión 3D para la confección de las zapatillas más personalizadas de la historia. Casi un modelo único hecho para cada deportista.

En esta ocasión hemos de hablar de un futuro que lleva en las tiendas desde hace ocho días. Desde el 15 de abril New Balance ha comenzado la comercialización de su primer modelo con la mediasuela y la suela imprimidas en 3D como una edición limitada de las Zante llamada Generate.

Solo 44 afortunados podrán disfrutar de este hito tecnológico -el número se ha escogido porque hace justo 44 años que Jim Davis presidente de la empresa adquirió NB- por un precio de 400 dólares. Por cierto, solo se podían adquirir a través de la web y en el New Balance Experience Store de Boston (ciudad de la sede de la firma).

New Balance no es nueva en el uso de esta tecnología pues desde hace más o menos un lustro la han empleado para crear el calzado a medida de sus atletas. Además, su condición de fabricante y minorista le ha permitido pulsar mejor las necesidades de sus clientes y las demandas del mercado a la hora de seleccionar el modelo con el que llevar a cabo esta primera incursión el las zapatillas 3D para el gran público.

La empresa de Massachusetts ha contado con la ayuda de la empresa especializada 3D Systems para desarrollar un elastómero llamado DuraForm Flex TPU que responde como pocos a la demanda de rebote, agilidad, agarre y torsión de la pisada de los corredores.

La idea era crear una mediasuela con un equilibrio óptimo entre flexibilidad, resistencia, peso y durabilidad. De esta forma, la estructura de panal de abeja (recuerda a un Boost sin rellenar) se muestra perfecta por reunir todas estas condiciones sin penalizar el peso del conjunto. La construcción cuenta con una sintetización selectiva del material por láser (SLS) que convierten el material en polvo en sólidas secciones transversales que al superponerse capa a capa consiguen una solidez impensable hasta la fecha.

Como el upper no podía ser menos, para las Zante Generate han utilizado la misma arquitectura que con las Zante v2: un formato botín construido con una malla en la parte intermedia para permitir un apoyo más flexible y suave. Una vez creadas las dos partes ambas se unen en la fábrica de Lawrence de New Balance para conseguir un conjunto totalmente novedoso que puede marcar un antes y un después en la forma en la que se construye el calzado.

ASICS FuzeX, reformulando el gel

Durante mucho tiempo ASICS era la marca de referencia en el running. Lejos de necesitar importantes campañas de marketing, el boca a boca y el excepcional rendimiento de todos sus productos eran aval suficiente para que los nipones fueran la favorita por millones de atletas en todo el mundo. Sin embargo, el empuje de otras marcas como Mizuno, Adidas (y su Boost) o Under Armour hicieron que la empresa adquiriera una imagen de obsolescencia que la hizo perder cuota de mercado.

Lejos de amedrentarse o dejarse llevar por las modas, los directivos de la marca decidieron desarrollar con calma las mejoras. Comprender si los avances de la competencia eran pasajeros o si las demandas del mercado realmente habían cambiado para hacerlas suyas, mejorarlas y evolucionar correctamente su catálogo.

Si el año pasado llegaron los upper termosellados y diseños más actuales, 2016 está siendo el año de nuevos modelos que se complementan con las legendarias Cumulus, Nimbus, Kayano y compañía. Si hace pocas semanas hablamos de las Metarun como un laboratorio en el que ASICS había volcado lo mejor de sí misma, ahora le toca el turno a las FuzeX y todas sus innovaciones.

Fuzegel, una nueva mediasuela


La clave de las nuevas zapatillas (tanto las FuzeX como las FuzeX Lyte) es el nuevo compuesto elaborado a partir de la goma EVA y el Gel de la casa. Una combinación que busca ahorrar peso y mejora la firmeza para incrementar el efecto «rebote». Si le sumamos un nuevo mesh (malla) para la zona superior y una suela con nueva configuración tenemos como resultado un conjunto mucho más versátil.

Para la zona del talón han empleado una mezcla ligeramente diferente. Junto al Fuzegel han utilizado Solyte, el material de amortiguación tope de gama de los nipones, para conseguir una mayor estabilidad en el aterrizaje. Además, la plantilla es una X-40 Sockliner que suma una dosis de amortiguación interna (además de ser antibacteriana y tener «memoria» para adaptarse de forma independiente a la pisada de cada corredor).

El drop elegido es 8 mm entre el talón y metatarso para dotarla de más agilidad y una pisada más natural y, además, hacerlas menos agresivas cuando las usamos para otras actividades o para vestir -su diseño minimalista es, para nosotros, espectacular-.

Por si todo esto fuera poco, las FuzeX Lyte son aún más ligeras con un upper más sencillo y con una mediasuela construida íntegramente el Fuzegel para hacerlas más reactivas. En definitiva un modelo neutro con 280 gramos (270 las lyte) con un precio de entre 130 y 100 euros (de nuevo las Lyte) y la mejor tecnología de los nipones.

