Un estudio elaborado por Fedenca y el Club de Cazadores de Becada ofrece numerosos datos de la sorda

Una de las cuentas pendientes del mundo de la cinegética es conocer con mayor profundidad a la becada o sorda, un pájaro que históricamente ha causado y causa devoción entre los aficionados vascos pero que en los últimos años ha extendido su pasión por prácticamente toda la geografía peninsular. El declive de la perdiz roja, la reina de la caza menor española, y el atractivo de esta enigmática ave, la única que no se ha podido reproducir en cautividad y de la que aún se desconocen muchísimas cosas, ha empujado lenta pero inexorablemente a una legión de aficionados a salir con el perro por delante en busca de la llamada oillagorra en euskera.

Una forma de caza pura en esencia, buscando un pájaro salvaje y muy inteligente, con el obligado concurso del perro de muestra y por parajes boscosos en otoño e invierno. Ello ha motivado un incremento tremendo de su presión cinegética, por lo que desde los diversos entes, tanto federativos como del CCB, se apuesta y trabaja por mejorar el conocimiento de esta ave, migradora al fin y al cabo, facilitando su mejor gestión y una ordenación racional de su caza, que asegure tanto el mantenimiento como la sostenibilidad de sus poblaciones.

En cuanto a estudios, la sorda ha sido una auténtica desconocida del panorama científico hasta hace cinco lustros, con un estudio de mediados de los 80 en la Facultad de Biología de León sobre las becadas invernantes. Entre 1990 y 1998 se promovió desde la Federación Española de Caza y Fedenca el Proyecto Becada que cuajó el libro La becada en España publicado en el año 2000. Ese mismo año, el Club de Cazadores de Becada comienza la tomas de datos de los pájaros capturados por sus socios, y en 2005 inician el proyecto Scolopax sin fronteras para estudiar la migración con el seguimiento a través de vía satélite y anillamientos.

Además, en 2010 se reactiva el Proyecto Becada tras el acuerdo alcanzado entre Fedenca y el CCB, y tras tres años de colaboración llega este informe, o Memoria final de la Temporada 2011-2012, que ofrece muchos datos para los interesados en conocer más sobre esta extraordinaria ave. Así, se estima que hay en Europa una cifra en torno a 7,5 millones de sordas reproductoras, que tras la época de cría ascendería a 10-15 millones de ejemplares, de las que caen cazadas entre 2,6 y 3,7 millones por temporada en el continente.

Los datos En España, el promedio de becadas cazadas en cada una de las seis últimas temporadas oscilaría en torno a las 120.000 según precisa este informe, y especialmente en Castilla y León, Baleares y Catalunya. En Euskadi, la media de capturas que cifran en el informe es de 6.966, con números que van entre las 9.000 de 2008 a 2011 y las 3.000 de la primera campaña sumada, la de 2005-06. Muy por debajo de la media anual de 19.965 de Castilla y León o las 16.091 de Catalunya.

En cuanto a los índices de abundancia, las mejores fechas de la temporada pasada fueron en los últimos diez días de noviembre y los últimos diez de diciembre, seguidos por los primeros diez días de diciembre y superados todos ellos por la primera decena de días de febrero. Eso sí, en estos días, la comunidad con menos índice de pájaros avistados fue la de Euskadi. En cuanto a edades, la campaña pasada se recogieron datos de 1.172 becadas, de las que un 62,3% eran jóvenes, y el 37,7% restante adultos, aunque a Euskadi llegaron más adultas, hasta el 43%. Por sexos, en general eran hembras el 59,8% de las aves, aunque para la CAV y Nafarroa la media de hembras representó el 78%. En pesos, la media es de 303,7 gramos, y normalmente las hembras pesan más, igual que los adultos.

Estos y más datos son los que detalla esta Memoria de la Temporada 2011-12 del Proyecto Becada, en el que han participado 103 cazadores con datos de 2.285 salidas.

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