Claves para elegir el cartucho ideal

A la hora de preparar la munición para la media veda a veces surgen dudas, ya que se requiere muy poco perdigón para poder abatir una codorniz

OTRO de los preparativos ya en agosto y a solo once días de la apertura de la codorniz pasa por elegir la munición de la escopeta, en espera de que durante los primeros días hagamos la percha para recordar toda la vida después del excelente trabajo del perro, por supuesto. Para abatir una codorniz, ciertamente es necesario muy poco plomo. Si para nuestros cazadores más veteranos hace unas décadas la pequeña africana apenas merecía un cartucho, hoy en día esta modalidad de caza supone una actividad cinegética de primer orden, mucho más que para «iniciar» a los perros más jóvenes, aún a pesar de todos los inconvenientes extra cinegéticos que se presentan año tras año.

Volviendo a la munición, el tope del peso de perdigón se suele situar en torno a los treinta gramos de plomo, dejando los de 32 quizá para las últimas y más esquivas aves ya bien entrado septiembre. Y como el final de toda acción de caza debe ser que las piezas terminen en una suculenta mesa, el perdigón del número once cada vez gana más adeptos si se dispara en las distancias idóneas a perro puesto, porque su menor diámetro de perdigón lastima menos al ave abatida, mientras a su vez ofrece mayor dispersión.

Todo ello con permiso del perdigón del número 10, el rey sin duda de la media veda codornicera, cuya capacidad cazadora está fuera de toda duda, y también del perdigón del 9, un comodín todoterreno para todo tipo de aves pequeñas y que muchos aficionados utilizan en escopetas paralelas y superpuestas como segundo disparo para las piezas sobre las que se tira con más metros de vuelo. También en las escopetas semiautomáticas, el perdigón del 9 suele quedar para el tercer lugar, en el tubo cargador, para algún caso de disparar más lejos. En cualquier caso, y para no precipitarse, los más veteranos recomiendan contar hasta tres antes de doblar el dedo índice sobre el gatillo hacia la pequeña migradora, ya que apretando antes se corre el riesgo de romper la pieza o errar el tiro, y tirando después el vuelo se prolongará hasta quedar fuera del alcance.

Densidad

En cuanto al número de perdigones por cartucho, siempre hablando de treinta gramos totales de peso por cada uno, un cartucho del número 10 puede llegar a acercarse a los mil perdigones de 1,75 milímetros de diámetro. Los que utilizan el número 11 sobrepasarán los 1.500 perdigones, ya que su diámetro se reduce a 1,5 milímetros, ampliando mucho más la densidad del plomeo, algo que saben bien los becaderos en cuanto a blandura y efectividad con el pájaro abatido siempre tirado a su distancia, mientras que los cartuchos del 9 apenas llegarán a los 700 plomillos, con sus 2 milímetros de diámetro, por cartucho. Además el estrangulamiento final del cañón, también llamado choque, influirá mucho en la dispersión de la carga disparada, recomendándose para la codorniz los cierres más abiertos, cilíndricos y estriados, o de «cuatro estrellas», para tirar a distancias que rara vez sobrepasarán los veinte metros. Por supuesto, siempre sabiendo dónde están los compañeros, el perro o los perros.

Veinte

Otro cartucho que cada vez suma más adeptos es el de calibre veinte, aunque para eso habrá que cambiar de escopeta, o como mínimo de cañones en nuestra escopeta habitual y si se puede. La ligereza de estas escopetas, que rondan los 2,5-2,7 kilos de peso, junto a la efectividad de sus cartuchos con cargas de 24 a 28 o más gramos, suponen un aliciente más en su paulatino crecimiento, también para las cálidas mañanas de agosto. El mercado cartuchero ofrece cada año además nuevas posibilidades que, aunque no alcancen la vasta oferta del calibre 12, sí que permite disponer de diversas y primeras marcas de contrastada calidad en calibre 20, lo que además permitirá a sus usuarios presumir de mayor deportividad en la caza de la pequeña migradora africana.