Nike LunarEpic Flyknit, asalto al liderazgo

A pesar de que Nike sea una de las marcas más denostadas en nuestro mercado por los atletas, la empresa de Oregon es una de las referencias del deporte por su capacidad de innovar. Después de unos años en los que muchos de sus modelos fueron tachados de blandos, poco estables y obsoletos frente a los lanzamientos de sus rivales se pusieron las pilas para demostrar a todos que seguían estando muy por encima de los clichés.

En los últimos tiempos su lanzamiento más popular, probablemente, haya sido el Flyknit. Un sistema revolucionario que permite eliminar las costuras del upper, reducir el peso de la zapatilla, aumentar el confort que ofrece al corredor y, sobre todo, convertir el calzado en una segunda piel -literalmente-. Sin embargo, otros lanzamientos como el Boost de Adidas han creado la sensación de que los modelos del swosh no están a la altura técnicamente de sus rivales. (Que son solo una zapatilla pintona).

El siguiente paso que dieron fue mejorar el tejido para crear zonas de compresión en el calzado (desarrollar contrafuertes que volvieran más estables los modelos con Flyknit); abandonar la legendaria suela waffle -inspirada en los gofres- y crear mapas de calor de la pisada para que el desgaste fuera único en cada corredor. Ya no es necesario que nos adaptáramos a zapatillas pronadoras, neutras o supinadoras, la suela se adapta a nosotros.

La mejora en la amortiguación (la unión del sistema Zoom con el Lunarlon y las evoluciones de ambos) así como un continuo trabajo en las gomas de la suela para mejorar el agarre (el compuesto BRS 1000 es uno de los más eficaces del mercado sean cuales sean las condiciones del firme) hicieron resucitar modelos como las Pegasus, colocar de nuevo en la cúspide a las Vomero y que los corredores volvieran a respetar nombres como las Structure.

Pero por si esto fuera poco, los diseñadores de Beaverton se dieron una vuelta por otras divisiones de la firma para averiguar qué más podían hacer por revolucionar su calzado y se toparon con las Magista, unas botas de fútbol con un cuello a media altura y un nuevo sistema de estampación que sujeta mucho más el tobillo y da mucha más estabilidad al tren inferior. El pie, el tobillo y la pantorrilla funcionan como un todo de una forma más fluida gracias al Flyknit que los sujeta.

El empeine cuenta con diferentes densidades de tejido y desde él se sigue construyendo el conjunto hacia el talón y el antepié lo que permite un ajuste mucho más cómodo, sensación de firmeza y sobre todo, que se aproveche mejor toda la fuerza que empleamos en el aterrizaje, la transición y el despegue ya que no debemos «estabilizarnos» de forma autónoma. El calzado nos ayuda. Los filamentos de FlyWare acaban de controlar el ajuste del calzado e incrementan aún más el soporte del calzado sobre nosotros mismos.

Para la mediasuela han utilizado una nueva tecnología de doble inyección que consiste en fusionar dos tipos diferentes de gomaespuma (con calor y no con pegamentos) en una sola pieza. El trabajo con el Lunarlon y las distintas densidades -espuma IU más dura en los bordes y espuma IP, más mullida, en la zona central- se suman a las hendiduras creadas con láser en el lateral de la mediasuela para mejorar la flexibilidad, la amortiguación y el rebote deseados.

Como hemos dicho, la guinda es una suela con pistones geométricos que se sirven de los mapas de pisada de los miles de atletas voluntarios que han ayudado a su desarrollo y que facilitan crear una huella única en cada uno de nosotros. Estos tacos, creados también con Lunarlon, se mueven de forma individual para crear una compresión más firme, maximizan la tracción y facilitan la transición entre talón y dedos mientras potencia el retorno de energía del impacto del aterrizaje.

En definitiva, un modelo sobresaliente para los entrenamientos y carreras de larga distancia y para los procesos de recuperación por el especial cuidado que tiene con nuestro sistema motor. Sin duda, un salto técnico que vuelve a colocar a Nike a la cabeza.

GitUP GIT1 Pro, alternativa para todos los bolsillos

Siempre que hemos tratado las cámaras de acción la mayoría de los usuarios potenciales las ven como productos muy atractivos pero dudan de si realmente darían uso suficiente a un dispositivo que supera los 500 euros en su formato Pro. De hecho, los problemas de GoPro parecen venir porque el nacimiento de un segmento de cámaras asiáticas de bajo coste pueden ser más que suficientes para el usuario medio.

Hemos de ser completamente sinceros ya que la calidad de imagen, estabilidad, estanqueidad, calidad percibida y resultado final no son comparables. La cámara que analizamos hoy, la GitUp GIT1 Pro es un modelo satisfactorio con un precio imbatible pero con una diferencia insalvable en todos los aspectos de casi 400€.

