PlayStation, ¿prepara Sony una versión 4K?

Si alguna vez alguien ha intentado discernir qué consola es mejor entre PlayStation y Xbox habrá descubierto que es prácticamente imposible. La enorme batalla técnica que empezaron hace tres lustros Microsoft y Sony se ha caracterizado siempre por una evolución radical del hardware en cada edición para ser la más potente. Ni siquiera el mismísimo Sheldon Cooper es capaz de discernir fácilmente la elección adecuada.

Puede que el catálogo o alguna prestación muy específica sea la que decante la balanza en una duda con consecuencias multimillonarias en el sector. Precisamente por eso, los ingenieros de Sony podrían estar ultimando una versión «4,5» de la PlayStation con un motor gráfico más potente capaz de soportar juegos con resolución 4K.

Dar el salto a la ultra alta definición es más complicado de lo que parece. Como ya sabrán los gamers de PC, los requisitos gráficos necesarios para contar con una experiencia fluida en juegos con un alto nivel de detalle y esta resolución son altísimos. Por eso los japoneses quieren tirar la casa por la ventana -previo lanzamiento de la PS5- y crear un hardware que también sea capaz de soportar realidad virtual.

Tras el éxito de PlayStation VR en el pasado GDC de San Francisco se da por hecho que ya hay varios desarrolladores trabajando en títulos compatibles con la realidad virtual y que el salto al 4K es solo cuestión de meses. El problema, demasiado común en el universo de las videoconsolas, es que ocurrirá con los millones de usuarios que se quedarán al margen con este nuevo formato. ¿Habrá algún plan renove para dar el salto? ¿Habrá la tan escasa retrocompatibilidad? Seguro que dependiendo de la dirección de estas respuestas las mejoras llegarán en una versión intermedia o en la próxima edición de la PlayStation (y de su gran rival, Xbox).

HDR, ¿qué significan las «nuevas» siglas de la televisión?

Llevan meses siendo la comidilla en el negocio de los paneles, monitores y televisores. Tres letras que prometen traer un salto al mundo de la imagen mayor que el que supuso el 4K. A la altura de la brecha entre el DVD y el BluRay. Y, sin duda, en el pasado CES 2016 han sido las siglas más escuchadas en los stands de algunos fabricantes: HDR o High Dynamic Range. Pero, ¿qué significan realmente y qué aportan a nuestra experiencia de usuario?

Si seguimos un orden cronológico en lo que a calidad de imagen se refiere, al Full HD le superó el 4K y la UHD -ultra alta definición- y parecía que el summum durante un tiempo serían los quantum dots o puntos cuánticos. Sin embargo, la llegada a los televisores de la tecnología HDR (presente en las cámaras desde hace tiempo) promete poner todo patas arriba.

Como hemos dicho, cualquier aficionado a la fotografía o a los videojuegos lleva oyendo estas siglas desde hace tiempo. Incluso los smartphones incluyen esta opción desde hace algunas generaciones. Muchas tarjetas gráficas incorporan esta tecnología que tiene como objetivo reproducir una gama de luminancia más amplia. Explicado de una forma más sencilla, es capaz de crear mayor intensidad en las gamas más oscuras y en las más claras para ganar más detalle. Los negros son más oscuros y los tonos claros más luminosos. Un contraste mucho más potente y marcado que nos ofrece un nivel de detalle sin comparación con los televisores comercializados hasta la fecha.

En fotografía la forma de aplicarlo es sencilla: se emplean varias capturas de la imagen con diferentes exposiciones que al combinarse entre ellas permiten obtener una instantánea con una gran cantidad de información y por lo tanto con un gran detalle en las zonas más claras y oscuras. En definitiva, una imagen más definida y de más calidad.

Cuando aplicamos esto al vídeo la imagen multiplica su calidad y conseguimos una nueva forma de ver lo grabado. Y aquí es donde entra otra de las bazas del HDR en juego: si el 4K supuso una enorme inversión para toda la cadena de producción y los Quantum Dots son una baza solo del reproductor, el HDR permite incluir a los productores sin un gran esfuerzo económico pues, como hemos dicho, es una tecnología que se lleva tiempo utilizando en otros campos.

