Nuevo Apple TV, más cerca de internet

Aunque todos los focos se fijaran en la nueva tableta de Apple, los de Cupertino también presentaron el pasado miércoles su tercera generación de Apple TV: un equipo compacto que cada vez gana más adeptos -es el cierre perfecto al ecosistema de la manzana- y que, esta vez, está más cerca que nuca de la conectividad total.

¿Cómo funciona?


Apple TV es un pequeño dispositivo -su tamaño en la segunda generación se redujo tanto como mejoró su diseño- que sirve de «repetidor» de los contenidos que tenemos almacenados en nuestra cuenta de iTunes. No obstante, el equipo también nos puede ayudar a navegar por ciertas páginas web, descubrir contenidos exclusivos (desde conciertos hasta partidos de la Major League Baseball y se rumorea que la Premier League dentro de poco) y, sobre todo, reflejar cualquier vídeo, emisora de radio, canción u otro contenidos audiovisual que estemos reproduciendo en nuestro iPod Touch, iPhone, iPad, MacBook o iMac.

Hasta ahora su gran punto débil era la conexión a internet. Las posibilidades son dos: conectividad WiFi o vía cable de Ethernet. Y aunque la segunda opción -como casi siempre- es más fiable y veloz, en ambos casos podíamos sufrir cierta desesperación a la hora de descargarnos algo de su «videoclub».

Sí, Apple TV también permitía, por diversos precios, acceder al alquiler de películas. Por un precio de 3,99€ se puede disfrutar de miles de títulos en alta definición durante 48 horas. Una vez descargada la película esta queda registrada un mes en la memoria de nuestra cuenta, si bien, una vez que empezamos a verla sólo podremos disfrutar de la misma durante un mes.

La teoría de visionado en streaming -sin necesidad de almacenarla- sí existe, pero requiere una tasa de transferencia de datos muy superior a la media, según los datos referentes al Estado. No obstante, con los 30 megas de fibra óptica de los que disfruto, el efecto retardo es mínimo.

Su instalación es sencilla: un cable HDMI hasta el televisor; un cable de alimentación y, si quieres, un cable óptico hasta el Home Cinema para ganar capacidad de sonido. Como mucho el de Ethernet. Nada complicado. Muy en la línea de los de Apple.

Después sólo hay que encender el ordenador -si es un Mac todo gana en velocidad puesto que el registro de datos es más rápido-, conectar el router para que le asigne de modo automático una dirección IP… y sentarse en el sofá para disfrutar de toda la biblioteca iTunes. El mando a distancia tan minimalista como los primeros iPod Nano puede sustituirse por la aplicación Remote de la tableta, el smartphone o el iPod más potente.

Soporte cada vez más amplio


Una vez hechas las pruebas típicas de conectarse a YouTube, Vimeo, Flickr, etc. el software nos permite disfrutar de prensa escrita, de contenidos en iCloud e, incluso, de iTunes Match donde la calidad del sonido es francamente buena. La duplicación de AirPlay, además, me permite «llevarme» los contenidos -cualquiera- en mi dispositivo móvil a otra parte de la casa para no perderme nada. Duplicar series, películas o videoclips desde aplicaciones específicas para el iPad y el iPhone a una pantalla más grande es, sin duda delicioso.

¿Qué hay de nuevo?, viejo


Qué se podía hacer entonces con esta mini televisión. Tim Cook habló de la necesidad de mejorar las conexiones a internet en lo que ellos podían. Es por ello que el hardware destinado a la conectividad se ha visto reforzado y las tasas de transferencia WiFi son ahora mucho más estables.

Entonces fue cuando hizo el anuncio: la nueva Apple TV -que además baja su precio de 119 a 109€- tendrá capacidad para reproducir contenidos en 1.080p y no 720p como hasta ahora. Además, su interfaz se ha hecho todavía más sencillo gracias a la inclusión de nuevos iconos y el gestor de fotografías permitirá el escalado de las mismas a pantallas más grandes -las del televisor- sin perder calidad de imagen.

Además, la compatibilidad con Netflix -a la que por desgracia todavía no tenemos acceso por estos lares- aumenta y la configuración de la cuenta se hace en alta definición por defecto. Por otra parte, su hibridación con la nube -apuesta principal de Apple tras la creación de iCloud y la presentación de Mountain Lion- se confirma gracias a las actualizaciones vía Push de todos los equipos conectados a la misma cuenta de iCloud que ahora se han agilizado.

