Samsung Z1, la confirmación de Tizen

Si la mayoría de fabricantes Android se han dado cuenta -demasiado tarde- de que le han dado a Google demasiada relevancia en el mercado móvil (sólo Apple es capaz de hacerla frente en los mercados anglosajones, del norte de Europa y Japón), ahora sus principales valedores intentan independizarse de él y mostrar a los consumidores alternativas de calidad y fiables.

En el mercado premium la pugna entre los de la manzana y los fabricantes del robot verde está bastante igualada (sin embargo, este nicho es lo suficientemente pequeño para que las cifras sigan siendo abrumadoras para Android). No obstante, los de Google todavía no se han enfrentado a un rival serio en la gama media y de acceso. Y es ahí donde Samsung, LG y los fabricantes chinos podrían encontrar su oportunidad de escapar del monopolio Android.

Si LG ya está mostrando dispositivos -y se plantea mostrar terminales- con WebOS, ahora es Samsung la que nos trae el nuevo Z1, un equipo de gama baja que corre con Tizen, el mismo entorno que ya se puede disfrutar en sus wearables, cámaras y, pronto, en sus televisores.

El Z1 se ha pensado ex profeso para los mercados emergentes donde se comercializará por unos 90 dólares (en la India, por ejemplo, será un gama media por precio) y donde su objetivo será marcar las distancias con Nokia y sobre los terminales chinos que trabajan con Android.

Por especificaciones pasa bastante desapercibido: cuatro pulgadas de diagonal, panel WVGA, chip de dos núcleos y 768 MB de RAM así como una cámara posterior con flash y 3,1 Mp de resolución o una frontal VGA. Con 4 GB de memoria interna ampliable, sólo 3G y conectividad WiFi y Bluetooth 4.1, añade una batería de 1.500 mAh y aún así se queda en 112 gramos.

La estrategia de Samsung para este Z1 (muy por debajo de las especificaciones del primer prototipo Z) es la de construir una base sólida sobre la que, más adelante, desarrollar terminales mucho más potentes pero con un precio igual de atractivo que haga que muchos usuarios potenciales de Android opten también a usar un ecosistema más cerrado.

Samsung ha explicado que el secreto para el precio del terminal reside en la ligereza de Tizen 2.3 que permite -habrá que verlo- ejecutar aplicaciones Android sin problema y sin tanta necesidad de recursos como el programa del robot verde. En cualquier caso, una declaración de intenciones del primer fabricante mundial de smartphones que ha visto como cede terreno rápidamente por arriba frente al iPhone 6 y, por la gama media y baja frente al empuje de los dispositivos chinos, terminales Android mucho más baratos.

LG Smartwatch, la nueva baza de WebOS

Parece que los fabricantes de dispositivos móviles han aprendido la lección. Del mismo modo que focalizarse en Windows ha hecho que Microsoft domine el mercado de ordenadores con mano de hierro (a pesar de sus errores de bulto a lo largo de la última década) muy por encima de los constructores; la prisa de Samsung, LG y compañía por responder a Apple hizo que cayeran en una trampa de dos caras a la hora de lanzar sus smartphones. Por un lado, conseguían un sistema operativo que se desarrollaría mucho más rápido que iOS -la victoria parecía segura- pero, por otro, su dependencia de Google se volvió total y ahora ninguno se atreve a dar el salto a otras plataformas nacidas para ser terceras.

Precisamente por eso, con el nacimiento de los wearables y con el mercado de televisiones inteligentes sin un líder claro (parece que nadie ha dado con la tecla de qué querrán los consumidores), los mismos que apostaron por Google ahora quieren lanzar sus propias alternativas. Es cierto que es un problema para desarrolladores y clientes -por mucho que sean sistemas operativos compatibles entre sí-, pero también parece la única forma de salir del atolladero de Android TV.

Si hace poco anunciábamos que las nuevas televisiones inteligentes de LG (segundo fabricante mundial) trabajarían con WebOS y que Samsung (líder) se iba a decantar por Tizen, ahora le llega el turno a los smartwatches. Esos dispositivos de los que todo el mundo ha oído hablar, que llevan tiempo en el mercado, pero que siguen esperando al terremoto Apple Watch para saber si, de verdad, será un negocio rentable.

