Windows 10, sus novedades para smartphones y tablets

Como decíamos ayer, la unificación de Windows 10 para todos los dispositivos no sólo supone una enorme ventaja comparativa para los desarrolladores frente a iOS y Android (los programas serán absolutamente intercambiables) sino que -por comodidad y rendimiento- ha de ser el espaldarazo necesario para que Windows pase de ser el tercero en discordia en el negocio móvil a una alternativa real a la propuesta de Apple (por entorno cerrado y seguro) y Google (por potencial de trabajo y variedad de dispositivos).

Más allá de la sincronización de archivos y programas entre dispositivos de forma automática (eso sería algo muy pobre que ya lleva tiempo ofreciendo iCloud) Windows 10 ofrece una experiencia única de usuario. Una continuidad entre todas nuestras pantallas y una herramienta unificada sea cual sea el soporte.

Además, a pesar de que la imagen es muy similar a la que Microsoft nos proponía con Windows 8, el grado de personalización es mucho mayor. Con sutiles gestos nos aparece el menú de aplicaciones que, si se quiere, se auto ordena en función de las que más usamos o de las de más reciente instalación. El diseño por capas translúcidas, además de ser mucho más acertado, ligero y moderno, es mucho más ordenado y ahorra tiempo en el uso. En definitiva, un salto de varias generaciones respecto a versiones anteriores (parece que tenían razón que llamarlo Windows 9 sería quedarse corto por el salto que supone esta nueva edición).

Las notificaciones también reciben un buen repaso. Se vuelven interactivas como en Android e iOS y, además, quedan unificadas entre plataformas (como en OS X) de modo que podemos descartarlas y responderlas desde cualquier pantalla y que todo quede actualizado al momento en todos los dispositivos. Asimismo, aunque la versión que mostraron no era la definitiva prometieron al auditorio una app de mensajería donde unificar programas de terceros para escoger, al estilo iMessage, la forma en la que responder a nuestro interlocutor -sea cual sea la forma en la que nos ha escrito-.

El punto fuerte, sin embargo, será en la preinstalación por defecto de Office. Word, Excel y Power Point estarán por fin como herramienta en Windows (curiosamente en Windows Phone no lo estaban pero sí se podían adquirir en iOS). Así, al unirse a Outlook, Calendar y el gestor de fotografías, se crea un ecosistema de programas que lo coloca a la altura de la dupla iLife-iWork de Apple y por delante de Google Docs. Además, el rediseño para adaptarlo a las pantallas de móvil y tableta no supone una pérdida de identidad para con los PCs.

¿A qué terminales llegará?

Aunque desde el principio prometieron que todos los equipos con Windows Phone 8 podrían actualizarse a Windows 10 -es más ligero y rápido- ahora desde Redmond explican que no todos los equipos con la versión anterior tienen hardware para soportar la última versión del sistema operativo multiplataforma. La idea de la empresa es que la mayoría puedan hacerlo (no han explicado cuáles son esas demandas de hardware que requiere W10) pero características como el teclado flotante, la integración absoluta de Skype, el rediseño del interfaz o el nuevo Office podrían quedarse fuera de modelos no tan antiguos.

La primera build, que estará disponible en febrero ya nos dará una idea de que modelos podrían quedarse fuera de este gran salto. Sin embargo, en Lumia Conversations aseguran que trabajarán hasta el último día para que sean los menos.

Microsoft, las mejores apps para Windows Phone

Aunque por presencia en el mercado y por número de aplicaciones disponibles Windows Phone todavía es una plataforma bastante residual (perdónenme sus usuarios) es cierto que el soporte de Microsoft está empezando a crecer a buen ritmo y que se espera que, de una vez por todas, despegue en 2015. Así, si estás decidido a probar algo nuevo en este año que entra y te apetece hacerte con uno de los interesantes Lumia te presentamos la lista de WindowsPhoneApps con las mejores aplicaciones para tu sistema operativo este año.

