Amazon, de internet a la tienda de tu esquina

 

Amazon, la empresa que cambio nuestro modo de comprar (al menos por internet) pasa por un momento clave en su corta historia. La empresa de Jeff Bezos vende más que nunca pero, a diferencia de otras tecnológicas, no consigue un beneficio acorde a su tamaño y expansión. Ni los envíos fulgurantes ni ser un almacén sólo equiparable a la información que atesora Google permiten que los de Seattle puedan respirar tranquilos frente a unos inversores que siempre le piden más.

 

Precisamente por eso, mientras analizan modos más eficientes de vender más y más rápido Amazon ha estrenado un sistema que permite que nuestros pedidos lleguen a las tiendas más cercanas. El programa, que ha tenido éxito en otros países, llega ahora a nuestro mercado de la mano de 1.200 establecimientos asociados que se concentran, sobre todo, en Barcelona, Madrid, Valencia y Bilbao.

 

Todas estas tiendas («de paso y de barrio», en boca de la propia empresa) tienen como objetivo hacer más fácil el punto más crucial de un envío, la «última milla». Ése que causa casi todos los problemas y la pérdida de clientes a todas las tiendas online.

 

Desde las ausencias en el domicilio a los problemas que ponen muchas empresas a las entregas en el centro de trabajo, la entrega en tiendas supone una ventaja competitiva en cuanto a horarios. Las tiendas físicas, normalmente, están más tiempo disponibles que las empresas de reparto, con un horario menos flexible entre semana e inexistente los fines de semana (el 25% de los establecimientos contratados por Amazon abre los domingos).

 

Según los informes de los de Bezos, los resultados obtenidos en Reino Unido, Alemania y Francia han hecho que el sistema les parezca el más óptimo para apuntalar su negocio en el Estado. A la pregunta de si implantarán también el sistema de taquillas (que lleva en esos mismo países 15 años), Xavier Garambois -vicepresidente de ventas de Amazon Europa- considera que tiene dos problemas para nuestro ámbito: «sólo es eficaz en zonas con mucha afluencia como estaciones de tren» y «genera un gran problema de seguridad» lo que unido a un tamaño de mercado más humilde que en los otros tres países, de momento no se vea como una solución a corto plazo.

 

En cuanto a las condiciones de reparto (respecto a un domicilio o centro de trabajo) no variarán: será gratis para los premium y costará 2,99€ por envío para el resto de clientes. Además, los plazos también serán los mismos, de 3 a 5 días excepto para los citados VIP o los envíos express.

 

¿Qué ganan las tiendas? Ningún establecimiento recibirá nada por ser «buzón» de Amazon, su beneficio llega porque una mayor afluencia de personas aumenta considerablemente las posibilidades de que éstas se conviertan en clientes una vez dentro del negocio. Además, como para la entrega del paquete no es necesario personarse (basta con enviar a alguien con un documento que lo identifique) el abanico de posibles compradores se multiplica.

 

El sistema ha sido positivo para ambas partes en otros países y ya hay más empresas que se plantean las entregas de este tipo en establecimientos de terceros. Por cierto, escoger la tienda es muy sencillo. En el momento de escoger el punto de entrega podemos pinchar en un mapa en el que aparecen las tiendas más cercanas. Amazon se vuelve offline… y parece que no sólo gana ella.

Goodreads, la última herramienta de Amazon

Pocas cosas se escapan a la «era social». Compartimos recuerdos y experiencias. Compartimos canciones y entrenamientos deportivos. Compartimos opiniones políticas y críticas de películas. Incluso la lectura, probablemente una de las actividades más individuales del ser humano se está volviendo social. Hasta no hace demasiado antes de comprar un libro nos deteníamos en la contraportada. Ojeábamos la sinopsis y aprendíamos más sobre el autor. Preguntábamos a algún amigo o familiar y, los más eruditos, se dejaban caer por las reseñas de los medios especializados (primero en papel, luego en la red). Ahora cada vez más entran en foros o redes sociales especializadas. Así nació Goodreads en 2007. Radicada en San Francisco tiene más de 16 millones de usuarios radicados y una colección de 360 millones de libros con al menos una opinión.

 

Un tesoro que se complementa a la perfección con la mayor librería del mundo. Eso es lo que debió pensar Jeff Bezos, fundador de Amazon, cuando se dispuso a comprarla. Su carácter horizontal (similar al de Wikipedia) la ha convertido en una herramienta de culto que durante el mes de diciembre -último mes con datos- recibió 16 millones de críticas.