La buena acogida del Moto 360 y Android Wear nos hizo pensar que la mayoría de las empresas del lado Android iban a decantarse por este excelente sistema operativo para bloquear las opciones de la competencia y lanzar al mercado un producto de garantías. Sin embargo, el CES de Las Vegas ha demostrado que muchos quieren crear ecosistemas propios al modo Apple que les garanticen la supervivencia como marca más allá de sus productos.

En la Feria de este año llamó la atención sobremanera que no sólo se confirmaran los rumores que publicó The Wall Street Journal sobre una línea de productos independientes de Google de los coreanos, sino que Audi presentara su reloj inteligente -construido por LG- y que este trabajase con WebOS. Objetivamente, no es sorprendente si tenemos en cuenta que tanto la empresa del Grupo Volkswagen como Mercedes han pedido al Gobierno alemán que pare el desembarco de Google en los vehículos alemanes (¿por qué no de Apple? ¿Ha conseguido convertirse en la buena de la película sólo dejando que los de Mountain View crezcan tanto como lo hizo Microsoft?).

Por diseño y funcionamiento, parece un equipo con Android Wear pero, más allá de lo que podría ser una capa de personalización late un sistema operativo que parece que crecerá mucho en los próximos meses y que muchos dan por hecho entrará en toda la gama de productos de LG (y puede que de otros fabricantes).

Después de que el Galaxy Gear R, la versión más potente y seria de Samsung haya apostado por Tizen y que este modelo premium y menos geek de LG se decante por la plataforma creada por Palm hace años nos preguntamos cómo responderá a esto Google, si su nuevo socio de referencia será Sony (que necesita volver a ser referente en el mercado y que de momento ha encontrado en los californianos un modo de ser más capaz) y, sobre todo, qué pensarán en Cupertino de este cambio de estrategia que hace más independientes a sus rivales… pero también más débiles frente al consumidor.

Os dejamos con el vídeo de Android Central en el que nos cuentan todos los secretos del nuevo reloj inteligente.

Samsung, la última en abandonar Android TV

Si Android es el dominador absoluto en ventas en el universo de los dispositivos móviles, sus propios aliados en ese mercado parecen haberle dado la espalda en la domótica. Especialmente en lo que atañe a su última gran apuesta, Android TV.

El primer gran socio de Google que anunció un catálogo lleno de novedades, píxeles y funcionalidades para 2015 fue LG. Sin embargo, la gran sorpresa saltó cuando los coreanos hicieron público que habían retomado y remozado WebOS por completo para volver más capaces sus televisores. Serían compatibles con dispositivos Android, sí, pero no dejaban de lado las demás plataformas y, sobre todo, evitaban caer en el control de los de Mountain View.

Precisamente por eso, todos los ojos se giraron a Samsung. La empresa que ha crecido sin mesura al amparo del robot verde tenía la pelota en su tejado y, del mismo modo que ha mostrado tímidamente su apuesta por otras plataformas móviles (aunque no les ha servido para mucho) han anunciado que todos sus nuevos modelos trabajarán con el sistema operativo de la casa, Tizen.

Aunque Tizen no ha acabado de despegar en terminales móviles y wearables, la compañía asiática siempre ha visto su sistema como la única vía de escape de Google y como la añoranza de poder crear un ecosistema fuerte al estilo Apple o Microsoft. Cuando presentaron prototipos de sus nuevos televisores a finales de verano fuimos muchos los que nos sorprendimos al ver que éstos trabajaban con Tizen pero fueron muy pocos los que apostaron porque los modelos llegarían con el al inminente CES de Las Vegas.

A pesar de que las Smart TV son las más capaces del mercado -hardware mediante- su experiencia de uso dista mucho de ser medianamente satisfactoria. Los continuos cambios en el SO no permiten que los desarrolladores puedan hacer correctamente su trabajo. Además, los problemas de actualizaciones o, sencillamente, la falta de las mismas hace que algunos servicios queden obsoletos y dejen tirados a los clientes.