Lo han vuelto a hacer: han evolucionado un producto que, si al principio parecía nimio, ahora es una de las opciones más realistas de televisión en internet en nuestros hogares. No es una revolución, sino el modelo que, de momento, maraca el paso. Todo ello en una caja negra de 9,8 cms y 270 gramos de peso. Seguiremos esperando a Google TV…

Vimeo, YouTube y Spotify, la revolución se actualiza

Tres de los servicios más populares de la red -y a su vez tres de los más revolucionarios- se actualizan para seguir mostrándose como la referencia. Los tres, con personalidades muy marcadas, apuestan por caminos diferentes para seguir en la cumbre: YouTube actualiza su interfaz para ser aún más intuitivo; Vimeo apuesta por la creatividad de sus usuarios y Spotify abre su código a desarrollos de terceros.

YouTube: nuevo diseño, mismo contenido


Probablemente se trate del portal audiovisual más importante del mundo. Estar en YouTube es sinónimo de existir. Es por ello que la web de Google ha decidido lanzarse a la emisión de nuevos contenidos durante el año de su aniversario. Desde Disney hasta eventos deportivos. Nada es suficiente para seguir siendo la referencia.

Es por ello que la empresa de San Bruno (California) ha decidido apostar ahora por la interfaz, el eslabón que une los contenidos y la máquina con el usuario. Algo que, aunque para muchos no tenga importancia, los líderes saben que es fundamental (que se lo digan a Apple y a Google). El nuevo diseño -activo desde el pasado viernes- tiene como finalidad enfatizar los nuevos canales que pueblan el universo YouTube.

Los lazos con las redes sociales -Google Plus, por supuesto, además de Twitter y Facebook- se estrechan para que el internauta tenga más fácil compartir los vídeos publicados. La idea es «combinar lo mejor de la televisión y lo mejor de la web». Además, desde la empresa lo han catalogado como el paso previo necesario antes de empezar a «importar» contenidos profesionales provenientes de cadenas de televisión profesionales.

Otro de los puntos fuertes de este retoque es el de facilitar el uso del servicio desde cualquier plataforma -los más espectaculares son el propio entorno de Google, casa matriz de YouTube, y el sencillo iOS- por lo que decidieron realizar la presentación del formato desde una Xbox (con lo que el círculo queda cerrado con el tercero en discordia, Microsoft). La nueva barra de la izquierda, clave en el diseño, es similar a la integrada por el propio buscador de los de Mountain View y tiene como fin facilitar la gestión de la enorme cantidad de contenidos de la plataforma. Quieren que el internauta se convierta en un «programador de contenidos audiovisuales». La edición en la punta del cursor (y de los dedos). Todo un acierto.

Vimeo, bastión de los creadores


Si YouTube se presenta ante el público como la gran plataforma de contenidos audiovisuales -todo está en YouTube porque todos quieren estar ahí-, Vimeo se presenta como una alternativa para los creativos. Nacido como un servicio para satisfacer las necesidades de un grupo de amigos dedicado a la creación de vídeos, la puntocom neoyorkina se presenta como un rara avis en un mundo con beneficios multimillonarios.

Lo primero que llama la atención de esta empresa nacida de la mano de Daniel Hayek, estudiante de neurociencia hijo de libanés y colombiana, es su modelo de financiación: gratuito. Con poca publicidad a los lados de la pantalla donde se emite el contenido y nunca antes del vídeo que se quiere ver. También tienen una segunda fuente de ingresos: los vídeos con ánimo de lucro -los de las marcas comerciales y los de aquellos que no tienen suficiente con un giga a la semana- pagan… pero entonces carecen de ningún tipo de publicidad a los lados.

Su particular boom vino en 2007. Se adelantaron casi dos años a YouTube en la posibilidad de exponer los contenidos en alta definición. Las escuelas de cine recomendaban a sus alumnos emplear esta plataforma que, además, mantenía un formato libre de anuncios. Esto creó una comunidad estable, creativa -los vídeos provenientes de la televisión o las películas no tienen cabida- en la que, sobre todo, funciona la autorregulación. El propio Hayek, gestor de contenidos y máximo responsable de la comunidad, explica que casi nunca tiene problemas con los comentarios referidos a los vídeos expuestos.

Ahora, la empresa que nació como un proyecto para amigos, muestra su «interior». Se sostiene sobre tres «patas». La primera es la Vimeo School donde los usuarios aprenden que los trabajadores de la empresa «no son robots» y descubren la parte humana mientras mejoran sus habilidades. La segunda es la de los desarrolladores, encargados de que todo funcione perfectamente. La última es la comercial.

De la unión de las tres y de las demandas de sus usuarios han llegado todas las mejoras -constantes- en el servicio. «El 40% del tráfico viene de Estados Unidos, aunque Francia, Alemania, Reino Unido, España, Brasil y Canadá también son muy importantes». De aquí les pidieron, por ejemplo, poder publicar contenidos desde teléfonos móviles. Desde abril se puede con el iPhone con una aplicación muy similar a iMovie que está causando furor.