 

Según Bloomberg la compra ha rondado los 1.000 millones de dólares (unos 45 por usuario). Resulta curioso que Amazon ya estuviera en el accionariado de dos rivales directos de Goodreads. En Shelfari desde 2008 y un poco después de LibraryThing. La diferencia es que este servicio gratuito subsistía gracias a publicidad (muy fragmentada y especializada) así como una pequeña comisión siempre que se adquiría un título en Barnes&Noble o en la propia Amazon.

 

La jugada puede salir redonda a los de Bezos. Tienen un aliado que no está vinculado directamente al nombre de Amazon y que además de criticarles los libros y vendérselos a buen precio, les hace el trabajo de reseñas y puntuaciones de productos. Además, como indica el artículo de El País, pueden tomar el pulso al mercado de los títulos más vendidos para saber cómo promocionarlos y calcular mejor stocks o el precio de compra a los editores.

 

Por otra parte, la librería podrá limpiar su imagen después del escándalo de 2012 en el que se demostró que eliminaba las críticas negativas de algunos de sus productos y que algunos de sus autores «incentivaban» a los lectores que les daban cinco estrellas en la crítica (la máxima puntuación) y lo compartiesen en las redes sociales.

 

Para los que crean que esto sólo servirá para deshacer el trabajo de Goodreads, Imbd -la web de críticas de cine más respetada en Estados Unidos- ya es de su propiedad (y en ella se pueden compra DVDs, BluRays o descargar contenidos), así como Zappos, especializada en la venta de calzado o BuyVIP en el Estado.

Internet, cómo comprar tranquilo

Se acerca la Navidad y con ella las compras desmesuradas, los regalos… y los recibos de las tarjetas de crédito. Comprar por internet es una buena opción para ahorrarse algo de dinero -la mayoría de las tiendas tienen promociones, descuentos o precios especiales en sus webs- y, sobre todo, para acceder a productos y servicios que no se comercializan cerca de nuestra residencia. Sin embargo, aunque el volumen de ventas vía e-commerce crece cada año son muchos los que consideran que la red no es un lugar seguro para hacer sus compras.

 

Aquí tenéis unos pequeños consejos para que podáis disfrutar de una Navidad totalmente online y segura:

 

 

  • El primer consejo tiene que ver con el sentido común más que con la seguridad de la operación en sí. Cuando compramos en la red no gastamos «dinero físico» ni llegamos a obtener en el momento el producto que queríamos -que normalmente «sacia» nuestra sed de comprar- con lo que es fundamental que planifiquemos qué queremos comprar y cuánto queremos gastarnos. Nos evitará sustos con el recibo de la tarjeta de crédito…
  • Una vez que sepamos qué necesitamos o queremos, la mejor opción es que comparemos entre varios sitios web para saber cuál nos ofrece la mejor tarifa o las mejores condiciones de entrega, de gastos de envío o de condiciones de abono o cambio.
  • La mayoría de los sitios web (todos los seguros) te pedirán que te registres mediante un correo electrónico, un nombre de usuario y una contraseña. Como siempre, os recomendamos que no utilicéis palabras comunes o fáciles de vincular a vuestra personalidad en línea. Cread una contraseña segura que cuente con números, mayúsculas, minúsculas y, a poder ser, algún símbolo. Si además, usáis una para cada sitio web, mejor.
  • En cuanto a los datos personales, es fundamental no desvelar datos inapropiados. Si nos piden alguno que no queremos dar, lo mejor es que no compremos en ese sitio web. Seguro que hay algún otro en la inmensidad de internet que también nos ofrece ese producto sin ser tan indiscreto.
  • Como recomienda PayPal, principal forma de pago en la red de redes, antes de navegar en una tienda en la web, aseguraos de que cumple todos los requisitos de seguridad (https) y que, además, la tienda emplea el Secure Sockets Layer, una capa de navegación segura encriptada que blinda nuestras «comunicaciones» con la tienda.
  • Una vez hecho lo anterior, si se tiene tiempo nunca está de más indagar en la red -y entre los comentarios- las experiencias de otros clientes. Si son positivas, la posibilidad de problemas se minimiza.
  • Una tienda online ha de cumplir los mismos requisitos de calidad que una tienda física. La mayoría tienen asistentes de compra o espacios de atención al cliente. Si tenéis cualquier duda sobre el producto o el servicio que queréis adquirir, preguntad sin problema. Aclarar las dudas minimizará disgustos.
  • Cuando ya tengamos claro qué queremos comprar o contratar, es básico que leamos las condiciones de reembolso, cambio y devolución. En caso de que la política de devoluciones no esté «escrita» es mejor que se la preguntemos a un vendedor o al servicio de atención al cliente. Como todo se hará vía email, lo que respondan será vinculante.
  • Respecto al modo de pago, las tarjetas de crédito no son la única opción. Como en el caso de los establecimientos tradicionales, muchas webs dan la opción de pagar contra reembolso, en efectivo, mediante giro postal, etc. La ventaja del dinero de plástico es que la mayoría de las tarjetas incluyen un seguro antifraude en las tiendas en línea.
  • Una vez nos dispongamos a realizar la compra, es fundamental que veamos cuáles son las condiciones de entrega. Plazos, cobros por el porte, aduanas, embarques, costes tarifarios, etc. Nos ayudará a evitar cargos imprevistos -y legales- en la factura y, sobre todo, nos permitirá disfrutar de nuestra compra en el momento que deseemos.
  • En caso de coleccionables, artículos caros, sujetos a garantías especiales, etc. es fundamental que dediquemos un tiempo a comprobar la autenticidad del producto. Puede hacer que el precio final de la compra se multiplique.
  • Una vez realizada la transacción, debemos guardar la confirmación del abono, los plazos de entrega máximos desde la compra y asegurarnos, de nuevo, de la fiabilidad de la tienda en la que se ha hecho la compra. Recibir un email de confirmación del movimiento es un ejemplo de garantía y seriedad por parte de la empresa. Si sospechamos de algún tipo de fraude, lo mejor es acudir a las autoridades. Recordad siempre que si algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea.
Si seguís estos pasos, podréis ahorrar mucho dinero estas navidades, en vacaciones, con vuestras compras semanales e, incluso, si pensáis en cambiar de coche. Qué disfrutéis.

