TV en streaming, ¿el fin de la televisión de pago clásica?

Sí, la gráfica se refiere a Estados Unidos, un mercado especial y muy diferente al nuestro por la facilidad con la que crea nuevas tendencias y, sobre todo, por la facilidad con la que las adopta, pero también es cierto que, tarde o temprano -habitualmente más bien tarde por estos lares- lo que ocurre allí acaba trasladándose aquí.

Y las cifras con claras: si en el segundo trimestre de 2015 había más personas suscritas al cable que a cualquier servicio de pago en Estados Unidos, ahora la subida de los servicios en streaming es tan marcada como la caída de los servicios clásicos. ¿Por qué? Porque han modificado nuestro comportamiento y han alterado por completo, el uso que le dábamos a la programación de la televisión «tradicional».

Del mismo modo que las plataformas bajo demanda de música ha hecho que la forma en la que  la consumimos -radio incluida- haya cambiado irremediablemente y que desde los artistas hasta las distribuidoras hayan tenido que modificar la forma en la que llegan hasta nosotros, los contenidos multimedia como las series y las películas están ante el reto de averiguar cómo queremos visionarlas.

Si el primer paso fue la opción de grabar contenidos en los decodificadores para visionarlos más adelante cuando quisiéramos, ahora la demanda de personalización va más allá. Buscar un capítulo de cualquier serie en nuestra aplicación de nuestro dispositivo móvil en una app (el ejemplo que todos tenemos en la cabeza es la omnipresente Netflix) para pasarla a nuestra smart TV o al adaptador que convierte el televisor en un panel inteligente.

De esta forma, igual que los soportes físicos se resienten por sus limitaciones (desde el espacio que ocupan hasta la obligación de ver un contenido mediante un reproductor) la posibilidad de ver lo que queramos, cuando queramos y donde queramos es una tentación demasiado grande para tener que depender de cuándo un canal decide ponernos una nueva «dosis» de nuestra serie favorita.

Y la migración ya ha empezado: a los clásicos Netflix, Hulu o Amazon Video se suman iniciativas como HBO Premium y Showtime. Y a estos hay que añadir la entrada de nuevos proyectos aún en ciernes como Apple TV que ha cambiado completamente su hardware para repetir el éxito de Apple Music gracias a su total integración en el ecosistema de la manzana -incluido Siri-.

El cambio se ve también por edades: el filón de clientes de la televisión de pago clásica al otro lado del Atlántico son los usuarios «mayores». Aquellos que aún ven con recelo las nuevas tecnologías o que, simplemente, no tienen ganas de entrar en una curva de aprendizaje mucho más sencilla de lo que ellos piensan. Por si acaso, las plataformas clásicas ya están manos a la obra lanzando sus propias soluciones en streaming para retener a los clientes del futuro: los jóvenes que hoy en día no entienden el consumo de prácticamente nada si no ha pasado antes por su smartphone.

En cuanto a los contenidos, cada vez es más diverso. Desde lo que les producen terceros hasta series propias o fichajes de relumbrón (el equipo de Top Gear que salió espantado de la BBC ahora trabaja para Jeff Bezos). Una forma de atraer a los televidentes más tradicionales y apuntalar la sed de contenidos personalizados de una nueva forma de consumidores.

TV Online, Apple quiere su trozo de negocio

Hasta ahora Apple se ha caracterizado por lanzar productos que han roto los mercados gracias a la capacidad tractora de su marca. No siempre han sido los primeros en llegar pero sí han servido para cambiar el modo en el que el mercado consume un producto o servicio. Así, del mismo modo que la dupla iTunes-iPod cambió la música, Apple quiere recuperar el terreno perdido en el consumo de televisión frente a las plataformas en streaming, y el espacio que su Apple TV ha cedido a la Xbox o la PlayStation como centro de ocio doméstico.

Días después de que se anunciara un acuerdo entre la empresa dirigida por Tim Cook y HBO para abrir el enorme catálogo de la empresa de Time Warner a internet y hacer frente a las plataformas VOD de la mano del gigante de la manzana, The Wall Street Journal publicaba que Apple está negociando con diversas cadenas de televisión para lanzar su propio servicio de televisión en streaming para sus dispositivos.

