{"id":499,"date":"2024-02-21T23:18:24","date_gmt":"2024-02-21T23:18:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/?p=499"},"modified":"2024-02-22T08:41:32","modified_gmt":"2024-02-22T08:41:32","slug":"saturnino-el-eremita-berciano-derrotado-por-satanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/2024\/02\/21\/saturnino-el-eremita-berciano-derrotado-por-satanas\/","title":{"rendered":"Saturnino, el eremita berciano derrotado por Satan\u00e1s"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"600\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2024\/02\/Manjarin-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-498\" style=\"width:489px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2024\/02\/Manjarin-2.jpg 800w, https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2024\/02\/Manjarin-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2024\/02\/Manjarin-2-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuentan que<\/strong>\u00a0en el Camino Franc\u00e9s, en los montes de Le\u00f3n, en las cercan\u00edas de la Cruz de Ferro, (en la foto,\u00a0el refugio de Tom\u00e1s de Manjar\u00edn, donde desde hace tres d\u00e9cadas se facilita hospitalidad a peregrinos y peregrinas),\u00a0hubo en los siglos X y XI una gran concentraci\u00f3n de eremitas, pues en aquellos tiempos,\u00a0estaba en auge\u00a0la b\u00fasqueda del conocimiento y la exaltaci\u00f3n m\u00edstica colectiva. Es en este llamado\u00a0\u00abValle del Silencio\u00bb donde aquellos anacoretas, seguidores, inicialmente, de San Fructuoso y, posteriormente, de San Valerio y de San Genadio, comenzaron siendo pobres y sin necesidades econ\u00f3micas hasta llegar a influenciar en la vida material y espiritual de los campesinos de esta comarca al sur del Bierzo, donde hubo mas de cincuenta monasterios en la Edad Media. Todo este prodigio\u00a0de religiosidad en los montes de Le\u00f3n, en la comarca de los Montes\u00a0Aquilianos, produjo a lo largo de aquellos a\u00f1os una\u00a0\u00abinvasi\u00f3n\u00bb de ermita\u00f1os interesados por el conocimiento, la meditaci\u00f3n y la\u00a0m\u00edstica, como, por ejemplo, el aplicado disc\u00edpulo de San Valerio, Saturnino, que recitaba salmos, levantaba oratorios y, adem\u00e1s, realizaba curaciones y actos\u00a0paranormales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que la realidad del disc\u00edpulo, Saturnino, era otra, seg\u00fan cuenta su maestro San Valerio, que le califica en sus escritos de,&nbsp;\u00absoberbio, ladr\u00f3n y ap\u00f3stata\u00bb. As\u00ed,&nbsp;este aprendiz de fraile, en un acto de arrogancia, decidi\u00f3 emparedarse en una cueva para buscar la soledad y la oraci\u00f3n, conminando a que nadie atendiese sus necesidades. Pero Satan\u00e1s&nbsp;\u00absupo del desaf\u00edo\u00bb y se present\u00f3 en la cueva para atormentar al monje durante el d\u00eda y la noche, prop\u00f3sito que logr\u00f3 finalmente. Saturnino fue derrotado por la maldad del diablo y sali\u00f3 muy enojado de su encierro; se apropi\u00f3 de muchos de los libros escritos por San Valerio y, montado en un borrico, huy\u00f3 del lugar vociferando y echando pestes en contra de la comunidad de sus hermanos religiosos, sin que a partir de ese momento se volviese saber de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia y muchas m\u00e1s ocurrieron en este&nbsp;\u00abValle del Silencio\u00bb donde San Fructuoso de Br\u00e1cara erigi\u00f3 el Monasterio Rupianense (consagrado a San Pedro y San Pablo), en recuerdo de un castro desaparecido llamado Rupiana. Mucho tiempo despu\u00e9s, se nombra abad a San Valerio, un religioso eremita del Bierzo, que ampli\u00f3 y confiri\u00f3 un gran impulso al monasterio, sobre todo mediante las ense\u00f1anzas de los libros manuscritos por este prior. Finalmente, la invasi\u00f3n de los musulmanes arrasa el convento, que vuelve a ser levantado&nbsp;de su ruinoso estado&nbsp;a comienzos del siglo X&nbsp;por&nbsp;San Genadio de Astorga, ermita\u00f1o visigodo, que conserv\u00f3 su fe cristiana en medio de las tierras musulmanas. Hoy en d\u00eda, este Monasterio de San Pedro de Montes esta siendo restaurado por la Junta de Castilla Le\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuentan que\u00a0en el Camino Franc\u00e9s, en los montes de Le\u00f3n, en las cercan\u00edas de la Cruz de Ferro, (en la foto,\u00a0el refugio de Tom\u00e1s de Manjar\u00edn, donde desde hace tres d\u00e9cadas se facilita hospitalidad a peregrinos y peregrinas),\u00a0hubo en los siglos X y XI una gran concentraci\u00f3n de eremitas, pues en aquellos tiempos,\u00a0estaba en auge\u00a0la &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/2024\/02\/21\/saturnino-el-eremita-berciano-derrotado-por-satanas\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Saturnino, el eremita berciano derrotado por Satan\u00e1s<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":121,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[47557,166177,166235,166135,167714,167713,167712,167710,167717,167709,167711,167716,167718,167715],"class_list":["post-499","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-camino-de-santiago","tag-camino-frances-2","tag-chemin-saint-jacques","tag-cuentos-peregrinos","tag-eremitas","tag-montes-aquilianos","tag-montes-de-leon","tag-rupianense","tag-san-fructuoso","tag-san-genadio","tag-san-pedro-de-montes","tag-san-valerio","tag-saturnino","tag-valle-del-silencio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/121"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=499"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/499\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":501,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/499\/revisions\/501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}