{"id":1072,"date":"2019-11-12T07:30:37","date_gmt":"2019-11-12T06:30:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=1072"},"modified":"2019-11-04T13:15:06","modified_gmt":"2019-11-04T12:15:06","slug":"rapa-nui-isla-de-pascua-la-guinda-del-viaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/11\/12\/rapa-nui-isla-de-pascua-la-guinda-del-viaje\/","title":{"rendered":"RAPA NUI (Isla de Pascua): La guinda del viaje"},"content":{"rendered":"\n<p>Concluido nuestro periplo por Argentina, regresamos por v\u00eda a\u00e9rea de Mendoza a Santiago para el d\u00eda siguiente tomar el vuelo, de 5 horas de duraci\u00f3n, a Pascua (Rapa Nui), peque\u00f1a isla de tan solo 163,61 km\u00b2, poblada por 7.750 habitantes y distante 3.800 km de la costa chilena. Dicen que es el lugar habitado m\u00e1s lejano de otro lugar habitado del planeta. Pese a ello LATAM enlaza dos veces al d\u00eda su aeropuerto con el de Santiago. Hay dos horas menos que en el continente. Pronto nos dimos cuenta de lo caro que es todo, pues en el mismo aeropuerto tuvimos que pagar en efectivo 80 d\u00f3lares USA para poder visitar el parque nacional, que ocupa casi toda la isla. Nos instalamos en Hanga Roa, \u00fanica poblaci\u00f3n de la isla, en el sencillo pero acogedor Hotel Tea Nui, al precio de 155 \u20ac cada una de las tres noches. En \u00e9l trab\u00e9 amistad con una simp\u00e1tica ni\u00f1a de 4 a\u00f1os, cuyo nombre se pronuncia Jau. Parece que hab\u00edamos llegado a una isla caribe\u00f1a, por sus construcciones, palmeras y forma de vida. La primera tarde la dedicamos a ubicarnos y caminar por la costa para presenciar la puesta de sol. Dejamos para el \u00faltimo d\u00eda acercarnos al puerto pesquero y al mercado artesanal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/01.-Hanga-Roa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1074\" width=\"610\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/01.-Hanga-Roa.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/01.-Hanga-Roa-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, por la \u00fanica carretera existente nos trasladamos al norte de la isla, hasta su playa m\u00e1s hermosa, Anakena, de blanca y fina arena coralina, mar muy tranquilo de color turquesa y rodeada de cocoteros tra\u00eddos de Tahit\u00ed hace varias d\u00e9cadas. Aqu\u00ed contemplamos el primer moai que se volvi\u00f3 a levantar en la isla tras haber sido derruidos por sus habitantes. Muy cerca est\u00e1 una imponente plataforma con siete moais, Nau Nau, uno de los conjuntos mejor conservados de la isla, pues cuatro de ellos llevan el copete rojo sobre su cabeza. Esto se anima.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/02.-Anakena.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1075\" width=\"609\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/02.-Anakena.jpg 598w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/02.-Anakena-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 609px) 100vw, 609px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hemos alquilado un Suzuki para dos d\u00edas, por lo que podemos movernos con total libertad por las carreteras de la isla, deteni\u00e9ndonos en lugares como el centro ceremonial de Te Pito Kura (\u201combligo de luz\u201d), cuyo \u00fanico moai, de nombre Paro, permanece en la misma posici\u00f3n en la que qued\u00f3 cuando fue derribado hace casi dos siglos. M\u00e1s adelante nos detenemos en Papa Vaka, que cuenta con gran n\u00famero de petroglifos, que se extienden por grandes losas bas\u00e1lticas, pudiendo observar diferentes criaturas marinas. La siguiente parada es en el Pu o Hir, una piedra de aproximadamente 1,25 metros de altura, cuyo nombre significa \u201ctrompeta de Hiro\u201d, antiguo dios de la lluvia. Es un aer\u00f3fono de piedra, instrumento musical ancestral de la cultura rapanu\u00ed, que tiene un orificio principal por el que se sopla, produciendo un sonido parecido a una trompeta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"328\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/03.-Varios.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1076\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/03.-Varios.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/03.-Varios-300x158.