De hecho, si el talón de Aquiles de la Ultra Alta Definición ha sido que el hardware ha estado listo antes que los contenidos, ya hay productoras como Netflix o Amazon que ya tienen contenidos compatibles con esta tecnología.

Por eso cuando algunos fabricantes decidieron implementar nuevos sistemas de atenuación de la retroiluminación (bajar el tono negro sin evitar que los claros sean más brillantes) todas las piezas del puzzle encajaron. Lo más curioso es que según muchos expertos el HDR podría dejar fuera de juego a la sensación del último año en paneles: el OLED de LG. El motivo es sencillo, si bien permite tonos negros mucho más oscuros al apagar selectivamente los LEDs, sus tonos claros no consiguen todo el brillo que necesita el HDR para completar escenas más nítidas. Es cierto que en la feria de Las Vegas los coreanos mostraron un panel específico para este «nuevo» sistema, pero también lo es que Sony y Samsung llevan cierta ventaja y que Panasonic ya ha lanzado su propio Dynamic Range Remaster.

CES 2015, las novedades de Samsung

Cuando los rumores sobre el Galaxy S6 se dispararon y muchos pensaron que las «malas ventas» de la división móvil de los coreanos -y la espectacular recepción del iPhone 6- iban a hacer que no esperasen al Mobile World Congress, Samsung demostró que es mucho más que teléfonos y tabletas. Con intención de seguir siendo el mayor fabricante mundial de electrónica de consumo y de dominar cada vez más mercados -el de la domótica es uno de los que más le interesa- estas son las novedades más interesantes que presentaron en Las Vegas.

  • Unidades SSD portátiles. La idea es llevar todas las ventajas de esta tecnología fuera de los ordenadores para competir directamente con los discos duros externos tradicionales. Con capacidad de 256, 512 y 1024 GB y un peso de 30 gramos ofrecen una velocidad de hasta 450 Mbps además de un cifrado AES 256 bits. Con un precio en Estados Unidos que parte de los 179 dólares, parece que es el primero de una larga estirpe de periféricos que inician el mundo del almacenamiento híbrido SSD-nube.
  • Super UHD. Si parece que el UHD es lo último -casi no tiene contenidos- estamos equivocados. La nueva tecnología de nanocristales de Samsung está pensada para, a misma resolución, mejorar contraste, brillo y nitidez. Las cifras de los ingenieros coreanos son reseñables: una profundidad de color 64 veces mayor que la de un televisor «convencional» y 2,5 veces más de brillo. Y todo mientras el procesador gestiona el brillo adecuado en función del entorno, la imagen y optimiza el gasto energético. En definitiva, un panel LED que rinde como un OLED sin sus desventajas. La creación de la UHD Alliance con productoras de Hollywood, además, parece garantizar contenidos de alta calidad de imagen y sonido.

  • Internet de las cosas. El 32% de los estadounidenses quieren implementar dispositivos de este tipo en sus hogares pero sólo el 2% los tienen instalados. El 64% de los wearables de ese país llevan el logo de los coreanos en su carcasa. Y más del 50% quieren disfrutar de algún tipo de conexión en todo momento. Esto explica la apuesta por reforzar los dispositivos de este tipo y por lanzar servicios como Milk Music y Milk Video, pensados para hacer frente a Google y Apple en su terreno. Sobre todo porque durante los próximos meses llegarán a todos sus smartphones, tabletas… ordenadores y televisores.

  • Electrodomésticos ultracapaces. La batalla con LG tiene pinta de marcar una época. Desde soportes para tabletas en la cocina que se conectan con los electrodoméstico para controlar los tiempos de cocción desde la receta, hasta hornos dobles, aspiradores robotizados controlables y ajustables desde el móvil o lavadoras de dos alturas que incorporan lavaplatos para optimizar el flujo de agua.

