Ubuntu 15.10, el penúltimo paso

La empresa británica de software Canonical financiada por el sudafricano Mark Shuttleworth tiene un objetivo: crear una distribución Linux multiplataforma que demuestre que esta plataforma de software libre no solo es igual de capaz que las más extendidas Windows, Android e iOS sino que puede ser igual de atractiva y sencilla de utilizar para el gran público.

De este modo, después de conseguir el desarrollo de Ubuntu para ordendadores, tabletas, smartphones, smart TVs, una plataforma para Android, otra en la nube e incluso tiendas de música y de software, Canonical ha liberado la versión 15.10 de esta distribución a la que han llamado Wily Werewolf.

Sobre el papel es una de las actualizaciones menos relevantes del sistema operativo, sin embargo, el hecho de ser la última antes del lanzamiento de una nueva versión LTS la convierte en toda una noticia. En cuanto a interfaz hay pocas novedades: un nuevo fondo de pantalla fijo, una barra de scroll rediseñada y la posibilidad de mover del Dash al escritorio aplicaciones para crear accesos directos.

Las mejoras llegan cuando nos paramos a ver Unity 7.3.3, el sistema operativo que usa el núcleo de Linux. Esta versión trae novedades en el botón de cierre de sesión, cambios en las categorías del Dash -el equivalente Linux al botón de inicio de Windows- así como soporte para Steam Controller (un gamepad), actualiza a Linux Kernel 4.2 (el núcleo más moderno de Linux) y actualiza aplicaciones como LibreOffice5, Ubuntu Make o Python 3.5.

Todas las mejoras equivalentes llegarán a la versión móvil y la versión 14.10 será liberada para todas las variantes de Ubuntu. Como hemos dicho, el penúltimo paso antes de la puesta de largo de Ubuntu 16.04 LTS Xenial Xerus, la primera distribución completamente multiplataforma de este necesario sistema operativo.

Por fin Linux contará con una distribución que, por uso, capacidad de crecimiento y desarrolladores podrá competir en igualdad de condiciones con las grandes propuestas «comerciales» de pago (léase Windows y la dupla OS X-iOS). La duda que nos surge es si empresas como Canonical se atreverán a dar el paso para encontrar aliados para conseguir una distribución mayor -algunos de los fabricantes Android están esperando una oportunidad para crear una alternativa real al sistema de Google- o si preferirán siendo una opción minoritaria pero estable y rentable.

Aquaris E4.5 Ubuntu Edition, el esperado

Si en el universo de los PCs sólo parece haber una alternativa al duopolio Windows-OS X (muy desequilibrado hacia Microsoft, sin duda) y se llama Linux, en el mercado smartphone casi no hay alternativa a la dupla formada por Apple y Google. Windows tiene una cuota de mercado mínima (cerca del 5%) y BlackBerry aparece por sistema en las quinielas para ser comprada por un tercero.

Precisamente por eso, aquellos que defienden el software libre y sus enorme posibilidades, llevan tiempo esperando que algún fabricante se animara a implementar una versión móvil de la distribución Linux más exitosa, Ubuntu. Y ha tenido que ser BQ, la tecnológica revelación del año pasado, la primera en atreverse a lanzar un smartphone que, de fabrica, viene con esta interesante alternativa.

Toda una declaración de intenciones si tenemos en cuenta que el terminal -que desglosaremos más adelante- cuenta con un precio de 169,90€ como gran aval de compra junto con una plataforma consolidada y que puede, por capacidades, plantar cara al duopolio iOS-Android.

Desarrollado por Canonical en 2004, Ubuntu es, sin duda, la única versión Linux que ha conseguido plantar cara en los ordenadores a los sistemas cerrados y de pago tradicionales. Y, precisamente esa buena acogida (más de un millón de seguidores en Facebook, por ejemplo) ha hecho que la firma británica llevara tiempo buscando un aliado a la altura para su llegada al negocio móvil. Es cierto que desde hace meses era posible descargar Ubuntu Phone en los terminales Nexus de Google, pero también es cierto que tanto este Aquaris como el Meizu MX4 (encargado de la distribución de este SO para China) son los primeros desarrollados y pensados ex profeso para esta versión.

Jane Silber, CEO de Canonical, explicaba en Cinco Días que «el lanzamiento es un punto de inflexión porque ofrece una experiencia de usuario totalmente nueva y por las posibilidades de diferenciación que representa frente a los demás fabricantes y operadoras». Ubuntu Phone sitúa el contenido como «centro de la experiencia». Los scopes, por ejemplo, son una suerte de ventanas a las que el usuario accede desde la pantalla principal y que funcionan como agregadores de contenidos tomando de referencia las webs, redes sociales y contenidos favoritos del usuario evitando la fragmentación clásica de la información por aplicaciones de los demás sistemas operativos».