Comienza la pretemporada canina


En dos semanas, los fieles compañeros de caza y su entusiasmo vuelven al campo, con la apertura de la media veda, por las tierras más al sur en pos de la codorniz

A las puertas de agosto, el próximo día 15 llegará la ansiada apertura de la media veda de la pequeña migradora africana para dueños y perros. Si las ganas de que llegue la desveda entre los dueños parece infinita, y a pesar de todos los inconvenientes, el entusiasmo de los canes siempre es aún mayor por lo que les supone la reapertura de la temporada de caza.

Seis meses después del parón cinegético, desde comienzos de año, llega en el horizonte el volver a recorrer en este caso los campos, mientras que los montes deberán esperar a la temporada general, en octubre. Si en el caso de algunos deportes se habla de pretemporadas, también en el mundo de la caza los dueños junto a sus canes debieran comenzar en esta época la preparación intensiva conjunta para evitar las sorpresas siempre desafortunadas en los primeros días de caza y que pueden dar al traste con esta corta pero intensa caza de finales del verano.

Lo primero será abordar el estado físico del perro, para lo que intensificar los paseos y las salidas resultará primordial, para así ir recuperando el tono físico ideal del perro que se irá completando con los días de caza. También el mayor contacto entre el dueño y el perro reforzará una relación que los largos meses de veda se habrá depauperado.

Las salidas deberán ser crecientes en tiempo e intensidad, sin forzar las pautas. Seguramente el comienzo del mes de agosto facilitará a muchos dueños tener más disponibilidad de tiempo, aunque habrá que extremar las medidas de dónde se sueltan los perros, para evitar denuncias innecesarias, que las hay. Aunque la suelta de perros en nuestro territorio, carente de perdices y codornices, resulte difícilmente molesta para la cría de las diversas especies.

Además, los escasos y contados campos de adiestramiento de Bizkaia no facilitan mucho las cosas, así que algunos terminarán por recurrir a los cotos intensivos con aves repobladas. Con muchos adeptos y otros tantos detractores, algunos adiestradores, recuerdan que no conviene abusar de los pájaros de granja recién soltados por el poco parecido que guardan en su conducta respecto al pájaro salvaje.

patas Otra de nuestras precauciones irá dirigida a la parte inferior de las piernas de nuestro aliado: las patas, que con la falta de salidas seguramente se habrán ablandado. Los paseos paulatinos y los suelos secos, aunque con el lluvioso mes de julio que llevamos parezca tarea imposible, ayudarán a curtir y endurecer las almohadillas. Y es que en la meseta, ya sea en tierras alavesas o navarras del sur, y por supuesto en tierras castellanas, el suelo que les espera a los perros estará muy seco y por tanto muy duro, ambos elementos que pueden dañar la salud física del perro, a sabiendas de que éste se desfogará desde que intuya que empieza de nuevo la caza.

El previsible calor según avanza la mañana también hará más complicada la jornada. Es ahí donde el dueño deberá imponer su raciocinio para evitar que el perro «se funda» a las primeras de cambio. En este caso, la recomendación de las autoridades castellanas de dejar de cazar en las horas centrales de más calor del día también beneficiará directamente a nuestros perros, que con el merecido descanso podrán estar recuperados quizá para dar una vuelta esa misma tarde y sobre todo para el día o días siguientes y poder continuar.

Desde el punto de vista sanitario, ante la mínima duda, la visita al veterinario será obligatoria, recordando que a muchos les tocará renovar la vacuna antirrábica, exigida en otras comunidades autónomas vecinas, aunque no en la nuestra. Y también en lo que queda de verano, con caza o sin ella, tomar siempre las debidas precauciones frente a pulgas y garrapatas, para las que el mercado ofrece diversas soluciones. Todo sea por el bienestar de nuestro fiel amigo y compañero de andanzas cinegéticas.

