Sony, salto adelante

Desde su nacimiento en 1999 el matrimonio entre Sony y Ericsson ha sido uno de los grandes tapados del sector a pesar que de sus fabricas salió el primer terminal con reproductor de música, el primero con pantalla táctil, el primero con cámara de fotos o con vídeo HD. Sin embargo, tras la compra de las acciones en manos suecas los tokiotas parecen decididos a tener un papel mucho más relevante en el gran negocio de principios de siglo.

[Enlace roto.] son francamente apetecibles: el gasto en electrónica superará los 1.000 billones de dólares en todo el planeta, las ventas de smartphones subirán un 22% y las de tabletas un 55%, los ordenadores portátiles se comercializarán un 10% más e incluso los televisores inteligentes -y en 3D- aumentarán su números. Sólo la vieja tecnología parece abocada a bajar las cifras. Es por ello que tener un catálogo variado y actualizado se presenta como una exigencia para todas las grandes empresas tecnológicas (hasta Apple prepara su iTV).

Xperia S, el primero de los NXT


Si ayer hablábamos de las presentaciones de Samsung y Toshiba en el CES -la referencia del sector-, hoy le toca el turno a Sony. Los japoneses nos mostraban el primero de sus NXT (como llevan semanas denominando a sus nuevos teléfonos inteligentes sin la ayuda de Ericsson): el Xperia S.

La seña de identidad de los nuevos Xperia será, en palabras de Kazuo Hirai, CEO de la empresa, su relación con el usuario: «permitirán jugar, ver contenidos, escuchar y compartir entre diferentes dispositivos».

No obstante, y hasta que veamos como se desarrolla por completo el ecosistema, desde aquí resaltamos el gran salto cuantitativo -y necesario- del terminal. Equipado con Android (además del interfaz típico de Sony sobre éste), el Xperia S utiliza un procesador Qualcomm MSM8260 de doble núcleo que trabaja a 1,5 Ghz, una memoria RAM de un giga y hasta 32 de capacidad de almacenamiento, así como  una cámara de 12 megapíxeles. Su pantalla de 4,3 pulgadas cuenta con la tecnología Mobile Bravia Engine que le otorga una resolución de 342 puntos por pulgada así como una gran resolución multitáctil.

Junto al S los asistentes al certamen de Las Vegas también pudieron observar el nuevo Ion -sólo a la venta en Estados Unidos- y que cuenta con la pantalla LTE más fina del mercado; así como los Xperia Acro y NX -sólo para el mercado japonés-.

Empresa del «entretenimiento total»


Una vez presentada la nueva familia Hirai se centró en otros departamentos de la compañía. Una de los más esperadas el fue la división de televisiones -que cada año pierde más terreno frente a la competencia coreana-. Sus nuevos Bravia permiten una conversión más eficiente de 2D a 3D así como una mejor simbiosis como Google TV.  Tampoco faltó el sistema de reconocimiento y órdenes por voz.

En cualquier caso, para potenciar más el consumo de sus productos, Sony ha mostrado su total compromiso con la producción de contenidos tridimensionales a través de su filial cinematográfica. No faltó el trailer de Men in Black 3 -rodada en 3D- de la mano del propio Will Smith.

Y en la línea del entretenimiento audiovisual la empresa presentó la versión doméstica de sus proyectores 4K -que ya equipan más de 10.000 salas en todo el mundo- y que ofrecen una resolución cuatro veces superior a la alta definición. Tampoco faltó el guiño a la PSVita que verá la luz el próximo 22 de febrero en Estados Unidos y Europa y que representa la nueva filosofía de la empresa.

«No me gusta decir estas cosas», explicaba Sir Howard Stringer, presidente de Sony, «pero hay que reconocer que somos los únicos capaces de proporcionar entretenimiento digital completo». Como ejemplo, las más de 12 millones de canciones en el catálogo de la compañía y que se pueden escuchar en todos los dispositivos que tienen a la venta.

Sin duda cuentan con material -parece que la gama Xperia por fin podrá ser un rival de los Galaxy-, diversidad de formatos -aunque sus tabletas no consiguen hacerse hueco en el mercado por su alto precio en relación al iPad 2 y no acaban de actualizar su Reader-. Hasta sus innovaciones son ingeniosas y útiles dentro de este ecosistema -genial Bloggie, la videocámara de 149€ que transmite vía WiFi vídeos en HD y que son compatibles con todos los demás dispositivos de la compañía-. Su fuerza, sin duda, es de las más importantes del mercado. Sólo necesitan centrarse para hacerse imprescindibles. Parece que van por el buen camino.

