El Club Deportivo de Cazadores Bilbur celebra sus cinco largos lustros de actividad

El Club Deportivo de Cazadores Bilbur celebra sus cinco largos lustros de actividad, formado por vizcainos que acuden a cazar al burgalés Valle de Losa

Bilbao

CORRÍA 1988 cuando un grupo de cazadores decidió crear el Club Deportivo de Cazadores Bilbur, nombre que hace referencia al origen principal de sus socios, Bilbao, y al destino en el que desarrollarán su actividad, la vecina provincia castellana de Burgos. En aquella directiva pionera estaban los Campillo, Zorriketa, Núñez, Pindado y Menchaca, para gestionar entonces las más de 30.000 hectáreas de acotados, con un elevado número de socios y tres guardas propios para un club que poco a poco iría definiéndose de cara al futuro. Así, cuando llega el vencimiento iban dejando los acotados que no les interesan, y se van centrando en el Valle de Losa con un menor número de socios para poder gestionar el club y los acotados de una manera más adecuada. En la actualidad, Bilbur cuenta con 65 socios y siete directivos que gestionan la caza en nueve pueblos del cercano Valle de Losa, a menos de una hora de coche de la capital, y que totalizan unas 9.500 hectáreas. También tienen una línea de pase con treinta puestos de paloma y zorzal en Peña Angulo, aunque las preferencias de sus asociados sean las migradoras; las esquivas codornices en verano y, sobre todo, la becada a finales de otoño y en invierno, siendo la práctica totalidad de los socios sorderos. Las perdices no pasan por su mejor momento y, aunque cuentan con varias salidas anuales, son muy contados los que persiguen a las escasas patirrojas que perviven en el Valle de Losa. Depender de las migratorias determina que luego haya temporadas mejores y peores, sabiendo de la dependencia anual de los pájaros. Así, por ejemplo la última campaña fue muy mala para la codorniz, floja en el pase de palomas y muy irregular en becadas, aunque la entrada de inicios de diciembre pasado propició varias jornadas memorables. La caza mayor, de jabalí y el corzo, llevan unos cuantos años con las mismas cuadrillas.

CLAVE

La receta del éxito de este club deportivo radica en la fidelidad de sus socios, ya que alrededor de un 75% de ellos son «fieles a la filosofía del club, unos cuantos incluso pertenecen a él desde su fundación» asegura su presidente, José Luis Núñez, quien lidera un grupo humano que en cada salida y en cada jornada quiere hacer bueno su sobrenombre de club deportivo, además de mantener una «muy buena relación» con las diversas Juntas Vecinales de aquellos acotados donde cazan, así como con las diversas instituciones burgalesas, como la federación de caza o la delegación territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.