Microsoft, salto al ARM gracias a Qualcomm

Durante años, casi décadas, hubo un matrimonio ganador en el universo PC: Wintel, la suma del sistema operativo de Microsoft y los procesadores de Intel era casi la única opción lógica a la hora de comprar un ordenador personal. Sin embargo, la transición hacia la «era post PC» que anunciaba Steve Jobs hace 7 años ha hecho que cada vez sean más los clientes que piden algo diferente a sus equipos. Piden movilidad y autonomía más allá de potencia bruta.

De hecho, el consumo de determinadas actividades casi exclusivamente desde dispositivos móviles (smartphones y tabletas) y los cambios en las costumbres de los usuarios unido a la creciente capacidad de los procesadores con arquitectura ARM ha hecho que cada vez fueran más los que nos planteáramos la viabilidad de equipos híbridos y ultraportátiles con estos chips.

La respuesta no ha tardado -demasiado- en llegar. La semana pasada, durante el Qualcomm Summit, la empresa californiana anunció el acuerdo con Microsoft para el lanzamiento los primeros portátiles equipados con procesadores Snapdragon 835 Mobile PC con Always Connected PC. Estos prometen, ante todo, una autonomía de 20 horas. Un día completo de independencia.

En teoría, están más cerca de un tablet que de un ordenador gracias a su conexión permanente LTE o a un consumo energético más eficiente. Incluso, la versión del sistema operativo con la que trabajarán los primeros seis fabricantes elegidos para la «conversión» (Asus, HP, Huawei, Lenovo, Vaio y Xiaomi) trabaja de forma nativa con la arquitectura ARM sin emulación. De hecho, aunque se venderán con Windows 10 S, se podrá pasar gratis a Windows 10 Pro.

El único pero por el momento viene de la mano de las aplicaciones que instalemos. Inicialmente, las de 32 bits sí que se ejecutarán bajo un emulador (no notaremos ninguna diferencia) mientras que las de 64 bits serán incompatibles. También habrá un catálogo bastante amplio de programas -antivirus o algunos juegos, programas que utilizan drivers del kernel- que no se podrán ejecutar.

De momento Asus ya ha presentado su modelo NovaGo que además del procesador ya nombrado implementa una tarjeta gráfica Qualcomm Adreno 540 710, módem Snapdragon X16 Gigabit LTE, WiFi Direct y una autonomía de 22 horas en uso y 30 días en reposo.

Por su parte, HP lanzará el Envy X2 que «combina lo mejor de una experiencia smartphone con lo mejor de un PC con Windows». Su autonomía será de 24 horas en activo y 29 días en reposo.

De momento solo sabemos que Lenovo presentará su modelo en el próximo CES de Las Vegas y que se supone que llegarán al mercado durante la primavera de 2018. Sin embargo, aún no hay tarifas ni fechas oficiales de lanzamiento.

Google Pixelbook, el mejor Chromebook hasta la fecha

El evento Made by Google dejó muchas más sorpresas que los esperados Pixel 2 y Pixel XL 2. Los nuevos Android de referencia estuvieron acompañados (entre otros dispositivos que analizaremos los próximos días) por el imprescindible Google Pixelbook. Un dispositivo que, aunque a simple vista pueda parecer otro convertible, es la apuesta definitiva de los de Mountain View por Chrome OS.

El planteamiento -de construcción, no físico-, recuerda poderosamente al de Apple con sus MacBook y macOS: un dispositivo con un hardware notable, no sobresaliente, que gracias a la buena optimización del software rinde mucho más de lo que debería. Por ejemplo, los de Larry Page tampoco han elegido la última versión de procesadores Intel y se han quedado en la séptima generación completamente testada durante meses y muy fiable.

En cuanto al almacenamiento, todos cuentan con unidades SSD. La de 512 GB, de hecho, cuenta con soporte NVMe que incrementa notablemente la velocidad del conjunto.

Si nos centramos en las especificaciones encontraremos un panel de 12,3 pulgadas LCD con resolución QHD, entre 8 y 16 GB de memoria (lo chips Intel son i5 o i7 a elegir), gráficos Intel HD Graphics 620, dos puertos USB-C 3.0 y una batería que nos mantendrá 10 horas lejos del enchufe en un paquete de solo 1,1 kilos de peso.

El Pixelbook es realmente delgado (10,3 mm) y cuenta con un lenguaje de diseño que nos recuerda a los smartphones de la casa con las dos bandas de color en la parte trasera. El teclado retroiluminado así como la opción de trabajar con un Pixelbook Pen o la total integración con los smartphones de la casa -que permite realizar tethering y compartir datos entre ambos dispositivos de una forma rápida, segura y transparente- son algunas de las virtudes de un equipo con una pantalla táctil movible 360 grados.