El objetivo, ahora que YouTube se está pasando al streaming y a los contenidos profesionales, es redundar en la filosofía que les vio nacer: «hay una reflexión previa, estética y narrativa en cada uno de nuestros contenidos», por ello han creado Vimeo Music Store. Quieren que los creativos -pretenden difuminar la línea entre estos y los «clientes finales»- cuenten con una nueva herramienta para sus bandas sonoras. Todavía queda un hueco para la lírica en la red.

Spotify, en manos de los desarrolladores


Para acabar nos centraremos en el servicio sueco de música en streaming. Después de mucho tiempo, el consejero delegado, Daniel Ek, ha anunciado que una nueva plataforma permitirá a los desarrolladores acceder al código de Spotify para incluir nuevas aplicaciones en el servicio y volverlo así mucho más «atractivo y completo».

La primera en aprovecharse de este hito ha sido Rolling Stone, cuya aplicación ya está presente y disponible para todos los clientes (premium o no) del famoso programa musical. TuneWiki, una suerte de karaoke y Last.fm, una de las radios más famosa de internet, también se han sumado a la iniciativa.

De momento, el jefe de Spotify, ha expresado que éste es el «siguiente gran paso de la industria musical», si bien, no ha desvelado si cobrarán a los desarrolladores en caso de que sus aplicaciones generen beneficios -como hace Apple, por ejemplo-. El objetivo final es seguir los pasos de Facebook que, cuando hizo lo propio con su servicio, notó un importante incremento en su tráfico. Además, servirá para diferenciar el servicio de los de Google, Amazon o Apple.

Ek, además, analizó en Nueva York la buena salud de Spotify: «hemos generado más de 150 millones de euros de beneficios para las discográficas y somos el segundo servicio digital en Europa sólo por detrás de iTunes». Su catálogo cuenta ya con 15 millones de títulos y se añaden 20.000 más cada día. No es de extrañar sus más de 10 millones de usuarios -2,5 son de pago- ni tampoco cuotas de mercado como la de Suecia, donde la usan el 33% de los habitantes y donde dicen haber ayudado a reducir la piratería en un 25%. Otro servicio gratuito que ayuda a una industria privada. El mundo está cambiando. Sin duda.

Bubok, Vimeo y BlockBuster, otra forma de entender la cultura

En una época en la que las descargas P2P, los derechos de autor, el copyleft y la piratería están en el ojo del huracán -por motivos diferentes, pero con muchos puntos en común- cada vez ven la luz más proyectos que tienen en la distribución de contenidos a bajo coste su meta. Blockbuster, Vimeo y Bubok son buen ejemplo de ello. Se distinguen de otros, además, por su dinamismo gracias al cual han sido noticia esta semana.

Bubok, a por Inglaterra, Suecia y Noruega


La plataforma estatal de autoedición de libros ha decidido dar el salto a otros países europeos. Tras un acuerdo con Service Point Solutions (SPS) -una de las empresas líderes en la impresión y edición digital de contenidos- y después del buen resultado obtenido en su primera incursión por Portugal, México y Argentina la compañía se ha decantado por mercados con un gran peso en el mundo de las letras -Inglaterra es uno de los principales editores de libros todos los años y Suecia cuenta con una larga tradición- lo que permitirá a sus usuarios publicar gratis en su idioma y vender sus obras en formato electrónico o impreso sin necesidad de invertir en una tirada inicial: cada ejemplar se imprime «bajo demanda» y el margen de beneficio para el autor es del 80%.

Ángel María Herrera, fundador de Bubok, explica que la elección de estos países nórdicos no ha sido aleatoria: «tienen un potencial enorme, son mercados muy maduros en cuanto a la compra online y, además, están entre los países que poseen el mayor número de lectores habituales de toda Europa y de libros publicados por habitante».

La presentación del nuevo servicio para estos tres países ha tenido lugar del 22 al 25 de septiembre en la Feria de Göteborg, la más importante del norte de Europa y la segunda más importante del continente tras Frankfurt.  El acuerdo con SPS no sólo le abre las puertas a los 9 países donde tiene plantas de impresión, sino también a los otros 44 donde forma parte de la alianza GlobalGrafixNet.

Vimeo apuesta por la música


El portal de vídeos creados por internautas y uno de los grandes rivales de YouTube -por no decir el único- ha lanzado una tienda de música para que sus usuarios puedan encontrar la pieza de música que deseen para editar sus creaciones. Los archivos se ordenan por género, ritmo o estado de ánimo -además de por los datos de la propia canción- superan ya los 450.000 bajo licencia Creative Commons.

Los precios de cada tema oscilan entre los gratuitos al ser de uso libre, los de uso particular -costarán 1,99 dólares- y los de uso comercial -98 dólares-. El servicio se plantea como una alternativa para los creadores que no desean ver sus obra «enterrada» entre miles de vídeos más mundanos colgados por los millones de usuarios de YouTube en todo el mundo. Una nueva alternativa para crear un nuevo negocio en la red.

