Los puestos de pase, con los días contados

 

EL calendario avanza inexorable por noviembre y los aficionados al pase ya saben que a partir de ahora serán mucho más contados y distanciados los días en que lleguen las migratorias, donde la malviz o zorzal es la pieza más solicitada. Ello repercute también en la actividad de las líneas de pase de reglamentación especial, donde aguardan 1.457 puestos solo en Bizkaia, en las 109 líneas de pase establecidas en 38 municipios del territorio. Cada vez hay más puestos sin llenar porque desde mediados de noviembre deberán concurrir situaciones meteorológicas concretas para que las aves que aún están en Europa decidan cruzar los Pirineos, en busca de un invierno menos hostil que en sus lugares de crianza. Así que las miradas al tiempo ya no sólo serán a nuestros vientos, que también, sino vigilando que en el centro y norte europeos lleguen temporales de agua o mejor de nieve y frío que empujen a las migratorias a viajar hacia el sur. Porque a pesar de la bonanza, en teoría, de estos días pasados, los que han salido al monte han visto que los zorzales brillaban por su ausencia. Los chaparrones del fin de semana apenas dejaron ver una pocas malvices entre chubasco y chubasco, y luego el lunes y martes pasados los vientos del este no trajeron ninguna sorpresa en cuanto a pájaros.

Torcaces

Para estas jornadas, hoy y mañana, en los que se prevén vientos del sureste, los palomeros ya van echando cuentas de que no es muy probable de que aún resten grandes días de pasa de torcaces. De hecho, según los conteos realizados por palombe desde los collados vascofranceses de Arnegi, Banka, Sara y Urruña, este año 2012 presenta el segundo mejor número de avistamientos de lo que llevamos de siglo, con un total de 2.449.624 palomas en un censo que se cerró el pasado domingo día 11. Solo en 2005 se superó esta cifra, con 2.477.468 palomas, y con unos datos que entre 2009 y 2011 no llegaron a sumar el pase de millón y medio de ejemplares. Así son muchos los que ven ya el vaso casi vacío, aunque cualquiera sabe. Los censos se realizan entre el 15 de octubre y el 11 de noviembre, por lo que siempre se pueden quedar muchas palomas fuera de las cuentas. Las que pasan a primeros de octubre, que este año no parece haber sido el caso, y sobre todo las que pasan cuando ya no hay nadie que las cuente, a partir del día 11. Muchos becaderos saben bien lo que es ir con los perros acabando noviembre o incluso a primeros de diciembre y ver durante un par de horas el ajetreo de muchos bandos grandes de palomas cruzar cuando nadie las espera. Otras fuentes apuntan a las condiciones que les dan nuestros vecinos del norte para que los bandos se queden de manera más o menos estable a invernar por encima de los Pirineos, en un estado que siente devoción por la caza y por las palomas en general. Esta retención, a base de campos de cereal sin recoger, se puede ver alterada casi en cualquier momento por un temporal de frío que las empuje a bajar hacia el sur, dando una sorpresa a los valientes que aún aguanten en las líneas de paso establecidas. Porque en general, este sí ha sido un año de ver muchas palomas, pero no tanto de capturarlas. Las grandes bolas de torcaces que han cruzado nuestros cielos, con cierto retraso y en torno a los días 23, 24, primero y luego 29 y 30 de octubre, así como los días 7 y 8 de noviembre, en general han pasado altas, fuera del alcance de las escopetas. Algo similar ha sucedido con las malvices, ya que salvo en contados días y lugares concretos, no ha habido aún un día excelente de pase de zorzales, de esos que parece que riegan Bizkaia de plumas, porque estos pájaros nunca llegan solos. Desde estos días en adelante, son muchos también los que aparcan los bártulos del pase y salen con sus perros detrás de las becadas, que además sí que están entrando. Pera esa es otra historia muy distinta.

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