Precisamente por eso, decisiones como introducir la plataforma PlayStation Now en sus televisores o potenciar un sistema operativo propio y compatible parecen una necesidad para satisfacer a clientes cada vez más exigentes. Así, la interacción de doble sentido que Samsung anuncia como uno de sus puntos fuertes debe quedar reforzada más allá del empleo de accesorios como Chromecast o Apple TV.

El empleo de teconolgías como WiFi Direct o Bluetooth LE permitirá que los usuarios vean los contenidos de su televisor en cualquier otro equipo móvil. Por eso es tan importante añadir los juegos, experiencias como Just Dance Now o Samsung Sports Live. La única duda que nos surge es si, por primera vez, los propietarios de televisores anteriores podrán disfrutar de una actualización merecida y obligada.

Sistemas operativos, las plataformas que vienen

Hace tiempo que la batalla del software, por no decir la tecnológica, no se disputa en los dispositivos clásicos. Smartphones y tabletas centran todo el interés de los fabricantes y, sobre todo, los consumidores. Precisamente por eso, hoy os traemos de la mano de El País un genial resumen de los sistemas operativos que están al caer y que tienen un doble objetivo: hacerse con una cuota de mercado rentable y desbancar al binomio Android-iOS.

 

 

  • Firefox OS: nos parece el más importante por varios motivos. El primero por origen, la fundación Mozilla. El segundo, por sus padrinos: Alcatel, ZTE, LG, Sony, Foxconn y Telefónica. Aunque en un principio sólo estará disponible en terminales de gama baja -con los que gran parte del mundo está accediendo al universo móvil- la enorme comunidad de desarrolladores garantiza que pronto tendrá un catálogo más amplio. Su gran reto será convencer a los clientes potenciales de que es mejor probar un terminal poco famoso antes que un Android barato -los hay por doquier-.
  • Ubuntu: esta distribución ha marcado un antes y un después en el universo Linux. El sistema operativo de sobremesa más respetado del mundo tiene por fin una vertiente agradable y utilizable para cualquiera -ya no hay que ser un experto de la informática-. Precisamente por eso su llegada a smartphones y tabletas (se espera que en 2014) era inevitable. Los más impacientes han descargado ya versiones beta en terminales Nexus de Google y garantizan su enorme facilidad de uso -a pesar de que no cuenta con botones, todo se hace con gestos sobre la pantalla y el marco- y su total integración con la versión para ordenador al más puro estilo Apple. Como Firefox, nace desd,e por y para HTML5. Puede ser un problema para Android.
  • BlackBerry 10: aunque es el cuarto sistema operativo móvil más extendido para nosotros es el tercero más esperado. El motivo es sencillo, para los canadienses es un «ahora o nunca». Tener un sistema operativo cerrado sólo para sus productos funciona si tu cuota de mercado es de más del 2,9% y, sobre todo, si tienes atractivo. Es mejor en todo que sus sucesores (no estaba difícil) pero le queda mucho camino por andar para molestar a los «jefes» del mercado.
  • Tizen: una adaptación del prometedor y extinto MeeGo, el canto del cisne de Nokia antes de pasarse a Windows Phone. El sólo hecho de presentarse en un antiguo N9 provocó tal expectación que los finlandeses se lo plantean como un plan B a medio plazo para no depender demasiado de Redmond (del mismo modo que Samsung toca todos los palos). Precisamente los coreanos e Intel parecen dos pilares fuertes sobre los que apoyar su desarrollo comercial (Samsung premiará con 4 millones de dólares a las mejores aplicaciones). Mientras, del lado de las operadoras, Orange espera que Tizen sea lo mismo que Firefox para Telefónica.
  • Jolla: la reconversión de Nokia al mundo smartphone se tradujo en cientos de despidos. Algunos de ellos trabajaron en un hermano libre de Tizen. Se llama Jolla y ya se pueden comprar teléfonos con este sistema operativo.
  • Windows Phone: es cierto que no debería estar aquí por sus enormes diferencias de concepto con los anteriores. Pero también es cierto que su 3,2% de cuota de mercado -y creciendo- es la mejor alternativa a una dupla que tiene más del 90% del negocio. También que Microsoft es la única con dinero suficiente para seguir en la pelea. Eso sí, con iOS 7 a la vuelta de la esquina y Android 5 en el disparadero… O Windows Phone se actualiza y deja atrás el 8 o no tardará en volver al olvido. Es enormemente fiable y sencillo… pero le queda mucho para ser «smart».