La pila, por cierto, cuenta con un sistema de carga rápida -heredado de otros equipos del catálogo de la casa- que en solo 15 minutos nos regala dos horas de trabajo. El stylus, la otra herencia del universo tablet hace aún más versátil a un dispositivo pensado para competir con los iPad Pro y Surface solo que con un precio más competitivo (la configuración base parte de los 999 dólares) y que cuenta con Google Assistant como su gran baza diferenciadora.

En definitiva, una propuesta de lo más interesante que busca potenciar al máximo el sistema operativo (para acabar creando una plataforma unificada con Android), una experiencia de usuario mucho más completa de las que ha ofertado Google hasta la fecha y, sobre todo, una alternativa real en cuanto a productividad al binomio Windows-macOS.

Ultrabooks, ¿cuáles son la referencia del mercado?

Hace pocos días Xiaomi dio un paso más para convertirse en uno de los fabricantes de referencia del mercado tecnológico: el lanzamiento de su nuevo ultrabook, el Mi Notebook Air tiene en el punto de mira a todos aquellos consumidores que buscan el diseño de Apple (al menos en cuanto a forma), un buen rendimiento -las especificaciones son, sobre el papel, notables- y una relación calidad-precio puntera.

Si unimos esta noticia a los datos de estancamiento del mercado de tabletas debido a que su tasa de renovación por parte de los usuarios es «lenta» (desde nuestro punto de vista, razonable), nos encontramos con que los portátiles ultraligeros son el nuevo filón por el que las empresas de hardware esperan crecer durante los próximos meses.

Es por eso que hemos querido hacer una recopilación de todo lo que nos han deparado los últimos meses en este nicho. ¿Cuáles son los ultrabook de referencia en el mercado?

  • MacBook y MacBook Air. El primero es la gran apuesta de Apple en el mercado de portátiles. El segundo es el creador de este nicho de mercado. Y eso son palabras mayores. El Air es pequeño, ligero y cuenta con una autonomía sobresaliente lo que lo convierte en uno de los mejores en su tarea de ser una herramienta perfecta de trabajo en cualquier situación. Aunque carece de las últimas tecnologías de la casa de la manzana (la pantalla Retina) su precio de 999 euros para el equipo de 11 pulgadas, 4 GB de RAM y 128 de almacenamiento SSD lo convierte en el portátil más accesible de su catálogo. Por su parte, el nuevo MacBook, sin apellido, cuenta con un tamaño aún menor, un hardware más rápido, potente y silencioso además de un peso aún más bajo. Su handicap es su precio de acceso de 1.499€ para el modelo con procesador M3. Solo macOS puede enjugar la diferencia.
  • HP Spectre. Si tuviéramos que definirlo con una sola palabra esta sería prodigioso. Por diseño, por acabados, por especificaciones, por concepto. Es uno de los mejores productos en la historia de la compañía que aúna una enorme potencia con un envoltorio ultraligero (1,1 kilos) que es, además, el más fino del mercado. Escalonado en dos precios (1.499 y 1.799 euros) en función de que escojamos un procesador i5 o i7 -siempre cuenta con 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento en estado sólido. Su único punto débil es su tarjeta gráfica integrada que desentona con la velocidad del conjunto. Aunque es cierto que no está pensado para gamers.
  • ASUS ZenBook. Uno de los pesos pesados del mercado gracias a su excepcional relación calidad-precio. No es el más potente pero es mucho más que suficiente para un usuario medio gracias a su procesador Intel i5, sus 4 GB de RAM, 128 GB de disco duro SSD y las 13 pulgadas de su pantalla. Su autonomía llega -justo- hasta las 7 horas. Unas cifras similares (menos la batería) a las de un MacBook Air, solo que por 699€. Un motivo más que suficiente para tenerlo en cuenta a la hora de buscar candidatos.
  • Microsoft Surfacebook. Más cercano a un dos en uno que a un ultrabook y a la espera de que la segunda versión llegue a nuestro mercado -la primera solo la podremos comprar a través de la web estadounidense de Microsoft- este equipo es una delicia por su potencia. Se nota que la teoría del equipo hecho a medida para el desarrollador de software funciona: es rápido y estable como ningún otro equipo con Windows. Disponible con hasta 1 TB de capacidad, 16 GB de RAM y una resolución de pantalla de ¡3.000×2.000! (el panel tiene 13,3 pulgadas) pone en aprietos a cualquier rival. Eso sí, el rendimiento se paga y esta versión cuesta casi 3.000 euros. La de acceso, con un procesador i5, 128 GB de capacidad de almacenamiento y 8 GB de RAM se queda en 1.300€. Un problema serio para sus compañeros de plataforma. Sobre todo si la segunda versión es capaz de contener los precios.
  • Dell XPS. La empresa de Michael Dell siempre se ha caracterizado por lanzar productos excelentes. Sin término medio. Y la familia XPS es el mejor ejemplo de cómo competir -por arriba- con el Spectre o el Surfacebook-. Lo más curioso es que el precio exagerado de sus rivales hace que el suyo sea competitivo. Por 1.499 euros ofrecen un equipo con procesador i5, 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento SSD con un factor determinante: la pantalla Infinity Edge con resolución de 3.200×1.800 píxeles. Una vez más cojea la tarjeta gráfica pero si consiguen afinar el tiro en este apartado conseguirán el mejor equipo del mercado con diferencia por rendimiento, precio y tamaño. Muy a tener en cuenta.
  • Mi Notebook Air. El objetivo (para nosotros erróneo) del fabricante chino sigue siendo crear réplicas de gran calidad del catálogo de Apple con un precio más atractivo y un buen rendimiento. Disponible en 12,5 y 13,3 pulgadas su gran apuesta -una vez más- es su precio: desde 500 y 680 euros, respectivamente. Sabedores del punto débil de sus rivales, los chinos han implementado una tarjeta gráfica GeForce 940 MX que trabajará junto con un chip i5, 8 GB de RAM, 256 GB de almacenamiento SSD, una batería que nos da 11,5 horas de autonomía y cuenta con carga rápida hasta el 50% y un panel FHD. Solo la durabilidad del equipo puede suponer un pero al dispositivo pero su precio puede subsanarlo más que de sobra para un usuario medio.