 

Enjoy UP, la conquista de Japón

Si ayer hablábamos de la gran cantera de desarrolladores de aplicaciones que hay en el Estado, hoy nos centraremos en la empresa barcelonesa Enjoy Up que ha creado para la plataforma online DSiWare de Nintendo el juego 99 Bullets. Disponible desde el 30 de mayo para Nintendo 3DS y Nitendo DSi, se trata del primer juego de estudio que los catalanes lanzan en el mercado de videojuegos más competitivo del mundo.

 

Todo empezó, según explica en el Ciberp@ís José Moruno, diseñador de 99 Bullets, tras una llamada a Circle Entertainment, una de las editoriales que más se está centrando en la plataforma de Nintendo y que, tras hablar con ellos, consideró que sus juegos tenían muchas posibilidades en la tienda en línea.

 

A pesar de que ya tienen experiencia con Nintendo en el soporte físico -ya lanzaron para la Nintendo DS el juego Chrono Twins- ahora se han decidido por el formato digital. El motivo es la potencialidad de este último. Gracias a la tienda virtual Rovio, otro estudio como el barcelonés, ha conseguido que sus Angry Birds lleguen a los 50 millones de descargas. Impensable en un periodo de tiempo tan corto para cualquier videojuego en soporte físico.

 

Además, para los estudios pequeños y jóvenes -se fundó en 2005- las plataformas digitales suponen un enorme ahorro de costes (por ejemplo, la distribución) y coloca cualquier producto ante un público potencial inmensamente mayor.

 

Moruno explica que la elección de Nintendo como cliente de sus juegos es por «comodidad» puesto que ya habían trabajado antes en sistemas de la empresa como Game Boy. Además, su rendimiento se ha tornado en una muy buena relación con los nipones que ya han «recibido» de Enjoy Up el juego para Wii Football Up, uno de los más descargados de la consola por gestos.

 

99Bullets se trata de un juego de acción en el que, haciendo referencias a los arcades de marcianitos de antaño, el jugador tiene que superar obstáculos y deshacerse de sus enemigos con sólo 99 balas. El juego ha recibido muy buenas críticas por parte de Meristation.

 

El responsable de Nintendo 3DS en el Estado, Manuel Curdi, explica en el Ciberp@ís que la casa espera un gran resultado del juego en Japón -donde sólo han aplicado ciertas variaciones- debido a la predilección de los gamers nipones por este tipo de contenidos. Además, la gran aceptación en Estados Unidos (donde cuesta 4,99$) que le permite estar estable entre los juegos más vendidos, así como la acogida que está teniendo en Europa (ya está disponible por 5 euros) hace presagiar buenos resultados.