Por imagen son muy parecidas. Tanto que sus accesorios son compatibles entre sí y su funcionamiento recuerda poderosamente a la empresa que ha marcado el mercado. Todo se gestiona con los botones on/off, de disparo y ajustes. El cambio de modo es muy sencillo una vez hemos encendido la cámara.

Para saber cómo hemos configurado la cámara el dispositivo cuenta con una pantalla LED de 1,5 pulgadas y una resolución aceptable en la que también podremos ver las previsualizaciones de lo que capturemos.

En cuanto a la captura, cuenta con una resolución Full HD a 30 fps e inferiores así como una WGA 848×480 que permite incrementar la velocidad a 60fps. Además cuenta con dos opciones de angular: 160 o 120 grados. El resultado, gracias al sensor CMOS de Sony y al chip Novatek 96655 es una imagen con un color nítido, buena resolución y solo falla en la forma en la que se realiza la compresión de la imagen.

Como contrapartida, cuenta con balance de blancos bien escalado (10 niveles), un útil modo de disparo automático, un modo Time Lapse muy intuitivo y también bien escalado (1, 5 o 10 fps) y un sorprendente rango dinámico encargado de contrastar los claroscuros de las tomas.

Los sensores de movimiento, el sensor G (detecta cuando se mueve la cámara y no cuando se mueve algo delante de la cámara), los modos de color, un sonido regular que mejora con la posibilidad de colocar micrófonos externos, la conexión a distancia, el WiFi integrado así como la carcasa de inmersión acuática o la ranura de expansión para tarjetas de hasta 64 GB son motivos más que de sobra para decir que está cámara tiene un muy buen rendimiento.

Las hay mejores pero también son mucho más caras. Por eso este dispositivo que se puede encontrar fácilmente por debajo de los 150 euros nos parece una muy buena opción para aquel que quiere grabar su primera competición y no tiene claro de si dará mucho más uso al equipo. Una perfecta llave de entrada al universo del deporte audiovisual que satisfará a la mayoría y nos pide muy poco a cambio.

Mighty, llega el iPod de Spotify

A pesar de que ha día de hoy no pasen por su mejor momento -y todo indique que en mayor o menor medida están condenados a desaparecer-, los iPod fueron la piedra angular sobre la que tanto la industria como los consumidores pasamos de la música analógica a la digital. Un pequeño dispositivo que se vendió por millones y nos permitió llevar toda nuestra biblioteca musical a donde quisiéramos.

Solo teníamos que cargar la música, la batería y escuchar la melodía. Sin problemas de cobertura de datos y sin que casi abultara en nuestro bolsillo. Sin embargo, la evolución hacia el iPod Touch primero y el iPhone después hizo que poco a poco pasar a quedar relegado al olvido en un cajón.

Mucho tiempo después la plataforma de crowdfunding está alojando el prototipo Mighty, un digno sucesor del iPod original adaptado a la era del streaming que nos permitirá disfrutar de toda nuestra biblioteca y nuestras listas de Spotify sin necesidad de llevar el smartphone encima -ni de datos-. Un nuevo guiño a todos aquellos que necesitamos de banda sonora en nuestra práctica deportiva.

La propuesta surge de un ingeniero de Qualcomm, un diseñador de Samsung, un investigador de Microsoft y, lo mejor de todo, es que cuenta con el apoyo de nombres importantes de la industria musical. Con un diseño similar al iPod Shuffle -realmente pequeño y ligero- nos permite escuchar la biblioteca de Spotify sin datos. El motivo es sencillo: la plataforma sueca también está involucrada.

Su funcionamiento es sencillo: mediante una aplicación para iOS y Android podremos pasar todas nuestras listas al pequeño dispositivo para llevárnoslo donde queramos. El equipo lleva un «contador» de las reproducciones para que nada quede alterado en las cuentas de la empresa y los artistas. De esta forma el único requisito es que sincronicemos Mighty con la aplicación al menos una vez al mes para que los datos pasen de uno a otro.

En cuanto a su funcionamiento, cuenta con VoiceOver para saber el nombre de la lista, de la canción y del artista que escuchamos en todo momento. Cuenta con «solo» 2GB de almacenamiento que, según los suecos, da para 48 horas de música y su autonomía nos da 5 horas de audio lejos del cargador que, por cierto, deja al 100% la batería en unos 45 minutos.

Resistente al agua y al sudor, con tecnología inalámbrica para altavoces y auriculares y con un precio de menos de 80 dólares, los primeros -si consiguen los 250.000 dólares de financiación- se entragarán en noviembre de este año. Ante la buena marcha de la propuesta, los desarrolladores prometen una versión más capaz (aunque más cara).

 

https://www.youtube.com/watch?v=p4EqxKy9r0w