Al parecer, grandes emisoras como Fox, ESPN, ABC, FX o CBS ya han dado el sí y ahora buscan un aliado como Comcast con el que compartir su experiencia en la difusión de una gran plataforma de pago, además de entrar en su catálogo de la NBC. Parece que la alianza con HBO facilitaría la llegada de las producción de TimeWarner y que la condición de la familia Jobs como primer accionista privado de The Walt Disney Company pondría fácil la llegada de la empresa de Mickey a un servicio que costaría unos 30 dólares al mes y que gracias a iCloud permitiría el visionado de cualquier contenido en cualquier iDevice.

El anuncio del servicio está previsto para WWDC de junio para que su lanzamiento llegara a lo largo de septiembre coincidiendo con el nuevo Apple TV y con el gancho que supondría para las demás compañías los datos de la difusión en exclusiva de HBO Now dentro de su plataforma.

Los rumores más optimistas dicen que el nuevo dispositivo contaría con un nuevo software y, además, permitiría algunas gestiones de domótica desde los iPhone, iPod Touch y iPad. La mala noticia es que el servicio, al igual que iTunes Radio no parece tener fecha de presentación fuera de Estados Unidos.

Por fin el año de Netflix

Parece que la llegada de Netflix al mercado estatal será una realidad en otoño. El servicio de Video On Demand (VOD) ha llegado un acuerdo para su implementación como aplicación en los televisores de Samsung y LG después del verano (esperemos que no solo en las nuevas y que las actualizaciones de software nos regalen el nuevo servicio) mientras sigue en negociaciones con las grandes distribuidoras y productoras que dominan el negocio en España.

El éxito de Movistar TV (con servicios como Series) así como el rápido crecimiento de servicios como Waki.tv han hecho que la empresa estadounidense acelere su proceso de llegada a un mercado con un gran potencial por su alta tasa de dispositivos móviles con banda ancha así como una buena cuota de penetración de la banda ancha en los hogares.

Sus principales rivales parecen bien asentados en el mercado. Movistar TV tiene dos millones de clientes; Canal Plus (que cuenta con los 720.000 abonados a Yomvi) supera el millón y medio y Waki.tv (adquirida por la japonesa Rakuten) tiene la misma cifra. El buen precio del sistema Series (7€ al mes), así como la oferta para comprar Canal Plus hacen que los de Telefónica sean el rival más complicado para un servicio que el año pasado desembarcó en seis países europeos con precios de entre 8 y 12 euros al mes y que ha tenido una acogida sobresaliente en Francia y Alemania.

De momento, la empresa tiene más de 60 millones de abonados en 50 países y en 2014 consiguió unos beneficios de más de 220 millones de euros y superó los 28.300 millones de valor bursátil.

Televisión online, las mejores opciones de pago

Después del revuelo que ha provocado el cierre de The Pirate Bay y su posterior resurrección y ante los incesantes rumores de la llegada de Netflix a nuestro mercado -tanto los operadores de cable como otros servicios que ya operan en la actualidad temen una acogida tan buena como en los demás mercados- nos hemos decidido a presentar una lista de los mejores servicios legales para disfrutar de series y películas online. ¿Con cuál os quedáis?

  • Yomvi. Por el momento la mejor alternativa en nuestro mercado cuenta como avales su alianza (eso sí, cada vez menor) con Canal Plus y la difusión que le permite Vodafone. Con un catálogo de 1.500 películas y 120 series, no es el más completo pero sí el más versátil y actualizado. Desde 6€ al mes, es una de las mejores opciones multisoporte y el verdadero rival de la televisión de pago clásica, por el momento.
  • Waki TV. Un poco más caro -6,99€ al mes-, cuenta con 1,4 millones de clientes en el Estado con 4.000 títulos y 300 temporadas de series. Su mejor carta, sin duda, es su nuevo pack con HBO, el mejor creador de contenidos del momento. También es multiplataforma.
  • Mitele. La plataforma del Grupo Mediaset ofrece sus series gratis y películas a un precio realmente competitivo, menos de 3€. En su contra, un mayor «fondo de armario» que le permita competir de tú a tú con los anteriores.
  • Filmin. Una de las primeras en nuestro mercado, ha ampliado su catálogo gracias al empujón que ha recibido del Ministerio de Cultura. Su precio, 8€ al mes, lo coloca al límite de la competitividad. Una plataforma especial para un cliente menos comercial que en otros casos.
  • Voddler. Un videoclub clásico permite un precio muy atractivo en los títulos (de 1 a 4 euros en función de su actualidad) gracias a la inserción de publicidad antes del visionado. Aunque aquí no ha conseguido una gran difusión, en otros países es una referencia. Su problema fue una cantidad de contenidos poco variada en su lanzamiento.
  • Movistar Series. Sin duda, uno de los más atractivos para nosotros (ya que permite tener una buena oferta con el propio proveedor de internet) y la confirmación de que Netflix no anda lejos. Con sólo una demora de 24 respecto al estreno en Estados Unidos, permiten disfrutar de cualquier contenido donde y como queramos. Siempre en alta definición y con la opción de la versión original. Por cierto, sólo cuesta 7€ al mes IVA incluido. Nada mal.
Sin duda, parece que el modo en el que consumimos televisión ha cambiado. No sólo por la sustitución del tiempo que pasamos en el sofá por el que disfrutamos con nuestras tabletas y smartphones sino por los cambios en los contenidos que visionamos. La era de los Youtubers ha llegado para quedarse.