Con tecnología Dual SIM y libre (no tendría sentido no atar un smartphone a un sistema operativo pero sí hacerlo a una operadora) ya son varias las operadoras que han mostrado su interés para comercializar un producto que, aunque no se sabe su recorrido, sí tiene hueco en su mercado (sobre todo con el esfuerzo económico que va a hacer Canonical por implementarlo y por el apoyo que han recibido algunos de sus socios como Meizu que ha recibido 221 millones de Alibaba en su última ronda de financiación).

¿Corre Ubuntu Phone el riesgo de ser el nuevo Firefox para móviles? Tiene más aptitudes para la supervivencia que el sistema operativo de Mozilla por el perfil de sus socios. Tanto BQ como Meizu destacan por su imagen de start ups con ganas de hacer bien las cosas y que se han ganado el aplauso de usuarios y analistas. Firefox, por su parte, vino apoyado de Telefonica -las operadoras no gozan de muy buena reputación- que buscaba, básicamente, debilitar la capacidad negociadora de Google y Apple mostrándoles una alternativa para los clientes en el mercado. Un fracaso por concepto y finalidad. Además, una de las apuestas de BQ para animar a sus clientes potenciales a adquirir uno de sus terminales con Ubuntu es que darán soporte gratuito a sus clientes.

Además, la conseguida experiencia de usuario de Ubuntu le permite llegar más allá de los usuarios clásicos de Linux para PC. Es más sencilla y fluida. El Aquaris E4.5 Ubuntu Edition utiliza un procesador MediaTek Quad Core Cortex A7 a 1,3 GHz, tiene 1 GB de RAM y 8 GB de memoria interna. Además, su pantalla de 4,5 pulgadas no trabajará con un interfaz de botones capacitivos como su hermano con Android porque la gestión de Ubuntu se hace mediante gestos. Respecto a las cámaras, cuenta con una posterior con una óptica de 8 Mpx, dual flash y autofocus capaz de grabar vídeos en Full HD y una frontal de 5 Mp.

¿Le vemos algún handicap al terminal? Sólo uno. Es perfecto para aquél que quiera una alternativa a lo establecido pero estar al margen de Android es también sinónimo de estar al margen de su tienda de aplicaciones. Es cierto que tienen bastantes alternativas a las más mayoritarias (se lo toman con bastante humor en la web de BQ) pero también es cierto que si una tienda poco musculada tiene fuera de onda a Windows… hará lo mismo con Ubuntu.

Sistemas operativos, las plataformas que vienen

Hace tiempo que la batalla del software, por no decir la tecnológica, no se disputa en los dispositivos clásicos. Smartphones y tabletas centran todo el interés de los fabricantes y, sobre todo, los consumidores. Precisamente por eso, hoy os traemos de la mano de El País un genial resumen de los sistemas operativos que están al caer y que tienen un doble objetivo: hacerse con una cuota de mercado rentable y desbancar al binomio Android-iOS.

 

 

  • Firefox OS: nos parece el más importante por varios motivos. El primero por origen, la fundación Mozilla. El segundo, por sus padrinos: Alcatel, ZTE, LG, Sony, Foxconn y Telefónica. Aunque en un principio sólo estará disponible en terminales de gama baja -con los que gran parte del mundo está accediendo al universo móvil- la enorme comunidad de desarrolladores garantiza que pronto tendrá un catálogo más amplio. Su gran reto será convencer a los clientes potenciales de que es mejor probar un terminal poco famoso antes que un Android barato -los hay por doquier-.
  • Ubuntu: esta distribución ha marcado un antes y un después en el universo Linux. El sistema operativo de sobremesa más respetado del mundo tiene por fin una vertiente agradable y utilizable para cualquiera -ya no hay que ser un experto de la informática-. Precisamente por eso su llegada a smartphones y tabletas (se espera que en 2014) era inevitable. Los más impacientes han descargado ya versiones beta en terminales Nexus de Google y garantizan su enorme facilidad de uso -a pesar de que no cuenta con botones, todo se hace con gestos sobre la pantalla y el marco- y su total integración con la versión para ordenador al más puro estilo Apple. Como Firefox, nace desd,e por y para HTML5. Puede ser un problema para Android.
  • BlackBerry 10: aunque es el cuarto sistema operativo móvil más extendido para nosotros es el tercero más esperado. El motivo es sencillo, para los canadienses es un «ahora o nunca». Tener un sistema operativo cerrado sólo para sus productos funciona si tu cuota de mercado es de más del 2,9% y, sobre todo, si tienes atractivo. Es mejor en todo que sus sucesores (no estaba difícil) pero le queda mucho camino por andar para molestar a los «jefes» del mercado.
  • Tizen: una adaptación del prometedor y extinto MeeGo, el canto del cisne de Nokia antes de pasarse a Windows Phone. El sólo hecho de presentarse en un antiguo N9 provocó tal expectación que los finlandeses se lo plantean como un plan B a medio plazo para no depender demasiado de Redmond (del mismo modo que Samsung toca todos los palos). Precisamente los coreanos e Intel parecen dos pilares fuertes sobre los que apoyar su desarrollo comercial (Samsung premiará con 4 millones de dólares a las mejores aplicaciones). Mientras, del lado de las operadoras, Orange espera que Tizen sea lo mismo que Firefox para Telefónica.
  • Jolla: la reconversión de Nokia al mundo smartphone se tradujo en cientos de despidos. Algunos de ellos trabajaron en un hermano libre de Tizen. Se llama Jolla y ya se pueden comprar teléfonos con este sistema operativo.
  • Windows Phone: es cierto que no debería estar aquí por sus enormes diferencias de concepto con los anteriores. Pero también es cierto que su 3,2% de cuota de mercado -y creciendo- es la mejor alternativa a una dupla que tiene más del 90% del negocio. También que Microsoft es la única con dinero suficiente para seguir en la pelea. Eso sí, con iOS 7 a la vuelta de la esquina y Android 5 en el disparadero… O Windows Phone se actualiza y deja atrás el 8 o no tardará en volver al olvido. Es enormemente fiable y sencillo… pero le queda mucho para ser «smart».