Apuntes de una intensa fiesta en Dima

Fiesta de la caza y la pesca en Dima

Miles y miles de amigos, cazadores y pescadores, volvieron a llenar otra vez el antiguo aeródromo de Zumeltza el pasado domingo en la Fiesta del Cazador y Pescador de Adecap. Ya lo contó mi compañera y amiga Cristina Martínez el lunes, que se excedió al citar al aquí firmante como organizador, mérito que corresponde por completo a Juan Antonio Sarasketa.

Ahora añadiremos algunos apuntes más del intenso día que comenzó brillante y soleado para lucir los primeros lanzamientos de casting realizados por campeones en la modalidad. Le siguió una veloz y vistosa carrera de galgos, antes de la siempre exigente exhibición de perros de muestra, donde Iñaki Elorriaga se las tuvo que ver con su epagneul bretón en un escenario sin perdices tras un despiste organizativo. Menos mal que el can no hizo muestra alguna mientras hacía lazadas por la campa en busca de piezas que no había. Más suerte tuvo el setter de Lorenzo Urra, ya con perdices sembradas, y el gran espectáculo llegó cuando los perros de ambos adiestradores pusieron una perdiz que se paseó unos metros por delante de ellos sin que los canes moviesen ni los párpados. La Ertzaintza les tomó el relevo con el helicóptero simulando el rescate de un accidentado, antes de que llegara el turno para las reivindicaciones.

discurso Juan Antonio Sarasketa recordó los dos últimos retos surgidos, la Ley Vasca de Caza y la reforma del Reglamento de Armas. «Si valoramos cómo ambos proyectos estaban elaborados y cómo han quedado, podemos decir que hemos salido con nota de ambos», señaló recibiendo sonoros aplausos, y afirmando que «seguiremos avanzando» con el desarrollo del reglamento del texto vasco, a la vez que agradecía a los partidos políticos que han apoyado sus reivindicaciones en Gasteiz, en clara referencia a PNV y PP, «ni vamos a olvidar a quien no lo ha hecho».

Recordó que los avances se deben a la unión de los cazadores; como el paso atrás dado por el vicepresidente español respecto al borrador del nuevo Reglamento de Armas «nos empiezan a temer, porque son conscientes que la unión que generó la manifestación de Madrid les supuso temor… esa es la única forma de avanzar: unidos y presionando cuando las injusticias lo exigen». Sarasketa aseguró que otros problemas van bien encaminados, como el estudio de las semillas que envenenan el campo, la próxima solución a los accidentes de tráfico con especies de caza o los daños que generan éstos a la agricultura, además la siempre reivindicada contrapasa para Euskadi; «llegaremos donde haga falta, llámese Estrasburgo, Bruselas o donde sea» antes de que oirse más aplausos.

También elogió en su comparecencia a los jóvenes de Adecap Gazteak.»Hay buen ambiente y se respira camaradería», subrayó de cara al futuro, mientras agradecía la inquietud de los departamentos de agricultura, especialmente de Bizkaia, y Gipuzkoa, antes de volver a apelar a la unidad como única forma de avanzar, sin rendirse ante las injusticias, recalcando que Euskadi es un pueblo de cazadores y pescadores.

tiros La mañana prosiguió con la exhibición de Gonzalo Gómez, que tuvo el detalle de esperar a una indisposición de una mujer entre el multitudinario público, y Tirofijo ofreció un recital de disparos, con algún fallo contado, siete años después en la fiesta. Su buen hacer con las escopetas quedó fuera de toda duda, y le tomó el relevo la cetrería de Isaac Jimeno. Un halcón escapado y luego recuperado puso la nota de color en este milenario arte. No hubo perros de rastro, pero sí que Bihurri, recién llegado de Pakistán, no faltó a su cita por la tarde, con Ciriaco al micrófono, para dar cuenta de los troncos de kana erdi ante los fans más incondicionales. Otra fiesta multitudinaria más para recordar e imitar por otros lares. Y el año que viene, la vigésima edición.