MacBook, nuestras primeras impresiones

Por fin ya está en las tiendas el nuevo ultraportátil de Apple de 12 pulgadas que viene para romper todos los cánones de la industria (incluidos los que ya rompió el MacBook Air) y que supone una enorme apuesta de los de la manzana por la nube y los procesadores de nueva generación.

Como casi todo lanzamiento o reinvención de Apple el MacBook es polémico por concepto. Parece que el incremento constante de ventas de los ordenadores de la manzana ha hecho que en Cupertino hayan preferido experimentar con el nuevo en vez de tocar modelos que reportan importantes beneficios cada trimestre.

Buen ejemplo es la inclusión de un único puerto USB-C así como un diseño ultraminimalista y unos materiales de lujo. En la mano el MacBook entra por los ojos del mismo modo que los hacen los iPad Air, los iPhone Plus o los prodigiosos iPod Nano. Desde la elección de los colores hasta la calidad del último rincón del dispositivo son un guiño a los demás iDevices para que el cliente se sienta en la necesidad de completar su «colección».

En increíblemente ligero y muy manejable. Además su escaso grosor permite que quepa en casi cualquier bolso o mochila. Una suerte de iPad con teclado en el que echamos de menos el panel táctil. Centrándonos en la pantalla, por cierto, maravilla por su brillo, sus colores nítidos y su resolución. Como casi no tiene marcos -lo mismo ocurre con el teclado- la sensación de estar ante un equipo muy pequeño se acrecenta a cada minuto que trabajamos con él.

El teclado -del que sorprende la anchura de las teclas en proporción al tamaño del conjunto- es rápido y destaca por su tacto diferente. Es cierto que todos los teclados de Apple destacan por su suavidad y por el escaso recorrido de las teclas, sin embargo, la nueva tecnología tipo mariposa que inaugura el MacBook hace que se requiera un periodo de adaptación. A veces da la sensación de que no se ha pulsado correctamente.

Lo mismo ocurre con el procesador Core M. Requiere adaptación (sí, aunque suene sorprendente, el chip requiere que nos acostumbremos a él). Es tan silencioso que si no fuera por la pantalla no distinguiríamos si el equipo está encendido o apagado. Además, mueve con mucha fluidez el ordenador cuando trabajamos en la nube o con aplicaciones que exigen poco: léase iWork, iLife, etc. Nos tememos, sin embargo, que sufrirá cuando demandemos más por su propia arquitectura.