 

Ubuntu Kylin, China se pasa al Linux

Habitualmente que una Administración Pública se decante por una versión de Linux para desarrollar un sistema operativo propio no suele ser noticia. Sin embargo, cuando el Gobierno que elige el máximo exponente de software libre es el que controla los designios del mayor mercado del planeta, el calado de la decisión puede hacer temblar los cimientos del mercado tecnológico.

 

El nuevo sistema operativo -denominado Kylin- es compatible con los caracteres chinos, funcionará en equipos móviles, ordenadores y servidores y se lanzará en abril. Para su desarrollo han contado con la colaboración de la firma de software Canonical que ya ha garantizado que en futuras versiones incorporará funcionalidades como los mapas de Baidu o la tienda online Taobao.

 

Esta decisión, que nos sorprende a nadie, es el siguiente paso después de que durante años el Gobierno de Pekín se haya esforzado sobremanera en desarrollar contenidos para plataformas operativas extranjeras -sobre todo Windows-. De este modo, crear un sistema operativo made in China les permite independizarse de los grandes gigantes estadounidenses del software, el único sector tecnológico donde la supremacía de Silicon Valley parece fuera de toda duda.

 

El lanzamiento de Kylin, que coincide con la llegada de la versión 13.04 de Ubuntu, es el resultado de seis años de adaptación del biznieto de Linux desde la gestión militar a otras áreas más «sociales» como la educación, sanidad. Nacido de la colaboración entre un programa gubernamental y la Universidad de Ciencia y Tecnología para la Defensa Nacional fue concebido desde el primer día como un programa que debía ser plenamente operativo con una amplia variedad de procesadores y ordenadores pertenecientes a diferentes estructuras del organigrama chino.

 

Así, coincidiendo con la enorme expansión que está viviendo Lenovo (el gigante chino que adquirió la estructura productiva de IBM) la Administración oriental ha llegado un acuerdo con la empresa de hardware para su implantación en su enorme mercado.

 

Como bien explica Luis S. Galán es su excepcional blog, Kylin tiene un origen muy diferente a los otros sistemas de nuestra época. No ha nacido en un garaje como Windows o Mac OS. Nos llega con varios padrinos de primera: desde la ya nombrada Canonical hasta toda la infraestructura tecnológica de Pekín.

 

El programa nace como un servicio público para que todos los usuarios chinos tengan un soporte operativo que cubra sus necesidades, entienda su idioma e idiosincrasia y añade desde suite ofimáticas (como WPS Office con Interfaz Ribbon, una suerte de KingOffice similar a Microsoft Office desarrollado a partir del también open LibreOffice -disculpadme el trabalenguas) hasta widgets fundamentales en nuestro día a día.

 

Precisamente esta filosofía de «nacido de lo gratis para los ciudadanos» hará que si triunfa en China sirva para que los defensores del software libre de todo el mundo hayan ganado una enorme batalla. Mientras, el Gobierno de Pekín sigue luchando por tecnificar su sociedad y, lo más importante, desmarcarse un poco más de la dependencia que el resto del plantea tiene de Estados Unidos. ¿Se atreverá Europa a hacer algo parecido? Debería, pero lo dudo.