Binary Soul, un 2017 lleno de objetivos cumplidos

Llega la última semana del año y es momento de repasar todo el trabajo de los últimos meses. Binary Soul, nuestro consultor tecnológico ha tenido un año de lo más atareado con el lanzamiento de proyectos para sectores tan dispares como la industria, la hostelería, la educación, el turismo o el ocio digital. La empresa bilbaína, una de las más activas del sector cierra un año en el que ha ganado presencia en el mercado gracias a su carácter multidisciplinar y vanguardista sin olvidar su fuerte apuesta por nuestro territorio. A continuación os desglosamos algunos de sus propuestas más interesantes.

El más importante de todo es el GTS, Gamified Training System, un sistema diseñado para la capacitación de personal en el área de procesos de fabricación. Utiliza la experiencia de la empresa en gamificación (nacieron como un estudio indie de videojuegos), todas las posibilidades de las nuevas tecnologías (software y soportes) y añade una capacidad ilimitada de personalización gracias a un editor de procesos basado en librerías de máquinas genéricas. Multiplataforma, demuestra que la Industria 4.0 es mucho más que un proyecto en la sección tecnológica de los periódicos: es una realidad por la que las empresas deben apostar para seguir siendo vanguardia.

Muy ligado con este proyecto nos encontramos con el Configurador IPF, una solución multiplataforma para la configuración de plantas de fabricación de planchas de poliuretano (un material mucho más presente en nuestras vidas de lo que creemos) diseñada a medida para IPF Ingeniería. El sistema cuenta con un editor que permite crear modelos en 3D con animaciones de las configuraciones así como un visor para el cliente final.

Para demostrar el carácter polivalente de los proyectos de la empresa podemos seguir por la experiencia VR que han diseñado para el Restaurante Etxanobe. Desde hace años colaboran con Fernando Canales, un reconocido chef tanto dentro como fuera de la Villa con el que han desarrollado una experiencia en realidad virtual donde uno de los postres estrella del restaurador se unen a las nuevas tecnologías para marcar un hecho diferencial. Una experiencia única y recomendable como ninguna otra en la ciudad.

También destaca la aplicación personalizada para el Colegio San Félix, premio vasco a la Gestión Avanzada en Innovación y ejemplo de cómo se pueden utilizar las TIC para una mejor integración de alumnos, familias y equipos docentes sin importar el origen de ninguno de ellos. El programa desarrollado por Binary Soul para el centro educativo permite acceder a todos los proyectos, conocer sus pormenores y, sobre todo, imbuirse en la idea de que la tecnología es una poderosa herramienta para mejorar la formación de las personas y los grupos.

En esta línea hay que resaltar el Taller de vídeojuegos dirigido a mujeres que, de la mano de Ubik, tuvo lugar el pasado verano. La experiencia buscaba, a través de la gamificación, acercar a las mujeres a un sector en el que los perfiles masculinos son predominantes.

Más cerca, en Bilbao, el mes de agosto fue el momento en el que se lanzó la aplicación Bilbo VR con el patrocinio de Iberdrola y el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y la SPRI. Disponible para iOS y Android, se presenta como un programa que a través de la realidad virtual o una pantalla táctil permite al visitante -y, por qué no, a aquellos que queremos aprender más sobre la ciudad- conocer lugares emblemáticos de la capital por dentro y por fuera. Una experiencia que queda abierta a que se sumen más colaboradores públicos y privados para lanzar una forma pionera de visitar una ciudad.

La guinda -como hemos dicho antes nacieron como un estudio independiente de videojuegos- fue el lanzamiento de Sorginen Kondaira en la plataforma online STEAM, la más importante del mundo. Un éxito enorme que no solo potencia la cultura vasca en la red de redes, sino que demuestra que la empresa sigue enraizada en Euskadi sin olvidar sus orígenes.