 

Tizen, la alternativa de Intel y Samsung

Algo se está moviendo en el mundo de los sistemas operativos. A pesar de su victoria sobre Apple en Holanda, donde los jueces de La Haya han dado la razón a los coreanos al considerar que el iPad 2 y el Galaxy Tab 2.1 son dos productos diferentes, la multinacional ha decidido dar un giro a sus productos -por lo menos a los de gama media y baja-.

Los continuos litigios con los de Cupertino, su máximo rival, no siempre se han saldado tan positivamente: en Alemania, uno de los principales mercados europeos, la justicia les ha obligado a realizar ligeros retoques de diseño para diferenciarse de la tableta de la manzana. La otra media docena de batallas legales repartidas por medio mundo tienen un futuro tan incierto como los anteriores algo que, en un mercado que supone una parte de los ingresos tan importante para ambas compañías, es arriesgarse demasiado.

Es por ello que los de Seúl han buscado una pareja de baile para crear un entorno operativo que les diferencia claramente de sus rivales. Su nuevo aliado, Intel, ya dejó claro en el pasado CES que quiere entrar con fuerza en el mercado de los dispositivos móviles. Anunció que sus procesadores aumentarán su presencia en el negocio. Ahora, los californianos explican que fusionarán su sistema operativo -Tizen, heredero del proyecto Meego– con Bada, el entorno de la empresa coreana.

En cualquier caso, la empresa pública se ha apresurado a explicar que, por ahora, Bada no desaparecerá, sino que se implementará en terminales de baja gama con procesadores de un sólo núcleo. Los analistas creen que también podría dar el salto a otro tipo de dispositivos del amplio catálogo de Samsung. Mientras, se espera que este mismo año lleguen a las tiendas dos o tres terminales equipados con Tizen.

Un alto ejecutivo de la multinacional asiática explicaba recientemente en Forbes que «si un desarrollador sabe programar con Bada, sabrá concebir aplicaciones igualmente con Tizen». El entorno de Intel, de código abierto, cuenta, además, con el apoyo de grandes empresas del sector como Vodafone o Movistar.

Varios sistemas operativos


Ante la duda de los mercados sobre si estos significa el abandono de alguno de los otros dos grandes sistemas operativos con los que trabaja Samsung, la empresa ha explicado que mantendrá su colaboración tanto con Microsoft y su Windows Phone, como con Google y su Android.

Precisamente este sistema operativo es el que más éxito le ha dado -ya es el primer fabricante mundial de smartphones y parece que pronto lo será de teléfonos móviles de todo tipo- aunque también el que más problemas legales le ha provocado. De momento, de los cuatro litigios que se han resuelto con Apple, tres han resultado en la prohibición de comercializar sus productos en otros tantos países. La vulneración de patentes y un interfaz relativamente parecido a iOS ha sido definitivo para que Samsung quiera buscar una nueva alternativa para añadir a su extensa colección de dispositivos.

Bada, presentado en 2009, está dirigido a terminales de gama baja puesto que éstos no tienen hardware suficiente para trabajar con un mínimo de fluidez con entornos más complejos como Android o Windows Phone. Su acogida en los mercados asiáticos y en otros países en desarrollo ha sido bastante positivo y ya acumula un 2% del mercado total mundial. A pesar de tratarse de un sistema «de acceso» cuenta con su propia tienda de aplicaciones y un interfaz bastante sencillo e intuitivo.

Precisamente a este respecto, desde Samsung han explicado que todas las aplicaciones de la tienda de Bada serán compatibles con Tizen. Lo que no han dicho es si los terminales equipados con Bada podrán ser actualizables al nuevo entorno. La pregunta que nos hacemos desde aquí es si Samsung será capaz de mantener cuatro entornos operativos en el mercado. Sobre todo si tenemos en cuenta que Tizen, de código abierto, debería desarrollarse mucho más rápido que la creación coreana. Además, su compatibilidad con HTML5, el futuro de internet, está garantizado.