  • 6tag. Una muy buena alternativa a Instagram en la plataforma de Microsoft. Además de una buena colección de filtros, permite subir fotos y vídeos y conseguir una estética muy cuidada. Su buen funcionamiento ha hecho que para la mayoría de los usuarios de Windows Phone sea la aplicación fotográfica por defecto.
  • Time Pro. Una herramienta automática -y gratuita- para crear time-lapses espectaculares. Se puede programar la captura en rangos de segundos a horas y el programa se encarga, automáticamente, de generar el vídeo con el resultado. Simple, intuitivo, eficiente y rápido, tiene como «pero» que sólo está en inglés y como punto fuerte las geniales cámaras de los Lumia.
  • Pandora. Un excelente reproductor de música con todo tipo de sistemas de indexación y una unión perfecta con el sistema operativo (mediante los famosos Live Tiles). Una buena alternativa a Spotify y Rdio para Windows Phone.
  • MixRadio. Otra alternativa de música en streaming sólo que gratis y sin anuncios. Si se quiere, los mix que hagamos se actualizarán automáticamente en función de nuestros gustos y también podemos automatizar la escucha de canciones offline.
  • Toshl Finance. Un excelente utensilio de gestión de finanzas gracias al cuál sabremos qué días gastamos más y en qué. Podremos importar datos de Excel y exportarlos al famoso programa de cálculo o a un PDF, Google Docs o CSV. Además, tiene actualizadas hasta 160 divisas (con su tasa de cambio) y permite encriptar información y cerrar los archivos con PIN.
  • MoliPlayer Pro. Un completo reproductor de vídeo que reproduce cualquier formato de imagen y casi cualquiera de audio. Gracias a su sistema WiFi envía automáticamente al ordenador los contenidos más pesados. Permite asegurarlos con contraseña.
  • Fotor. El ejemplo de cómo un «simple» editor de imágenes puede ir añadiendo funcionalidades hasta convertirse en un imprescindible. Permite crear collages, colocar filtros y retocar imágenes a nuestro antojo. Muy recomendable.
  • Flashlite. Una linterna. Sí, iOS la trae de serie desde hace poco y Android desde su nacimiento. Pero hasta que no se prueba y se tiene uno no se da cuenta de lo útil que resulta tener ese Live Tile a mano. Imprescindible.
  • Tubecast. Uno de los clientes no oficiales de YouTube más famosos permite visionar contenidos en alta definición, calidad alta y estándar. Permite reproducir cualquier formato de imagen y sólo el audio con pantalla bloqueada. Tremendamente intuitivo.
  • Compras Calc. Un seguidor de gastos que permitirá, punto por punto, sabernos en qué «se nos va» el dinero. Nos da sugerencias para ahorrar. Es perfecto para aquellos adictos que quieran controlar sus gastos en tiempo real.
¿Nos recomendáis alguna más?

 

Microsoft Mobile, el principio de una nueva era

 

 

Aunque se daba por hecho tras su compra por Microsoft, una carta filtrada dirigida a colaboradores y partners de Microsoft ha confirmado los peores pronósticos para Nokia como marca: en cuanto el proceso de absorción concluya, la división móvil de los finlandeses pasará a llamarse Microsoft Mobile. Un cambio de registro en el mercado tecnológico que hace tan sólo seis o siete años era impensable.

 

Después de que las autoridades europeas, estadounidenses y chinas hayan dado el visto bueno es cuestión de semanas que el proceso quede cerrado. De este modo, se da por hecho que los Lumia 930 y 630 serán los últimos en llevar en su carcasa el logo de los fineses.

 

¿Qué cambios traerá esto? ¿Por qué Microsoft no mantiene el nombre a la compañía? Cuando los accionistas decidieron malvender su división de dispositivos móviles tras varios años de nefasta gestión -sólo parte de ellos fueron encabezados por Stephen Elop, la lacra venía de algunos años antes- también cedieron el uso del nombre de la empresa así como de varias familias de productos (Lumia). Tan sólo ciertos servicios, como los mapas o la música siguieron quedando en manos de la empresa, ahora de redes.

 

Esto hace que, en cualquier momento, los de Redmond puedan «resucitar» la denominación o emplearla para nuevas gamas. En cuanto al funcionamiento de la compañía, su sede seguirá estando en Finlandia -fue uno de los puntos más complicados en las negociaciones de venta-, si bien, será una mera subsidiaria de Microsoft.

 

Suponemos que todo esto se traducirá en una menor independencia de los gestores de la filial ahora americana que no acaban de aceptar movimientos como Nokia X. El objetivo de los de Redmond siempre ha sido reubicar a la empresa en el mercado en el lugar que le corresponde -fabricante premium-, acelerar aún más la inercia de Windows Phone en el mercado (no sólo es la plataforma que más crece sino que en algunos países ya tiene más cuota de mercado que iOS) y, sobre todo, unificar todos los sistemas operativos y versiones de Windows en el mercado.

 

El objetivo es que Windows, Windows RT, Windows Phone, Windows Xbox, «X», y todo el software de la compañía vayan más allá de un ecosistema compatibles (al modo de iOS y OS X o de Android y Chrome) para ser un único software multidispositivo que permita una facilidad de uso no vista hasta el momento.