Finalmente, de la mano de Iberdrola, han puesto en marcha una interesante encuesta para, en solo cinco preguntas, saber si eres un “fan” o un “hater” de la Navidad. Un guiño para crear un debate diferente sobre las fiestas en clave de humor.

Pero 2017 ha sido también el año de la colaboración con un programa tecnológico de Tele 7 (centrada como siempre en mostrar a sus telespectadores el enorme universo empresarial en Bizkaia), de su entrada como asociados en ACICAE -el cluster de la automoción del País Vasco, uno de los más importantes en Europa-, la pertenencia al programa de acelerador de start ups de Euskaltel o de su asistencia a la Hannover Messe (la feria de máquina-herramienta más importante del mundo), AIC Next, el BInd 4.0, la Donostia Tech Week, etc.

En definitiva, un ejemplo del potencial de las tecnológicas vascas y de cómo la adaptación al entorno puede hacer que la supervivencia de una pequeña cooperativa se traduzca en un futuro prometedor.

HBO, su evolución durante su primer año

El mercado de la televisión de pago está completamente cambiado si miramos a la oferta hace solo dos o tres años. Frente a la oferta de las plataformas vinculadas a las operadoras -que pintaba muy mal con la consolidación acelerada del mercado- ahora cualquier cliente puede elegir entre Netflix, Amazon, Sky, HBO, Movistar, Euskaltel, etc.

Además, la oferta de los servicios en streaming no solo es cada vez más variada y tiene un catálogo mayor, sino que promete seguir creciendo gracias a ofertas cruzadas con operadoras de internet, telefonía o propuestas como Prime de la empresa de Jeff Bezos.

Hoy nos toca el turno de analizar cuál ha sido la evolución de HBO solo un año después de su lanzamiento como alternativa real al éxito apabullante de Netflix. Cuando llegó -al igual que ocurrió con su gran rival- contaba solo con 100 series y poco más de 400 películas. Muy por detrás de rivales como Movistar+ o, incluso, Filmin o Waki. Si bien es cierto que contaba con algunos títulos que la hacían ser una tentación muy difícil de rechazar.

Doce meses después la oferta ha crecido hasta las 147 series entre las que se incluyen producción propia y otras que en mercados como Estados Unidos emiten rivales directos (como The Handmaid’s Tale y Hulu). Esta relación parece prometedora puesto que en la carrera por los derechos también juegan Netflix y Amazon, dos titanes con un enorme músculo financiero. Por eso el acuerdo con la distribuidora estadounidense se antoja crucial para traer en exclusiva títulos del otro lado del Atlántico.

Este asunto parece clave en el desarrollo del mercado sobre todo si tenemos en cuenta que Juego de Tronos, la gran baza de la empresa, no tendrá una nueva temporada hasta 2019 (con lo que los ánimos entre el gran público, no los fieles al trono de hierro, se enfriará) y además, esa parece ser la última de esta saga. ¿Dónde está el nuevo filón para la empresa?

La buena noticia es que, a diferencia de Netflix, la empresa no ha perdido los derechos de emisión de ninguna serie durante su primer año de vida y, además, le ha arrebatado alguna a sus rivales como por ejemplo The Big Bang Theory que se ha quedado por completo y en exclusiva en HBO.

En lo relativo al cine, el catálogo ha pasado de 407 a 668 títulos. Lo mismo ocurre con los documentales -que tiene títulos muy recomendables- y los monólogos (dentro de la categoría de películas). Aunque las películas no sean el motivo para darse de alta en estos servicios, parece que HBO ha hecho una apuesta por la calidad más allá de la cantidad (como puede ocurrir en Netflix).

El principal “pero”, sin embargo, son las aplicaciones. Sigue sin haber app para las smart TV de LG (el segundo actor del mercado) y lo mismo ocurre con Xbox. La buena noticia es que, por fin, hay para las PS3 y PS4. El problema es que si nos fijamos en otros mercados, parece que no habrá aplicación para otros televisores que no sean los que ya la tienen. Sobre el Apple TV, nos llama la atención que mientras que el programa de Netflix es rápido y fluido (mucho más que en cualquier otro smart TV), en el caso de HBO se sufren interrupciones. Además, no hay aplicación para los Apple TV anteriores al 4, mientras que sí la hay de Netflix.