Toshiba y Samsung, la evolución de la televisión

Lo que veis encima de estas líneas es la nueva Samsung ES9000. Una televisión de 55 pulgadas con tecnología SuperOLED que fue, sin duda, uno de los éxitos de la última edición del Consumer Electronics Show -CES- de Las Vegas. El mayor fabricante mundial de televisores y de teléfonos inteligentes presentó también en la Ciudad del Pecado una tableta de 7,7 pulgadas y un terminal de 5,3. También hizo lo propio con multitud de aparatos mucho menos llamativos pero toda la atención recayó, sin duda, en su nueva familia de televisiones.

En el Hotel Venetian las colas eran enormes, de acuerdo con la expectación y los rumores sobre qué más podría hacer una empresa que domina el mercado con una autoridad insultante desde que las pantallas planas se generalizaron en nuestros hogares. Empezaron por equipos de hasta 75 pulgadas, formatos tridimensionales y monitores ultrafinos. También mostraron las virtudes de la conectividad de todos los aparatos gracias a Internet.

Se acabó el hablar del contraste o el brillo. Lo importante, ahora, es el procesador que equipa la «caja tonta». Las nuevas ES9000 y ES8000 disfrutan de un Intel Dual Core que les permiten conectarse a los contenidos de Netflix, YouTube, Skype o las redes sociales a una velocidad pasmosa. Además, la recepción y reproducción de contenidos «vía nube» está garantizada y es prácticamente ilimitada. Incluso la creación de contenidos específicos para este nuevo formato -hasta Rovio se plantea un Angry Birds para televisión-.

Las aplicaciones inundan también este rincón de nuestro hogar. Hace sólo dos años el catálogo a duras penas superaba las 500 y ahora son más de 25.000. Las descargas respaldan este crecimiento: más de 20 millones, de las que 12 han sido en 2011.

Y todo esto controlado por voz. Se acabó el mando a distancia. El cambio de canal se hace de un modo totalmente natural. Incluso el de contenidos. Hasta habrá un sensor de movimiento al estilo Kinect y Wii que nos permitirá hacer ejercicio y que contará cuántas calorías hemos quemado.

La pantalla del televisor se convertirá, sencillamente, en la ventana más grande de la casa -más que el smartphone, la tableta, el ultrabook o el equipo de sobremesa- en el que hacer cosas. En el que disfrutar de cosas. Y el hardware y los ingenieros parecen empeñados en que, como explicó Boon Keun Yoon -presidente de la división de entretenimiento de Samsung- sea cada vez «más sencillo, más inteligente y más entretenido».

Toshiba pone su granito de arena


Frente a semejante evolución poco parece que pueda hacer la competencia. Sin embargo, los japoneses de Toshiba han decidido poner su granito de arena en la distribución de los nuevos formatos para televisión con el lanzamiento de unas nuevas gafas 3D activas mucho más ligeras y baratas que las que actualmente pueblan las estanterías de las tiendas.

El nuevo modelo, denominado FTP-AGO2G tienen un precio de 49€ -con lo que se convierten en las más baratas del mercado con mucha diferencia-, tienen un tiempo de recarga estimado de menos de dos horas, un diseño ergonómico pensado para adaptarse a diferentes usuarios y un peso inferior a los 40 gramos.

Además, se ha trabajado para disminuir la opacidad de los cristales -con lo que mejora enormemente el visionado de los contenidos. Parece que los fabricantes están totalmente volcados en añadir una dimensión más a nuestro entretenimiento.

2011, los mejores gadgets del año

Un año más hemos de recapitular los mejores dispositivos que han llegado a nuestras manos. Al igual que hace doce meses nos centraremos en productos que sean interesantes no sólo por sus prestaciones sino también por su relación calidad precio. Televisores, Home Cinemas, videocámaras, cámaras de fotos, tablets, reproductores de música portátiles, marcos de fotos digitales, smartphones, auriculares y muchos más gadgets que no sólo nos hacen la vida más fácil, sino también más entretenida.