El punto más polémico -y que sirve de globo sonda para Apple- es la inclusión de un único puerto USB en el ordenador. Por muy avanzado que este sea (y por mucho que la empresa explique cuánto usan sus clientes iCloud) no poder contar con ninguna ranura física puede ser un problema a la hora de trabajar con equipos externos -se nos ocurren fotografías- pero también cuando queramos cargar el móvil. Salvo que nos gastemos mucho dinero en el adaptador.

En definitiva nos parece un buen equipo que no tendrá demasiado recorrido comercial (su precio es muy alto) pero que sirve para hacer más fieles a los fieles (aquellos que denostamos hace tiempo cualquier ranura en el smartphone o tableta) y para demostrar la gran ligereza de OS X (un entorno operativo con la capacidad de Windows que es capaz de funcionar fluidamente en un procesador similar al de los Chromebook). Esperemos poder probarlo más a fondo para salir de dudas.

Microsoft, evolución al hardware

Hace tan solo una década Microsoft era el actor principal del universo informático. Su sistema operativo, Windows, era la referencia absoluta en los ordenadores de medio mundo y eso le permitía controlar internet a través de su Explorer y casi cualquier negocio tecnológico. Su mundo (el mundo tecnológico en general), sin embargo, se sacudió con la explosión de los smartphones, la computación en la nube y las tabletas.

Buen ejemplo de ello es la carta que Bill Gates ha enviado a sus empleados para celebrar las cuatro décadas de la compañía. «Vivimos en un mundo multiplataforma» reza el fundador y máximo accionista de la empresa de Redmond. Y eso ha hecho que los de Windows y Office se hayan tenido que adaptar para asegurarse la supervivencia. Primero Steve Ballmer apostó por el hardware y ahora Satya Nadella se ha decantado por los servicios y su Drive.

Vayamos por partes. Microsoft ya no es solo un proveedor de software para terceros fabricantes de dispositivos. La compra de Nokia (muy polémica por cómo se fue desarrollando) le ha otorgado a la empresa una enorme presencia en el mercado móvil -sobre todo en los modelos de gama media y los mercados en desarrollo. Sus pizarras inteligentes están presentes en casi todos los centros de reuniones relevantes. HoloLens se antojan como una de las pocas propuestas realistas de realidad virtual (aplicado tanto al ocio como al mundo profesional) y, Xbox, sigue cosechando éxitos a pesar de la feroz competencia de la PlayStation de Sony.

Pero esto no es todo. Sus históricos grandes aliados -Hewlett Packard, Dell, Lenovo, Acer y compañía- son ahora también sus competidores gracias al gran éxito de Surface. Lo que empezó siendo una respuesta al iPad ha acabado convirtiéndose en un portátil híbrido de gran capacidad. Tanto que si bien su primera versión no fue especialmente exitosa, la segunda se ganó millones de adeptos entre los profesionales y la tercera está batiendo récords de reservas en su versión «doméstica».

Y, aunque la piedra angular de todo esto sigue siendo Windows, que promete ser el primer sistema operativo completamente funcional y compatible entre las cinco pantallas (smartphone, tableta, ordenador, consola y televisión) la clave de su éxito reside y residirá en el concepto global que Microsoft ha adquirido respecto a su completo software y su potentísimo hardware.

Surface 3 será la guinda a la costosa estructura (por tiempo, recursos y esfuerzo) que Microsoft puso en marcha cuando decidió reciclarse. Esta familia híbrida supone ya el 4% de los ingresos de la multinacional y aunque todavía no reporta beneficios al nivel de su otro gran éxito, la Xbox, lejos quedan las pérdidas que le ocasionaron las primeras versiones. Las cifras son geniales: más de 1.000 millones de facturación y un incremento de ventas del 24%. De seguir la tendencia así pronto será un actor muy relevante en el negocio de los ultraportátiles y las tabletas.

Más difícil será recuperar el terreno perdido entre los teléfonos inteligentes. Aunque los Lumia han vuelto a repuntar en ventas un 28% los 243 millones que le costó a los de Redmond integrar a los fineses en su estructura y los 7.000 millones de dólares de la operación dejan muy muy lejos los números negros. Además, la explosión de los terminales asiáticos de gama media y el inquebrantable éxito del iPhone sea cual sea su precio y su capacidad dejan cada vez menos margen para sus rivales.

Aún así hay espacio para la esperanza. La Xbox, que comenzó siendo un enorme agujero negro para los beneficios de la compañía es ahora la piedra angular sobre la que Microsoft sustenta toda su oferta de ocio y sobre la que consigue demostrar su capacidad de construir dispositivos sobresalientes. Parece que el futuro de la empresa, gracias a su migración, está asegurado unas cuantas décadas más.