Los mejores automóviles del año

Los que me conocen saben que los coches son mi gran pasión. Compendios de deportividad, tecnología, diseño, potencia y practicidad sobre ruedas. Normalmente son, además, nuestros «primeros chupitos de libertad». Ese lugar secreto que está en todas partes y que nos lleva donde queremos (y el tanque de gasolina y la cartera nos deja). Por eso me dispongo a hacer una lista de los que, para mi, son los mejores de este año 2010 tan convulso para los fabricantes. Espero que os guste y, si no, ¡que me digáis cuál es vuestra lista!

  • Urbano del año:
Ford Fiesta: no es nuevo, pero sí un superventas. Además, este año se va a convertir en uno de los pocos modelos de la marca del óvalo que da el salto y se pone a la venta en Estados Unidos, el país de los grandes todoterrenos. Motores poco gastones, diseño atrevido, un bastidor y un chasis hiperágil y una dirección que le hace parecer un kart. Además, a los pocos rivales a los que no bate claramente en diversión -Ibiza y Mini- sí los gana con un precio imbatible. Tenemos Fiesta para rato.

  • Compacto del año:

Opel Astra: pegarse con los Golf, Focus, León, Mégane y compañía y salir airoso no es tarea fácil. Aumentar las ventas un modelo que parecía haber caído en desgracia por su excesivo tiempo en el mercado tampoco. Pero resucitar a una empresa que estaba en pérdidas y colocarse entre los tres más vendidos en Europa en el primer año de vida sólo por detrás del Golf y el Fiesta y convertirse además en un modelo global tiene mucho mérito. Su única tara es un peso excesivo por la estructura de su plataforma (suspensión Watt en el eje posterior) que lastra a los motores menos potentes. Este año llegará el GTC con un diseño aún más espectacular. Veremos si le sirve para competir con el nuevo Focus.

  • Berlina media del año:

Honda Accord Type-S: ha sido de las últimas en llegar, pero lo ha hecho rápido. Los 180 cv de su motor de 2,2 litros le han ayudado. Completamente equipado -filosofía japonesa de marca- con unos acabados de gran calidad y unos consumos de menos de 6,5 litros gracias a un diseño que optimiza el coeficiente aerodinámico. Todo ello por unos 35.000€, que aprendan los alemanes.

  • Berlina grande del año:

BMW Serie 5: tras el «polémico» diseño de la edición anterior, los de Baviera se han puesto manos a la obra para hacer frente a sus grandes rivales, el A6 de Audi y el Clase E de Stuttgart. Su diseño es impactante: parece esculpido directamente de un bloque de aluminio. Sus motores impresionantes -ayudados en gran parte por los «Efficient Dynamics» de la marca, van hasta los 580 cv del M5- y su carga tecnológica -hasta 20 asistentes a la conducción- vuelven a hacer de este coche una de las referencias del mercado. Ha vuelto.

  • Monovolumen del año:

Opel Meriva II: allá por el año 2003 Opel se sacó de la manga el coche que creaba un nuevo segmento -el de los monovolúmenes compactos- con el primer Meriva. El segundo también se ha mostrado como un coche revolucionario con sus sistema de puertas invertidas (con pilar B para mantener la rigidez estructural). Su eje trasero con esquema de Watt lo hace tremendamente eficaz en curva y sus acabados siguen la línea del Astra del que hereda plataforma. Dará que hablar.

  • SUV del año:

Ford Kuga Edición Baqueira Beret: tener el mejor diseño entre los SUV no fue suficiente para la empresa de Detroit, que decidió rebajarlo, ponerle faldones, llantas más grandes, darle un color blanco específico y un interior más lujoso… por menos precio. Una edición limitada que se vendió rápidamente y que hizo que este todocamino que se conduce como un Focus fuera aún más líder de ventas. Todo un acierto.

  • Deportivo del año:

Chevrolet Camaro Convertible 2011: 312 caballos sobre las ruedas traseras. Un eje torsional endurecido (dirección, suspensiones, amortiguadores) y un interior más refinado para un coche con el que soñamos recorrer la Road One californiana. Su desembarco en Europa será en 2011. Lo esperamos con impaciencia.

  • Superdeportivo del año:

Mercedes SLS AMG: tener un motor de 6,3 litros detrás de un capó interminable que eroga 571 caballos; sustituir con mucho éxito al SLR McLaren y revivir el mito del alas de gaviota de mediados del siglo pasado mientras protagonizamos la portada de un videojuego (GT5) no es sencillo. Ha aglutinado premios en todos los continentes y parece que lo seguirá haciendo ahora que se revela como la imagen de Mercedes los próximos años. Poder verlo en vivo en un salón del automóvil es ya motivo de peregrinación.