Mejor televisor del año


Serie D8000 de Samsung: si el año pasado su antecesora nos maravilló por su diseño, su calidad de imagen (también 3D) y su sorprendente precio, este año la D8000 nos muestra una vez más por qué Samsung es uno de los mejores fabricantes del mercado. A todo lo anterior le suma un marco aún más minimalista, una resolución sólo por debajo de las 4K y una conectividad impresionante. ¿Qué nos preparan para 2012 los ingenieros coreanos? Lo esperamos ansiosos.

Mejor Home Cinema con BluRay integrado del año


LG HX976TZW: este año los de Samsung no han podido hacer «doblete» y el premio se ha ido a la cercana Bulsán. A su extraordinario diseño hay que sumarle una calidad sonora a la altura de equipos mucho más caros. Además, es la demostración de que los equipos Bluetooth son el futuro. Su acabado minimalista en negro piano, su reproducción de 3D pasivo, su conectividad con contenidos streaming y su total compatibilidad multiformato hacen que adoremos este equipo de sólo 699€.

Mejor videocámara HD


Canon Legria HFS21: puede que 1.159€ por una cámara puedan parecer mucho dinero pero su memoria Flash de 64 gigas -ampliable hasta 96 vía tarjetas SDHC- su pantalla táctil de 3,5 pulgadas y, sobre todo, su sensor CMOS Full HD la convierten en la mejor del mercado. La resolución de sus imágenes -incluso en condiciones de luz escasa- te harán sentir como Michael Bay. Sencillamente insuperable.

Mejor cámara fotográfica del año


Olympus PEN E-P3: si el año pasado nos decantamos por la SP-800UZ por su excelente zoom óptico y su buen sistema de estabilizadores de imagen este año nos decidimos por la gama PEN. Por 799€ (sin contar los objetivos) los nipones unen en este equipo lo mejor de las DSLR -potencia y velocidad- en el tamaño de una compacta. Gracias a sus objetivos intercambiables la E-P3 puede reenfocar hasta 120 veces por segundo nos ofrece una pantalla OLED táctil un sensor CMOS de 12,3 pulgadas así como una decena de filtros artísticos y la posibilidad de registrar vídeo Full HD. Indispensable.

Mejor videoconsola del año


Microsoft Xbox 360: puede que los teléfonos y los sistemas operativos ya no les salgan tan bien como antes a los de Redmond, pero su diseño, su conectividad con los smartphones y los PCs, la enorme tienda Zune y, sobre todo, el mejorado Kinect -así como un súper catálogo- hacen que, por una vez, nos decantemos por Microsoft. Sólo les falta el BluRay (y nos tememos que tardará mucho en llegar) para ser perfecta. Xbox Live, sin duda, determinante. Y además es más barata que la PS3 (249€).

Mejor sistema operativo del año


Apple iOS 5: aunque dudamos hasta última hora entre elegir un entorno móvil o uno «fijo» nos decantamos por los primeros debido a su mayor implantación y manejabilidad. Su peso específico es tal que hasta los segundos intentan integrarse con los primeros (Lion X y Windows 8 son claro ejemplo). Esta vez, a pesar de la gran mejora que supone Android 4 y, sobre todo, Windows Phone 7.5 Mango, respecto a sus predecesores, nos decantamos por el primero -con permiso de Web OS-. Es sencillo, rápido, intuitivo, sencillo y, sobre todo, estable y seguro. Sólo le queda evolucionar ligeramente el interfaz para que sus rivales no tengan nada que hacer. Apple sigue dominando.


Mejor tablet del año


Apple iPad 2: puede que cada vez los rivales estén más cerca. Que cada vez haya más competencia, que se espere con ansiedad de la llegada del «3» pero, sin duda, hasta que esto ocurra, es la tableta por excelencia. Fugaz, elegante, intuitivo… Sigue siendo el mejor trozo «portátil» de tecnología del mercado y su conjunto cristal-aluminio-smart cover sigue siendo insuperable. iOS 5, AppStore e iTunes hacen el resto. El único que, siendo más antiguo que la competencia consigue que ésta parezca obsoleta.


Mejor reproductor portátil del año


Apple iPod Touch 7G: hace un año dimos como ganador a su hermano el Nano por la diferencia de precio. Este año, con la bajada que ha sufrido su tarifa (desde 189€) el Touch se convierte en un perfecto compañero de viaje. Además, su renovado diseño hace de él, sin duda, el mp5 definitivo.