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pronto llegamos a uno de los dos lugares m\u00e1s impresionantes de la isla, el imponente Ahu Tongariki, con el oc\u00e9ano Pac\u00edfico a su espalda. Tongariki es la estructura ceremonial m\u00e1s grande construida en isla de Pascua y el monumento megal\u00edtico m\u00e1s importante de toda Polinesia. Cuenta con 15 moais, la plataforma con mayor n\u00famero de im\u00e1genes de toda la isla. Los moais nunca miran al mar, sino a la aldea que se situaba frente a ellos, para protegerla. Los moais de Pascua se construyeron entre los a\u00f1os 700 y 1600 y tienen una altura media de 4,5 metros, aunque algunos, como el de Paro, llegaron a superar los 10 metros y pesar 85 toneladas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"349\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/04.-Tongariki.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1077\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/04.-Tongariki.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/04.-Tongariki-300x154.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras la comida, iniciamos la visita a la que m\u00e1s tiempo dedicamos y por la que m\u00e1s caminamos, el volc\u00e1n Rano Raraku, el otro de los dos lugares m\u00e1s interesantes de la isla. En primer lugar subimos hasta el cr\u00e1ter, ocupado por una laguna casi sin agua, para luego dirigirnos a la cantera en la que fueron tallados el millar de los moais catalogados, las estatuas gigantes que han dado fama mundial a la isla de Pascua, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Pudimos ver algunas estatuas inacabadas y otras en la ladera de la cantera, de diferentes formas y tama\u00f1os. Rano Raraku fue el \u00fanico lugar que conserv\u00f3 estatuas erguidas, despu\u00e9s de que todas las dem\u00e1s fueran derribadas de sus plataformas, durante los conflictos entre clanes que tuvieron lugar hace casi 300 a\u00f1os. Tambi\u00e9n contemplamos el moai Piro Piro, con su enorme cabeza de 4 metros y el curioso Tukuturi, que presenta una extra\u00f1a postura, como en cuclillas o de rodillas. Concluye la segunda jornada en la isla, con la sensaci\u00f3n de que hemos visto lo m\u00e1s espectacular.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/05.-Rano-Raraku.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1078\" width=\"619\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/05.-Rano-Raraku.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/05.-Rano-Raraku-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 619px) 100vw, 619px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Iniciamos el tercer d\u00eda en Rapa Nui, la isla de Pascua, circulando por unas carreteras todav\u00eda peores que las del d\u00eda anterior, con el peligro que representan los continuos baches y los numerosos caballos en libertad que obstaculizan el paso. No se puede correr, pero hay que ir con precauci\u00f3n porque en la isla no existe el seguro de veh\u00edculos. Por un acceso penoso llegamos a nuestra primera cita, Vinapu, un centro ceremonial en el que los moais derribados pasan a un segundo plano, pues lo que destaca es la forma que ten\u00edan de realizar las plataformas que sustentaban a los moais, trabajando las piedras como lo hac\u00edan los incas, algo inexistente en Polinesia, lo que avala algunas teor\u00edas que relacionan a los primitivos habitantes de la isla con las comunidades andinas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"615\" height=\"363\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/06.-Vinapu.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1080\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/06.-Vinapu.jpg 615w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/06.-Vinapu-300x177.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tenemos en un lugar completamente diferente, en el que las olas rompen con fuerza en la costa. Se trata de Ana Kai Tangata, una de las cuevas m\u00e1s interesantes y accesibles, que destaca por ser uno de los mejores lugares para contemplar el arte rupestre en la isla. En la b\u00f3veda interior de la cueva podemos contemplar una docena de aves pintadas en rojo y delineadas en blanco, acompa\u00f1adas de otras figuras que podr\u00edan representar barcos. Representan el gaviot\u00edn apizarrado o manatura, ave sagrada que constitu\u00eda el principal icono del culto del Tangata Manu u hombre-p\u00e1jaro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/07.-Ana-Kai-Tangata.