 

La reestructuración que Microsoft vivió el pasado veranola llegada de Nadella y, sobre todo, la actividad de compras y alianzas que ha mostrado las últimas semanas (filtraciones sobre Windows 9 incluidas) ha hecho que el que era el tercer actor de Silicon Valley amenace con despertar de su letargo y dar un nuevo giro al mercado como ya hizo en los 80.

Smartphones, los mejores de 2013

La campaña de Navidad se acerca y todos los grandes fabricantes de teléfonos inteligentes tienen sus cartas sobre la mesa para ganar una partida de miles de millones de dólares en todo el mundo. En la época del año en la que más terminales de gama alta se venden y en el que todos estamos más dispuestos a rascarnos el bolsillo (¡es Navidad!) ninguno quiere quedarse atrás. Analizamos los topes de gama de cada plataforma para escoger el mejor de este final de 2013.

 

  • Samsung Galaxy S4: su enorme panel de 5 pulgadas tiene una resolución de 441 píxeles por pulgada. Aunque hay una versión supervitaminada de 8 núcleos en algunos mercados, al nuestro ha llegado un más «normal» con un chip de cuatro núcleos a 1,6 GHz (mucho más que suficiente). Su hardware, lleno de sensores, incorpora una cámara frontal de 13 mpx que graba vídeo HD. Todo ello funciona gracias a sus 2GB de RAM, la última versión de Android hasta ayer (4.3) y una potente batería de 2.300 mAh. Sus 130 gramos se pagan a 649€ (libre).

 

 

  • iPhone 5S: la edición más exitosa en ventas de la historia del iPhone es también el más potente. Mantiene una pantalla Retina de 4 pulgadas -la más pequeña de su segmento- y 326 ppp (¿por qué se ve tan bien si tiene mucha menos resolución que la de la competencia?). Cuenta con un procesador a 1,4 GHz que se apoya en un coprocesador que se encarga de todo el trabajo gráfico. El resultado es sorprendente. Aunque cuenta con sólo 1 GB de RAM, las pruebas de velocidad demuestran que su arquitectura de 64 bits lo convierte en el smartphone más rápido del mercado. Sus dimensiones compactas hacen que sea manejable y pese sólo 112 gramos. Viendo sus especificaciones parece que es el peor en todo (cámara de sólo 8 Mpx) pero los pequeños detalles e iOS7 lo convierten en el preferido del público -es el más vendido del mercado trimestre tras trimestre-. La manzana vale mucho. Se paga a 699€.

 

 

 

  • Nokia Lumia 1020: el Windows Phone por excelencia es una maravilla en las manos por tacto, acabados y fluidez. Su pantalla de 4,5 pulgadas cuenta con una resolución de 334 ppp y su procesador a 1,5 GHz se apoya en 2 GB de RAM para que todo funcione correctamente. Y eso que hay que tener en cuenta que su hardware es de lo más completo, incluyendo una cámara de ¡41 Mp! que, por supuesto, graba Full HD. Destaca, como en los Android, por su conectividad vía USB, NFC aunque flojea con una batería de 2.000 mAh que lastra ligeramente su autonomía. El mejor Windows Phone hasta la fecha cuesta 669 euros libre.

 

 

  • Google Nexus 5: este superterminal creado por LG para Google es la quintaesencia de Android. Su pantalla de 4,95 pulgadas tiene una resolución de 445 ppp. Su procesador quad core está más cerca del de un portátil gracias a su frecuencia de 2,3 GHz. Su cámara de 8 mp graba Full HD. Su RAM es de 2 GB. Sus dimensiones son francamente compactas para un dispositivo con todo tipo de sistemas de conectividad y una batería de 2.300 mAh. Una maravilla diferente que cuesta ¡349€! y que corre con Android 4.4. ¿A qué esperas a comprarlo?

 

 

 

  • Sony Experia Z1: una de nuestros fabricantes favoritos ha mejorado un terminal, el Xperia Z, que ya era magnífico. La nueva edición cuenta con un procesador Qualcomm 800 de cuatro núcleos a 2,2 GHz, 2 GB de RAM y una súper cámara de 20,7 mpx que graba Full HD. Con radio, NFC, USB, sistema de audio optimizado Sony, acceso al universo PlayStation y toda la biblioteca de ocio de la casa, un peso de 169 gramos, un acabado a la altura de iPhone y el Lumia y encima resistente a las agresiones y al medio, esta maravilla de 669€ viene de fábrica con Android 4.2 aunque ya se ha anunciado su inminente actualización a Kit Kat. Mucho más que recomendable.