Dentro de la misma faltan cosas como que te avise de nuevos capítulos, poder añadir series enteras a “mi lista”, solo hay un usuario -a pesar de que pueden ver cosas diferentes dos personas a la vez-, no hay histórico de visionado, hay límite de dispositivos en la que la app puede estar instalada para un usuario (con un smartphone, una tablet, un ordenador, una smart TV ya casi no dejas espacio para un segundo usuario) y, lo peor, la experiencia de uso es radicalmente distinta en cada soporte.

Y es aquí donde puede haber un factor diferencial. Sobre todo con Netflix (la referencia en este apartado) y con Amazon -con mucho músculo para comprar series y crear contenido propio de alto nivel-. De momento los contenidos mejoran pero, por si no han aprendido nada de Microsoft: sin experiencia de usuario es imposible fidelizar a un cliente.

Sky, última en llegar a la guerra de los contenidos

Si parecía que la guerra por los contenidos televisivos en España tenía claros ganadores (Netflix y, en menor medida, HBO) y grandes perdedores (los canales generalistas y algunas plataformas de pago tradicionales), cada semana que pasa se suma un nuevo actor que viene con un as bajo la manga para intentar cambiarlo todo -de nuevo-.

El último en llegar es Sky, el conglomerado británico que viene con un formato ligeramente diferente al de sus rivales aunque con un precio similar: 10 euros al mes. Su oferta es sencilla: “cientos de películas, 12 de los canales más vistos y series de televisión completas”. Es decir, a una oferta teóricamente similar a la de Netflix y HBO (varían los contenidos en exclusiva) le suma canales de televisión “clásicos”.

Fox, Fox Life, TNT, Historia, SyFy, Disney Junior, Nickelodeon, TCM, Comedy Central, Calle 13, Disney XD y National Geographic podrán verse en directo además de en modo “catch up”: sus contenidos se almacenarán durante 30 días para que se puedan disfrutar cuando y donde se quiera. De momento, advierten, no habrá modo “sin conexión” aunque es algo en lo que están trabajando.

Lo que si disfrutarán sus clientes es de un modo online en el que podrán ver al completo las series de su catálogo. La mayoría, por cierto, pertenecen a los canales antes citados. De momento se trata de 61 series (solo 14 completas) y 258 películas a los que hay que sumar 31 contenidos infantiles.

Uno de los sinsabores del lanzamiento es el deporte. El actual reparto de los derechos ha hecho que no puedan tener oferta de contenidos deportivos, su punto fuerte en otros mercados. Si a esto le unimos que, de momento, no barajan la opción de contenidos propios.

Es cierto que parece que la oferta se queda un poco corta, aunque prometen que irá creciendo con el tiempo -según adquieran derechos- y que la posibilidad de reproducirlo solo a través de equipos iOS y Android -no cuentan por ahora con aplicaciones para smart TVs- puede hacerla algo más incómoda que sus rivales, sin embargo, ofrecen el Sky TV Box, que, por 25 euros, permite tener la aplicación en cualquier televisor.

Aunque parezca, a priori, que llega tarde para hacerse hueco en un mercado donde además de los antes citados también está Amazon Video, Wuaki, Filmin así como el cada vez mayor peso de YouTube, etc. la baza de Sky es captar a aquellos que no se animen a dar el salto definitivo al VOD puro o a aquellos que quieran tener un catálogo de canales de calidad y quieran pagar menos que a un operador clásico.

Los meses nos dirán si realmente tiene hueco en el mercado y no fracasa como ya le pasó a otras propuestas similares híbridas como TotalChannel y MagineTV.