 

Youzee, la sala online de los Yelmo

La industria cinematográfica es, posiblemente, una de las más afectadas por la era de la digitalización. Lo es en varios sentidos y no todos estrictamente negativos. En el lado positivo encontramos la mejora que han vivido los equipos informáticos que permiten desarrollar mejores efectos especiales (desde el 3D hasta los procesos de renderización de las imágenes) así como la mejora de la que disfrutan los equipos de reproducción -desde los home cinema y los bluray domésticos, pasando por los televisores y finalizando por los propios cines-. Si bien, este negocio también sufre la cara más oscura de la piratería y una continua demanda de los clientes por mejores servicios online, así como una bajada de precios provocada por la opción de «conseguir» el contenido gratis.

Al cobijo de todos estos hechos -tanto los buenos como los malos- nacieron algunos servicios de alquiler de contenidos cinematográficos vía internet en mercados con una gran tradición cinéfila y tecnológica. El mejor ejemplo es Netflix cuya llegada al mercado estatal se espera desde hace tiempo.

Como respuesta -y anticipación- al desembarco de las grandes empresas especializadas en cinema-on-demand y contenidos streaming ha nacido Youzee con un 75% de su accionariado en manos de la cadena de cines Yelmo y que ofrece series y películas bajo una suscripción de 6,99€ al mes o con alquileres individuales desde 1,99€.

Fernando Évole, cofundador de Youzee y consejero delegado de Cines Yelmo, explica que salen al mercado con «más de 1.000 películas y series y con un catálogo en continua evolución». Para conseguir tan buena colección la startup ha llegado a acuerdos con estudios tan importantes como Disney y Sony, así como con cadenas de televisión de la talla de la BBC y distribuidoras entre las que destacan Filmax o Vértice 360.

Dos posibilidades, miles de contenidos


Del mismo modo que otras empresas en otros países Youzee ofrece dos posibilidades a sus clientes. Por un lado una suscripción mensual de 6,99€ que le otorga un acceso ilimitado a todos los contenidos disponibles. Por otro, el cliente ocasional podrá alquilar contenidos por un precio que se sitúa entre 1,99€ y 4,99€ en función de la antigüedad del título escogido y, sobre todo, de la resolución del mismo -muchos están en Alta Definición-. Lo mejor es que será suficiente con una conexión a 3 megas y se dispondrá de 48 horas para ver el filme o capítulo tantas veces como se quiera o de hasta un mes si no ha comenzado el visionado.

El servicio, integrado con Facebook y Twitter, goza de un interfaz muy sencillo. Con pocos botones y pocas distracciones y que facilita el uso de la web. Además, dispone de algunas herramientas muy útiles como, por ejemplo, los subtítulos autoescalables a gusto de cada usuario.

Évole sabe que se enfrenta a un mercado muy duro. Los clientes potenciales exigen un producto fresco y barato. No sirve una película a 4,99€ con unos meses de antigüedad cuando el cliente puede acceder vía P2P a una copia gratuita. Puede que no con tanta calidad… pero sí con mejor precio. Aquí jugarán un papel definitivo las distribuidoras: su celo por no ceder los contenidos pronto desde que abandonen las salas de cine será fundamental para que el cliente decida pagar algo por ver el contenido en vez de descargárselo gratis.

En un momento crucial en la lucha contra la piratería y con los servicios de Video on Demanda en plena ebullición, «ganará» la opción más sencilla de utilizar, la más barata… y la que mejor catálogo tenga. De momento, si Youzee ofrece una calidad similar a la de su matriz cinematográfica, seguro que tendrá un puesto relevante en el futuro. De su capacidad de adaptación dependerá su subsistencia.