  • Promesa del año:

Toyota FT-86: cuando el primer fabricante mundial -Toyota- y el mejor motorizador bóxer con permiso de Porsche -Subaru- se ponen manos a la obra no puede salir nada malo. Cuatro cilindros enfrentados, dos litros de cubicaje, 200 caballos, un interior deportivo sin estridencias y la posibilidad de un primo híbrido que hará de él el coche que menos contamine de su categoría (5,6 litros a los 100 según los japoneses) por un precio «asequible» -se habla de unos 40.000 euros- hacen que esta promesa se lleve el premio. ¡Esperamos verte pronto!

Honda, Toyota y GM, tres formas de entender la hibridación

Todos los expertos en automoción coinciden en que el actual sistema de motorización de los coches no tiene demasiado futuro. El presente más inmediato pasa por optimizar al máximo los sistemas de combustión -tanto gasolina como diésel-, el mañana más próximo por la hibridación y la electrificación de los automóviles, así como su medio plazo. El futuro lejano está, probablemente, en el hidrógeno.

Son muchos los gobiernos que están haciendo un gran esfuerzo por promocionar las ventas de los vehículos eléctricos. Aunque no están invirtiendo tanto en los lugares de recarga de las baterías, lo que, unido a la baja autonomía de la que todavía disfrutan estos modelos, nos deja en manos de los coches híbridos.

Y como todo desarrollo tecnológico que se precie, las vías de investigación han sido diversas y, por lo tanto, los resultados también. Es por ello que, cuando muchos consumidores acudimos a los concesionarios las dudas nos invaden nuestra cabeza para acabar con la gran pregunta: ¿cómo funciona un híbrido? ¿Qué sistema es mejor? Aunque es probable que no podamos responder a la última pregunta, sí podemos hacerlo a la primera. Aquí tenéis como funcionan los tres principales sistemas híbridos del mercado de automóviles:

  • El sistema en paralelo: en este conjunto el motor térmico es la principal fuente de energía y el motor eléctrico actúa aportando más potencia al sistema. Éste último ofrece su «fuerza» en la arrancada y en los procesos de aceleración, justo cuando el motor térmico convencional consume más. Es un sistema sencillo y barato que puede ser implementado en cualquier modelo ya existente y que equipara el precio del vehículo a los convencionales. El mejor representante de este tipo de motores son los IMA de Honda, como el Honda Insight.
  • El sistema combinado: es más complejo que el anterior. Consiste en un motor eléctrico que puede mover por sí mismo al vehículo a bajas velocidades durante un periodo corto de tiempo, lo que nos permite circular con emisiones 0. Cuando la velocidad aumenta y pasan unos kilómetros, los motores térmico y eléctrico funcionan solidariamente de modo que el térmico funciona como principal elemento de propulsión y como alimentador del generador que, a su vez, provee de energía al motor eléctrico. Esto le resta eficacia al conjunto, pero es el sistema más extendido. Lo utiliza el Toyota Prius. La marca japonesa le ha dado una vuelta más de tuerca al sistema con la creación del Toyota Prius Plug-in, un híbrido enchufable que aumenta sus autonomía en modo eléctrico.
  • Sistema en serie: el último en llegar de la mano de un fabricante de gran tamaño. En él, el vehículo se impulsa sólo de modo eléctrico, que a su vez obtiene energía de un generador alimentado por un motor térmico, que en ningún caso sirve para mover el coche. En el caso del Chevrolet Volt y el Opel Ampera, se trata de un pequeño motor de 1,4 litros que consume 2 litros a los 100 kilómetros. Este tipo de coche se le conoce como vehículo eléctrico de autonomía extendida ya que, a diferencia de los eléctricos puros, tiene un rango de utilización de unos 500 kilómetros con una sola carga de las baterías y del tanque de gasolina y puede seguir andando sólo con volver a llenar el depósito. Sus emisiones son mucho más bajas -en las pruebas realizadas hasta el momento- que las de cualquier otro modelo híbrido.
En cualquier caso, os recomiendo que también indaguéis el Nissan Leaf, el primer modelo eléctrico desarrollado íntegramente desde 0. Con un chasis, motor, bastidor y diseño diseñados para ser un vehículo ecológico y no a partir de la adaptación de uno de combustible.