Streaming, el cambio en el modelo de la televisión se consolida

Antes de empezar a desgranar el tema que nos atañe hoy nos gustaría resaltar que los datos de comScore que analizamos (y encontramos en Genbeta) se refieren a Estados Unidos. Si bien, por las horas de consumo medio de televisión en ese país y la forma en la que las tecnologías se consolidan antes de llegar a otras partes del planeta, nos parecen significativos para darlos por válidos como u cambio de tendencia generalizado.

La primera cifra que llama la atención es que en solo medio año, el número de hogares suscritos a servicios Over The Top para la reproducción libre de películas, series o eventos deportivos ha crecido un 16%: de los 44 a los 51 millones. Es cierto que aunque es un incremento de dos cifras no es nada que no haya ocurrido en el pasado. Pero hay algo que sí ha cambiado y suscribe el cambio de modelo en la forma en la que consumimos contenidos audiovisuales: Netflix, Amazon Prime Video o YouTube crecen en número de espectadores (y por lo tanto en share) en las horas  de audiencia punta, el codiciado prime time, y se colocan como la primera opción en Estados Unidos.

Lo más llamativo es que, a pesar de ser un mercado con una enorme presencia de televisores como principal centro de ocio doméstico, ya hay más hogares con equipos conectados -sobre todo ordenadores- a estas plataformas que televisiones con aplicaciones para su visionado. Esto redunda en que hay hasta un 73% de ordenadores que emplea Chromecast, Amazon, Roku o Apple TV (entre otros) para utilizar la televisión como un mero “monitor” para sus contenidos OTT.

La amplia gama de productos de Roku, así como la agresiva estrategia de Amazon con su Fire TV los colocan como las dos primeras opciones del mercado doméstico. El motivo es la menor cuota de mercado de Android en el mercado móvil estadounidense (mucho menor que en Europa o América Latina) y el alto precio del Apple TV en relación a sus prestaciones.

¿Quién es el gran perjudicado de esto? Más de un tercio de los hogares suscrito a un servicio OTT no paga dinero por la televisión ni está suscrito a ninguna plataforma de cable (más de 15 millones). La mitad de ellos solo cuentan con un servicio como Netflix o Hulu. Su retrato robot es el de usuarios interesados por la tecnología que emplean otros dispositivos más allá de las smartTV para conectarse a la televisión 3.0.

Sin embargo, llama la atención que incluso entre los usuarios que emplean tanto las plataformas OTT como las de cable (o satélite) los usan casi en exclusiva para deportes o night shows y las propuestas de Netflix y compañía comienzan a ganar terreno. Los hogares con una sola persona y los de menos capacidad adquisitiva son los que antes cortan las suscripciones a televisión de pago.

De media se consumen 2 horas de contenidos en streaming al día y se abren estas apps unas 12 veces al mes. Y quien gana en estas cifras con diferencia es Netflix. El 40% de los suscriptores lo eligen. Le siguen YouTube Video (gratuito) y Amazon Primer Video (incluido en el precio de Amazon Prime). La relación entre su enorme catálogo y unas tarifas accesibles y bien escalonadas parecen la clave.

¿Deberían tomar nota de ello las empresas a este lado del charco? Sin duda.

Apple, ¿toca redefinir la televisión?

Apple tiene un complicado reto: aunque el último trimestre fue el mejor de su historia, la empresa dirigida por Tim Cook tiene que demostrar que no ha sido una excepción navideña frente a la inercia de 2016. El mercado espera nuevos dispositivos rompedores (iPhone, iPad, iMac, etc.). Los accionistas esperan que pare su sangría en China -donde ha pasado a ser el cuarto fabricante- y que por fin encuentre una alternativa a su dependencia cada vez mayor de su smartphone. Y sus rivales esperan un nuevo producto con el que pueda abrir un nuevo mercado.

