{"id":92,"date":"2021-10-24T12:02:29","date_gmt":"2021-10-24T12:02:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/?p=92"},"modified":"2021-10-24T12:02:31","modified_gmt":"2021-10-24T12:02:31","slug":"la-cruz-de-los-valientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/2021\/10\/24\/la-cruz-de-los-valientes\/","title":{"rendered":"La Cruz de los Valientes"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"589\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2021\/10\/Cruz-Valientes-1-1024x589.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-87\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2021\/10\/Cruz-Valientes-1-1024x589.jpg 1024w, https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2021\/10\/Cruz-Valientes-1-300x172.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2021\/10\/Cruz-Valientes-1-768x442.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/files\/2021\/10\/Cruz-Valientes-1.jpg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Cuentan que<\/strong>&nbsp;en el Camino Franc\u00e9s, en la frontera entre las localidades de Santo Domingo de la Calzada y Gra\u00f1\u00f3n, los peregrinos y peregrinas encuentran una gran cruz que es conocida por La Cruz de los Valientes; dicha cruz tiene una historia de enfrentamiento entre los dos pueblos por la titularidad de un encinar de mil fanegas que se encontraba entre las dos poblaciones riojanas. Este litigio medieval, entre la realidad y la ficci\u00f3n, termin\u00f3 resuelto mediante una contienda singular, cuerpo a cuerpo, que hoy en d\u00eda tiene su celebraci\u00f3n&nbsp;en el mes de agosto, con los dos pueblos hermanados, por medio de una degustaci\u00f3n de caparrones, alimento a base de alubias que, seg\u00fan dicen, proporcion\u00f3 la victoria al luchador de Gra\u00f1\u00f3n. La cruz &nbsp;se sit\u00faa en el l\u00edmite de los dos pueblos, justo en el lugar donde se celebr\u00f3 el combate.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia tiene sus or\u00edgenes en las rivalidades habituales entre pueblos lim\u00edtrofes por derechos sobre tierras, regad\u00edos o pastizales que se pierden en la nube de los tiempos; en este caso, por una amplia extensi\u00f3n de terreno ocupado por encinas y robles, que los dos pueblos consideraban como suya. El litigio era continuo y las discusiones no ten\u00edan fin con menciones por parte de cada pueblo a privilegios otorgados por reyes o linajes gobernantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, los regidores de ambos municipios decidieron solucionar el problema por medio de una lucha, sin armas, entre dos valientes lugare\u00f1os, uno por cada pueblo, dentro de un c\u00edrculo; de forma que aquel que consiguiera expulsar al otro fuera del per\u00edmetro ser\u00eda el vencedor y el encinar quedar\u00eda para siempre para el pueblo del victorioso campe\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, Gra\u00f1\u00f3n escogi\u00f3 como su palad\u00edn a Mart\u00edn Garc\u00eda, joven mozo riojano dedicado en cuerpo y alma a las labores del campo y que fue alimentado a base de platos de caparrones; mientras que los de Santo Domingo de la Calzada seleccionaron al joven (del que se desconoce su nombre) m\u00e1s grande y fuerte del pueblo; bregado en mil ri\u00f1as y marruller\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegado el d\u00eda acordado para el combate los habitantes de Gra\u00f1\u00f3n y Santo Domingo de la Calzada se reunieron en el l\u00edmite&nbsp;entre Gra\u00f1\u00f3n y Santo Domingo de la Calzada, junto al c\u00edrculo marcado para la pelea. El forzudo calceatense se present\u00f3 desnudo, impregnado de grasa y aceite por todo el cuerpo, de forma que era muy dif\u00edcil asirle para tirarle fuera del c\u00edrculo; las protestas de los de Gra\u00f1\u00f3n no fueron tenidas en cuenta y el combate comenz\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00edn Garc\u00eda intentaba, una y otra vez, aferrar de alguna manera al gigant\u00f3n de Santo Domingo de la Calzada, que se re\u00eda del joven gra\u00f1onero una y otra vez, mientras esperaba el momento oportuno para, con un empuj\u00f3n, sacarle del redondel. Pero Mart\u00edn, astutamente, se desliz\u00f3 bajo sus piernas y, con todas sus fuerzas, introdujo su dedo coraz\u00f3n por el agujero del culo del coloso calceatense, el cual fue levantado y proyectado fuera del per\u00edmetro para asombro de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los calceatenses se retiraron y la dehesa qued\u00f3 para siempre como usufructo de los gra\u00f1oneros.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la historia de La Cruz de los Valientes, nombre con el que se la conoce desde entonces como recuerdo de los dos j\u00f3venes riojanos que lucharon por su pueblo y que,&nbsp;seg\u00fan la tradici\u00f3n&nbsp;los peregrinos y peregrinas&nbsp;rezan un padrenuestro,&nbsp;para encontrar valor suficiente para continuar su camino hacia Santiago de Compostela.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/caminanteasantiago.blogspot.com\">https:\/\/caminanteasantiago.blogspot.com<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuentan que&nbsp;en el Camino Franc\u00e9s, en la frontera entre las localidades de Santo Domingo de la Calzada y Gra\u00f1\u00f3n, los peregrinos y peregrinas encuentran una gran cruz que es conocida por La Cruz de los Valientes; dicha cruz tiene una historia de enfrentamiento entre los dos pueblos por la titularidad de un encinar de mil &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/2021\/10\/24\/la-cruz-de-los-valientes\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La Cruz de los Valientes<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":121,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[47557,166177,166143,166141,166135,166178,166180,166179],"class_list":["post-92","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-camino-de-santiago","tag-camino-frances-2","tag-camino-santiago","tag-chemin-de-saint-jacques","tag-cuentos-peregrinos","tag-granon","tag-la-cruz-de-los-valientes","tag-santo-domingo-de-la-calzada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/121"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":95,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92\/revisions\/95"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/cuentos-peregrinos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}