 

BluRay 4K, supervivencia de especie

2014 ha sido, en el sector audiovisual, el año de la llegada de la resolución 4K a los dispositivos domésticos. Televisores con cuatro veces más píxeles que las Full HD (a las que están llamadas a dejar obsoletas durante los próximos años) que dan un paso más en la búsqueda de la imagen perfecta -algunos fabricantes ya se están preparando para el lanzamiento del 5K en sus dispositivos.

Sin embargo, por el momento, el mayor reto al que se enfrenta este formato es a la falta de contenidos nativos que reproducir. Es cierto que muchos reproductores son capaces de escalar los contenidos Full HD y dotarlos de mayor profundidad y más nitidez pero el resultado (cualquiera que se haya acercado a una tienda de imagen donde estén reproduciendo contenidos 4K dará fe) no es el mismo.

Precisamente por eso los creadores de contenidos y las distribuidoras se han puesto manos a la obra para que con el nuevo año llegue al mercado un formato físico digital que permita aprovechar todo el potencial de esta nueva tecnología.

2014 ha sido también el año del consumo de contenidos en plataformas en streaming que no sólo permiten al usuario mantener espacio libre en sus equipos sino que también permiten una nueva forma de consumo bajo demanda mucho más cómoda que los medios tradicionales. No obstante, las limitadas conexiones de internet y el peso de los contenidos 4K (no sólo la imagen sino los completos estándares de sonido) hace muy complicado que un usuario medio pueda disfrutar de esta nueva forma de ver una serie o película.

Ese es el motivo por el que, aunque los formatos físicos tienen su fecha de caducidad anunciada, seguirán siendo necesarios para permitir la expansión de nuevos estándares de calidad de audio y vídeo aderezados, eso sí, de suculentos extras.

Una película de duración media (unas dos horas) en formato 4K/UHD tiene un peso de unos 50 GB lo que hace que el actual formato de disco BluRay se quede algo corto de capacidad para poder contener toda la información que se necesita. Es por ello que se espera que a mediados del año que viene -la BluRay Disc Association así lo asegura- lleguen los primeros discos de alta capacidad al mercado.

Esta mayor capacidad permitirá tener un mayor rango dinámico: las sombras y las zonas más claras de cada imagen se distinguirán mejor además de disfrutar de tasas de refresco de hasta 60 cuadros por segundo. En definitiva mucha más calidad de imagen que lo que los flujos de datos actuales permiten y que no sería difícil de portar en discos con capacidades de entre 66 y 100 GB.

Uno de los puntos diferentes será el uso de un nuevo códec pasando del H.264/AVC (Advanced Video Coding) al nuevo H.265/HEVC (High Efficiency Video Coding) o el nuevo sistema de protección anti-copia DRM.

En definitiva el espaldarazo para que la hiperrealidad entre por la ventana… y la pantalla del televisor.

Premios 2014: imagen y sonido

Como cada año, después de disfrutar de doce meses de dispositivos tecnológicos de todo tipo, de probar decenas de novedades y de sorprendernos de la velocidad con la que las TICs se adaptan a nosotros (y nosotros a ellas) vamos a dar los humildes «Premios 2014 de La Caverna Cibernética». Unos galardones que subrayan el rendimiento, el diseño, la utilidad y la relación calidad-precio de los elegidos.

Durante tres días presentaremos los mejores gadgets del mundo digital, de entre los dispositivos móviles y wearables y del apasionante universo de la imagen y el sonido. ¿Nos acompañáis?

