{"id":131,"date":"2021-12-25T17:45:42","date_gmt":"2021-12-25T17:45:42","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/?p=131"},"modified":"2022-01-06T18:31:42","modified_gmt":"2022-01-06T18:31:42","slug":"el-arzobispo-fonseca-que-se-fue-de-sevilla-y-perdio-su-silla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/2021\/12\/25\/el-arzobispo-fonseca-que-se-fue-de-sevilla-y-perdio-su-silla\/","title":{"rendered":"El arzobispo Fonseca que se fue de Sevilla y perdi\u00f3 su silla"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2021\/12\/StaMaTera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-129\" width=\"384\" height=\"478\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2021\/12\/StaMaTera.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2021\/12\/StaMaTera-241x300.jpg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Cuentan que<\/strong>&nbsp;Alonso de Fonseca I fue, durante el siglo XV, obispo de \u00c1vila, y arzobispo de Santiago y Sevilla, adem\u00e1s, de&nbsp;\u00ab<em>favorito<\/em>\u00bb&nbsp;del rey Enrique IV de Castilla, pero, en el caso que nos ocupa, para encuadrar toda esta complicada dinast\u00eda de los\u00ab<em>fonsecas<\/em>\u00bb, es necesario se\u00f1alar que era tambi\u00e9n t\u00edo de Alonso de Fonseca II. La cita correcta del titular de este relato est\u00e1 establecida por la realidad de la historia acaecida entre el t\u00edo y el sobrino, la cual ha servido para popularizar el dicho de&nbsp;\u00abQuien fue a Sevilla, perdi\u00f3 su silla\u00bb, aunque, la realidad es distinta, pues este suceso se materializa de forma diferente mediante el encabezamiento de este cuento jacobeo:&nbsp;\u00abQuien se fue de Sevilla, perdi\u00f3 su silla\u00bb.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>La verdad de todo este enredo de idas y venidas de los&nbsp;\u00ab<em>fonsecas<\/em>\u00bb&nbsp;entre Sevilla y Santiago ha ofrecido la posibilidad de dar nombre a lo que hoy en d\u00eda se conoce como La Ruta del Camino Fonseca, el cual, en realidad, transcurre por caminos ancestrales como la V\u00eda de la Plata, la Ca\u00f1ada Real, el Camino Moz\u00e1rabe, el Camino Sanabr\u00e9s y el Camino del Sureste, aunque, en esta Ruta Fonseca, el itinerario ha sido ajustado entre Salamanca y Santiago de Compostela. Un camino jacobeo m\u00e1s que se a\u00f1ade a la larga lista, el cual tiene un icono rom\u00e1nico muy conocido en la portada meridional de la efigie de Santiago Peregrino (en la foto) situado en la poblaci\u00f3n zamorana de Santa Marta de Tera.<br>Los cronistas del siglo XV coinciden en los detalles de la trama cuando se produjo la mencionada controversia entre Alonso de Fonseca&nbsp;<em>El Viejo<\/em>&nbsp;y Alonso de Fonseca&nbsp;<em>El Mozo,&nbsp;<\/em>cuando el joven fue nombrado arzobispo de Santiago de Compostela, en el a\u00f1o 1460, en un momento en el que Galicia andaba bastante revuelta; pues el conde de Trast\u00e1mara maniobraba para colocar a su hijo Luis Osorio en la sede arzobispal y, por si fuera poco, Juan Pacheco, marqu\u00e9s de Villena y&nbsp;\u00ab<em>favorito<\/em>\u00bb&nbsp;de Enrique IV, intrigaba para que Fonseca&nbsp;<em>El Viejo<\/em>&nbsp;obligase a renunciar a su inexperto sobrino, Fonseca&nbsp;<em>El Mozo,<\/em>&nbsp;en favor de su primo el obispo de Burgos, Luis de Acu\u00f1a y Osorio.&nbsp;Todo un enredo digno de las mas enrevesadas luchas cortesanas por el poder.&nbsp;<br>As\u00ed estaban las cosas, cuando, con la&nbsp;aquiescencia real de Enrique IV y del Papa Pio II, se&nbsp;acord\u00f3 que, los&nbsp;\u00ab<em>fonsecas<\/em>\u00bb,&nbsp;t\u00edo y sobrino intercambiasen las sedes arzobispales que les correspond\u00edan, durante dos a\u00f1os, hasta que Alonso de Fonseca&nbsp;<em>El Viejo&nbsp;<\/em>lograse&nbsp;apaciguar las intrigas y tomar posesi\u00f3n de la sede&nbsp;arzobispal de Santiago, cosa que se produjo cuando cerc\u00f3 y ocup\u00f3 la ciudad de Compostela, con el apoyo de un sector de la nobleza gallega y la ayuda de la mayor&nbsp;parte del Cabildo, dando muerte, adem\u00e1s, al Conde de Trast\u00e1mara.<br>Finalmente, resuelto el asunto y pacificada la sede de Santiago de Compostela, Alonso de Fonseca El Viejo deshizo el&nbsp;camino y regres\u00f3 a Sevilla&nbsp;dispuesto a&nbsp;instalarse de nuevo en su silla arzobispal, pero se encontr\u00f3 con una desagradable sorpresa: su sobrino&nbsp;Alonso de Fonseca&nbsp;<em>El Mozo&nbsp;<\/em>se hab\u00eda enamorado&nbsp;de Sevilla y se negaba a restituir la sede arzobispal a su t\u00edo; problema que dur\u00f3 otro par de a\u00f1os.&nbsp;La entrevista entre el&nbsp;t\u00edo y el sobrino result\u00f3 muy dura, terminando&nbsp;<em>El Mozo&nbsp;<\/em>atrincherado en la catedral y suscitando un conflicto en la ciudad del Guadalquivir entre los partidarios de uno y otro bando.&nbsp;<br>Finalmente, hubo de&nbsp;intervenir el Duque de Medina Sidonia y Beltr\u00e1n de la Cueva, as\u00ed como la visita del rey Enrique IV a Sevilla, adem\u00e1s, de la mediaci\u00f3n del mism\u00edsimo papa P\u00edo II para restituir a&nbsp;Alonso de Fonseca&nbsp;<em>El Viejo&nbsp;<\/em>en su silla arzobispal,&nbsp;mientras&nbsp;Alonso de Fonseca&nbsp;<em>El Mozo&nbsp;<\/em>viajaba a Santiago de Compostela, donde entr\u00f3 solemnemente en 1464.<br>Est\u00e1 claro, seg\u00fan se deduce de este relato, que la frase mas certera es:&nbsp;\u00abQuien se fue de Sevilla, perdi\u00f3 su silla\u00bb.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuentan que&nbsp;Alonso de Fonseca I fue, durante el siglo XV, obispo de \u00c1vila, y arzobispo de Santiago y Sevilla, adem\u00e1s, de&nbsp;\u00abfavorito\u00bb&nbsp;del rey Enrique IV de Castilla, pero, en el caso que nos ocupa, para encuadrar toda esta complicada dinast\u00eda de los\u00abfonsecas\u00bb, es necesario se\u00f1alar que era tambi\u00e9n t\u00edo de Alonso de Fonseca II. 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