Mejor smartphone del año


Apple iPhone 4S: ningún año los rivales habían estado tan cerca del iPhone. El Galaxy S II fue casi el mejor durante semanas. El bestial HTC Sensation y su superprocesador son casi igual de rápidos que el A5. El LG Optimus 3D ofrece imágenes tridimensionales y el Sony Ericsson Xperia Arc S es el mejor terminal venido nunca de Japón. Pero el lanzamiento póstumo -ya no estaba Steve Jobs- de la versión 4S dio al traste con todo ello. Su procesador es ágil, su capacidad óptima, su integración con la nube excelente, su cámara, la mejor, su software -Siri incluido- está años luz sobre Android y Windows Phone (BlackBerry OS y Symbian Belle no están en esta liga)… además, es el más deseado y el más vendido. Eso sí, esperemos que el 5 dé un verdadero salto o Apple tendrá problemas.

Mejores auriculares del año


Sennheiser HD 449: su diseño circumaural les permite aislar el sonido de cualquier ruido exterior y su diseño ergonómico les permite una comodidad excepcional. Su diafragma de neodimio amplifica las frecuencias acústicas y su cable de 1,6 metros lo hace especialmente apto para smartphones y reproductores portátiles de gran capacidad. Los ingenieros de sonido alemanes lo han vuelto a hacer. Excelentes… y sólo cuestan 90€.


Mejor marco de fotos digital del año


Sony DPF-WA700: puede que su pantalla táctil no te sorprenda. Es posible que su panel táctil de 7 pulgadas LCD de alta definición tampoco. Su «disco duro» de 1 giga es bastante habitual… pero no tanto su conexión de radio por internet, su conectividad WiFi, su programa de información meteorológica y su software de reproducción de vídeo en alta definición. El temporizador de apagado y encendido sólo redondean un gadget de 185€. Brillante.


Mejor app del año


Google Body: si hay algo por lo que nos gustan los smartphones es por las aplicaciones. Convierten nuestro dispositivo favorito en lo que queramos. En un negocio que mueve miles de millones cada mes no podía faltar un premio. Esta vez nuestra elegida es Google Body. Gracias a ella podrás desmenuzar un cuerpo humano desde cualquier dispositivo Android (qué pena para los iOS adictos). Podrás observar los músculos, órganos o huesos… en 3D. Además, el prodigioso software permite acceder a diferentes capas de profundidad, navegar por las áreas del cuerpo que prefieras y pinchar cada elemento para aprender más de él. Lo mejor (por lo menos para nosotros) es que permite hacer búsquedas textuales para encontrar partes del cuerpo cuya ubicación desconoces. El programa creado entre Google y Zygote es, sencillamente, espectacular. Y además didáctico.



Mejor ordenador del año


Apple MacBook Air 2011: dejamos para el final la que es, para nosotros, la categoría más importante. De ellos viene toda la evolución tecnológica y, aunque parezca que no, de ellos depende que siga siendo así. Nacido como el primer ultraportátil cuando ni siquiera existía esta denominación, el equipo de Apple es la redefinición del mercado por sí mismo. Con un grosor de 17 milímetros (sí, has leído bien), en su interior late un salvaje procesador Sandy Bridge de Intel así como almacenamiento en estado sólido. ¿Su traducción? Velocidad extrema -sus puertos Thunderbolt lo confirman como el más rápido, con mucha diferencia, del mercado-. Si unimos esto al sistema Mac OS Lion X y un trackpad multitáctil la fusión con el mundo de las tabletas se confirma. Lo mejor, aún así, es poder acceder al mejor ordenador del mundo por sólo 949€. Bestial.

Mención especial del año


A modo de postdata nos referiremos al «invento» del año que revolucionará nuestro modo de ver la tecnología. Se trata de la nube. Algunos lo llaman «iCloud», otros Amazon Cloud o Skydrive… en cualquier caso, poder unir todos los contenidos de todos nuestros dispositivos en cualquier lugar en cualquier momento es, sin duda, la revolución tecnológica del año. Por primera vez lo importante son los procesadores y no los gigas de disco duro. Una nueva era ha llegado.