La mayoría de la gente es honrada

En un experimento unos investigadores fueron dejando en manos de empleados de oficinas abiertas al público más de 17 000 carteras con diferentes cantidades de dinero en 355 ciudades de 40 países. En cada caso, quien las dejaba decía al empleado que era un turista que se iba ya de la ciudad y que acababa de encontrar la cartera en la calle; por eso le pedía que enviara la cartera a su dueño, puesto que en el interior se podían ver sus señas. Los investigadores recuperaron muchas carteras, y lo que es especialmente significativo: más cuanto más dinero había dentro.  

Al parecer, los resultados del experimento han causado sorpresa pues muchos, asumiendo que la gente es esencialmente egoísta, está dispuesta a hacer trampas cuando tiene la ocasión. Por eso han extrañado, porque contradicen esa visión pesimista de la naturaleza humana.

A mí, sin embargo, me han parecido lógicos. Creo que la gente es básicamente honrada. De otro modo la vida en sociedad no sería posible. Aunque también es cierto que, aunque honrados, a veces hacemos trampas. Son trampas pequeñas, normalmente no con cosas importantes. Por eso, en el experimento, cuanto más dinero había en la cartera, más gente la devolvía.

También hay quien ha pensado que los resultados del experimento contradicen la noción de la mano invisible de Adam Smith. Yo no lo creo. Porque la mano invisible puede que refleje la naturaleza egoísta de los seres humanos o que procure el máximo beneficio para uno mismo, pero no es tramposa. De hecho, no por procurar el beneficio propio ha de hacer trampas. Porque no devolver la cartera, en este caso, sería hacer trampa. Quien encuentra la cartera sabe que no es suya y que si no la devuelve se está quedando con el dinero de otra persona. En otras palabras, no busca el máximo beneficio a cualquier precio «moral». Y que devuelvan en mayor medida las carteras con más dinero indica que atribuyen un perjuicio mayor para su propietario al hecho de perder mucho dinero que al de perder poco, y valoran en mayor medida el daño causado al propietario que el beneficio que puede obtener quien se queda con la cartera.

Los seres humanos tenemos sentimientos de culpa, forman parte de nuestra caja de herramientas morales, y experimentamos emociones como la vergüenza, que dificultan el mal comportamiento. Además, muchos exhiben comportamientos altruistas, desinteresados y hasta heroicos, en ocasiones. De hecho, nuestra mente es campo de batalla de impulsos egoístas y altruistas. Lo llevamos todo de serie y a la vez. Y unas veces predominan unas tendencias y otras, otras.

Luego están los psicópatas, pero ellos no son personas normales: no se ajustan a la norma estadística.

Y por cierto, todo ello ha sido moldeado por la selección natural. Por supuesto.

Un comentario sobre “La mayoría de la gente es honrada”

  1. Completamente de acuerdo. Hace no mucho en el aeropuerto de Dublín pusieron en marcha una experiencia parecida. Se trataba de ofrecer botellas de agua por 1 euro. No había nadie vigilando que fueran pagadas. El pagar o no dependía únicamente de la persona que cogía el agua. Parece ser que van a extender la idea. Adjunto un enlace:

    https://www.independent.ie/life/travel/travel-news/dublin-airport-trials-honestybased-snack-fridges-for-passengers-in-a-hurry-36979292.html

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