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1081\" width=\"621\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/07.-Ana-Kai-Tangata.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/07.-Ana-Kai-Tangata-300x178.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n nos dirigimos a Rano Kau, el volc\u00e1n m\u00e1s grande y uno de los escenarios naturales m\u00e1s impresionantes de la isla. El cr\u00e1ter tiene una altura de 324 metros y es casi circular. Antes de subir a su cima estuvimos en la ladera opuesta, en la aldea ceremonial de Orongo, uno de los sitios arqueol\u00f3gicos m\u00e1s interesantes, por las construcciones existentes que datan del a\u00f1o 1400. La aldea de Orongo era habitada de manera estacional por los jefes y notables de las antiguas tribus, que esperaban recoger el primer huevo sagrado del p\u00e1jaro manutara en los meses de la primavera, para lo que ten\u00edan que ir nadando hasta el cercano islote, el Motu Nui.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"312\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/08.-Orongo-y-Rano-Kau.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1082\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/08.-Orongo-y-Rano-Kau.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/08.-Orongo-y-Rano-Kau-300x132.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En las afueras de Hanga Roa, la capital de la isla, rodeado de un espectacular paisaje costero, tenemos el complejo ceremonial de Tahai, uno de los m\u00e1s antiguos de Rapa Nui, pues sus or\u00edgenes se remontan al a\u00f1o 700. Cuenta con tres plataformas o altares. De izquierda a derecha van apareciendo una con cinco moais, luego un moai solitario y, finalmente, el que lleva un pukao o sombrero, que es el Ahu Ko Te Riku, el \u00fanico moai que posee ojos de toda la isla. Los ojos eran tallados con coral blanco y pupilas de obsidiana, labor que se realizaba en el \u00faltimo momento. A partir de entonces se consideraba que la estatua cobraba vida y pod\u00eda proyectar el poder espiritual para proteger a su tribu, motivo por el que todos los moais miran hacia el interior de la isla, que es d\u00f3nde estaban los poblados, y no hacia el oc\u00e9ano. Concluida la visita nos acercamos al pintoresco cementerio, que se encuentra a unos pasos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/09.-Tahai-y-cementerio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1083\" width=\"613\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/09.-Tahai-y-cementerio.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/09.-Tahai-y-cementerio-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras comer en Hanga Roa, dejamos para la tarde los dos \u00faltimos lugares que pens\u00e1bamos visitar, siendo el primero Ahu a Kivi, la plataforma m\u00e1s elaborada de la isla y una de las m\u00e1s recientes, pues data de los siglos XV-XVI. El conjunto cuenta con 7 moais que presentan una cuidada uniformidad y tienen casi la altura y el peso promedio de las figuras encontradas por la isla, 4,5 metros y 5 toneladas. Hay que pensar que hubo que traerlos desde la cantera de Rano Raraku. Son los \u00fanicos que miran hacia el oc\u00e9ano, pues la aldea se situaba a sus pies. Concluimos la jornada en la cantera del volc\u00e1n Puna Pau, donde se extrajeron y tallaron los pukao o tocados cil\u00edndricos de color rojo, que coronaban algunas de las estatuas de Rapa Nui. La visita a la isla ha concluido y ha merecido realmente la pena, pues hemos podido contemplar algo \u00fanico. Al d\u00eda siguiente, 16 de octubre, tenemos el vuelo de regreso al continente. Santiago de Chile nos espera. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/10.-Ahu-a-Kivi-y-Puna-a-Pau.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1084\" width=\"617\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/10.-Ahu-a-Kivi-y-Puna-a-Pau.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/10.-Ahu-a-Kivi-y-Puna-a-Pau-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 617px) 100vw, 617px\" \/><\/figure>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Concluido nuestro periplo por Argentina, regresamos por v\u00eda a\u00e9rea de Mendoza a Santiago para el d\u00eda siguiente tomar el vuelo, de 5 horas de duraci\u00f3n, a Pascua (Rapa Nui), peque\u00f1a isla de tan solo 163,61 km\u00b2, poblada por 7.750 habitantes y distante 3.800 km de la costa chilena. 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