Sin embargo, cualquiera que se haya parado a mirar con detenimiento los resultados por departamentos de Apple habrá descubierto que ya hace tiempo que su gran apuesta, su producto rompedor, su esperanza de crecimiento, no es un dispositivo sino una plataforma. Con una base consolidada de más de 1.000 millones de equipos activos: los servicios son su esperada fuente de ingresos futura.

Después de la forma en la que iTunes cambió por completo la industria musical, la tecnológica quiere cambiar por completo el negocio de los contenidos multimedia. Así, aprovechando la mejora que ha vivido Apple Music en los últimos meses (ha pasado de ser una herramienta caótica a ser la opción de 20 millones de usuarios en todo el mundo) en abril se disponen a lanzar sus primeros productos propios para televisión.

Eddie Cue -uno de los directivos de referencia de la empresa-, explicó en el último Code Media organizado por el medio especializado Recode, que Planet of the Apps y Carpool Karaoke serán los dos primeros contenidos. El primero tiene como fin enseñar el mundo de los desarrolladores para potenciar la creación de aplicaciones y, por qué no, convertirlos en estrellas más allá de Silicon Valley.

Para ello han contado con famosos como Jessica Alba, Gwyneth Paltrow o will.i.am como mentores. La mecánica que han explicado recuerda poderosamente a la de Masterchef: los desarrolladores conviven en una incubadora y compiten por ir superando etapas. La prueba final será conseguir el beneplácito de un inversor de capital riesgo para que les dé la financiación necesaria para saltar al mercado.

El segundo, mucho más “comercial”, es una prolongación del programa de James Corden, en el que se comparte viaje en coche con un famoso. Ya han formado parte de las primeras grabaciones artistas de la talla de Alicia Keys y Will Smith (sí, le veremos cantar la banda sonora de “El Príncipe de Bel Air”.

El contenido de todos sus productos se distribuirá en exclusiva en Apple Music. Hasta ahora han trabajado con otras plataformas pero consideran que estas no ofrecen determinados tipos de programas y que ese espacio se puede cubrir desde su propia aplicación en streaming.

La estrategia de casi todas las tecnológicas a corto y medio plazo pasa por consolidar el vídeo. De esta forma, igual que las series y las televisiones ofrecen capítulos ellos pretenden hacer lo propio solo que a través de una app para que el consumo sea más intuitivo y sencillo. Además, el siguiente paso es que el contenido deje de ser unidireccional para ser interactivo y bajo demanda en todas las pantallas de un dispositivo Apple.

Es precisamente este espíritu el que ha hecho que la empresa haya descartado una posible adquisición de una plataforma de distribución de contenidos (tienen dinero en caja suficiente para hacerse con Netflix o casi cualquier otro rival). Según el propio Cue, es el paso natural: de la música, al streaming e incluso a radios. De las apps de contenidos a los propios contenidos. De aprender de los gustos de sus usuarios a través de iTunes, AppStore y Apple Music a crear lo que sus usuarios consumen y demandan. Algo, que ellos entienden como un crecimiento orgánico de la empresa.

Preguntados por uno de los grandes negocios que aún no se han posicionado en la nueva forma de consumir contenidos, la publicidad, la respuesta del directivo fue más ambigua. Si bien promete que no habrá anuncios (el mismo reconoció que se los salta salvo que sea un evento en directo) dice que el sector publicitario tendrá que innovar. No va a desaparecer (financia casi todo) pero realmente no puede imponerse a una audiencia que no quiere verlos.

Saben que el proceso de asentamiento será más lento que el de otros. Puede que similar al de los podcasts que aunque llevan años en su plataforma, es ahora cuando se postulan como un contenido imprescindible para millones de usuarios. Quieren hacerlo bien, sin las prisas que mostraron en Maps o Music. Y saben que tienen potencial y recorrido. Si atinan con los contenidos -hubo espacio para que Apple tomara parte de responsabilidad en las noticias falsas, por cierto- el mercado gana un actor de relevancia. ¿Redefinirán la televisión? Habrá que esperar para verlo.