 

Para Curdi, la plataforma digital DSiWire es una gran oportunidad para que pequeños estudios puedan poner en el candelero sus productos de un modo sencillo y sobre todo barato. Aún así, el gerente explica que Enjoy Up y sus juegos son un ejemplo de cómo el talento siempre sale adelante a pesar de tener recursos limitados.

 

Por otra parte, la relación entre el estudio catalán y la multinacional nipona es de lo más fluido. Nintendo ha «recibido» de Enjoy Up juegos como Football Up, uno de los más descargados en DSiWire en Europa para Wii… del que también preparan una versión para su consola más pequeña. Una vez más, felicidades a esta PYME que nos muestra cuál es el camino… para abrirse camino.

Xopso, la gran oferta de la red

Somos muchos (cada vez más) los que disfrutamos de las ventajas de comprar por internet: capacidad de comparar gran cantidad de bienes y servicios casi al momento; facilidades de compra y entrega en el domicilio; mayor oferta para el consumidor y, la mayoría de las veces, precios más competitivos. Para todos nosotros y, sobre todo, para los que sigan dudando sobre si comprar por internet es una buena opción hoy hablaremos de Xopso, la nueva tienda online que nos ofrece cada día un producto diferente a precio de locura.

 

Su oferta de lanzamiento el día de su estreno -el pasado 17 de abril- no pudo ser mejor: un iPad 2 a 199€, casi 200 menos que en las tiendas. Impresionante. Sus fundadores, el ingeniero venezolano de 27 años Luis Machado y el economista guatemalteco Hans Christ, de 28, además, prometen que seguirá el nivel. «Estamos negociando con dos grandes fabricantes para ofrecer coches a muy buenos precios a partir de mayo».

 

Xopso (que recibe el nombre de la palabra inglesa shop, tienda) cambia su superoferta a medianoche. Además, para premiar la fidelidad y potenciar el «boca a boca» en las redes sociales explican que «sus seguidores en Facebook recibirán la oferta una hora antes que los demás clientes y así tendrán tiempo para prepararse».

 

El secreto, dicen los gestores, consiste en «negociar el producto con las marcas». Su experiencia en Groupon -donde gestionaban la importación y exportación de stock- y en su primera empresa creada, Intelligent Stock Group, es un aval lo suficientemente importante como para atraer la atención de los inversores.

 

Sus objetivos son ambiciosos: captar en sólo un año en el Estado -su país piloto- un millón de clientes. A partir de ahí, se implantarán en Brasil, Alemania y otros países de Latinoamérica. Para ello cuentan con un factor diferencial respecto a la competencia: en vez de llenar un catálogo de 20 o más productos, se fijan en qué demandan sus clientes potenciales y, a partir de ahí, negocian con las empresas. De este modo, controlan todo el proceso y pueden permitirse enviar el producto al domicilio del cliente final en sólo ocho días laborables.

 

«Jugamos con precio y producto. La clave es vender cada día un producto que no lo van a encontrar en ninguna otra web por tan buen precio». Se centran en la relación entre el valor percibido por cada bien y su precio definitivo. Da igual que sea un tablet o un coche. Todo ello a partir de unos mínimos -muy atractivos- de calidad.

 

Uno de los principales motivos para todas estas esperanzas en su proyecto es que se juegan su propio capital (y una parte del de Inagifa, su socio capitalista latinoamericano). De momento, antes de su estreno, ya cuentan con 7.000 suscriptores una cifra a todas luces excelente.

 

Los números que barajan pueden parecer excesivos: un crecimiento sostenido del 50% durante el primer año y un primer mes con unos 1.000 encargos. Aún así, ellos consideras que son «prudentes». Parece que el colapso de la web a las 10 de la mañana del primer día les da la razón. En sólo unas horas se vendieron 200 tabletas -lo que provocó gran frustración entre sus visitantes que no pudieron adquirir uno de los productos estrella de Apple-.

 

Para cimentar su éxito -y su relación con los clientes- los fundadores respondieron personalmente a cada queja. Además, pidieron a sus compradores que se hicieran una foto con su adquisición para que la gente pudiera certificar que todo esto «es verdad». Cuando menos, sorprendente.

 

 

Woot, la referencia


Estos emprendedores han tomado como referencia Woot, el «original» que lleva cosechando éxitos desde 2004 en Estados Unidos y que ha ido ampliando poco a poco su oferta especializada: sección de hogar (home.woot), niños (kids.woot) o vino (wine.woot). Su acogida fue tal que hace un año y medio Amazon la absorbió -igual que ocurrió con la estatal BuyVIP.