Netflix, en el punto de mira de BlockBuster


El que fuera el videoclub dominante en Estados Unidos durante la época dorada del VHS y la era previa a internet ha puesto en el punto de mira uno de los rivales que provocaron su desaparición de las calles de medio mundo: Netflix.

BlockBuster ha anunciado que está ultimando el lanzamiento de un servicio de suscripción para el visionado de películas vía streaming que rivalice con Netflix. La noticia, que saltó el pasado día 23 en la conferencia «A Stream Come True», confirma el movimiento del gigante americano tras la compra de Dish Network este mismo año y se aprovecha de los apuros que está pasando Netflix tras su cambio de estrategia comercial -en parte por una nueva legislación más dura con las descargas gratuitas-.

Esta nueva legislación llevó a Netflix a separar sus negocios de alquiler de DVDs físicos y de contenidos en la red lo que ha supuesto duplicar la estructura de la compañía y ha redundado directamente en un incremento bastante notable en los precios de la empresa. Antes de la «separación» la cuota por descargarse un contenido o alquilar un filme era de 7,99 dólares. Ahora esta cuantía sólo llega para una de las dos opciones. Los analistas ya auguran el abandono de la plataforma de al menos uno de sus 24 millones de clientes.

De momento Netflix ha pedido disculpas a sus usuarios por no explicar bien los nuevos planes de la empresa. Ha catalogado la actitud de la propia Netflix como «arrogante» y ha hablado de nuevas medidas. La importante bajada del valor de los títulos de la empresa en Bolsa también han parecido definitivos para este comunicado. Muchos años después, BlockBuster tiene la oportunidad de vengarse.

Vimeo llega al iPhone

En la historia reciente de la informática e Internet siempre se han dado historias maniqueas entre dos opciones que se han impuesto a las demás. Algo así como la batalla que llevan décadas fraguando Apple y Microsoft con sus sistemas operativos. Si algo nos ha enseñado la globalización es que siempre hay lugar para una alternativa más y que, por muy desequilibrada que parezca una «lucha» siempre se puede dar la vuelta al partido.

Buen ejemplo de ello es la llegada de Vimeo a los iPhone. Desde hace sólo unos días, al lado del icono con una vieja pantalla de televisión que nos permite acceder al infinito mundo de YouTube, se puede colocar la famosa «V» con el que podemos entrar en el sitio de moda para subir cortos y cualquier experimento audiovisual que incluye hasta animación.

Desde cualquier equipo Vimeo suele tener un coste de unos 49€ anuales para disfrutar de 5 gigas de almacenamiento. No obstante, gracias a la aplicación para el smartphone de Apple, podremos acceder y editar vídeos -de un modo sorprendetemente fácil y completo- totalmente gratis.

Las posibilidades del programa son sorprendentes, más aún si tenemos en cuenta que todo el trabajo se hace desde un pequeño dispositivo móvil: podemos grabar las imágenes directamente desde Vimeo, enfocar o desenfocar todo el plano o sólo zonas concretas, incluir transiciones y fundidos entre imágenes y planos e, incluso, poner títulos a los vídeos. Una vez hecho esto el resultado puede guardarse en la memoria del teléfono o colgarse en la red.

Y, como no podía ser de otro modo, todos los vídeos que lleguen a la red pueden ser comentados desde las principales redes sociales (Facebook, Twitter, Tumblr), desde la plataforma WordPress, mediante email o mensajes SMS, así como el visionado de otros vídeos del catálogo y el control del número de descargas y visualizaciones de cada una de las creaciones.

De este modo, la nueva aplicación de Vimeo se muestra como una alternativa al propio iMovie de Apple o a la aplicación [Enlace roto.], hasta ahora las mejores alternativas para la edición de vídeos desde el iPhone.

Para poder utilizarlo es necesario tener un iPad2 o un iPhone superior a la versión 3G ya que estos no tienen la posibilidad de registrar imágenes, con lo que no pueden dar uso a ninguna de las aplicaciones de las que hemos hablado antes.

El éxito de Vimeo, que nace en 2004 y que en 2007 comienza a trabajar con formato HD, reside en que fue una de las primeras plataformas que empezó a trabajar con HTML5 y abandonó el polémico formato Flash de Adobe que tantos problemas daba a los usuarios de Apple. Con más de tres millones de miembros, se trata de una comunidad que tiene, incluso, zonas de debate o de intercambio de información, no sólo sobre los vídeos que más gustan, sino del material necesario que hay que comprar para realizar mejores «obras». Otro modo de entender las redes sociales, éste con mucha creatividad.