YouTube, a la calidad mediante el premium

El streaming premium parece ser, ahora mismo, la mejor opción para la comercialización de contenidos. El formato, que comenzó con la música y que tiene en Spotify su mejor exponente, se ha trasladado con éxito al negocio audiovisual a otros mercados (y más lentamente al nuestro) con propuestas como Netflix.

Así, probablemente por la presión de la competencia y de clientes que están dispuestos a pagar por mayor calidad y no tener anuncios en sus visionados, Google ha decidido que antes de finales de año YouTube, el portal de vídeos más importante de la red lance una versión de pago en la que los creadores recibirán hasta un 55% de los ingresos por subir sus vídeos (suponemos que en función del número de visionados cobrarán más o menos) y en la que los clientes podrán disfrutar de todo el catálogo de la casa sin anuncios, hasta ahora única fuente de financiación de la plataforma.

La excepcional acogida de proyectos como HBO Now que permite ver contenidos de la multinacional sin necesidad de tener una suscripción a la televisión por cable; el daño que le está haciendo al portal el éxito de las retransmisiones en directo y los movimientos que parece está preparando Apple para conseguir una plataforma de televisión en streaming dentro de iTunes parecen ser el detonante para este nuevo paso de la filial de Google.

Como explicaba El País la semana pasada, la propia empresa se ha puesto en contacto con los creadores con cuenta Creator Studio en el canal para explicarles que la llegada del nuevo sistema de pago supondrá una actualización en las condiciones de autorización para que la compañía pueda insertar clips de sus piezas audiovisuales en los anuncios de promoción.

El primer párrafo del comunicado es toda una declaración de intenciones: «tus fans quieren opciones. No solo quieren ver lo que les apetezca cuando y donde quieran, quieren prestaciones de YouTube que hayan sido concebidas específicamente pensando en sus necesidades». Más allá, la empresa no quiere perder ni un segundo más sin monetizar un fondo audiovisual que, a buen seguro, se convertirá en una buena entrada de dinero. Sobre todo si tenemos en cuenta que cada vez son más los usuarios que mentan el portal de vídeos como su principal fuente de ocio audiovisual incluso por delante de la televisión.

El primer proyecto de YouTube para desarrollar una plataforma de pago fue YouTube Music Key una Beta que ofrecía vídeos, canciones, directos y otros contenidos exclusivos además de servicios como la reproducción en segundo plano y la posibilidad de confeccionar listas de reproducción offline y que ha tenido una aceptación discreta incluso en Estados Unidos.

YouTube Music Key, cambio de nota

Que Dani Elk, CEO de Spotify, diga que un servicio es una de las referencias para escuchar música en streaming indica a las claras su relevancia. Que ese servicio tan reputado sea un portal de vídeos… indica su potencial. Así que no es de extrañar que Google haya dejado de deshojar la margarita y haya decidido dar un empujón más a una de sus joyas de la corona al crear YouTube Music Key.

La nueva propuesta de Google no sólo permite escuchar música sin anuncios sino que también permite visionar contenido offline si se es titular de una cuenta premium que cuesta 9,99 euros al mes, lo mismo que la de los suecos.

Para no perder usuarios potenciales, Google ha hecho que Music Key sea un servicio más de pago tanto en la web como en las aplicaciones para smartphone, tablet y smart TV (el famoso Chromecast) lo que le garantiza llegar a 1.000 millones de usuarios activos al mes.

Lanzado como una Beta en el mercado estatal -para la que hará falta una invitación- los elegidos disfrutarán de seis meses gratuitos. Eso sí, si no habéis recibido aún vuestra invitación no deis todo por perdido: no hay fecha para su lanzamiento ni tampoco se sabe cómo se asignarán las agraciadas.

Una vez activada la aplicación, el usuario podrá crear listas y almacenar el vídeo y el audio en la caché del dispositivo durante un máximo de 30 días en modo offline. Como en servicios más «clásicos» la reproducción de música será ininterrumpida con lo que podremos saltar entre programas sin miedo a dejar de oír a nuestros artistas favoritos.