 

 

 

  • HTC One: el que podría ser el canto del cisne de los taiwaneses es un equipo de primera. Su pantalla cuenta con una diagonal de 4,7 pulgadas con una resolución de 469 ppp (cualquier cosa que se visiona en este panel parece un BluRay). Para toda esta exigencia lo han equipado con un procesador de cuatro núcleos a 1,7 GHz y un quinto «fantasma» que ayuda con los gráficos. Su cámara frontal, aunque cuenta con sólo 4 Mp, tiene más resolución en cada uno de ellos (los famosos macropíxeles) con lo que, dicen, tiene la resolución de una de 12. Graba Full HD, damos fe. Con todo tipo de aditamentos en cuanto a conectividad, su batería de 2.300 mAh es de las mejores. Todo ello sin ser el más pesado (143 gramos) ni el más caro: 649€. Merece la pena.

 

Nokia, la caída del gigante

Lo que empezó como un acuerdo de colaboración entre el otrora gigante de la telefonía móvil (Nokia) y  Microsoft -desesperada por encontrar un aliado de empaque con el que enfrentarse a Google y Apple- se convirtió en un acuerdo desigual (Nokia sólo podía usar en sus equipos tope de gama Windows Phone mientras que los americanos distribuían su sistema operativo a rivales como Samsung o LG) y se ha traducido en números mucho más ventajosos para la empresa de software que hace pocas horas ha anunciado la compra de la división móvil de Nokia por 7.100 millones de dólares.

 

La operación, que tardará unos meses en concluirse ya que tiene que ser supervisada tanto por las autoridades reguladoras estatales y los propios accionistas de ambas compañías  supondrá la incorporación de los 32.000 trabajadores de Nokia a la plantilla de los de Redmond.

 

No han faltado analistas que han comparado la estrategia de Microsoft con la compra de Motorola Mobility (otro gigante de los inicios de la telefonía móvil venido a menos) por Google por más de 12.000 millones de dólares. Las diferencias son de tamaño: Nokia tiene más cuota de mercado en todo el mundo -no en Estados Unidos- y la operación ha sido considerablemente más barata.

 

Con este movimiento podemos hablar de la concentración del mercado de dispositivos móviles. Los tres grandes jugadores (BlackBerry sigue siendo un rara avis con poco futuro de no encontrar un aliado fuerte y fiable) Apple, Google y Microsoft hacen propuestas diferentes de software, de tienda de aplicaciones y de dispositivos.

 

Por ahora Apple sigue resistiendo por su comunidad de fieles y, sobre todo, por el halo de exclusividad -y buen funcionamiento- que procura su iPhone. El pionero. Google, aunque tiene excelentes dispositivos propios, sigue viviendo del enorme éxito de Samsung y, sobre todo, del empuje de los fabricantes chinos. Microsoft, que ve cómo recorta muy despacio la distancia con sus dos rivales necesita un constructor de renombre que le permita lanzar buenos productos al precio que más le convenga.

 

Pero esta adquisición no afecta sólo a Nokia. Stephen Elop, hasta hace poco CEO de Nokia, parece la persona más preparada para sustituir a Steve Ballmer al frente de Microsoft. Es cierto que para muchos su trabajo al frente de los fineses no ha sido bueno. Sólo ha traído despidos y no ha conseguido mejorar el papel de la firma en el mercado de smartphones. Sin embargo, visto con perspectiva, fue el directivo capaz de preparar esta compra desde dentro. Llegó de Microsoft, desmanteló lo que sobraba de Nokia, llevo a cabo la alianza con sus excompañeros y ahora que abandona Laponia… se fragua la compra.

 

Para Steve Ballmer es una noticia «buena para todos. Para los empleados, los accionistas y los consumidores. Acelerará la cuota de mercado de Microsoft y los beneficios por la venta de teléfonos móviles» (¿alguien se acuerda de Nokia?).

 

Risto Siilasmaa, nuevo CEO provisional de Nokia ha explicado que su empresa se concentrará ahora en las redes y en los servicios. Algo fundamental para que la empresa avance -y sobreviva-. En los últimos dos años ha acumulado unas pérdidas de más de 5.000 millones de euros y la posibilidad de reengancharse a Samsung o Apple ha pasado de remota a nula -algo que ahora tendrán que gestionar desde el Pacífico-.

 

Tampoco es una buena noticia para Europa. En plena crisis económica, social y estructural la Unión pierde una gran empresa que en su momento fue ejemplo de innovación y adalid de que en esta parte del mundo también se podía hacer alta tecnología para el consumo de masas. Ahora, uno de los mercados más dinámicos queda en manos casi exclusivas de las grandes de Silicon Valley y el empuje del sudeste asiático y China. Que nos perdone Ken Follett por el plagio: hoy se nos ha caído un gigante.