 

 

Mejor televisión: SAMSUNG UE48HU7500

 

 

Es cierto que no es uno de los modernos paneles curvos de los coreanos. También que por encima de este equipos existen dos paneles superiores. El magnífico 8000 y la sobrenatural Serie 9. Sin embargo, el 7500 es uno de los mejores paneles 4K-3D del mercado. La tecnología Color Brilliance le da colores naturales, el sistema de escalado UHD hace que ya no quieras ver nada en Full HD, una tasa de refresco (CMR) de 1000 Hz hace que no exista el ghosting, los negros son nítidos y profundos, los blancos están llenos de vida, la compatibilidad con futuros estándares UHD gracias al Evolution Kit la convierte en una inversión segura, sus contenidos SmartTV la colocan por encima de sus rivales y su diseño la convierte en una escultura incluso apagada. Su precio «oficial» son 1499€ pero si se busca bien se encontrarán proveedores de confianza como Supersonido que la dejan a mucho mejor precio. En definitiva, la mejor televisión del año y no sólo por su precio.

Mejor equipo integrado: SAMSUNG Home Cinema BluRay H7500WM

Parece que es el número de la suerte de los coreanos. Una vez más, existe un equipo por encima en rendimiento dentro del propio catálogo de Samsung, sin embargo, el rendimiento de éste es muy similar y su precio es mucho más competitivo. El 7500 es un sistema integrado con reproductor de BluRay 3D y escalado 4K que destaca por su pico de potencia de 1000w y, sobre todo, por sus válvulas de vacío. El sonido es más limpio, no hay reverberaciones, la sensación de fluidez es mucho mayor que en la de otros equipos similares lo que, unido a la tecnología DTS Neo Códec Fusion 2014, todo se vuelve mucho más envolvente. Además, el diseño transparente de sus altavoces no sólo le da una imagen mucho más sofisticada y profesional sino que, técnicamente mejora el rendimiento del conjunto. Uno de los pocos equipos en el mercado que puede romper la tentación de hacer un home cinema «por partes». ¿Su precio? 899€.

Mejor equipo de sonido: DENON AVR-X500

Para los más puristas, este clásico receptor de cinco canales nos permite disfrutar de toda la calidad de sonido de DENON. Pensado para buscar un audio fluido y natural, sus capacidad máxima es de 140w por canal y es compatible con audio 3D, además de contar con certificado Dolby True HD y DTS HD. Con convertidores D/A de 192 kHz y 24 bits, sólo necesitarás encontrar unos altavoces a su altura para disfrutar de una experiencia musical redonda sea cual sea la fuente de origen -gracias a su entrada HDMI frontal podrá serlo cualquier dispositivo móvil-. Un equipo muy bien resuelto por calidad, diseño, rendimiento y precio (349€).

Mejor cámara de fotos: OLYMPUS OM-D E-M10

 

 

En un nicho dominado completamente por Canon, Nikon y Panasonic -en menor medida-, el de las cámaras con objetivos intercambiables, la legendaria Olympus ha conseguido un producto redondo con esta E-M10 de su prestigiosa familia OM-D. Su diseño compacto y ligero a pesar de su cuerpo metálico anuncia que estamos ante un buen resumen de lo que saben hacer: la velocidad de enfoque de la E-M5, un visor EVF de alta velocidad y 1440 Kp de resolución que no sólo facilita el encuadre sino que nos da una imagen previa de la captura de todos los ajustes que realizamos en tiempo real. El sistema de adaptación del brillo permite que todas las escenas -tanto las más oscuras como las más claras- se vean como lo hace el ojo humano y su software se ha vuelto los suficientemente intuitivo para que nos animemos a abandonar los «modos Auto». Una cámara de primera por poco más de 600€.

Mejor cámara de vídeo: SONY HANDYCAM HDR-PJ330E

Increíblemente compacta y ligera, con un diseño de lo más acertado y unas capacidades sorprendentes, este equipo de 399€ destaca por su sensor CMOS XMOR R de 9,2 Mp, su zoom óptico 30x y digital 60x estabilizador óptico Optical SteadyShot, procesador de imagen BIONZ X, una lente G (de Zeiss) con formato gran angular y un proyector integrado de 13 lúmenes que permite emitir imágenes de hasta 100 pulgadas. Un equipo ingenioso, ultracompatible y acabado con la calidad de Sony que será un gran regalo para los que no pueden vivir sin grabar lo que les rodea.