Respecto a quiénes serán los músicos disponibles, Google no ha hecho oficial una lista pero sí ha dicho que han firmado acuerdos con la mayoría de las discográficas (¿habrá tenido algo que ver en la espantada de Taylor Swift de Spotify? ¿Se atreverá la cantante con todo un Google?). Los de Mountain View han dejado claro que su intención es dar un servicio más completo que el de Deezer o Spotify y que buscan una dimensión mucho más completa de la música. El tiempo dirá si ha llegado un nuevo tiburón al mercado.

Apple, la nueva caja de música

El futuro no parece estar en la telefonía tal como la conocemos ahora. Al principio nos bastaba con que sirvieran para comunicarnos con otras personas desde cualquier lugar. Luego les pedimos que sustituyeran a las cartas y telegramas. Después que nos ayudaran a organizar nuestro correo electrónico y, de paso, que fueran bonitos y sacaran fotos. Más tarde se sumó la música y, desde 2007, las aplicaciones: son navegador, giroscopio, centro musical, reproductores de vídeo, monitorizan nuestras carreras y nuestra salud y, además, les pedimos que no consuman mucha autonomía, nos avisen de todo lo que pasa en las redes sociales… y que no llenen pronto sus memorias flash.

 

Ahora que los protagonistas de esta suculenta batalla son casi sólo dos (por lo menos, en cuanto a sistemas operativos, la batalla está sólo en manos de Apple y Google) parece que están dispuestos a combatir por cada cliente. Y si Google ultima su YouTube Music en Estados Unidos, parece que la nueva hornada de dispositivos móviles de la manzana no será menos. En junio, con el nuevo iOS 7 (y el más que probable iPhone 5S) se da por hecho que la música en streaming formará parte del futuro inmediato de la empresa. La única ventaja para los de Larry Page vendría en forma de videoclips musicales en streaming.

 

Según CNet, Warner y Universal mantienen negociaciones contra reloj con la empresa dirigida por Tim Cook para acordar las condiciones de un servicio musical que funcionaría más o menos como Pandora, el servicio musical rival de Spotify y líder en Estados Unidos que permite escuchar temas según los gustos del usuario -no bajo demanda como en el caso de los europeos- y que estará conectado con la iTunes Store para que los clientes puedan comprar inmediatamente los títulos que deseen.

 

En un momento en el que los servicios de música en streaming están quitando protagonismo a las ventas de iTunes, un «iRadio» permitiría cubrir todo el espectro -el que quiere escuchar si poseer y el que quiere comprar- sin necesidad de salirse del ecosistema de la manzana.

 

Apple parece tener ganado el mercado de distribuidoras musicales. Fue la pionera con iTunes y su tienda ha remitido miles de millones de dólares a unos sellos discográficos que no pasan por un buen momento debido a la transición digital. Aún así, ninguno de estos acuerdos es válido para este nuevo formato -para Apple- puesto que en él los usuarios pagan (muy poco) por escuchar música que no llegan a descargarse. Un formato de suscripción mensual -gratuita en caso de que se soporte publicidad como ocurre en Spotify o de pago, como es habitual en cualquier cosa relacionada con la empresa reina de los micropagos- parece lo más probable.

 

Este formato, que muchos dan por hecho que trabajará con la nube a modo de la tarifa premium de los suecos y que permitiría reformular iTunes Match y tener una única cuenta para todos los dispositivos de la empresa, podría suponer otro giro a la industria en un momento en el que Spotify está pagando el alto precio de internacionalizarse (los ingresos se multiplican pero las pérdidas también) y Pandora -con 125 millones de suscriptores en Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia- no consigue salir del entorno angloparlante y también acumula pérdidas a buen ritmo: el último trimestre 16 millones de dólares.

 

Sea como sea (tampoco se descartan adquisiciones por parte de ninguna de las dos grandes) parece que el siguiente campo de batalla entre los dos colosos californianos tendrá como emplazamiento un escenario. Qué empiece la lucha -casi siempre ganamos los usuarios-.